viernes, 27 de junio de 2025

Perfilando la agenda 2027 (et al)

 

Héctor Manuel Popoca Boone

¿Quiénes son los autores intelectuales y materiales del artero asesinato de Marco Antonio Suastegui Muñoz? El pueblo está esperando una pronta respuesta de las autoridades.

En la última década, han sucedido en Guerrero eventos que, en términos generales, lo mantienen postrado y colocado en el último lugar del concierto de las entidades federativas del país. Estos son, entre otros: 1) Los déficits presupuestales y las despilfarradoras aplicaciones del erario por malos gobiernos estatales y municipales. 2) Acumulación del rezago histórico y la urgencia de mayor apoyo del gobierno federal a las necesidades del estado. 3) La pandemia del Covid-19 y sus estragos. 4) Los desastres naturales y sus secuelas, en especial los huracanes. 5) La expansión letal del narcotráfico y la inseguridad pública conexa.

Los gobiernos (no todos, pero sí la mayoría) se han enraizado en la corrupción, la impunidad e ineptitud, lo que ha permitido engendrar y operar administraciones públicas estatales  y municipales ineptas, obesas, opacas y saqueadoras del erario; plagadas de intereses personales o de grupo para la obtención de privilegios; y concesiones de todo tipo al narco al margen de las leyes que nos rigen. Hemos tenido gobiernos de casi todos los colores del espectro partidario dando resultados igual de frustrantes.

Todo eso y, sobretodo, los hechos de represiones sociales; trajeron como consecuencia el semi-colapso del ejercicio de gobierno y de su credibilidad popular; el desvío de la impartición de justicia; el infértil quehacer legislativo y su insólita y continua secrecía, indigna de quienes portan una representación popular. Tenemos un Estado fallido o perdido para el país, en una situación de regresión y de fuga de guerrerenses a otras entidades del país, en búsqueda de mejor porvenir. De seguir como vamos, el futuro nos depara más drogas, pobreza, violencia, migración y desigualdad social.

Ni las autoridades estatales actuales, ni la clase política guerrerense institucional, están dispuestas a empeñarse más de lo que hacen para cumplir con su deber de recuperar el estado de derecho perdido de mucho tiempo atrás. “Navegan de a muertito” con las emergentes “vejigas natatorias” que nos envía el gobierno federal. Notoria es nuestra carencia de infraestructura básica de comunicaciones para el desarrollo, de recursos humanos bien educados y capacitados, equipos y tecnología, así como de medios económicos para la inversión productiva y consolidación de mercados regionales.

Eso permite la constante expansión territorial de los bandas del crimen organizado, que acumulan más fuerza, control y poder; incursionando en campos de la economía lícita local y de la política gubernamental tanto electoral como en la administración pública estatal y las municipales. Con el tiempo, la exasperante inacción gubernamental se agrava más y se vuelve más descarada y cínica; provocando suma inseguridad social y la consecuente inhibición de inversiones generadoras de empleos formales para la mayor producción y riqueza estatal.

La magnitud de la violencia criminal en Guerrero no cede y los próximos años el panorama es de persistencia; provocando el incremento de la militarización, además que se expandan los delitos menores y la violencia familiar en el tejido social. Es imprescindible y urgente una reforma profunda de las policías locales y estatales, sacudir a fondo el sistema ministerial de procuración de justicia, incrementar la inversión en prevención social juvenil, una mayor coordinación efectiva entre los tres niveles de gobierno y una amplia e imprescindible participación de la ciudadanía.  Por lo demás, mientras no se atiendan las causas estructurales, como la pobreza, la desigualdad social, la impunidad, la colusión política-criminal y la violencia; el riesgo de vivir en Guerrero persistirá.

Corolario: Urge un  cambio radical en la forma de gobernar para salir de las profundidades del hoyo negro donde nos encontramos; desechando, por catastróficos, los gabinetes de trabajo provenientes de tómbolas, compadrazgos y nepotismos. Requerimos servidores públicos guerrerenses honestos, capaces, alejados del imperio del narco y más cercanos al pueblo.

PD1. La Suprema Corte de Justicia de la Nación dejó mal parada la actuación del auditor superior del Estado y de la legislatura local, al otorgar suspensiones jurídicas a acciones punitivas contra la Presidenta municipal de Acapulco. De esta forma, ella podrá seguir cumpliendo con sus deberes constitucionales encomendados. ¡Para vergüenzas no paramos!

PD2. Guerrero no está dentro de los estados donde se establecerán los primeros polos de desarrollo que promueve la presidencia de la República. Seguramente por la notoria lucha fratricida que traen gobernantes y dirigentes de Morena entre sí, en estas tierras del sur. ¡Uf!

porelrescate@outlook.com

 

 

 

viernes, 20 de junio de 2025

Índice de progreso social en Guerrero.

 

Héctor Manuel Popoca Boone.

¿Quiénes son los autores intelectuales y materiales del asesinato de Marco Antonio Suastegui Muñoz? El pueblo espera una pronta respuesta de las autoridades.

En conjunto, dos centros de estudios y análisis socioeconómicos*, calculan trimestral y anualmente un indicador de desempeño del país y de cada uno de los estados de la República; independientemente de otros índices que miden el ingreso económico o el gasto público. Antes bien, los complementan. El Índice de Progreso Social (IPS) está integrado por tres grandes componentes; 1) Necesidades básicas humanas. 2) Fundamentos del bienestar y 3) Oportunidades.

En el Componente 1). Toman como bases el grado de nutrición y el acceso a cuidados médicos teniendo en cuenta el grado de mortalidad y alimentación; de servicios sanitarios y de agua entubada y potable. Considera también si la población cuenta con vivienda adecuada y duradera con servicios de energía eléctrica. Por lo que a seguridad personal se refiere, valoran la percepción de vivir en riesgo de los habitantes, en cada ciudad encuestada.

En el componente 2). Abordan la accesibilidad a conocimientos educativos, ponderando la matrícula en educación básica, la paridad de genero estudiantil y la calidad educativa para mejorar sus vidas. Valoran el libre acceso a la información y a las comunicaciones de ideas que circulan a nivel mundial; a través de la prensa, libros, revistas, las diversas redes de telefonía, televisión e internet, plataformas digitales, etc. En materia de salud y bienestar, definen la longevidad humana sana, usando los indicadores de esperanza de vida y otras variables de salud; califican también si el Estado usa sus recursos en general en forma sustentable, tomando en cuenta los índices relacionados con el medio ambiente en cada una de las entidades federativas.

El componente 3). Contiene la valorización de los derechos del individuo; si las personas viven libres de restricciones, el grado de participación ciudadana y respeto a la propiedad. La libertad personal; de elección y de toma de decisiones. Aborda la inclusión; identificando el grado en que las personas son excluidas de la sociedad por diversos motivos: sexo, etnia, condición socioeconómica; así como el acceso a la educación superior su cobertura y calidad para evaluar las oportunidades que tiene la juventud para alcanzar altos niveles de escolaridad.

Es importante notar que en el período de prepandemia (que va del año 2015 al 2019) el avance acumulado en el IPS fue de 2.1 puntos; en tanto que, en el período post pandemia, (2019-2023), el avance fue de 2.8 puntos. Durante la pandemia (2019-2021) se observó una disminución de 1.8 puntos, de lo que se deduce que lo ganado de progreso social en el período anterior a la pandemia fue casi del todo perdido en el lapso que duró la pandemia del COVID-19.

En su escala ponderada (100 puntos es el máximo progreso social que puede ser observable; mientras que cero puntos, es el de menor nivel), de las 32 entidades federativas, Guerrero ocupa el último lugar con 53.8 puntos, seguido de Oaxaca y Chiapas (55.6), Veracruz (58.3) y Tabasco (60.4).  Los cuatro estados con mejores desempeños son: Ciudad de México (74.9), Aguascalientes (73.7), Baja California Sur (72.5), Querétaro (71.6) y Nuevo León (71.3). En el año 2023, el puntaje a nivel nacional del IPS fue de 65.8.

En cuanto al estado de Guerrero en lo particular, en el primer cuatrimestre del año 2025 tiene prendido focos rojos en su economía, en los siguientes rublos:  A.- Generación de empleos formales durante el año, (-3 232), en relación con los 133 375 generados a nivel nacional. B.- Cotización por hora de la productividad laboral se estima en $ 119.00 cuando el promedio nacional es de $ 218.50. C.- En pobreza laboral o poca competitividad de la fuerza de trabajo en donde se localiza el 50.9 % de nuestra población económicamente activa, cuando en el país es de 33.9 %. D.- El 76.5 % de los trabajadores sureños están ubicados en el trabajo informal cuando a nivel nacional es de 54.3 %. E.- Existe fuerte desigualdad y concentración del ingreso económico estatal.    

PD. Mientras que el gobernador de Nayarit, Miguel Ángel Navarro (Morena), instruyó demoler en la ciudad de Tepic, un Complejo Cultural para construir un estadio de Fut-bol; en su tiempo, el exgobernador de Guerrero, Héctor Astudillo Flores (PRI), instruyó la demolición en Chilpancingo de la Biblioteca del Congreso local para construir ¡nada! Solo quedó bien cimentada la eterna corrupción institucional.

*“¿Cómo vamos? México” y “Social Progress Imperative IPS”

porelrescate@outlook.com

viernes, 6 de junio de 2025

Amplio ausentismo; poca legitimidad.

 Héctor Manuel Popoca Boone.

¿Quiénes son los autores intelectuales y materiales del artero asesinato de Marco Antonio Suastegui Muñoz? El pueblo está esperando una pronta respuesta de las autoridades.

En su célebre libro, “Ensayo sobre la lucidez”, el escritor, José Saramago, narra las vicisitudes, los bordes y los resultados de una democracia local manipulada, como forma y mecanismo de acceder al poder, mantenerse en él y, a la vez, moldearlo; de acuerdo con los intereses de grupo de quienes lo detentan y lo controlan.

En esta novela política, Saramago nos narra pormenorizadamente del comportamiento límite gubernamental y por otro parte, del hartazgo movilizado de una población que, conscientemente, expresa su repudio público a un proceso electoral local emitiendo un voto en blanco o nulo como protesta ante la insatisfacción generalizada que les produce un sistema de gobierno que no vela por ellos; sino por pocos privilegiados que, hábilmente, han convertido el ejercicio democrático en una forma torcida de legitimar su permanencia atemporal para seguir dirigiendo los destinos de una localidad pueblerina. El pueblo practicó un sorpresivo y activo ausentismo y abstencionismo electoral.

En la novela en comento, hubo un alto ausentismo y abstencionismo (votos anulados a propósito o depositados en blanco en las urnas). Inesperado por su magnitud: más del 70 por ciento de los electores, se abstuvo de votar o anuló su voto depositándolo en blanco explícitamente, como expresión de inconformidad, desconfianza, de rechazo “valemadrista”, a un sistema de gobernar ajeno a sus esperanzas sociales. Lo inaudito fue la toma de consciencia ciudadana expresada en un desdén colectivo. Deslegitimaron de esa forma todo el proceso electoral y, por ende, sus resultados. Mostraron así su repudio e indiferencia al procedimiento democrático efectuado.

Esa narrativa la traigo como referente político literario, frente al reciente proceso democrático “sui generis” llevado a cabo el pasado primero de junio en México.  Por medio del cual fue consumado el mecanismo de selección de la nueva Corte de Justicia de la Nación, del nuevo Tribunal de Disciplina Judicial, así como de la renovación parcial de otras salas de administración de justicia regionales, tribunales de circuito y juzgados de Distrito.

Información inicial indica que en principio en nuestra realidad mexicana, alrededor del 13 por ciento de los electores del país acudieron a votar para la elección de los nuevos ministros, magistrados y jueces federales. Un 87 por ciento de los electores no acudieron. De inicio, lo más grave es que la escasa participación ciudadana marcó la poca legitimidad de la elección y de la reforma judicial así obtenida. Entendiendo por legitimización popular la aceptación y reconocimiento de las nuevas autoridades judiciales electas por parte de la mayoría de los ciudadanos electores del país. He ahí el quid del asunto.

Querámoslo o no, el alto abstencionismo y ausentismo le resta calidad y autoridad, ética y moral, al proceso y a sus resultados. Aun cuando se haya salvaguardado un mínimo de la legalidad electoral establecida. De suyo grave fue esa realidad constatable: la mayoría de los electores no fueron a votar por desconocer personas, perfiles y trayectorias de las personas postuladas. Iban a salir a votar a ciegas y se negaron a ser comparsas para guardar las formas democráticas. Aun cuando hubo difusión extrema y contando con el auxilio de “acordeones escritos” como guías para votar, susceptibles de consultarse en el mismo momento de hacerlo. Modalidad reciente –anticonstitucional- de la democracia dirigida y controlada imperante. “Democracia con consulta ilustrada y voto indiscreto”, por llamarla de alguna otra forma. A los ciudadanos electores con bajo nivel educativo, que son la mayoría de nuestro país, en verdad les representó dificultad personal enfrentarse a un proceso electoral, abigarrado, rebuscado, complejo y confuso.  

En fin, lo hecho, hecho está; y hay que darle pecho. Hay legalidad más no legitimidad. Lo bueno fue el erradicar fueros, prerrogativas, privilegios, concesiones, canonjías y corruptelas propias de un poder institucional en un país en donde la ley está al mejor postor donde tales vicios estaban enquistados en las cúpulas del poder judicial de la nación. Quienes de ellos gozaban, seguro estoy no iban a dejarlos por buena y propia voluntad.

La gran tarea que tendrán los nuevos integrantes de la Suprema Corte de Justicia es su legitimización frente una ciudadanía cuyo nivel de consciencia ciudadana dista mucho que desear para un país que se precie de ser verdaderamente democrático. Y en eso tenemos mucho que caminar aun. Por el bien de México, no cejar por tener una verdadera democracia, alta conciencia y educación cívica y una entusiasta participación ciudadana permanente.

Adenda. Felicito a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, por la inauguración del nuevo hospital regional de Salud Pública de Tlapa, en el corazón de la Montaña indígena de Guerrero. Obra muy esperada de sexenios atrás, que será de gran trascendencia para la salud y vida de los pueblos que la región, siempre y cuando la corrupción, la burocracia y el racismo no pretendan engullírselo.

porelrescate@outlook.com