sábado, 26 de noviembre de 2016

La economía de los pobres. (2)


Héctor Manuel Popoca Boone.

Asistí el jueves pasado, a una reunión semanal de dirigentes de grupos militantes de Partido Movimiento Ciudadano (MC), coordinada por Armando Muñoz Leal y Adalberto Ramírez Terán, en la comunidad de Paraíso Escondido, del valle de La Sabana, Acapulco.

La sesiónversó sobre el establecimiento y operación de programas destinados a ladefensa del patrimonio familiar. Por mediodel fomento de la denominada economía social solidaria, que no es otra cosa más que el esfuerzo de los que tienen poco para obtener un poco más en común; basándose fundamentalmente en sus propias fuerzas comunitarias y en lo que pueden disponer entre sí de recursos propios aportados de manera grupal para determinado fin económico.

La economía social solidaria cobra mayor importancia para los mexicanos pobres, ahora que el presidenteelecto de Estados Unidos se dispone a golpear severamente a la economía de México. A través de medidas proteccionistas a favor de su propia economía. Procederá al cierre selectivo de sus fronteras a la importación de productos mexicanos que puedan conquistar sus mercados porla calidad y el precio.

Ya casi es un hecho la intensión del presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, de establecer un fuerte gravamen para inhibir el envío de dólares de nuestros connacionales radicados en ese país hacia sus comunidades de origen; así como el enrarecimiento de nuestras relaciones vecinales, al considerarnos como una raza inferior, susceptible de deportarse masivamente y totalmente prescindible de habitar el territorio norteamericano que gobernará. Somos nosotros los mexicanos, según su decir, una bola de flojos y maleantes de baja estofa.

El empobrecimiento acelerado de amplias capas del pueblo de México y las acechanzas económicas anteriormente mencionadas, impelen a buscar formas de crecimiento económico que no sean concentradoras de la riqueza generada en pocas manos. La economía rapaz, voraz y depredadora que ha predominado durante varias décadas, debe ser enfrentada y resistida con el fortalecimiento de relaciones económicas con rostro humano e incluyentes, al margen de las políticas económicas neoliberales prevalecientes, deshumanizadoras y de fuerte egoísmo individual, impuestas por los gobiernos priistas y panistas que hemos tenido desde hace más de treinta años.

Los compañeros del MC me comentan que han empezado a fomentar la organizaciónen torno a diversos programas de economía social solidaria, como lo son: el programa de compras en común de materia prima para la actividad productiva de auto empleo o de adquisición de la despensa básica de consumo familiar.

Para enfrentar gastos imprevistos de tipo ruinoso o catastrófico(velorios, atenciones médicas extra urgentes, accidentes, etc.) que hacen caer a la gente en las manos de los agiotistas, se fomenta la creación del fondo de mutualidad comunitario.

Para contrarrestar la cultura del consumismo de productos chatarras y de la manía de gastar en forma superflua, se adopta el hábito del ahorro voluntario semanal, con el funcionamiento de las cajas de ahorro comunitario.

Los principios básicos para la buena operación de los programas de la economía social solidaria son, entre otros: Confianza mutua, solidaridad comunitaria, compañerismo fraterno, transparencia, rendición de cuentas y de resultados en forma periódica, responsabilidad colectiva, disciplina con trabajo social, perseverancia en el esfuerzo común, así como información veraz y oportuna en materia de recursos económicos y acciones con toma de acuerdos en forma grupal o colectiva. Todo en un marco de capacitación y de mejora continua.

Son programas de corte económico que privilegian acciones de cohesión social, como un instrumento de defensa ante las violencias que nos tiene cercados hoy en día y para paliar un paternalismo gubernamental demasiado arraigado que ha llevado a nuestro pueblo a una pasividad paralizante, improductiva y castrante.

PD. Contra la extorsión y la impunidad legalizada que la cobija en Guerrero, todos a una. Sí señor.




viernes, 18 de noviembre de 2016

La economía de los pobres.


Héctor Manuel Popoca Boone.

El pasado domingo, Efrén Valdez, coordinador de eventos de Movimiento Ciudadano, me invito a almorzar a la comunidad de “Sal si Puedes”, anexo de los Bienes Comunales de Cacahuatepec. Acepté y llegamos a la casa de un hombre de respeto en aquella zona y de experiencia grande de vida. El desayuno fue solo de convivencia social.

Camino a “Sal si Puedes”, Efrén me hizo la recomendación de no abordar ni opinar sobre el proyecto fallido de la presa de “La Parota”, para no agriar el halo de cortesía y confianza que nos brindaba el dueño de la casa, Don José F. Hernández Ángel, nuestro anfitrión, hombre mayor, recio y curtido por la vida; afable y de buena hospitalidad. En esos días tenía dolor fuerte en el corazón por el fallecimiento por cáncer de uno de sus hijos. Eso no fue óbice para atendernos como invitados distinguidos, cosa que le agradezco.

En el preámbulo y antes de pasar a la mesa, nos comentó sobre los estragos que ocasionó en aquellos pueblos las tormentas tropicales, “Manuel” e “Ingrid”, al reventarse la presa de “La Venta”, aguas arriba. El desbordamiento con grandes cantidades de agua acumulada, convirtió la zona en un gran lodazal; quedando los pueblos incomunicados totalmente, al haberse destruido los caminos. Las tierras de labrantío y los potreros resultaron totalmente siniestrados. Con la mortandad de los animales y sin granos de maíz, la hambruna se enseñoreo de la zona a lo largo de las riveras del Rio Papagayo.

En ese tema estábamos conversando, cuando llegó un hombre joven, con cachucha beisbolera. No lo reconocí porque no llevaba su afamado sombrero vaquero de fieltro negro. Era Marco Antonio Suástegui, vocero del Cecop. Se sentó a la mesa, en forma callada y sencilla; atento a escuchar lo que estába conversando con Don José, al recordar que años atrás participamos juntos (yo como funcionario estatal y él como líder campesino) en la lucha por elevar el precio de la copra que estaba por los suelos; debido a la libre importación de aceite filipino subsidiado; y por eso, los industriales del ramo la compraban a tres pesos el kilo.

La justa indignación y angustia económica orilló a los copreros de ambas costas de Guerrero a trasladarse a la Ciudad de México. Llevaron camiones “tortons” repletos de “gruesas” de coco para tirarlas en pleno Paseo de la Reforma; así como obsequiárselos a los transeúntes y automovilistas que transitaban por la principal avenida de la capital del país, como protesta por el precio miserable prevaleciente, el cual no alcanzaba ni siquiera para bajarlos de los palmares.

Pronto la charla derivo en el asunto de las “gravilleras”, explicándome ahora Marco A. Suástegui, en palabras simples, pero contundentes, por qué no permitían más la explotación de ese material pétreo por empresarios externos a los pueblos. “Esas empresas solo vienen a saquear nuestros recursos naturales”. “Durante años han venido con sus camiones, maquinaria pesada y grandes cribas a llevarse toneladas de piedras de río y gravilla con valores de cientos de miles de pesos mensuales, a cambio de darles a los pueblos una bicoca.” Continuó diciendo: “Si es de los pueblos esos bancos de piedra, entonces que los pueblos los trabajen y vendan el producto sin patrón alguno, aun cuando sea en forma rústica; pero le aseguro a usted que recibirán más de un peso y más empleo que lo que reciben de esas empresas que extraen todo y no dejan nada.”

Terminó diciéndome el líder de la Cecop: “Se trata de fomentar una economía humana, no depredadora, ni de lucro económico, ni de voracidad monetaria, que al final no nos deja más que pura desolación”; sorprendiéndome la claridad innata de sus aseveraciones sobre la diferencia entre economías meramente extractivistas y economías inclusivas de los pueblos.

PD. Florencio Salazar mintió a los diputados locales. El funcionamiento del hoy abandonado, Centro contra la violencia a la mujer indígena de Ayutla está normado por el acuerdo estatal publicado en el No. 38 del Periódico Oficial del Gobierno del Estado. Cuyo contenido fue consensuado previamente con la Sra. Inés Fernández Ortega. En fin, “lo que natura non da, Salamanca non presta”.

martes, 15 de noviembre de 2016

Opiniones varias.



Héctor Manuel Popoca Boone.


Primera. Yo sí creo que se reducirán a la mitad los pobres en México para el año 2030. Porque la otra mitad habrá muerto de inanición o de diversas enfermedades denominadas “de la pobreza”. El sempiterno problema radica en la forma en que se reparte el pastel que el país cocina año tras año. Pocos se quedan con la mayor parte de la riqueza nacional generada, en detrimento de los muchos que reciben tan solo una pequeña porción. La primera dificultad para combatir la pobreza desde los gobiernos es que estos están demasiado corruptos y muy practicantes de la impunidad. La disyuntiva es: seguir canalizando esos ingresos económicos a los bolsillos de gobernantes, políticos y empresarios ratoniles o a los bolsillos de las familias mexicanas depauperadas que suman 64 millones de habitantes.

Segunda. En el destacable período de Don Alejandro Cervantes Delgado (ACD), el principal mercado de Chilpancingo estaba desparramado y era invasivo de las principales calles y banquetas del centro de la ciudad capital. Causaba serios trastornos de movilidad y vialidad urbana que se agravaban con el paso del tiempo, amén de los problemas de salud pública que causaba el mercadeo de productos alimenticios en instalaciones nada adecuadas para tal fin. Por eso fue construido el mercado “Baltasar Leyva Mancilla” que en aquel entonces estaba localizado en “las afueras de la ciudad.” Al principio hubo una gran resistencia de los mercaderes del centro de la ciudad a trasladarse al nuevo mercado “porqué la gente no iría hasta allá a comprar”. Agotado y fracasado el diálogo con algunos de ellos que todavía se aferraban a permanecer en sus céntricos cotos de venta, y al no aceptar ACD el clásico chantaje: “dé a cómo no, y me muevo”; la madrugada de un día de semana, policías estatales y municipales removieron las endebles instalaciones de los pocos comerciantes chantajistas que aún quedaban. El tiempo demostró que fue una buena decisión de gobierno sacar el mercado central del zócalo de Chilpancingo. La historia se repite, ahora en la cabecera municipal de Coyuca de Benítez. Me solidarizo con el presidente municipal por las medidas tomadas y, por otro lado, sugiero a los diputados que visiten y conozcan las buenas instalaciones del nuevo mercado localizado en lo que hoy todavía son los límites de esa ciudad.

Tercera. En cuanto a calidad de los servicios ofrecidos en el sistema estatal de salud, Guerrero está por debajo de la media nacional, según encuesta realizada por Acción Ciudadana Frente la Pobreza, A.C., debido al despilfarro, corrupción e impunidad con el que se ha venido operando desde sexenios atrás. Memorable por vergonzoso fue aquel episodio en el que el helicóptero adquirido por la Secretaria de Salud para traslados médicos de emergencia, era usado por el gobernador en turno para su movilidad aérea personal.

Cuarta. Florencio Salazar Adame resultó ser un político misógino contumaz. No solo se opone a que se eche a andar el Centro y Albergue contra la violencia de la mujer indígena en Ayutla. También rechazó establecer en Guerrero la alerta contra la violencia de género. Ante ese desdén, la organización de organizaciones que integran la Alianza Feminista recurrió al Gobierno Federal. La Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim), mandó a Guerrero un grupo de investigación especializada para que indagara sobre la gravedad del asunto. Resultante de eso fue un informe con recomendaciones entregado formalmente al gobernador Astudillo, quién sin dilación aceptó acatarlas a través de la Secretaria General de Gobierno y de la sometida Secretaria de la Mujer. Pero a dos meses, resulta que no hay nada de nada, de acuerdo a lo divulgado por la Alianza Feminista.

PD. Agradezco a la Lic. Aleida Alarcón Cisneros, presidenta del Grupo Aca e integrante del Comité Ciudadano Consultivo contra la Corrupción en Guerrero por asistir, como testigo de honor, a uno de los cursos distritales de formación política que realiza Movimiento Ciudadano. Su actitud enaltece el principio: “Entre más alto estés, más sencillo debes de ser”.