Héctor Manuel Popoca Boone.
Quedaron
definidas las tres grandes opciones políticas que contenderán en los comicios
del año entrante. La primera gira en torno a Morena y acompañantes, que
postulará a López Obrador como candidato a la presidencia de la República. Después
le sigue el PAN y asociados, con Ricardo Anaya; y en tercer lugar el PRI y sus
aliados, con Meade Kuribreña.
Los posibles
candidatos (as) de otros partidos o independientes que se registren, lo harán
con mucha menor fuerza electoral, puesto que ninguno (a) ha concitado mayor
adhesión popular. Sus postulaciones serán emblemáticas de minorías o fungirán
como esquiroles del puntero. O bien, declinaran a favor del PRI en la recta
final. Para todos los candidatos presidenciales, López Obrador será el
adversario político a vencer en 2018.
Los que
apoyaremos a Morena-AMLO por convicción ideológica (conservando una posición
crítica), también lo haremos por la necesidad imperiosa de que en México haya
un cambio real. Con ideales de por medio. Donde prevalezcan los genuinos
intereses de la mayoría del pueblo mexicano. Lograr, con el respaldo popular, poner
un alto a la violencia y al deterioro paulatino de nuestro país, provocado por el
PRI-PAN-PRD.
Queremos un México menos
deshumanizado y sangriento. Justo. Donde vivamos con decoro y la riqueza
generada se reparta con equidad, de acuerdo al aporte social de cada cual. Urge
una economía que disminuya la brutal desigualdad social causada a lo largo de
decenios de años por un capitalismo salvaje, rapaz y depredador.
Lo que
caracteriza al PRI-Meade y al PAN-Anaya, con sus respectivos satélites
políticos, es su inclinación a ser los contemporáneos vende-patrias. Se mueven hacia
el poder por el poder mismo. Sus preferencias están cargadas hacia los
poderosos. A los actores cómplices en la venta de los recursos estratégicos y
territoriales de la nación. Tratan de preservar y afianzar el estado actual de
las cosas, donde existe el enriquecimiento mayor de unos pocos, mientras los
muchos permanecen en la pobreza.
El Meade, del PRI y el Ricardo
Anaya, del PAN, quieren garantizar la permanencia del actual sistema de
gobierno subordinado al presidente de EUA. Mayor servilismo y abyección extranjerizante
no puede haber. El principal líder priista nacional, Enrique Peña Nieto, ha
hecho trizas el prestigio mundial que teníamos de ser una nación soberana.
Siguió los pasos iniciados por el panista Vicente Fox.
Por cuanto al PRD y MC (sus
dirigencias, que no las bases), son ahora dependientes de lo que el PAN-Anaya
disponga. Que es más de lo mismo. Supuestamente progresistas y de “izquierda”,
ahora buscan sobrevivir y seguir medrando en la política nacional. Han cedido
su primogenitura por un plato de lentejas. Serán avales de lo que hagan los expoliadores
del pueblo y los saqueadores del país.
Así están de crudas las
posiciones políticas ya definidas en la disputa por la nación. Destino que se
dirimirá en las elecciones del 2018. Sin disfraces ni disimulos. O permanecemos
en la exclusión social o damos paso a la inclusión comunitaria. O seguimos
tolerando los privilegios económicos inequitativos o reconstruimos a México en
la paz y con una economía socialmente incluyente. Sin racismo, discriminación o
marginación colectiva. Donde quepamos todos.
En esta gesta histórica nacional, de cambio y
transformación, los guerrerenses volverán a colocarse al frente de los mejores esfuerzos
libertarios. No me cabe la menor duda.
PD1. ¡Nos lo hubieran dicho
desde el principio! Los del gobierno pretenden un orden legalmente militarizado
y una forzada paz sepulcral.
PD2. ¿Qué necesidad tuvo
Morena de coaligarse con el PES? A Dios lo que es de Dios. A los partidos
políticos, lo que es de suyo propio.
PD3. El PRD tiene en
Chilpancingo, en la persona de mi amigo y discípulo dilecto, Luis Estephano Cervantes
García, un muy buen y competitivo prospecto, para la diputación local del distrito
uno.
PD4. El próximo jueves se
constituirá de forma autónoma e independiente, la Coordinadora Estatal de
Organizaciones Campesinas de Guerrero Pro-AMLO-Presidente. En la ciudad de Chilpancingo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario