lunes, 20 de enero de 2020

Evaluación del programa de fertilizantes del 2019.




En el año 2019, en una visita a Guerrero siendo candidato a la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), se comprometió a asumir la responsabilidad del Programa de Fertilizante gratis para el Estado. Al ganar las elecciones federales, reiteró dicho compromiso en otra visita que hizo ya teniendo la calidad de Presidente Electo.

En varias ocasiones el presidente AMLO se ha referido públicamente al Programa de fertilizantes de esta entidad federativa como un programa que se ejecutaba en forma corrupta.

A partir de esas declaraciones públicas del presidente, colaboradores cercanos del Secretario de Agricultura, Víctor Manuel Villalobos, me llamaron para invitarme a que me fuera a la CDMX con el fin de integrarme a un equipo de trabajo y ayudarlos a diseñar una estrategia operativa para el programa de referencia; cuidando sobre todo que el gobierno federal no cayera en la corrupción en su ejecución durante el año 2019.

Diseñada que fue la estrategia para la compra, traslado y distribución del fertilizante en todos los municipios del Estado, ésta fue aprobada por el Secretario de Agricultura y posteriormente autorizada por el presidente de la República. En enero de 2019, se me designó para ejecutar el programa en Guerrero, como único Estado piloto a nivel nacional para el año de referencia.

La nueva estrategia diversificaba la posibilidad de la adquisición, importación o compra nacional, producción y distribución del producto; contando con lineamientos flexibles para su ejecución; bajo reglas de operación muy distintas a las vigentes hasta 2018; previniendo que el programa de fertilizantes no estuviera sujeto a la manipulación política, económica y social; ya sea a través de los famosos “moches”, el clientelismo político-electoral o para mantener la ficticia “estabilidad y paz” imperante en el campo guerrerense.

A diferencia de otros años la adquisición y distribución del producto se preveía hacerla a precios más bajos que los prevalecientes en el año 2018, en un sesenta por ciento, sin descuidar la buena calidad el agroquímico y que se colocara en puntos estratégicos cercanos a los pueblos de los productores de granos básicos.

Necesario era depurar y erradicar los padrones de beneficiarios que estaban muy distorsionados. Para limpiarlos se propuso como alternativa más idónea el levantamiento de nuevos censos a través de democráticas y transparentes asambleas comunitarias de pobladores-productores de maíz, frijol y arroz.

Dichas asambleas públicas debían de realizarse en cada uno de los pueblos-productores, contando como testigos presenciales y certificadores del buen empadronamiento y entrega individual del apoyo a servidores públicos de la Seder, Segalmex, de la Procuraduría Agraria, del Registro Agrario y de los servidores rurales de la Secretaría del Bienestar.

Se preveía también la activa participación del gobierno del Estado y de los presidentes municipales e integrantes de las mesas directivas de los núcleos agrarios, en las tareas de traslado del producto de los centros de distribución a las comunidades beneficiadas y el respectivo monitoreo social del programa. Se iba a privilegiar la transparencia de cada una de las etapas del programa.

La distribución sería mediante cupones directos e individuales al productor y no a las organizaciones sociales como anteriormente sucedía. Los líderes sociales podrían estar presentes únicamente como testigos, sin tener derecho a una participación formal, ni emitir como grupo en particular ninguna directriz al programa.

El presidente AMLO fijó la fecha del 8 de febrero del 2019 para asistir a Ciudad Altamirano. Municipio de Pungarabato, en la Región de Tierra Caliente, a dar el inicio del programa personalmente.

El gobernador del Estado y el Secretario General de Gobierno (éste último tras bambalinas) se opusieron tajantemente a los nuevos lineamientos operativos del programa de fertilizante 2019; sobre todo en lo concerniente a las asambleas comunitarias, porque según ellos esa estrategia atentaría contra la supuesta estabilidad social en el medio rural. De tal forma que solicitaron audiencia con el secretario federal de Agricultura, Víctor Villalobos Arámbula, en la CDMX, antes de la inminente visita presidencial para pedirle me removiera del programa por una parte y que no se hicieran las asambleas comunitarias de productores. El gobernador del estado, se hizo acompañar del tristemente famoso (por practicar desvíos de recursos federales) Amílcar Sandoval 

A mediados de enero del 2019, El Secretario de Agricultura del gobierno federal aceptó, ante la petición expresa del Gobernador Héctor Astudillo, mi retiro como responsable estatal del programa que se reseña, concentrándome en las oficinas de la SADER en la Ciudad de México, para apoyarlo en otros programas agropecuarios de cobertura nacional.


Por mi parte, también le pedí al secretario, Víctor Villalobos A., mi traslado a la capital de la República para no servir luego de pretexto del fracaso en la ejecución del programa debido a los muchos errores que se iban a cometer, tanto por el gobierno federal como por el gobierno estatal.
También le informe que los “amigos organizados” cargando rifles de asalto nos detuvieron en un retén en las faldas sierreñas del municipio de Coyuca de Catalán; amedrentando subliminalmente a nuestra brigada de trabajo si ellos no recibían también fertilizante para sus “flores”, con el respectivo pago de derecho de paso por sus vastos dominios en la región de Tierra Caliente.

Después de su visita al secretario de agricultura, el gobernador del estado junto con su “maestro incómodo”, puso en marcha el linchamiento político y mediático de mi persona que ya se había planeado con anterioridad, a puerta cerrada, en la Casa de Gobierno; estableciendo para eso alianza con algunos muy conocidos lucradores sociales del medio rural, encabezados por el lépero de Evencio Romero.

Por tanto, de facto, la coordinación general del programa quedó en manos del gobernador que convocaba a múltiples reuniones de trabajo con diversos actores, presidentes municipales del medio rural, así como con mal afamadas organizaciones sociales mocheadoras de sus agremiados y de las instituciones como lo es Antorcha Campesina.

Por su parte, la SADER envió a Jorge Gage Francois (que mantenía amistad de suyo antigua con Florencio Salazar Adame) para asumir la responsabilidad formal operativa del programa en Guerrero; haciéndolo conjuntamente con el delegado federal de los programas de desarrollo, Amílcar Sandoval que, además de vocero público y seudo verdugo laboral, se volvió personaje incondicional del gobernador. El centro de la coordinación estatal del programa lo establecieron en un flamante hotel de la ciudad de Chilpancingo que se encuentra ubicado en el bulevar Vicente Guerrero.

Los sucesos anteriormente narrados hicieron que el inicio real del programa fuera muy retrasado en el tiempo previsto, con repercusiones funestas por todos sabidas al hacer a un lado los lineamientos operativos originalmente diseñados y suspendidas las primeras asambleas comunitarias realizadas en los municipios de Coyuca de Catalán y de Pungarabato.

Por medio de licitación pública federal, se compró la mayoría del fertilizante, (contenido en sacos rotulados con el logotipo del ¡Gobierno del Estado!) a la empresa monopólica AGROGEN, donde es accionista mayoritario el exgobernador, Rubén Figueroa Alcocer; quién también puso a disposición del programa su flotilla de camiones de carga para el traslado del fertilizante de su planta fabril a los centros de distribución en cada municipio de Guerrero. ¡Negocio redondo! ¡Uf!

Por tanto, hay corresponsabilidad compartida del Gobierno Federal junto con el Estatal en el fracaso parcial del programa de fertilizante 2019 en Guerrero. Es injusto el deslinde que hacen las autoridades estatales de la mala operación del programa. El presidente de la República lo sabe bien. De lo que se trata ahora es de tomar experiencia de las múltiples fallas y de otros factores climatológicos adversos que se presentaron para evitarlos en el programa de fertilizante 2020, en donde por disposición presidencial también participarán los estados de Puebla y Tlaxcala.

En la CDMX, la coordinadora estatal de comisariados ejidales y de bienes comunales de Guerrero, ya le presentó al Coordinador General de los Delegados Federales de los programas para el desarrollo, Gabriel García, una serie de propuestas de lineamientos operativos que, después de conocerlas y analizarlas, les expresó a los ahí presentes que él también las hacia suyas. ¡En hora buena!

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