Héctor Manuel Popoca Boone.
Lo peor que le puede
pasar a un gobernante que desea colocarse en un buen lugar de los recuerdos de
los gobernados es usar el poder para meras banalidades; sobrellevar la
situación con farsas y dedicarse al gozo y enriquecimiento personal que de él
se derivan. Será un gobernante corrupto, indolente, mendaz y simulador; mandatario
de la inmediatez y de la intrascendencia.
Por el contrario,
aquel que aspira a ir más allá de su circunstancia y colocarse en el estrado de
los estadistas, normará sus acciones de tal suerte que tengan claridad, visión
de largo alcance y destino preciso; con el fin de atender y resolver de raíz aquellos
tópicos que laceran e irritan a los gobernados.
Los problemas no
resueltos de inseguridad, violencia, desigualdad, desempleo, pobreza,
corrupción e impunidad; así como las necesidades no satisfechas de
alimentación, salud, educación, vivienda, empleo y protección social,cuestionan
la capacidad de los gobernantes para dirigir a sus pueblos y conducirlos por
una ruta de bienestar, paz y estabilidad social.
No es un problema
menor, máxime si esos políticos ponen en situación límite la gobernabilidad y
gobernanza exigible. A tal punto sucede eso que empiezan a predominar regionalmente
otros poderes de facto (económicos o delincuenciales), por encima de los
poderes institucionales establecidos.
Romper esos
círculos viciosos de latrocinios, insuficiencias e ineptitudes impone acciones
gubernamentales contundentes y perentorias. En eso estriba la trascendencia o
no de los gobernantes: Hacer los cambios verdaderos que lleven a las
transformaciones sociales de gran calado vinculantes con las necesidades de la
gente.
Las
modificaciones en los estilos de gobernar importan mucho para llevar a la
ciudadanía a una situación mejor de la que actualmente está; bajo la premisa
que los gobernantes no podrán hacerlo solos o con sus reducidos grupos de
allegados. La buena huella en el uso del poder estriba en la capacidad transformadora
generada con la participación de la mayoría de la población e implementada en
conjunto; y con autoridad moral.
Por eso son bienvenidas las declaraciones hechas por el gobernador, Héctor
Astudillo Flores, en el pasado Congreso Nacional de la Justicia Administrativa
en México, donde dijo “tener plenas coincidencias con los principios básicos
del Presidente electo de la república, Andrés Manuel López Obrador (AMLO): No
robar, no mentir y no traicionar”; que “el mensaje de los electores es que quieren
mejores gobernadores, mejores legisladores, mejores magistrados y mejores
alcaldes”. Dijo estar convencido de que “será muy buen tiempo el que viene y
que trata de entender y aceptar lo que la gente mandó: los nuevos usos del
poder”
.
Aseveró que “todos los niveles (de gobierno) deben atender y escuchar los
señalamientos constantes hacia la corrupción en el gobierno y los excesos de
los poderes. Finalizó diciendo: “El mensaje es que debemos estar más
comprometidos con la sociedad que comprometidos con lo que nos pueda interesar
a nosotros en lo particular o en lo familiar.” (Daniel Velázquez. El Sur.
Septiembre 07/10/2018).
En
palabras de Eduardo Robledo Rincón: “Hay que caminar hacia una nueva práctica
política/gubernativa eficaz, en el marco de una sociedad cada vez más
democrática, donde las necesarias transformaciones requieren la participación
activa de los actores sociales. Es decir, tener la capacidad de co-decidir cuáles
son las demandas más importantes de hoy en día, bajo la égida de una gobernanza
eficaz.”
PD1. Dicen que todos
los males que padecemos son heredados del pasado. Pero al estar vigentes y no tener
disminución significativa, los gobernantes actuales acusan también
responsabilidad.
PD2. Fue de escándalo
público el que catedráticos de la UAGRO dobletearan sueldos al incorporarse a
la administración pública, durante el período del ex gobernador Rogelio Ortega;
quién declaró, junto con el rector Javier Saldaña, que se cruzarían nóminas,
pero lo único que hicieron fue cruzarse de brazos. Ojalá no pase lo mismo hoy,
ante la denuncia que en el mismo sentido ha hecho la presidenta municipal de
Acapulco en relación a la nómina del Ayuntamiento de Acapulco.
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