Héctor Manuel Popoca Boone.
Cuando
anunció el presidente de la República su intención de suprimir los delegados
federales en los Estados para dejar un solo coordinador provocó irritación mayúscula
de varios gobernantes estatales. Por cuanto a que esa medida, suponen la
supresión de la interlocución de ellos con el presidente de la República o con
los secretarios federales. A la par, temen la disminución en la asignación de
recursos federales -adicionales a sus participaciones fiscales- cuyo control
sería transferido a los eufemísticamente hablando, virreyes federales de nuevo
cuño.
La extinción de la figura de delegado federal es motivada
por razones de adelgazamiento de puestos de mandos medios y superiores al
adoptarse una fisonomía de gobierno republicano y austero, en un contexto de erradicación
de la corrupción, el clientelismo político y las intervenciones ilícitas de los
delegados federales en las campañas electorales para apoyar a los candidatos de
tal o cual partido político.
La iniciativa de ley para
realizar las modificaciones a la estructura de la administración pública
federal da más luz sobre el asunto que nos ocupa. Por principio de cuentas,
habrá un “Delegado federal de Programas para el Desarrollo” y la unidad
administrativa a su cargo se denominará “Delegación de Programas para el
Desarrollo”. Dicha unidad tendrá como función principal las tareas de: a)
coordinación entre las autoridades federales, estatales y municipales con la
presidencia de la República, b) la supervisión en la prestación de servicios y de
la tramitología a cargo de las hasta hoy delegaciones federales; además, c)
coordinar las acciones para la concreción de las prioridades presidenciales;
así como del establecimiento de los mecanismos para una mayor vinculación
presidencial con la ciudadanía.
El coordinador estatal
será designado por el presidente de la República y dependerá de un coordinador
general de “Programas para el Desarrollo” a nivel nacional, mismo que dependerá
de la Oficina de la Presidencia.
Las actuales delegaciones
federales serán a partir de diciembre denominadas “Oficinas de Representación”
de las diversas secretarias. Estarán jerárquica y funcionalmente adscritas a
los respectivos secretarios designados, con el objeto de que los actos de
autoridad que de ellas emanen sigan ejerciéndose de manera regular. O sea,
seguirán ejerciendo las facultades y atribuciones que por materia hoy atienden.
Algunas dependencias
federales desaparecerán, otras se mantendrán y algunas se fortalecerán;
dependiendo del rol que jueguen en la instrumentación de los 25 programas
estratégicos señalados por el presidente electo. Para eso se hará una revisión
a fondo de sus respectivos funcionamientos; estimando el costo-beneficio de
seguir operando y la manera en que entregan resultados.
PD1. Un productor rural de la región de Tierra
Caliente hace la siguiente denuncia a través de las redes sociales: “Es
imposible quedarse callado, están asaltando a los campesinos en el Distrito de
Desarrollo Rural de la SAGARPA en Ciudad Altamirano; en estos momentos están
entregando cheques de S 4 500.00 por productor, les hacen firmarlos y les
quieren dar solamente tres mil pesos en productos agroquímicos y el que no
quiera dichos líquidos, le van a dar solo mil trescientos pesos”. Otro
productor de Atoyac también dice que “en el caso del café, el paquete
tecnológico tiene un valor comercial de $ 1 118.00 y el proveedor le factura a
la SAGARPA con monto alterado que asciende a $ 2 500.00” ¡Uf!
PD2. Que quede claro, los “amigos organizados” no se
entronizarán en el ayuntamiento de Acapulco. Todos estamos con la presidenta
municipal, Adela Román Ocampo.
PD3. Hay que poner las barbas a remojar: No habrá
incremento al presupuesto de las universidades públicas en el 2019 sino se
obligan a rendir cuentas públicas y de resultados, en forma honesta y
transparente. Así lo indicó el presidente electo de la república.
No hay comentarios:
Publicar un comentario