Héctor Manuel Popoca Boone.
Se ha ido Octavio
Augusto Navarrete Gorjón. Un extraordinario amigo.
Por el cuidado que nos merecen nuestras familias, tenemos que seguir
combatiendo al Covid-19 con mayor eficacia que la mostrada hasta hoy. Máxime,
cuando tenemos un gobierno estatal fallido y letal, en ese menester. Hay dos frentes por atacar: el de la salud y
el de la economía; en ese orden de prelación. Ambos están intercomunicados. Y
una de las formas sincréticas de dar la batalla es acrecentando nuestra
inmunidad biológica; al consumir productos agrícolas que muestran positividad
para inhibir el desarrollo y propagación del virus. Avoquémonos entonces, localmente,
a producir y consumir las “vacunas agrícolas” que permiten fortalecer las
defensas de nuestro organismo.
En extensión a un artículo de opinión pasado (El Sur 13/7/2020), terminaré de
reseñar lo platicado con el Ing. Agrónomo, Federico Lorenzana Arzate, acerca de
los productos agrícolas regionales “anti Covid-19”; reiterando que no es un
listado limitativo, sino todo lo contrario. Para las regiones, Centro y
Montaña, recomendables son los cultivos de: mango (solo en la parte baja de la
montaña), limones (mexicano y persa), mamey, plátano, maíz, jitomate, tomate de
cáscara, garbanzo, chile, jícama, papa, lechuga, calabacita y chícharo. En la
Región Norte, es recomendable la producción de guayaba, maíz, jitomate, tomate
de cáscara, frijol, cacahuate, ajonjolí, sandía, jícama y cilantro. En la región
Tierra Caliente, se da bien el mango, plátano, limón, maíz, ajonjolí, melón,
sandía, jícama, jitomate, chile y calabaza.
Es perfectamente factible que, en las pequeñas unidades de riego, dispersas
en todas las regiones, puedan establecerse bio-espacios o casas-sombra administrados
por grupos cooperativos o en forma individual. En este tipo de instalaciones puede
haber una producción hasta 4 veces más que a cielo abierto. La diversificación
de cultivos, para que tenga éxito, habrá de acompañarse con capacitación y acompañamiento
técnico a todo lo largo del ciclo, ya sea de corto o mediano plazo. Y en la
comercialización…, ni se diga.
Conversando a distancia sobre el mismo tema con el ingeniero agroindustrial,
Gerardo Santiago López, coincidimos en la necesidad de cambiar nuestros hábitos
de consumo, para elevar la calidad de nuestra ingesta nutricional. Principalmente
disminuyendo el exacerbado consumo de refrescos y alimentos chatarra; que son causa
principal de alta obesidad y, a la vez, desnutrición en la población; y que son
ahora padecimientos asociados al Covid-19. No olvidemos que tenemos,
vergonzosamente, el primer lugar mundial de gente obesa y buena parte de la
población con altos niveles de desnutrición. La Secretaría de Educación Pública
debe de prohibir, tajantemente, la venta en las escuelas de dichas mercancías nefastas;
por más que se irriten algunos corruptos directores, profesores y padres de
familia, al dejar de recibir de los proveedores, las “mochadas” a las que están
acostumbrados.
En tiempos de crisis
económica, el pueblo pobre de Guerrero habrá de enfocar sus baterías a producir
parte de sus alimentos en las microrregiones. Por ejemplo, sustituir el
refresco con aguas frescas de frutas de la región; los cereales
industrializados con las variedades de atoles a base de maíz, saborizados con
frutas frescas; los picantes enlatados por las ricas salsas caseras. Con tan
solo eso, disminuiría la desnutrición y habría ahorro en el ingreso familiar.
Es tiempo de iniciar
también la producción y transformación casera y artesanal de productos
agrícolas en el medio semiurbano y urbano; con todas las limitaciones que
imponen los espacios disponibles. Empecemos por difundir las técnicas caseras
para producir mermeladas de frutas y manojos de hortalizas; así como fortalecer
las huertas familiares de la economía de traspatio en el medio rural. No hay en
esto ninguna novedad excepcional, todo es cuestión de rescatar costumbres y
tradiciones históricas, combinándolas con innovaciones tecnológicas apropiadas,
bajo los principios de la agroecología sustentable.
PD1. Guerrero necesita
con urgencia un mejor gobierno; una nueva forma de gobernar; una nueva manera
de hacer política; un nuevo estilo de responsabilidad y trabajo; si es que
queremos que el pueblo tenga mayor prosperidad.
PD2. Guerrero ocupa el
primer lugar a nivel nacional en dinámica de crecimiento de casos positivos de
Covid-19, según reporta la Universidad Nacional Autónoma de México.
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