Héctor Manuel Popoca Boone.
¿Alguien ha visto a Vicente Suastegui Muñoz?
En mi calidad de Gobernador
Moral de Guerrero, recibí un correo-e de un derechohabiente del ISSSTE-Gro. (cuyo
nombre me reservo por obvias razones), sobre lo que pasa, con sus respectivas particularidades,
en los centros hospitalarios del ISSSTE en Guerrero. Lo reproduzco íntegramente
por considerarlo de interés público.
“Sin
duda, las múltiples carencias que enfrenta el sector salud, son de antaño y en
grandes proporciones. Tiempo atrás laboré en un centro hospitalario del ISSSTE,
por lo que puedo darle algunos detalles del funcionamiento hospitalario: La principal
ineficiencia es la mala calidad en el servicio de consulta externa y atención
hospitalaria. A la mayoría del personal médico, le falta actualizarse en sus
conocimientos y una mayor ética profesional.
No es gratuito
que los derechohabientes se estén cansando de exponer las inconformidades por
diversos medios, sin que nadie haga algo para remediarlas por la protección que
emana del desorden institucional y las corruptelas del sindicato. Las
negligencias médicas, de abasto y administrativas, están a la orden del día.
También el servicio de enfermería deja mucho que desear. Se caracteriza por la débil
capacitación y por la desidia en la atención a los enfermos.
La prueba
está que, desde hace varios años, por acuerdo tácito de directivos y sindicato,
decretaron que, si uno tiene un paciente hospitalizado, debe quedarse un
familiar para atenderlo: bañarlo, asearlo y demás, porque las enfermeras sólo
suministran los medicamentos o en su caso realizan solo las curaciones que les
son instruidas por los médicos.
Con relación
al suministro de medicamentos y material de curación, a los pacientes les hacen
dar infinidad de vueltas, debido a una escasez sempiterna; ya que el almacén
estatal no surte en la cantidad y oportunidad debida. Lo grave es que buena
parte son medicamentos para pacientes con enfermedades crónico degenerativas,
como diabetes, hipertensión, cáncer, dializados y demás. Los familiares del
enfermo se ven obligados a adquirirlos externamente con sus propios recursos
económicos.
El
mantenimiento, rehabilitación y adquisición de equipo médico y otros complementos,
prácticamente no existe. El deterioro y descompostura del equipo y la caducidad
del material farmacéutico es en mucho debida a los propios responsables de su
uso y almacenamiento. Acontece, a veces, que a propósito los inutilizan para
que el ISSSTE subrogue el servicio y los pacientes acudan a un laboratorio
particular; en un acto claro de complicidad y contubernio, que ha sido denunciado
infinidad de veces.
Por
ejemplo: en el tiempo en que trabajaba en uno de esas clínicas-hospitales, el radiólogo
vaciaba anticipadamente los contendores de líquido con el que revelaban las
placas (el galón costaba alrededor de $7,500 pesos). Ante tal situación, los
directivos instruían enviar a los pacientes a laboratorios privados, con el
consecuente costo adicional, porque el suministro del líquido a la clínica hospital, el almacén
estatal solo lo hacía en forma mensual. Esta es una de tantas consecuencias de
la mala paga que recibe el personal que labora en esos nosocomios
El trámite
de consultas con médicos familiares y especialistas son por lo general
tardadas, sobre todo las segundas. Las primeras te las programan con un poco más
de agilidad, pero las segundas no. Te las dilatan tres o cuatro meses, sin explicación
alguna; cuando que se supone que todos los médicos laboran 8 horas diarias.
¡Ah!, pero como los médicos especialistas tienen sus consultorios particulares,
le dan prioridad a ese trabajo que les es más remunerativo y semi abandonan el
otro; con la complicidad de quienes dirigen el centro hospitalario y la sección
sindical. Eso, para que los derechohabientes vayan a atenderse a sus
consultorios privados a expensas de sus bolsillos.
No omito
mencionarle que existe el riguroso “moche” de los proveedores. Desde los que
abastecen el comedor, como los del oxígeno, los que venden el diésel, para la
caldera de vapor que esterilizar el instrumental y material médico, el
encargado del envío de la ropa sucia a la lavandería y el tráfico de
autorizaciones de viáticos para los operadores de las ambulancias.” ¡Uf!, ¡Uf!,
(Popoca dixit).
porelrescate@hotmail.com
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