Héctor Manuel Popoca Boone.
Hace ocho días, en el DF, asistí al desayuno mensual de mis colegas de la Asociación de Exalumnos de la Escuela Nacional de Economía (UNAM), generación 67-71.
Como es de su costumbre, invitaron a un conferencista relevante que en esa ocasión fue José Woldenberg, personaje conspicuo en la construcción de la nueva democracia de México. Algunas reflexiones de su exposición –en apretada síntesis- las comparto por este medio:
Hasta antes de 1977, México se caracterizaba por tener un régimen político seudo-democrático en donde predominaba un partido único que era la única fuerza real de peso en la política partidaria institucional que iba a las elecciones sin mayor competencia real y con la absoluta certidumbre de siempre ganar.
Las reformas políticas que se sucedieron en las siguientes décadas fueron una salida hacia adelante y contribuyeron a transitar pacíficamente a una nueva democracia efectiva con la que los mexicanos hemos logrado un poder presidencial acotado, un poder judicial más activo y autónomo, así como un poder legislativo plural y sin mayorías absolutas uní-partidarias.
En 1988 México ya era un país plural que se negaba a tener encasillada su actividad política en un solo partido político. El proceso de reforma política abrió la institucionalidad a las diversas expresiones políticas del país a través de todo un proceso de aproximaciones sucesivas graduales en el devenir de los años, cuya impronta fue delineada por la dinámica electoral que se presentaba en cada coyuntura política.
De esta forma, la reforma política ha pasado básicamente por tres etapas: 1).- De incorporación de nuevos actores y partidos políticos a los procesos electorales y por ende a la institucionalidad democrática. 2).- De implantación de la pluralidad en el juego democrático institucional y la creación de instancias ciudadanizadas en el arbitraje y en el dictamen judicial electoral. 3).- Del establecimiento de condiciones de equidad en la competencia a través del otorgamiento de prerrogativas económicas públicas a los partidos y la apertura a la difusión de su oferta política en los medios de comunicación masiva.
Actualmente existe un factor del desencanto de la gente por los partidos y los políticos proveniente de elementos consubstanciales al ejercicio democrático: la pluralidad equilibrada en los órganos legislativos es producto de la pluralidad de los electores y eso es “natural” por cuanto refleja lo que somos.
Otro factor de desánimo es la dificultad de construir una mayoría para darnos gobernabilidad y progresar como nación. El régimen de gobierno actual está en entre dicho: Tenemos un Congreso de la Unión plural semiparalizado ya que las diversas fuerzas políticas mutuamente se anulan en sus iniciativas sin poner por delante los intereses superiores del país.
Ante eso nos ha faltado una mayor pedagogía y cultura democrática porque dada la pluralidad de México la práctica de la sana negociación es obligada. Lo mencionado nos impele aprender a construir mayorías consensuadas para después hacer gobierno y darnos la gobernabilidad de Estado requerida.
Por otro lado, los calendarios electorales son importantes en nuestra vida democrática ya que ordenan la vida pública política y permiten tener certidumbre en el relevo del poder en forma planeada y arbitrada, por lo tanto, pacífica y de manera periódica.
Para que avance la democracia necesariamente debemos voltear los ojos a los factores de obstrucción de la misma como lo es la pobreza, la desigualdad, la opacidad institucional y un casi nulo acceso de la ciudadanía a las oportunidades y a las mejores circunstancias para el desarrollo humano integral. Así mismo tener presente que el principal antídoto para la partidocracia es la organización ciudadana activa que participa en la política y en la democracia como sistema de vida permanente.
Finalizó su disertación afirmando que México por ser un mosaico rico en pluralidad la vía idónea de su desarrollo político es la democracia y su perfeccionamiento.
PD1. En Guerrero, la delincuencia electoral organizada pudo nada ante una ciudadanía valiente, alzada en su propia dignidad. No se le puede fallar de nuevo a este gran pueblo.
PD2. Es obligada una gira de la coordinación general del Movimiento Ciudadano “Todos por Guerrero” (los aguirristas) por las 8 regiones para consolidar su estructura organizativa como fuerza política emergente, activa y actuante.
A) Rescatable es la necesidad de que acudan a las urnas todos los votantes, si bien es cierto que la elección próxima pasada llevo a poco más del 50% de los ciudadanos a sufragar, es necesario trabajar los concensos y mostrar a los electores abstensos que el voto si es útil y secreto, que es respetado y tomado en cuenta para mejorar sus condiciones.
ResponderEliminarB) Evidentemente que esta acción requiere de un liderazgo, y por supuesto, de un líder, alguien a quien la gente confió su voto y ahora estará al frente de la más alta responsabilidad en el estado; es ya inaplazable, involucrar a la ciudadanía en los asuntos y decisiones de estado, que sientan esa reponsabilidad que debe compartirles el gobierno; hacerlos participe los compromete tambien, y potencia y lleva a la consolidación de una democracia transparente, legitamando a quien dirigirá los destinos del estado.