Héctor Manuel Popoca Boone.
La Universidad Autónoma de Guerrero (UAG) es, junto con su similar de Oaxaca, de las universidades públicas de México con menor nivel académico y mayor corrupción, según estudios de la Asociación Nacional de Universidades e Institutos de Educación Superior de México.
Una de las causas principales es la mayor preponderancia otorgada a lo político sobre lo académico. Otra es que en términos generales trabaja de manera insular y está desvinculada con la problemática económica y social concreta del Estado. Una tercera reside en que parte de su planta docente acusa desactualización en los últimos avances de las ciencias. (Está por demás mencionar que gran parte de los programas académicos sufren rezago, obsolescencia y desarticulación curricular).
Pero el origen de su mayor empantanamiento es la forma democratoide de elegir a sus directores de unidades académicas y al rector, a través de un deformado concepto de voto universal, tanto de alumnos como de trabajadores administrativos y académicos.
Considerando a las preparatorias el granero de esta peculiar democracia universitaria, todo votante alumno sabe, de entrada, que su voto es canjeable o vendible por calificaciones, lugares en las casas de estudiantes, becas y todo tipo de facilidades para no estudiar.
Porción del personal académico compromete su voto por plazas de mejor remuneración, becas al desempeño (sin reunir los méritos correspondientes), mayor número de pagos por horas clase, préstamos improcedentes, además de descargas de obligaciones académicas.
Por su lado, los trabajadores administrativos sindicalizados apoyan tal o cual candidato a cambio de asignaciones de plazas o incrementos económicos en sus categorías salariales. La nómina general de la UAG destaca por el fenómeno peculiar de estar integrada de numerosos matrimonios y de familias ampliadas. Son pues, cotos familiares.
Para tener una curricula ascendente laboral y un cardex académico-estudiantil limpio es condición sine-cuanon pertenecer a una de las variadas mafias universitarias que existen.
La Cosa Nostra siciliana, La Camorra napolitana y la Ndrangheta calabresa se ven disminuidas por cuanto a conductas facciosas exhibidas; guardadas las debidas proporciones. Qué decir de algunos profesores que para otorgarles calificaciones aprobatorias a alumnos les exigen pomo y dinero y a las alumnas el respectivo acueste. Qué decir de líderes sindicales con iguales vicios también. ¡Úchale!
Habida cuenta de que el presupuesto público asignado por estudiante es de los más bajos del país, existe una sangría improcedente: la mayoría del personal académico que estudia una maestría o doctorado light se va “becado” con su propio salario en virtud de que no califican académicamente para tener el apoyo económico del Conacyt. ¡Pásuma!
La corrupción, mala planeación, baja calidad académica, conflictos sindicales, huelgas o paros recurrentes, excesiva “grilla” política, onerosas y estridentes campañas electorales, además de la eterna escasez de recursos económicos, hacen que la UAG prácticamente esté en el sótano de las universidades públicas mexicanas; formando profesionistas en gran cantidad pero con dudosa calidad.
Resultado de lo anterior es: de aproximadamente 35 unidades académicas, únicamente 6 están acreditadas ante los Comités Interinstitucionales para la Evaluación de la Educación Superior y el Consejo para la Acreditación de la Educación Superior, AC.
La anterior caracterización de la UAG es fenomenológica. Por las excepcionalidades que muy meritoriamente existen, -en ciertas unidades académicas y grupos universitarios- vale la pena apostarle a una refundación, de-a-de-veras, que hagan los propios protagonistas de su postración, para remontar el pésimo lugar en que está ubicada en el concierto de las universidades del país.
PD. Entendamos que la vida de una mujer o infante de la Montaña valen muchísimo más que veinte mil records deportivos acuáticos, mal y vergonzosamente habidos. Esa es la esencia de la discrepancia.
hpopoca.blogspot.com
twitter.com/h_popoca
No hay comentarios:
Publicar un comentario