viernes, 13 de diciembre de 2024

Fideicomiso bueno para nada.

 Hector Manuel Popoca Boone.

 

En mayo del año pasado escribí un artículo de opinión donde daba cuenta de la airada queja del presidente del Comité Técnico del Fideicomiso para la Promoción Turística de Guerrero (Fidetur), consistente en que desde hacía seis meses la Secretaría de Finanzas del gobierno estatal (SEFINA), no le proveía los recursos económicos que de acuerdo con la ley No. 494, debía entregarle para realizar su programa anual de promoción y fomento al turismo en Guerrero. (Ojo, no solo de Acapulco).

 

Dichos recursos económicos eran y son fiscales y de carácter estatal, captados por las empresas hoteleras de todo el estado (Ojo, de todo el estado) a partir del tres por ciento de ingresos por concepto de ocupación de cuartos en sus respectivos hoteles; esos recursos son a la vez entregados a SEFINA.

 

Del total de ellos, el uno por ciento (en ese entonces alrededor de 25 millones de pesos) estaba destinado a fortalecer la seguridad pública de todas las zonas turísticas de Guerrero; y dos por ciento (alrededor de 50 millones) eran para fomentar el turismo estatal a través de Fidetur, de acuerdo con la ley estatal de ingresos del 2023. El proyectado monto total de recaudación por el mencionado impuesto ascendía a 75 millones de pesos. Las principales ciudades hoteleras captadoras de dicho impuesto en Guerrero son: Acapulco, Ixtapa-Zihuatanejo, Taxco, Chilpancingo, Iguala y Tlapa. En congruencia con la justeza y equidad distributiva, debería hacerse una dispersión con mejor ponderación en la participación de dicho impuesto entre las ciudades según su aporte. A Chilpancingo, Iguala y Tlapa no se les destina nada. En el decreto de presupuesto de egresos para el 2023, los diputados locales solo autorizaron para ese rublo ¡20 millones de pesos! (Uf).

 

Pero aun hay más: desde hace años, los dineros recibidos por Fidetur los concentra, administra y direccionan los directivos del fideicomiso, la Secretaría de Turismo estatal y los que presiden la agrupación hotelera de Acapulco, AHETA, para promocionar en su mayor parte los atractivos turísticos de Acapulco y un poco los de Ixtapa-Zihuatanejo y Taxco. Y párele de contar, aun cuando ya están formalizados en el papel los fideicomisos de Chilpancingo e Iguala, entre otros.

 

Buena parte del dinero que ingresa a Fidetur se utiliza para sufragar gastos suntuarios, superfluos, viajes y giras internacionales ostentosas de algunos empresarios hoteleros y directivos oficiales del ramo; así como para montar pabellones costosos y deslumbrantes, en ferias o tianguis turísticos internacionales, como el de España. Al final de las cuentas, se obtenían reconocimientos por la decoración del “stand” de Guerrero, pero logrando en la realidad magros resultados por cuanto se refiere a formalizaciones reales de contratos de negocios turísticos anuales. Mucho ruido, pocas nueces, pero buenos paseos a Europa cada año.

 

En cuanto a los 25 millones de pesos etiquetados para fortalecer la seguridad pública en los centros turísticos, también narré una reunión de análisis sobre la inseguridad pública en la ciudad de Chilpancingo, llevada a cabo en la Cámara Nacional de Comercio de la capital del estado con los responsables, en ese entonces, de la Secretaría de Seguridad Púbica estatal, la Vice fiscalía general del Estado y la Jefatura de la policía municipal; llamándome de sobre manera la atención lo expuesto por algunos empresarios hoteleros sobre la poca seguridad pública que impera en las zonas donde están domiciliados sus negocios; y cómo se iba expandiendo la presencia de la delincuencia simple y la organizada. Por su parte, el secretario de Seguridad Pública Estatal manifestó que no estaba enterado que SEFINA le debía proporcionar 25 millones de pesos más de lo que normalmente tenía autorizada su Secretaría; provenientes del impuesto antes mencionado. ¡Doble uf!

 

Algunos empresarios hoteleros manifestaron que ellos no escapan de ser víctimas, junto con sus familiares, de secuestros y extorciones; además de recibir con mayor frecuencia la visita de los “chicos organizados”, que toman en alquiler habitaciones de hoteles de categorías medias y bajas, para contar con cuartos de seguridad (reclusión y/o asesinato) de personas que son víctimas de secuestros exprés. El impuesto a la ocupación hotelera para seguridad pública, por tanto, no se destinaba para fortalecer el combate a la delincuencia y erradicar la violencia en los principales centros de hospedaje estatal.

 

El pasado jueves (El Sur. 11/12/2024), en una reunión del Consejo Técnico de Fidetur, un funcionario de SEFINA dio a conocer públicamente que se incrementará en el año 2025 el impuesto al hospedaje en una unidad porcentual más, de 3 a 4, y este adicional (aproximadamente 25 millones de pesos) se destinará para la reconstrucción de la infraestructura turística de Acapulco que sigue destrozada. Por su parte el director de Fidetur manifestó que no habrá cambios en la forma de operar financieramente el fideicomiso, recalcando que no se cancelarían los viajes a ferias y tianguis turísticos internacionales. O sea, infértilmente se usarán para más de lo mismo. ¡Triple Uf!

 

PD. Como Gobernador Moral de Guerrero respaldo lo dicho por la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, de no ceder ni un ápice en materia de nuestra soberanía nacional; ante el anuncio que hizo el presidente electo de EUA, Donald Trump, de nombrar embajador en México a un connotado “halcón pretoriano”.

 

porelrescate@gmail.com

 

 

 

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