viernes, 28 de marzo de 2025

Solidaridad y fraternidad fronteriza (2)

 

Héctor Manuel Popoca Boone.

 

Para René Juárez Cisneros y Javier Usabiaga Arroyo, por el apoyo otorgado para participar en éste que fue un loable programa social piloto.

 

Lo peor que le acontece a un trabajador indocumentado mexicano (Tim) en aquellos lares fuera de nuestra frontera del norte, es el ninguneo. No existe. No es nadie. Está convertido en nada. No recibe merecida retribución a su esfuerzo laboral realizado. Es ninguno o ninguna en tierra ajena y extraña. Haga lo que haga, está en el limbo. Su existencia está lanzada al vacío, en tierras que poco dicen y menos reconocen su presencia y aportación productiva. A todos los Tim mis respetos y admiración. (ver El Sur. ¿Lo logramos! 03/marzo/2005).

 

Ante la imposibilidad de obtener la certificación laboral de los trabajadores migrantes indígenas mexicanos, en los condados de Búfalo, Wisconsin y Winona, Minnesota; por parte de autoridades laborales y/o educativas de EU, le expresé a la profesora, Shaun Duvall, que no nos diéramos por vencidos. Al llegar a la Ciudad de México me entrevistaría con funcionarios federales de la Secretaría de Educación Pública (SEP), la Secretaría de Ganadería y Agricultura (Sagarpa) y de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), para exponerles el proyecto de certificación laboral de mexicanos, fuera de nuestras fronteras. En el marco de la organización civil sin fines de lucro, “Puentes/Bridges”, que la maestra Duvall dirigía.

 

Le solicitamos al gobierno federal mexicano comisionara dos certificadores profesionales con especialidad en el manejo de establos lecheros tecnificados. Aprobaron el proyecto -con la discrecionalidad debida- para llevarlo a cabo en forma piloto, por primera vez, fuera de nuestro país, del 20 al 27 de febrero del 2005. Nos fuimos a Wisconsin (WI) sin mayor boato oficial. Recorrimos cinco granjas lecheras para constatar en sitio, las habilidades laborales adquiridas por 24 trabajadores indígenas mexicanos indocumentados (dos mujeres y veinte hombres).

 

Para la satisfacción de todos, los Tim pasaron las pruebas protocolarias, prácticas y orales, diseñadas por las instituciones participantes para posteriormente regresarnos a México, con todos los registros y expedientes correspondientes. Antes de partir, los certificadores les entregaron a los Tim una misiva con los resultados personales obtenidos; mismos que sirvieron de base para la elaboración en México de los certificados membretados e individuales de competencia laboral en la especialidad descrita con anterioridad.

 

Dos meses después, los servidores públicos de México volvimos a regresar a WI para entregarles sus certificados oficiales, pero ahora acompañados del personal adscrito al Consulado de México en Chicago. Los granjeros blancos, con la maestra Shaun Duvall y los Tim, organizaron una pequeña y discreta ceremonia de entrega de certificados ya membretados institucionalmente, en una bodega de los establos visitados. Ni los trabajadores indígenas, ni sus patrones granjeros blancos, esperaban tal sorpresa del logro alcanzado. Con solidaridad testimonial estuvieron presentes también algunos profesores de ciencias agropecuarias de la Universidad de WI-River Fall.

 

Seis meses después, en la Ciudad de México, la Secretaría de Relaciones Exteriores organizó un sencillo pero significativo evento donde reconoció y agradeció oficialmente a la profesora Shaun Duvall su extraordinaria labor de ser mediadora y traductora de buena fe en los asuntos laborales y de estadía al interior de los establos que tenían los granjeros norteamericanos blancos con sus trabajadores indígenas indocumentados mexicanos.

 

Ya como maestra jubilada, Shaun Duvall, se convirtió en una guía de viajes de turismo de las familias de los granjeros estadounidenses a las comunidades indígenas de donde eran sus trabajadores para continuar y extender, con las familias ampliadas, la amistad generada en WI.; conociendo a la vez, la enigmática y exuberante belleza natural de la Sierra de Zongolica, Veracruz.

 

Para este escribano, la experiencia profesional descrita, fue una forja humana de la ardua labor de conocimiento mutuo, comprensión, solidaridad y protección, entre patrones norteamericanos blancos y los morenos trabajadores mexicanos. El trabajo realizado en aquel entonces brilla con demasiado fulgor y solo es opacado por su nula continuidad institucional; hoy más que nunca, en los tiempos tenebrosos del “Orate del norte”

 

Adenda. En el año 2016, una señora de la comunidad indígena de Tlaquilpa, Ver. de la que parten numerosos trabajadores a los ranchos localizados en WI. le pidió auxilio a Shaun Duvall para buscar a su esposo (uno de aquellos trabajadores migrantes certificados), desaparecido en ruta a EU. Había regresado a México para casarse teniendo fija la idea de regresar al rancho donde ya había estado. Pero, desapareció en la frontera. A la fecha, su familia, sobre todo su esposa, lo siguen buscando. Quieren saber su paradero, pero nadie sabe nada. No se les ha podido dar información de ninguna especie.  

porelrescate@look.com

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