viernes, 21 de noviembre de 2025

Violencia para desestabilizar.

 

Héctor Manuel Popoca Boone.

Parece ser que en este período de fin de año varios grupos sociales se han propuesto provocar violencia social, para que el país entre en una fuerte inestabilidad que permita romper con el orden institucional y así aprovechar la oportunidad para consolidar sus privilegios particulares por encima de los superiores de la nación.

De que actualmente hay en México, descontento y malestar social, por la inseguridad, corrupción e impunidad, no puede negarse. Fueron fenómenos antisociales engendrados, cultivados y acrecentados por la negligencia institucional de una casta de políticos inescrupulosos, de empresarios y otros segmentos de la sociedad del mismo tenor, al usufructuar el poder gubernamental durante muchas décadas atrás.

Actualmente no hay circunstancia difícil de gran mella que señale que estamos en una situación de absoluta ingobernabilidad y de crisis social; sin querer decir con eso que arriemos las banderas por la erradicación de vicios, incompetencias institucionales y privilegios indebidos que, en lo económico, se prohijaron para unas minorías. Nuestro sistema de libertades y de derechos constitucionales que nos rigen afortunadamente nos permiten la enmienda y la corrección de aquello que consideremos procedente y urgente.

Tan es así que después de 70 años y como producto colectivo de los mexicanos y de nadie más, en forma pacífica y sin derramamiento de sangre masivo, hemos podido establecer en nuestra realidad social: la alternancia en el poder y la renovación en el mandato presidencial; ensanchando nuestra democracia que aún es imperfecta. Tenemos un sistema electoral menos manipulado y más confiable. No sin altibajos, artimañas, fraudes, represiones políticas o atropellos sociales de por medio.

Derivado de lo anterior es por lo que hoy gozamos de libertad para expresar nuestras ideas, de movilizarnos y hacer marchas y manifestaciones públicas en pro de la vigencia y respeto de todos nuestros derechos humanos; así como de criticar y repudiar todo tipo de políticas públicas que consideremos sean lesivas para nuestro bienestar social.

Con la manifestación heterogénea y amorfa, del pasado 17 de noviembre -por demás fracasada- que culminó con: a) ataques directos vandálicos a edificios históricos del zócalo de la República, perpetrados por grupos de enmascarados que surgieron en último momento de la marcha, b) dichos grupos estaban equipados exprofeso con herramientas para tumbar las vallas metálicas de protección ya instaladas previamente. c) ausencia de un templete en el zócalo y de los organizadores del acto y d) inexistencia de un pronunciamiento público donde los promotores dieran a conocer las razones de ésta. Todo lo anterior, genera indicios de un posible plan orquestado con antelación, por responsables de alto nivel, que no dieron la cara, para provocar una represión violenta a la ciudadanía joven y adulta participante.

Refuerzan esos indicios los intentos de otra inesperada marcha convocada por una organización, X, sin cuerpo e identidad propia, realizada el día de ayer, 20 de noviembre, en contra respuesta al desfile oficial. Por fortuna gozó de poca asistencia y no hubo encontronazo ni confrontaciones violentas que lamentar.

Por último, está el anuncio hecho por algunas organizaciones del transporte de carga del norte de la República y de productores rurales de esa región de que, para forzar un “paro económico nacional” intentaran bloquear carreteras del país. Similar estrategia fue usada en las semanas antecedentes al “golpe de estado” mediante el cual se instauró la dictadura militar en Chile durante los años de 1973-1990. ¡Aguas!

PD. Estimado director, Juan Angulo: Informo a usted y a los apreciables lectores de “El Sur” una pausa que haré en la entrega semanal de mis artículos de opinión por lo que resta de este fin de año; agradeciéndoles de antemano su comprensión.

porelrescate@outlook.com

 

 

 

 

 

sábado, 15 de noviembre de 2025

Precaución con la marcha de hoy

 Héctor Manuel Popoca Boone.

I .Me viene a la memoria la marcha de protesta estudiantil del Jueves de Corpus Christi convocada por líderes del Politécnico Nacional y de la UNAM, efectuada el 10 de junio de1971; cuando en plena manifestación de universitarios y politécnicos que marchaban en forma pacífica hacia el Monumento a la Revolución, en solidaridad por nuestros compañeros y compañeras de Monterrey, fueron sorpresiva y abruptamente golpeados y algunos de ellos asesinados por jóvenes porros paramilitares, armados de palos de combate y algunos portando fusil M-1, los denominados “Los Halcones”, respaldados y financiados por la Policía del entonces Distrito Federal (DF).

Poco después se supo que ese millar de vándalos y golpeadores, fueron reclutados, organizados y equipados por las autoridades capitalinas. Lograron su objetivo de desbaratar la manifestación y apresar a varios dirigentes estudiantiles para enviarlos a las cárceles localizadas en el centro de la capital.

A partir de entonces me cuidé mucho de asistir a otras manifestaciones de tipo social si no conocía, bien a bien, a los organizadores de las mismas y las circunstancias y causas que rodeaban a ese tipo de eventos de protesta, por el temor de ser manipulado vilmente como un borrego más.

Con el correr de los años constaté que, en algunas de las manifestaciones realizadas en la CDMX, hacían acto de presencia grupos de porros, con sus rostros cubiertos, armados de tubos y palos, para reprimir a las personas que se manifestaban y causar destrozos y robos a casas, comercios y edificios públicos localizados en las calles que transitaban; con el fin de desprestigiar y concitar el repudio ciudadano hacia los auténticos manifestantes y sus demandas; haciéndose pasar como integrantes radicalizados y actuando con total impunidad.

II .Precaución! Para el día de hoy, ha sido convocada una marcha de protesta contra la política presidencial de Claudia Sheinbaum Pardo (CSP). Los promotores son disímbolos y nebulosos convocantes, acuerpados por una organización amorfa y apartidista denominada, “Generación Z”, de corte internacional y sin voceros ni líderes visibles nacionales que den la cara como responsables de la convocatoria; aun cuando ya vemos algunos proponentes del PRI y del PAN y profesores de algunas secciones de la CNT) que de suyo, siempre han tenido demandas encontradas, algunas de ellas ya fueron atendidas, y propósitos diferentes, algunos de ellos inconfesables. Con su cobardía personal habitual es difícil discernir a cada uno de ellos, sobre todo a los plutócratas financieros. Extraña mezcla.

Repito, los verdaderos objetivos para esta marcha no son explícitos, ni claros; algunos de los convocantes no están del todo identificados y se mueven clandestinamente. Los principales financistas de la marcha navegan en la oscuridad y, lo peor de todo, se incita al vandalismo, la violencia, a la confrontación criminal bajo la consigna subrepticia de desestabilizar al gobierno de, CSP, que ha estado abierta al diálogo, a la propuesta, al respeto y a la solución posible de algunos problemas. Además para el 2028 está el ejercicio democrático del referéndum constitucional de la revocación de mandato.

III .Por su parte, Claudia Sheinbaum Pardo, debe fortalecer su mandato presidencial al hacer a un lado a políticos impresentables por corruptos o con vínculos con el narcotráfico, incrustados en su partido Morena; así como aquellos colaboradores que han exhibido mendacidad, deslealtad, ineptitud, negligencia o enriquecimiento inexplicable. Ella sabe perfectamente quienes son pero los cubre con manto de impunidad. Eso le resta simpatía, que la mayoría de población que gobierna le muestra. Es imperativo que haga valer en la práctica el no robar, no mentir, no traicionar y preferentemente dar atención preferencial a los pobres. Lo mismo que la práctica, en su equipo de trabajo, de la austeridad, la laboriosidad y la sencillez.

PD. Mientras tanto en Guerrero seguiremos aguantando dos años más el infausto legado de AMLO de habernos designado a la actual gobernadora y a su “papá incómodo”. Resiliencia y paciencia es lo que nos queda.

porelrescate@outlook.com

 

 

 

viernes, 7 de noviembre de 2025

Invertir para transformar.

 Héctor Manuel Popoca Boone.

 

Una economía que consume más allá de todo lo que produce en forma lícita; sin ahorrar ni invertir una parte de su riqueza social, indefectiblemente pierde inercia y entra en estancamiento. Si su población se ve incrementada anualmente, disminuirán las disponibilidades financieras y los satisfactores materiales y de servicios. Quedará obligada a recurrir a préstamos externos de largo plazo para cubrir la brecha entre lo que consume y lo que genera como ingreso social. En el mediano plazo será una economía insolvente; sin inversión productiva ni tecnológica de innovación; sin recursos para sostener su crecimiento económico y desarrollo social.

 

Con el tiempo, una economía nacional con un déficit grande en su funcionamiento entrará en recesión y crisis económica donde la temible inflación galopante y después la devaluación abrupta se encargarán de disminuir el bienestar social del país. Incluso, posibilita la estanflación, que es la aparición simultánea de inflación elevada, desempleo crónico y un estancamiento económico.

 

En la propuesta de gastos que prevé tener el gobierno federal de México para 2026, contempla un gasto total de aproximadamente 10.19 billones de pesos, lo que representa un incremento real de 5.9 % respecto a 2025. En tanto los ingresos serán casi del mismo monto 10.2 billones de pesos, con permisibilidad (no recomendable) para incrementar la deuda interna con fines de financiamiento al gasto público hasta por 1.7 billones como límite máximo y un endeudamiento neto externo de hasta 15,500 millones de dólares.

 

Del total del presupuesto de egresos, alrededor del 82.4 % ya está comprometido en obligaciones ineludibles como son el pago de deuda, pensiones, participaciones federales a los estados, programas de protección social; sostenimiento de los sectores prioritarios: salud; educación; seguridad pública; defensa nacional; administración gubernamental e inversión para terminar de construir infraestructura en proceso.

 

La alta proporción de gasto comprometido (cuatro quintas partes) limitará la flexibilidad presupuestaria para hacer transferencias y/o reasignaciones, lo que significa que nuevos programas de inversión productiva generadores de empleos, permanentes y formales, deberán financiarse con recursos extras que impactarán en más deuda pública, mayor inflación e incremento de la tributación fiscal regresiva al consumo.

 

Es probable caer en déficits financieros puesto que los gastos serán mayores que los ingresos y eso restará fondos para disminuir las brechas educativas, tecnológicas y científicas; la reposición de maquinarias y plantas productivas ya obsoletas; así como cubrir imprevistos y contingencias.

 

La inversión fija nacional realizada entre agosto del 2024 al 2025 disminuyó en 8.9 por ciento, por lo que la expectativa de crecimiento de la inversión productiva para 2026 será reducida; por consecuencia la oferta de mercancías y servicios básicos será inaccesible para una mayoría de la población que tiene ya de por sí un poder adquisitivo bajo.

 

Los principios de macroeconomía anteriormente señalados no son del todo respetados por los gobernantes y políticos de la denominada, “Cuarta Transformación”. Atenderán preferentemente lo que reditúa más en política en el corto plazo: “los programas sociales” es decir, apoyos directos de recursos monetarios a la población más vulnerable del país. Los subsidios directos a la población pobre para fortalecer su consumo son correctos, siempre y cuando sean respaldados por la suficiencia de ingresos derivados de la inversión para la producción y el trabajo. Sobre todo, en un país como el nuestro, caracterizado por una gran desigualdad social.

 

Conclusión: A México le urge que el sector público y el privado promuevan y realicen una mayor inversión, no especulativa sino productiva, para generar mayor número de empleos formales y permanentes.

 

PD. El presidente estatal de Morena considera que a la población de Chilpancingo la cuidan bien las fuerzas institucionales avocadas a eso; en tanto 9 ciudadanos capitalinos de cada 10, declaran vivir en un ambiente de inseguridad pública (INEGI). Dos formas diametralmente opuestas de percibir una realidad, según lo empoderado que este uno. ¡Uf¡

 

porelrescate@outlook.com

 

 

 

sábado, 1 de noviembre de 2025

Educar para transformar

 

Héctor Manuel Popoca Boone.

 

Sin transformación mental, no hay bienestar social duradero. Una de las enseñanzas que podemos tomar de la gesta de la humanidad a lo largo de su historia universal es que los grandes cambios y avances sociales se dan -teniendo como prerrequisito indispensable- amplias transformaciones mentales en sus pueblos, para garantizar la permanencia acrecentada del bienestar social a lo largo del tiempo.

 

Las transformaciones mentales comienzan con dotar y moldear en la mayoría de los integrantes de la sociedad una nueva mentalidad, que los encauce en una hazaña de progreso y superación continua; para conducirlos a mejores estadios de libertad, bienestar familiar y social; tanto en lo material como en lo cultural, en un contexto de buena calidad de vida y de armonía sana y sustentable con la naturaleza.

 

En otras palabras, para su transformación real, no demagógica, México necesita de nuevas maneras de pensar, de aprehender, reflexionar y valorar; al contemplar cosas, situaciones y problemas; ideando y poniendo en práctica nuevas formas de realizar las faenas cotidianas en los diferentes ámbitos del qué hacer social. Tener siempre en mente el procurar un nivel de bienestar social superior al existente con una menor desigualdad social.

 

La tarea embarga a toda la ciudadanía y a los tres niveles de gobierno. Es un esfuerzo educativo colectivo, escolarizado y no escolarizado, constante y permanente, que se realiza tomando como base lo mejor del acervo universal del conocimiento científico, tecnológico y cultural, acumulado por la humanidad.

 

Para realizar lo anterior necesitamos de nuevas e innovadoras concepciones, habilidades y adiestramientos mentales que proporciona una educación escolar de buena calidad. No en balde las grandes potencias mundiales se distinguieron en un principio por el fuerte desarrollo educativo de las generaciones emergentes que, con el recorrer de los años, han tomado las riendas de la conducción de sus países.

 

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) elabora indicadores para evaluar, los diferentes factores que posibilitan la mejora del bienestar económico, social y ambiental en cada uno de sus países miembros. Para el sistema de educación prevaleciente en México, señala como retos importantes: a) -superar la desigualdad de género, b) -incrementar el gasto educativo. d) -la mejora en el acceso a la educación y a la capacitación técnica y laboral y d) -a una mayor calidad del desempeño de los educadores, así como el respectivo rendimiento de los estudiantes; en el marco de una mejor correlación del sistema educativo con las oportunidades reales y equitativas que existan de tipo laboral.

 

Eduardo Backhoff, presidente del Consejo Directivo de Métrica Educativas, A.C., analiza con preocupación en el informe de la OCDE (Panorama Educativo 2024) que en México el gasto relativo anual promedio en todos los niveles educativos -incluyendo la investigación científica- va a la baja, mientras que el promedio erogado en los países de la OCDE va al alza. México destina el 4.2 por ciento de su Producto Bruto Interno (PIB) al sector educativo; mientras que el promedio de los restantes países es de 4.9 por ciento. La inversión por estudiante en nuestro país se encuentra en el último lugar de la OCDE y lo que es peor, ¡disminuye anualmente (-18 por ciento) mientras que en los otros países aumenta (+9 por ciento)! En cuanto a docentes, los de México acusan deficiencias en su capacidad de enseñanza por falta de actualización. Los sueldos de nuestros profesores son 23 por ciento inferiores que el promedio de los prevalecientes en los demás países.

 

En síntesis, el panorama educativo de México (según la OCDE) no es bueno: a) Cuatro de seis jóvenes adultos solo cuentan con el nivel de educación básica, b) Uno de tres jóvenes está fuera del sistema educativo, c) seis de diez egresados de educación superior proviene del sector educativo privado, d) la inversión en educación ha disminuido, e) se invierte menos en educación infantil, f) en primaria, la educación privada invierte más por estudiante que el sector público y g) el número de alumnos que tiene que atender un docente mexicano es del doble que sus pares internacionales, aunque su salario es una cuarta parte menor. Estas cifras evidencian que, para los gobiernos mexicanos de la última década no ha sido una prioridad mejorar la educación del país. Por demás está mencionar que nuestro país esta ubicado dentro de los últimos lugares de la evaluación educativa, dentro de los países que integran la OCDE.

 

Los países con mejor desempeño educativo comparten como factores estructurales: Inversión sostenida en educación pública. Formación y evaluación continua de docentes. Equidad en el acceso a la enseñanza y en la colocación laboral. Fomento de habilidades científicas. Pensamiento crítico y de reflexión propositiva.

 

porelrescate@outlook.com