viernes, 22 de mayo de 2020

Honestidad y transparencia, para participar.



 Héctor Manuel Popoca Boone.

Enfrentar eficazmente la pandemia y la crisis económica requiere necesariamente de la participación del pueblo. Tratar de hacerlo unilateralmente y con dejo de soberbia infalible, merma considerablemente las posibilidades de éxito. Privilegiar el individualismo y el engaño, sobre la verdad y lo colectivo, es de visiones reducidas. Es continuar cultivando las vulnerabilidades de siempre, al considerar a la ciudadanía meramente como objeto de atención y no contemplarla como ente activo y creativo de soluciones democráticas, progresistas y trascendentes.

Para combatir al Covid-19 y a la pobreza agudizada, necesarios son recursos económicos adicionales junto con un mayor esfuerzo civil organizado y un nuevo modo de gobernar. El gobierno por sí solo no puede. Provechoso es conocer por todos, dónde, cómo, cuándo y a quienes está beneficiando el gasto público. Eso es condición básica para darle credibilidad y confianza al pueblo y, de esa manera, convertirlo en un aliado consciente frente a la pandemia y a la debacle económica.

Por ejemplo, la ciudadanía tiene recelo y suspicacia cuando el gobierno da muestra de oscurantismo o renuencia de informar con oportunidad, claridad y veracidad, en torno a los usos de los dineros públicos. La transparencia es protocolo obligado a seguir en la atención social ante desastres naturales y humanos de gran magnitud. Es punto nodal para la convocatoria popular, revestida de suficiente autoridad moral.

La desinformación, así como la falsedad y la farsa, en la acción pública, son hábitos ancestrales muy perniciosos que florecen cuando existe la corrupción e impunidad, como aceites lubricantes en el estilo de gobernar. Son actos corrosivos que han causado serios estragos globales en estas tierras del sur. Las macro evidencias acumuladas, están a la vista de todos. La verdad, termina siempre por arrojarnos en cara, la cruda realidad.

En este contexto de ideas, pienso en el proyecto de iniciativa que la diputada local morenista, Nilsan Hilario Mendoza, presentó a sus compañeros de las distintas fracciones parlamentarias, para exhortar al gobernador, Héctor Astudillo Flores, a que informara sobre el cómo está ejerciendo el presupuesto público anual destinado al rubro de la salud. Lo inaudito es que dicha iniciativa concitó desdén y postergación por parte de la mayoría de las expresiones partidarias en el Congreso local, por “no ser de obvia y urgente resolución”

En buena hora el gobernador alcanzó a escuchar el deseo de la diputada. Instruyó inmediatamente a la responsable de administración y finanzas de la Secretaría de salud a proporcionar públicamente una primera información, aunque esta fue muy primaria. Por cierto, en la conferencia de prensa, la susodicha funcionaria pública cometió un gazapo; dijo que los recursos económicos con los que han estado atendiendo la emergencia sanitaria por el Covid-19 “son de la aportación solidaria estatal”. Cuando todos sabemos que, en situaciones críticas de suma afectación social, es imperativo que el gobierno estatal destine todos los recursos propios que pueda, para orientarlos, sin adjetivo alguno, a la circunstancia prevaleciente.

Incluso los guardaditos que se forman anualmente por concepto de superávits presupuestales no contemplados en la ley estatal de ingresos, cuya cuantía era significativa hasta 2019. La salud y la vida de los guerrerenses nos concierne a todos cuidarlas, pero más compete a los gobiernos; asignándolos dignamente y no en forma dadivosa.

Ya hay voces oficiales, estatales y municipales, que manifiestan públicamente no tener más fondos para continuar combatiendo el crecimiento acelerado de la pandemia en estos lares. Por cohesión social, debieran promoverse la formación de comités ciudadanos, regionales y municipales (no integrados a modo), a fin de que se4 pueda acreditar lo dicho y darle seguimiento real a la utilización de los recursos institucionales que se aplicaran durante el trance doloroso que hoy nos agobia a todos.

PD1. En épocas adversas a la sociedad, las bambalinas institucionales no pueden ocultar nada. ¿Se acuerdan ustedes de un infausto gobernador de Guerrero, que dispuso de un helicóptero oficial destinado al traslado urgente de enfermos para destinarlo a uso personal?

PD2. De lo que se trata hoy, no es de buscar votos, sino de ¡salvar vidas! Carajo.

viernes, 15 de mayo de 2020

Hacinamiento.


Héctor Manuel Popoca Boone.

Cualquier conglomerado de seres humanos en un espacio físico confinado tiene posibilidades de convertirse en foco de contagio, ya sea de infecciones leves como una gripa, o infestaciones letales como lo es el Covid-19. Máxime si hay demasiada cercanía entre los individuos. Por eso, nadie debe subestimar la posible presencia del virus en lugares de congregación social como lo son: mercados, escuelas, asilos, oficinas de trámites, hospitales, penitenciarías, centros sociales y comerciales, restaurantes, estaciones y transportes de pasajeros, etc.

Es de todos conocido que el hogar de los guerrerenses pobres, se caracteriza por el hacinamiento que sufre la familia. Son limitados los espacios disponibles (dos o tres cuartos de reducidas dimensiones), de materiales de construcción frágiles y con faltantes múltiples; por ejemplo, pisos de tierra, falta de agua entubada, sin drenaje o fosa séptica adecuada, nulo fogón en alto en la cocina rural y, además, en algunos casos, hábitos poco higiénicos de los moradores, a causa de la pobreza que los embarga. Son las llamadas “casas de cartón”.

Los datos duros de los organismos públicos especializados en la materia, CONAPO y CONEVAL, dan cuenta pormenorizada del rezago y deterioro de la vivienda en Guerrero; y son de tal magnitud, que estamos entre los primeros lugares del país en materia de carencias y precariedades. No se diga del alto grado de hacinamiento en el hogar (alto número de ocupantes por habitación). Viviendas con estas características las encontramos en el medio urbano, en los llamados cinturones de miseria y más en el medio rural. También son parte de la configuración de los asentamientos de las comunidades indígenas que, por otro lado, la orografía estatal no ayuda a la hora de costear y atender las necesarias reparaciones y/o rehabilitaciones.

Pero he aquí que, en estos aciagos tiempos, auto rehabilitar o mejorar este tipo de viviendas contribuye en forma importante a reducir la trasmisión de la pandemia, la violencia intrafamiliar y ayuda a resarcir en parte y con carácter temporal la pérdida del ingreso económico familiar. Por lo que sugiero, atentamente, a los tres órdenes de gobierno, establezcan en forma coordinada, un programa de auto-rehabilitación comunitaria de la vivienda vulnerable por hacinamiento y pobreza, en los municipios críticos. El programa se inscribiría en el contexto de la estrategia presidencial para la reactivación económica del país.

Los lineamientos del programa propuesto, a diferencia de los tradicionales, estriba en la utilización del tequio comunitario indígena para la rehabilitación de las viviendas anteriormente reseñadas. Esto es, mediante la participación solidaria del colectivo social local. La responsabilidad de instrumentar el programa en lo concreto, rural o urbano, quedaría en manos de un comité integrado por personas destacadas por su honestidad y disposición cívica a favor de su comunidad o barrio; entretanto se puedan realizar las asambleas comunitarias donde se ratifique o rectifique, democráticamente, la integración del comité que tendrá facultades de dirección interna, de organización para el trabajo y administración reglamentada de los recursos gubernamentales, con la responsabilidad de dar aceptables resultados físicos y financieros.

También el programa deberá ser de nulo contratismo innecesario o administración corrupta; adquiriendo y utilizando al máximo los materiales de la localidad o municipio, con empleo temporal comunitario, retribuido a destajo, tomando en cuenta la activa participación y el parecer de la familia beneficiada sobre la manera de hacer la rehabilitación respectiva. De lo que se trata es hacer más con menos y con mayores beneficios a la población pobre. A partir de la cohesión comunitaria y de la honestidad colectiva. No olvidemos que el hambre no espera y que el derecho a la vivienda digna está consagrado constitucionalmente.

PD1. Por instrucciones de AMLO, arribó a Guerrero una delegada federal especial, que viene a reforzar el combate al Covid-19. Quizás sea por la incapacidad mostrada por el actual delegado federal de los programas sociales.

PD2. Para sorpresa de muchos que creíamos que estábamos en la media nacional, ahora nos informan oficialmente que, en el mapa federal, Guerrero aparece en rojo, es decir en alerta máxima, por su elevado crecimiento de contagios.


viernes, 8 de mayo de 2020

Fertilizantes 2020


Héctor Manuel Popoca Boone.

El Programa de fertilizante gratuito se vuelve vital y estratégico, porque ayuda al logro de una buena producción de maíz en Guerrero. Respaldarlo es apoyar la lucha contra el hambre, que ya cunde sobre todo en la Montaña. Cuidarlo es responsabilidad de los campesinos y de todos. Pero más de los gobiernos establecidos.

Dentro de los errores graves cometidos en el programa del año pasado, estuvo la falta de voluntad del gobierno estatal para depurar el tergiversado padrón de beneficiarios que venía siendo utilizado desde años atrás. Este año, se amacharon en hacer lo mismo. Todo por mantener un alto nivel de clientelismo político, condimentado con el moche recibido, en distintas formas, por los “lucradores sociales” escudados en las listas de beneficiarios de las organizaciones que dicen representar.

En audiencia otorgada al Gobernador del estado por el Jefe de la oficina presidencial, Alfonso Romo, el 6 de febrero del presente año en la Ciudad de México, en la cual participó el Secretario de la Sader, Víctor M. Villalobos, llegaron a la conclusión que el padrón de beneficiarios 2019 no había servido de mucho, y, junto al desfase en el tiempo de entrega del apoyo, concitaron muchas inconformidades entre los campesinos.

Los resultados finales oficiales del programa 2019, son falsedades institucionales que nadie en su sano juicio aceptó. Las mentiras publicitadas fueron de tal magnitud que comparten frontera con la hipocresía, cinismo y desvergüenza de quienes fueron responsables del desastre acaecido. De los cuatro principales responsables del programa fallido, tres seguirán operándolo, política e instrumentalmente: El gobernador y su “maestro incómodo”, así como el deshonesto y autista social, Amílcar Sandoval Ballesteros. Únicamente, Jorge Gage, fue el funcionario federal relevado. (por su infortunado desempeño a pesar del fuerte apoyo que le brindó su amigo Florencio Salazar).

Hoy no todo es malo. Lo bueno es que por fin se erradicará la gran corrupción que prevalecía en la adquisición del sulfato de amonio, mayoritariamente comprado a una empresa particular. Ahora la compra directa será urea a PEMEX, además del fosfato diamónico. Ya comenzó el traslado de los bultos a las bodegas distribuidoras regionales de Segalmex. Hay un avance aproximado del 40 por ciento en el acopio transitorio. La fecha límite para el traslado y su distribución total por comunidad es la última semana de mayo.

Un posible problema será el desconocimiento de la aplicación eficaz de la urea, por buena parte de los campesinos. Tienen el hábito arraigado de usar el sulfato de amonio. Habrá cierta resistencia al cambio en la manera de abonar la tierra por el mayor número de jornales requeridos. Tampoco en las circunstancias actuales podrán realizarse las capacitaciones técnicas correspondientes, por la recomendación de no hacer reuniones de más de 50 gentes. Escenario que se agrava, porque todavía no hay certeza de quienes serán los beneficiarios definitivos, desglosados por localidad y superficie.

Como sea que haya sido en el año pasado, y dada la pandemia vigente y sus estragos, por el momento no queda de otra más que apechugar esas repetidas anormalidades, pero sin dejar de señalarlas. Debemos esforzarnos todos para sacar adelante el Programa 2020, dada su alta prioridad social. Aún con un padrón incompleto, inconsistente e hiper inflado; es preferible aceptar el mal menor, dilapidar bultos a que falten. Ojalá sean cumplidos los tiempos límites, por lo menos en las superficies reales y con los productores verdaderos. De lo contrario pueden aparecer los malos chaneques, tan temidos por todos.

PD1. En el caso del programa de fertilizante gratuito, no sabe uno si transitamos hacia la “Cuarta Transformación” …o caminamos hacia la segunda deformación. Los juegos del poder nacional también se ven reflejados aquí.

PD2. La miopía progresiva deviene ceguera total. Algunos estamos dedicados en parte a identificar lo negativo, …que sí existe. Otros están abocados a señalar lo positivo, …que no existe.

PD3. Excelente desempeño profesional ha mostrado el equipo de trabajo que coordina la Directora de Investigación y Postgrado de la UAG, Dra. Berenice Illades, en el combate al Covid-19.




viernes, 1 de mayo de 2020

Recomendación.


 Héctor Manuel Popoca Boone.

Para los trabajadores de la Salud fallecidos en combate y para los indígenas infestados en Nueva York.

Ante la emergencia nacional, el Presidente López Obrador manda una iniciativa de carácter extraordinaria a la cámara federal de diputados para que se le autorice el ejercicio del gasto público federal 2020 de manera discrecional y con criterio personal. Aquí en Guerrero, el Gobernador Astudillo Flores ha tenido, desde años atrás, autorización del Congreso local para detentar esa facultad.  

Hago énfasis que, para el caso estatal, esas aprobaciones anuales han sido hechas en situaciones de “normalidad gubernativa”, para oprobio de los diputados locales; ya que contravienen el espíritu de equilibro gubernativo, mediante pesos y contrapesos que deben existir entre los poderes democráticos establecidos (Montesquieu, dixit). ¿Cómo convencían, anualmente, a los legisladores locales para que aprobaran en tiempos ordinarios de gobierno tal desaguisado anticonstitucional?

         Este grave entuerto, muestra que el poder legislativo estatal abdicó, reiteradamente, de una de sus principales facultades constitucionales, referida a la autorización desglosada del presupuesto anual de egresos en períodos normales de gobierno. No causa sorpresa alguna, el alto grado de subordinación que mantiene el Poder legislativo respecto del Poder Ejecutivo en Guerrero.

Sea de ello lo que fuere; ahora, dadas las circunstancias adversas e inéditas por las que estamos atravesando, el Gobernador del estado puede avocarse con mayor ahínco a reorientar el gasto público 2020 y enfocarlo con la austeridad, eficacia, transparencia y honestidad debida, a la atención de los fuertes problemas sociales que están suscitándose, derivados de la pandemia y la crisis económica que, lamentablemente, no tienen visos de resolverse en el corto plazo.

Claro está que, para tener capacidad de respuesta institucional adecuada a las desastrosas circunstancias mencionadas, condición indispensable será erradicar las deformaciones gubernamentales, conformadas desde hace años atrás, que no han permitido a la fecha hacer realidad el progreso social y la superación individual de los guerrerenses. Menos aún se ha logrado tener paz y bienestar comunitario.

Me refiero fundamentalmente a la corrupción, farsa y mendacidad, como hábitos de conducta institucional. A la ineficiencia y negligencia, como lastres del bien gobernar. A la ilegalidad, opacidad e impunidad, como mantos protectores de ilícitos y abusos de todo tipo. Y a la no menos importante falta de veracidad en la rendición de cuentas y entrega de resultados gubernamentales.

 No fue sino hasta ahora, en tiempos del Covid-19, cuando salen a relucir, una vez más, profundizados e incrementados, pero con mayor crudeza y desnudez, los nefastos vicios reinantes. Sinceramente, creo que, como nunca antes, hemos tocado fondo.

No me resta más que recomendarle al C. Secretario de Finanzas estatal que para el buen uso del erario público, en tiempos del Covid-19 y de la crisis económica consecuente, los compacte todos, excepto los irreductibles, en programas básicos-prioritarios que giren en torno a 1) la salud, 2) combate al hambre y a la pobreza, 3) empleos, 4) educación, 5) seguridad pública y 6) justicia plena. Privilegiando a los que menos tienen y a los que acusan mayor vulnerabilidad. No más, pero tampoco menos.

De una cosa estoy seguro: serán de tal magnitud y profundidad las secuelas estatales que no se podrá seguir gobernando a Guerrero como antes; so pena de presenciar mayores estallidos sociales de diferente índole y magnitud.

PD1. “México pasó muchos años de corrupción y una cultura de oscurantismo. Es natural la desconfianza. Ahora el país está construyendo su propia madurez en términos de la exigencia ciudadana” Hugo López-Gatell.

PD2. La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, advierte que los “poderes de emergencia” aprobados para combatir la pandemia de coronavirus “no deben ser armas que los gobiernos puedan usar para aplastar la disidencia, controlar a la población o prolongar su estancia en el poder”.

PD3. La evidencia histórica, nacional e internacional, indica que el uso de cubre-bocas sirve de mucho para reducir contagios en epidemias y pandemias.





        


viernes, 24 de abril de 2020

Reflexiones sobre el Covid-19. (2)


Héctor Manuel Popoca Boone.

Paradojas del destino. Estamos en aislamiento y en semi parálisis total. Cuando el mundo casi ha logrado una interdependencia general. Sin embargo, gracias a esa estrecha comunicación, el virus puede navegar a sus anchas por todo el planeta. No conoce de barreras ni fronteras que lo detengan.

Lejos de combatir el Covid-19 homogéneamente y en equipo, la disque civilizada humanidad expone sus virtudes y sus peores egoísmos y fobias. Dentro de las primeras destacan la fraternidad, el apoyo incondicional y la solidaridad internacional de pueblos y naciones. Los segundos, se dan en el marco de la voracidad y egoísmo de grandes corporaciones transnacionales, ávidas de capitalizar económicamente la pandemia; con el consecuente desvalijamiento y mortandad de los pueblos.

Afloran también las vocaciones imperialistas de países poderosos, las aspiraciones golpistas y releccionistas de gobernantes; y el oportunismo burdo de los politicastros de siempre. Otro estigma es la segregación, a partir de los perennes prejuicios políticos, económicos, religiosos y sociales; así como el afianzamiento de un machismo domiciliado, hambriento de someter a mujeres e infantes nobles.

¿Acaso alguien podrá seguir pregonando las bondades de un libre mercado capitalista sin taxativas? Cuando lo único que históricamente ha logrado es agudizar a niveles extremos la injusticia y la disparidad social; con su cuota intrínseca de inhumanidad.

En palabras de la filósofa Judith Butler: “La desigualdad social y económica asegura que el virus excluya, pero el virus por sí solo no discrimina; los humanos seguramente lo hacemos, modelados como estamos por los poderes entrelazados del nacionalismo, el racismo, la xenofobia y el capitalismo. …algunas criaturas humanas afirmarán su derecho a vivir a expensas de otros, volviendo a recalcar la distinción falsa entre vidas, es decir, aquellos pocos quienes a toda costa serán protegidos de la muerte y las otras muchas vidas que se considera que no vale la pena que sean protegidas de la enfermedad y la muerte.”
Los condenados de la tierra (Frantz Fanon, dixit) y las futuras generaciones de penitentes, seguirán siendo los pueblos fundadores de la humanidad: africanos, latinoamericanos, asiáticos, entre otros; Son los que llevan las de perder en esta pandemia, porque cargan consigo, como pesadas lápidas, enfermedades subyacentes de la pobreza. Además de habitar deterioradas viviendas, plurifamiliares y multigeneracionales, convertidas en focos de insalubridad, hacinamiento y violencia hogareña, donde están enraizados virus y bacterias de todo tipo
Los bajos niveles de educación e información general, impiden también a la familia pobre tener adecuadas medidas de prevención; exponiéndose con mayor facilidad a los contagios masivos, facilitados por la fragilidad de un sistema corrupto de salud pública mundial. No debemos desaprovechar esta oportunidad para desmantelar el control oligopólico que hay sobre el mercado global de mercancías, servicios y financiamientos; control violador del derecho universal a la vida.
Esa es la lucha que nos espera a mediano plazo. Al igual que el esfuerzo por menguar el desarreglo social y ambiental profundo, iniciado insensatamente siglos atrás. Más temprano que tarde, estos sucesos provocarán que un número mayor de habitantes “sapiens” del planeta transiten en pro de un mejor mundo; si de preservar nuestra especie se trata.
PD1. C. Secretario estatal de Salud: Se que el ex hospital general de Acapulco está cerrado, abandonado y derruido por viejo; pero algunos espacios pueden ser acondicionados como albergue de transito para contagiados del Covid-19 que no sean graves, pero que requieran aislamiento fuera de sus casas a fin de no contagiar a sus familiares.

Otras posdatas lapidarias: “Pido a los políticos no se auto publiciten montados en el combate al virus” “No presuman cuando inicien algo; mejor háganlo cuando lo terminen” “Primero está la vida de nuestro pueblo y luego la obra pública corrupta” “Si la partida es poca; al pueblo le toca” “No regresaremos a lo de antes porque fue lo que agudizó la catástrofe actual” “En la pandemia, primero nos alienamos con las demandas del pueblo y luego con las demás” “Si ya estamos auto enclaustrados, no nos prohíban la libertad de expresión y de información remota”

viernes, 17 de abril de 2020

Atenta sugerencia.


Héctor Manuel Popoca Boone.

El deterioro de la economía nacional va en aumento, pero mucho más la familiar. De la pobreza y carencia de ingresos económicos no hay más que un paso para padecer hambre. No se puede de ninguna manera postergar el combate al desempleo y a la hambruna que, lamentablemente, ha incoado su manto mortífero en Guerrero. 

Por lo que atentamente sugiero a las autoridades competentes echar a andar un programa gubernamental exitoso que en su momento fue denominado “MAIZ POR BOSQUE” (ahora pueden ponerle el nombre que deseen), llevado a cabo hará varios años en diversas comunidades indígenas, en lo que hoy es el municipio de Cochoapa El Grande, que es considerado el más pobre del país, ubicado en la Montaña Alta. El antecedente de este programa fue el de las cooperativas indígenas, INI-Coplamar.

Este programa en comento, consistió en el acceso de los pueblos a costales de maíz mediante trabajos de reforestación, tipo plantación comercial, de dos variedades de pinos, en terrenos de los Bienes Comunales de Cochoapa. El pago al campesino indígena era con el grano básico y no con dinero, para proteger la nutrición de la familia e inhibir el consumo de aguardiente en la comunidad. Esto, bajo la norma anticorrupción de “hectárea trabajada, productor abastecido” En una primera etapa se hacía la limpia del monte, la apertura de cepas y el cerco perimetral, para después el trasplante en una superficie de 270 has.

El proyecto generó 339 empleos (considerando que 88 jornales diarios equivalían a un empleo). Fueron beneficiadas 737 familias. El estímulo otorgado fue a razón de 13.3 kg. de maíz por jornal devengado. El maíz con el que se les pagaba provenía de las cosechas de Tierra Caliente, Valles de Iguala, la Cañada de Huamuxtitlan y de la región de Costa Chica. El precio de compra fue siempre al alza, regulando el precio de mercado del maíz que en tiempos de cosecha bajaba mucho. De tal suerte que el programa también benefició, de paso, a la economía familiar de campesinos maiceros de otras regiones de Guerrero.

Tenía triple propósito el programa: frenar el deslave de los suelos y el respectivo daño ecológico; inducir la regeneración del suelo con vocación forestal y otorgarles empleo a los hombres para el sostenimiento de sus respectivas familias, sin tener que migrar a los estados del norte del país o a los cinturones de miseria de los grandes centros urbanos.

Las unidades institucionales responsables del programa fueron, por parte del gobierno federal, el INI y la Comisión Nacional Forestal; por parte del gobierno estatal, la Oficina de Asesoría en Políticas Públicas y la Secretaría de Asuntos Indígenas. Por el gobierno municipal, el Ayuntamiento de Metlatonoc (ya que, en ese entonces, Cochoapa era parte integrante de ese municipio).

La financiación del programa fue con recursos federales y estatales. A título de ejemplo, para este año 2020, Cochoapa el Grande tiene recursos federales autorizados en el ramo 33 por la cantidad de 118.2 millones de pesos. La mayoría de ellos etiquetados para obra pública que generalmente abreva en los veneros de la corrupción. Insisto que en el presente estado de emergencia nacional deben de ser usados para combatir el hambre y generación de empleos temporales donde se utilice mucha mano de obra y poca maquinaria.

Adenda. - C. Gobernador y C. Secretario General de Gobierno: Les expongo, una vez más, mi extrañeza de que no han tomado todavía en cuenta la sugerencia de reconvertir en hospital eventual -para la fase 3 del combate a la actual pandemia-, el Centro Comunitario contra la Violencia a la Mujer Indígena, ubicado en la ciudad de Ayutla.

Desde el inicio de sus responsabilidades gubernamentales ustedes lo han mantenido cerrado y abandonado; es más, me informan que las camas y el mobiliario en general con que ya contaba, fueron sustraídos supuestamente con la venia de ustedes. El Centro cuenta con un albergue, con cupo para 75 camas, comedor, baños, cubículos para la atención profesional a las víctimas, oficinas administrativas y espacios cercados al aire libre.

Estoy seguro que a los habitantes de Ayutla y municipios circunvecinos, mucho les agradará que los visitaran personalmente en fechas próximas para que, además, constaten que el hospital regional de la Secretaría de Salud solo cuenta, en lo inmediato, con ¡cuatro camas! para darle servicio a miles de habitantes en su radio de acción; sin mayor número de médicos, enfermeras y personal de asistencia. Hay falta de equipo, avituallamiento y medicinas requeridas para enfrentar la crisis letal que está a las puertas de Guerrero. 

Ojalá esté yo equivocado. Que cada cual asuma la consciencia y responsabilidad que le compete en estos tiempos aciagos.

viernes, 10 de abril de 2020

Quiebra de la economía familiar..


Héctor Manuel Popoca Boone.

Esta fase de la pandemia conlleva auto confinamiento domiciliario y, por ende, mayor precarización de la economía familiar; como consecuencia de la falta de empleos, ya sea formales o informales. Es decir, sin ingresos económicos para subsistir debido al cierre progresivo de micro, pequeñas y medianas empresas, por escasez de ventas de productos y servicios. Estamos presenciando deterioros graves en la salud por el señorío del virus y de la pobreza social con hambruna generalizada por desempleo pleno. 

Al no haber ingresos privados, los gobiernos tendrán pérdida en las recaudaciones de toda naturaleza. Pronto los veremos insolventes. Todo eso es un círculo vicioso que es, a la vez, gran caldo de cultivo para delincuencias y corrupciones de toda índole, públicas y privadas; realizadas bajo el manto protector de la impunidad. Los vivales de siempre de cuello blanco aprovecharan el pasmo y el desconcierto social para hacer de las suyas.

En Guerrero, los que más estragos económicos padecerán serán familias pobres localizadas en la Montaña y Sierra; en las ciudades, ahí donde están los cinturones de miseria y colonias lumpen, principalmente Acapulco, Zihuatanejo, Chilpancingo, Taxco, Tlapa, Iguala, entre otras. La economía de Guerrero se sostiene fundamentalmente del turismo, de las remesas enviadas allende el río bravo y de la agricultura, así como de servicios y comercio en general, que hoy se encuentran paralizados.

No estamos preparados para reactivar por nosotros mismos la economía estatal a corto plazo; ni enderezar a los gobiernos, estatal y municipales, para enfrentar -con menores vicios y corrupciones- los escenarios de hambre y pobreza. A eso, hay que agregarle la voraz y sempiterna extracción y explotación de los recursos naturales y humanos.

La salvación de los de abajo estriba en reinventar y fortalecer una economía de mercado socialmente regulada por el Estado. Que le garantice a la mayoría de las familias guerrerenses el acceso permanente a una canasta básica de alimentos populares, durante un buen período de tiempo, quizás de dos años o más. No estoy proponiendo tan solo despensas que son útiles para el momento crítico, pero no tanto para sostener la humana energía requerida en la rehabilitación de nuestra poco diversifica economía, hoy severamente retraída.

El Estado Mexicano debe de liderar el combate a la brutal desigualdad e inequidad social como nunca lo había hecho antes: de forma permanente y consistente. A guisa de ejemplo: innovando el crédito al consumo familiar para la adquisición de la canasta básica de alimentos. Aquí sugerimos hacer uso inmediato de los recursos públicos federales transferidos al estado y a los municipios del ramo 33; reorientándolos a establecer el crédito al consumo. Hacer menos obra pública no prioritaria y crear un fondo económico inicial revolvente para el programa mencionado.

Para que sea permanente, debe de ser bajo la modalidad de crédito sin intereses, pagadero a mediano plazo con reembolso en efectivo o con mano de obra. El expediente de los sujetos de crédito lo integrarían en forma conjunta los ayuntamientos, el gobierno del estado y la Secretaria del Bienestar, sin mayor burocratismo o clientelismo político.

Los ayuntamientos podrían usar los recursos federales del mencionado ramo, que en este año ascienden a 6,685 millones de pesos, distribuidos ponderadamente entre 81 municipios; esto, siempre y cuando se flexibilicen las reglas operación vigentes; la laxitud queda fundamentada en la emergencia nacional decretada.

Las unidades institucionales responsables serían: a) el gobierno federal, a través de la Secretaría del Bienestar (para la autorización del uso de los recursos del ramo 33 y Segalmex, en la adquisición de los productos de la canasta y su distribución estratégica. b) el gobierno estatal participaría en la coordinación general del programa, aportando también parte de sus recursos del ramo 33. c) los ayuntamientos tendrían la coordinación general del programa en sus territorios.

Recomendable es la existencia de una contraloría social, honesta y comprometida. Porque en la actualidad, dentro de la emergencia nacional de salud, importa más paliar el hambre del pueblo y dejar por el momento la realización de obra pública no esencial.

PD1. Sólo espero que las autoridades correspondientes no empiecen a maquillar las estadísticas de la pandemia en Guerrero.

PD2. Vale la pena establecer los comedores comunitarios administrados por el ejército y la marina. Evitan clientelismo político, garantizan puntualidad, orden y limpieza sanitaria.


viernes, 3 de abril de 2020

Reflexiones sobre el Covid-19


Héctor Manuel Popoca Boone.

Solo basta un virus para derrumbar los imperios. Sólo basta un microbio para derrumbar al futuro. (Sergio Huidrobo)   
                                                                    
La literatura de ciencia-ficción ha cedido su lugar a la reflexión y a la narrativa de esta cruda realidad en que estamos inmersos. El Coronavirus Covid-19 es el acontecimiento inédito, terrible, global e impactante del siglo XXI, hasta ahora. Está por encima de las guerras de narcos y las de baja intensidad con las que en forma permanente se auto liquidan los seres humanos. La vocación innata de auto extinguirse es inacabable e inmensurable. No en balde el hombre “está hecho de barro; de polvo, pues”

No acabamos de entender que nuestra vida ordinaria debe cambiar a partir de circunstancias extraordinarias extremas, como las que prevalecen con la actual pandemia. Es cierto: si no nos vemos reflejados en los sufrimientos de los demás, tarde que temprano pasaremos a ser parte victimada de esta catástrofe. El Covid-19 desnuda nuestra condición humana y nos muestra cuan fácil nos deslizamos a la banalidad de lo que nos rodea. No obstante, ya empieza a instalarse en nosotros un sentimiento de angustia, incertidumbre y desesperación, por esta marca indeleble de corte internacional. Cada día despertamos con lo increíble, con lo nunca visto por las generaciones vivientes, sufridoras ahora de la pandemia. El virus se posesionó de la tierra y llegó para quedarse. ¿Quién controlará a quién?

El Covid-19 debe ser un parteaguas en nuestro azaroso devenir. Si no es así, nuestra inteligencia queda entre dicho al negarnos a tener memoria de lo que está aconteciendo. Será una muestra que no sabemos aprender de él. No permitamos que sea parte de nuestras desgracias omitidas. Ignorarla se convertirá en una huella más de nuestra indiferencia ante lo letal que es cosa sabida y cotidiana.

Ya desde ahora hay un hombre anterior al Covid-19 y esperamos al nuevo que surja. Nuestro paso por la tierra no seguirá siendo igual que antes. De aquí en adelante, nuestra referencia histórica de comportamiento será un antes y un después de esta vorágine exterminadora. Existe un nuevo aquí y ahora en nuestra forma de apreciar las cosas, los sucesos y a nuestros semejantes.

Este microscópico monstruo lo ha impregnado todo: nuestra manera de pensar, nuestra palabra escrita, las conversaciones que tenemos, nuestros temores, nuestras reflexiones, nuestras emociones, nuestra escaza solidaridad y fraternidad, nuestros egoísmos individualistas… ¡No dejemos que nos domine! No perdamos nuestra capacidad de ver la alborada.

¿Cómo fue que se expandió tan rápidamente? ¿Quién en verdad lo provocó? ¿A quién se le salió fuera de control? ¿acaso será un enigma no descifrado del siglo XXI y, por lo tanto, nos esperan otros acontecimientos de mayor e ilimitado aniquilamiento? Los continentes terrenales, nuestros países, ya no son extensas superficies habitables; ahora son inmensos espacios mortales, enfermizos y contaminados.

De repente se nos cerró la ventana por la cual penetraba la luminosidad y la clarividencia. Hoy no sabemos cómo abrirla de nuevo. Nuestra ciencia y tecnología conocida no nos ayudan, pero ¿y la practicada por la industria militar y farmacéutica en sus laboratorios secretos, productores de virus, microbios y bacterias?

Se ha destruido una parte importante del curso normal de nuestras vidas. Tenemos muchas preguntas. Hay pocas respuestas…, muy pocas todavía. Para muchos, el precio testimonial de lo que está sucediendo será la vida. No se guarecieron a tiempo o murieron combatiéndolo. Hubo cierta irresponsabilidad pública y privada. Prevaleció el tomar las cosas a la ligera. Cuan frágil es nuestra vida, cuan fácil es minimizarla y desvalorizarla.  ¿Por qué no cobramos conciencia de que somos también un componente más de la naturaleza y que no se vale la irracionalidad y empecinamiento con que intentamos destruirla por completo? Y en ello, se nos va la vida.

PD1. No nos olvidemos de los que van al día y arriesgan su vida, por buscar la vida para ellos y sus familias. El derrumbe de la economía familiar y la quiebra de las pequeñas y medianas empresas es la otra crisis que nos depara el futuro inmediato.

PD2. Algunos hombres y mujeres de la salud: médicos, enfermeras y personal asistente, son mandados a la guerra sin fusil y sin balas.

PD3. Primero los pobres. Mi reconocimiento al Ayuntamiento de Chilpancingo por establecer bancos de alimentos para familias necesitadas, en puntos estratégicos de la ciudad y pueblos circunvecinos.










viernes, 27 de marzo de 2020

¿ Estamos preparados ?


Héctor Manuel Popoca Boone.

Definitivamente no estamos preparados para enfrentar la pandemia del Coronavirus Covid-19 en estas tierras del sur. Tenemos importantes e históricos déficits en materia de infraestructura básica sanitaria (hospitales, clínicas, centros de salud, espacios de espera para consulta externa); en equipamiento esencial (camas, equipos médicos, material e instrumental quirúrgico); medicinas y otros insumos sanitarios.

Repasemos nuestras debilidades existentes en Guerrero para enfrentar con realismo la pandemia actual. Al inicio de la presente administración pública estatal, se llevaron a cabo una serie de foros temáticos de consulta popular para formular el Plan Estatal de Desarrollo 2015-2021; en el correspondiente a Salud y Desarrollo Social, el doctor, Eduardo Gonzáles Pier, expuso algunos datos del año 2016 que dan cuenta de las fragilidades que tenía nuestro sistema estatal de salud y que no han variado mucho a la fecha.

Si ya en la normalidad establecida, nuestro sistema estatal de salud pública estaba desgastado y desbordado, con relevantes insuficiencias; ahora en tiempos de pandemia resalta más la vulnerabilidad mostrada en el siguiente cuadro, que refleja algunos indicadores patéticos, que señalan el tamaño de nuestra precaria capacidad de respuesta sanitaria.

Concepto                                México            Guerrero
Esperanza de vida.                 80.4                 74.8
Gasto per/cápita en salud.      $ 4,540            $ 3,592
No. de médicos por cada
1 000 habitantes.                    2.2                   1.6

No. de médicos especialistas
por cada 1 000 habitantes.     0.8                   0.6

No. de enfermeras por cada
1 000 habitantes.                    2.4                   2.1

No. de consultorios por cada
1 000 habitantes.                    0.6                   0.7


Prácticamente todos los indicadores sanitarios de Guerrero, excepto uno, están por debajo de la media nacional. De ahí que afirmemos repetidamente que estas tierras del sur no están preparadas, ni tienen capacidad de respuesta suficiente, para permitirnos enfrentar más eficazmente los estragos humanos que ya está causando el coronavirus Covid-19 en el pueblo guerrerense. Por lo que se requieren ingentes apoyos federales financieros, materiales y humanos; que sean operados con total transparencia, honestidad e información veraz y oportuna a la ciudadanía, en el tema de rendir cuentas impecables con los mejores resultados posibles.
También el Dr. González Pier indica en su exposición gráfica que, de las 703 047 defunciones registradas en el año 2016, el 56.1% fueron hombres y el 43.8% mujeres. Del total de defunciones, el 88.6% se debieron a enfermedades y problemas relacionados con la salud, mientras que el 11.4% fueron por causas externas, principalmente accidentes, homicidios y suicidios.

En el Año 2017, El 56.1 por ciento de las defunciones corresponden a hombres, mientras que 43.8 por ciento, a mujeres. Por grupos de edad, la mayor proporción de defunciones se concentra en las personas de 65 años y más. La mortalidad prematura en Guerrero, en orden de importancia fueron: cardiopatía; diabetes; renales e infecciones de carácter respiratorio y pulmonares.

La peor infraestructura estatal de salud la tienen los servicios estatales de salud que tenía una gran población de atención: 2 millones 21 mil derechosos, le sigue el sistema ISSSTE que cubría a 306 mil personas y el menos malo era el IMSS, cuyo universo de atención era de 533 mil habitantes. Por su parte el doctor José Juan Rentería expuso que, en Guerrero, la mayoría de los médicos no estaban colegiados, ni certificados. De 35, solo estaban vigentes 17 colegios y únicamente existían 265 médicos certificados.

Conclusión: Nuestra actual infraestructura médica para enfrentar el virus, así como de recursos humanos en el área médica están para llorar y en términos generales permanecen por debajo de la media nacional.

Agudiza el escenario el hecho de que el sistema estatal de salud no escapa a operar en un contexto de acentuada desigualdad social, en un ambiente de violencia e inseguridad social, de pobreza generalizada y de un funcionamiento corrupto y desordenado en las áreas de construcción, en las adquisiciones de material y equipo, en asignación de plazas a través de practicar un sindicalismo desvirtuado, con contratación de personal que no reúne el debido perfil requerido para la responsabilidad encomendada, con hospitales y centros de salud inconclusos y los que están operando, la mayoría están saturados y desorganizados, con faltas de registros y con un hacinamiento de las áreas administrativas.

PD1. La peor estupidez dicha por un político en la semana que corrió fue la del gobernador de Puebla, cuando expresó públicamente que, “Los pobres estamos inmunes al Coronavirus Covid-19”. Con este tipo de gobernantes, sálvese quien pueda.
PD2. De repente desperté y el Coronavirus Cid-19 seguía ahí.





                                                    



viernes, 20 de marzo de 2020

Reconocer para enfrentar.


Héctor Manuel Popoca Boone.

Dime de qué recursos dispones y te diré si puedes lograrlo.

Siempre resulta más barato prevenir que lamentar, dice el refrán popular. Es más eficaz realizar acciones contando anticipadamente con personal capacitado, procesos, recursos (tanto materiales como financieros), suficientes y pertinentes. Para solucionar un problema primero hay que reconocerlo y aceptar su presencia real, en su justa dimensión, en el hoy y en el mañana. Estos principios aplican en nuestro actual combate a la pandemia del Coronavirus en México.

Pero nuestro Sistema de Salud Pública (SSP) no está lo suficientemente preparado para enfrentar y combatir con éxito la pandemia referida; en todas sus etapas en el corto plazo. De tiempo atrás (y como herencia del neoliberalismo) nuestro SSP está centralizado, desvencijado y sobresaturado en la atención de convalecientes, en el marco proverbial del déficit nacional en médicos, medicinas, hospitales y centros de salud, así como de camas, equipos hospitalarios e insumos básicos sanitarios.
En especial y para el caso que nos ocupa, tenemos pocos laboratorios para pruebas y análisis de muestras, obtenidas de posibles sospechosos y contagiados en todo el territorio nacional. Hay que tener en cuenta que el crecimiento de los afectados por el Coronavirus es de carácter exponencial y los laboratorios que tenemos están centralizados en la CDMX.

Adicionalmente y desde décadas atrás, nuestro SSP está diseñado para atender demandas personales y no eventos colectivos catastróficos que se presentan en determinado momento y espacio. A partir de eso, cobran razón de ser la aplicación en forma gradual de medidas, un tanto drásticas pero firmes, destinadas a frenar y disminuir la estadística diaria que da cuenta de la existencia y daños que causa en nuestro país el virus multicitado. También aceptemos que nuestro habito del “Ay se va” no nos ayuda y es altamente perjudicial por obstruccionista y minimalista en la observancia y cumplimiento de las medidas y protocolos indicados para la adecuada prevención contra el actual flagelo mundial.
Súmele a lo anterior, la demasiada población subocupada y desocupada que no tiene acceso real a los servicios que brinda el SSP. Como siempre, los pobres, los ancianos y la niñez serán las mayores víctimas de esta tragedia social que estamos viviendo. Como van las cosas, es un hecho que habrá saturación de convalecientes que estarán mal, poco o nulamente atendidos.
La eterna desigualdad social que nos caracteriza como país, impone su realidad y cobra su existencia, ya que una minoría de la población si tiene un sistema privado para la atención privilegiada de su salud. Son las personas de altos ingresos económicos lo suficientemente afortunadas en relación al resto de la población. Otro segmento de la población es la laborante y tiene un sistema de seguro social desvencijado y por último están aquellos que no tienen más que los malos servicios generales de salud pública. Todos están concebidos como una suma de demandas individualizadas de los ciudadanos.
De no aplicarnos con mayor intensidad, coordinación y esfuerzo entre la ciudadanía y los tres niveles de gobierno, pronto la morbilidad se incrementará más rápido de lo que uno piensa. Atender la pandemia en forma lenta y errada como lo hizo Italia nos lleva a escenarios catastróficos nunca deseados. El esforzarnos para poner en práctica medidas un poco drásticas pero efectivas de contención y disminución de la propagación del virus puede darnos resultados exitosos, tal y como ya los hubo en Corea del Sur y China, por ejemplo.

PD1. Tan malo es minimizar peligros como maximizar gravedades que no se hayan dado en este asunto tan delicado del Coronavirus ya que está en juego la vida de muchos mexicanos.

PD2. Los tres niveles de gobierno no deben escatimar presupuestos públicos para luchar contra la actual pandemia. Cancelen otros programas no esenciales y transfieran los recursos ¡Ya!

PD3. En tratándose de esta pandemia debemos esforzarnos por tener un plan de acción que se distinga por su rapidez, eficiencia, oportunidad y honestidad. la consigna de todos es abatir al máximo la presencia del virus en territorio nacional.  “Juntos podemos.”







viernes, 13 de marzo de 2020

Importancia de las asambleas comunitarias.


 Héctor Manuel Popoca Boone.

El individualismo en el medio rural cunde como un proceso auspiciado por los gobiernos federales, estatales y municipales, en forma lenta pero sostenida, desde hace más de treinta años, cuando se legalizó la posibilidad del desprendimiento particular de parcelas de ejidos y comunidades; otrora tierras de propiedad social otorgadas en usufructo por la nación. El mismo individualismo exacerbado se observa, con otras características, en los desarrollos de las colonias proletarias en el medio urbano.

El individualismo neoliberal es la causa por la que se está perdiendo la visión comunitaria local, de territorio y de base para resolver los problemas que les son comunes a la población; casi ya no se usan las estructuras de alta participación como lo son las asambleas comunitarias. La ausencia del ejercicio de la planificación de base es motivo también de la paulatina desvinculación y divorcio de los hombres y mujeres rurales y/o urbanos y sus problemas, con las autoridades gubernamentales y sus programas, ya que estas últimas toman distancia y se alejan de las verdaderas necesidades de la comunidad y de sus respectivas prioridades; para enfocarse a atender urgencias sociales fragmentadas que muchas veces no son coincidentes con las de la comunidad.

La ausencia de discusión y reflexión participativa-autogestora imposibilita identificar, bien a bien, cuáles son las necesidades básicas que aquejan a la comunidad; el certero diagnostico local de los factores que las provocan; su dimensión cualitativa y cuantitativa, así como las posibles acciones de corte gubernamental y/o combinadas con esfuerzos colectivos o semi colectivos para atenderlas, en el corto y mediano plazo. Todo lo anterior, bajo la premisa que nadie conoce más y mejor una casa que aquel que la habita en forma permanente.

La desatención gubernamental deriva en que haya irritación social de los integrantes de una comunidad al no conocer los programas anuales gubernamentales, ni los presupuestos respectivos de obras y servicios, a realizarse en su localidad; asi como tampoco de los requisitos de elegibilidad en tratándose de atender demandas específicas. El descontento comunitario prende también cuando el colectivo social no cuenta con la información necesaria para darle seguimiento y vigilancia a las acciones y presupuestos públicos que inciden en su territorio.

Por eso, no es gratuita la desconfianza y el descrédito de la ciudadanía hacia la acción gubernamental. La comunidad siente y es ajena a cualquier proyecto, acción o infraestructura pública institucional porque muchas veces son de mala calidad, cotizadas con sobreprecio y no cuentan con las especificidades requeridas. En esas condiciones dañinas, la corrupción y la impunidad se adueñan de cualquier proceso programático; puesto que éste surge de los gabinetes y escritorios y no de las realidades territoriales y circunstancias específicas locales, ni mucho menos de la participación ciudadana.

De ahí la importancia del establecimiento y uso de la planificación desde abajo, de base-local, autogestora, democrática y participativa, como instrumento para el desarrollo comunitario rural y urbano en las diversas localidades, municipios y regiones de Guerrero. Solo así, con la toma de consciencia de la utilidad de este instrumento, plural y diverso, referido a lo local, acompañado de un método de capacitación para sensibilizar, provocar y ordenar constructivamente el diálogo, colectivo o semi colectivo, se podrán fincar genuinos procesos de paz, serenidad y progreso, en un espacio en donde concurran y participen ciudadanos, líderes, autoridades de los tres niveles de gobierno y diversos actores del actuar territorial.

Hoy más que nunca, sobre todo en estas épocas de violencia e inseguridad, se requiere fomentar el diálogo ciudadano constructivo, colectivo e interactuante. Que nos incline más a la suma y multiplicación y no a la resta y división; identificando los principales problemas comunes que se presentan tanto por causas internas, como externas; así como las posibles vías de solución que verdaderamente sean las más viables y aglutinadoras en el corto y mediano plazo.