viernes, 19 de junio de 2020

Guerrero a la deriva. (1)


Héctor Manuel Popoca Boone.

“No estamos ni controlando ni domando la pandemia, al contrario…” (Gobernador, Héctor Astudillo Flores)

Como nunca antes los sistemas estatales, gubernamental y político, habían mostrado sus miserias, como lo están haciendo ahora en esta pandemia y debacle económica subyacente. Lo inesperado se volvió normalidad y ésta se desenvuelve en la total zozobra y angustia colectiva. Estamos ante una frágil gobernabilidad que se escapa de nuestras manos.

Nadie lo esperaba y nadie lo quería; pero ahora el timonel del barco debe guardar responsable confinamiento en su camerino; y no hay nadie que tenga el control directo del timón para no zozobrar en medio del grave torbellino sanitario, económico y social, jamás visto y padecido.

Ya teníamos parte de nuestra gobernabilidad resquebrajada en la mayoría de las regiones de Guerrero, a causa de la delincuencia organizada que ha consolidado a la fecha su señorío, expansión y proliferación diversificada. No pueden descargárseles, a los encargados de la seguridad pública estatal, de la responsabilidad que les corresponde, a pesar de que en los hechos han estado siempre bajo el mando único del Secretario general de gobierno.

Hoy los ancestrales vicios públicos acumulados nos están dejando inermes ante la pandemia y sus efectos, cuasi apocalípticos, para el pueblo pobre. Del porqué está pegando tan duro el letal Covid-19 en estos lares, hay culpables presentes y pretéritos, por acción u omisión, con nombre y apellido. Ahora parece que no quieren cargar en sus hombros las responsabilidades y consecuencias de sus comportamientos, dichos e inacciones. El fundamento de mis interpretaciones está en los reportajes de sucesos acontecidos a lo largo de estos tiempos plasmados en uno los medios de información periodística más serio, objetivo y profesional que contamos en Guerrero. No me pidan pruebas concretas de los yerros e ilícitos mencionados, porque los culpables no tienen un ápice de tontos y cuentan con sobrada sagacidad, mendacidad y perversidad. Pero la dramática realidad, los desnuda.

Una de las causales de nuestra actual situación es el estilo de gobernar con corrupción; utilizado desde las financiaciones ilegítimas y semiocultas en las campañas electorales estatales del 2015 para la compra de votos y otras lindezas; y así hacerse del poder. De ahí se infiere, por ejemplo, el apoyo a ultranza que se le ha otorgado a las grandes corporaciones mineras extranjeras, mismas que han subordinado a sus designios particulares a nuestros actuales gobernantes de Guerrero. Ellas han contado con la protección gubernamental para que no prosperen la investigación de asesinatos de sindicalistas mineros. Célebre por corruptora fue la pregunta de Florencio Salazar Adame sobre cuál era el precio para que se fuera de Guerrero el líder nacional de sindicatos mineros, Napoleón Gómez Urrutia, hoy senador de la república.

Fuerte rumor es el que resuena estruendosamente al interior del palacio de gobierno sobre la magnitud de las corruptelas comandadas por la familia gobernante; que dan pie a la dispersión generalizada de la práctica del latrocinio enmascarado de algunos funcionarios estatales de alto nivel; y de ahí, en cascada. Memorables también son los cientos de millones de pesos dilapidados en tianguis turísticos, nacionales e internacionales, cuyos logros en materia de efectiva afluencia de turismo extranjero a Guerrero ha sido prácticamente nula. No atrás se quedan los superlativos gastos gubernamentales en medios de comunicación, para destacar en forma sobresaliente la personalidad del gobernador.

Además, se fortaleció la práctica del uso del erario público y de los programas institucionales de índole social, para la financiación de mapachadas en épocas de elecciones en Guerrero a favor del PRI, así como en otros estados circunvecinos. Es de reconocerse la sagacidad del gobernador y de su “maestro incómodo” para per$uadir de último momento al PT para desprenderse de su alianza con Morena en las últimas elecciones estatales. También el gran trafique de concesiones de notarías públicas, ha dejado huella de fama pública.

Qué decir de los catastróficos efectos del mal gobernar al destinar buena parte de los dineros del pueblo a fines de control, clientelismo y mansedumbre política; y no de búsqueda del bienestar social o al fortalecimiento productivo de nuestro estado. El caso emblemático es el fracasado programa de fertilizante gratuito. Fue notorio el veto del gobernador y de su “maestro incómodo”, junto con el incompetente y corrupto representante de los programas sociales de AMLO en Guerrero, Pablo Amílcar Sandoval Ballesteros que, en complot, impidieron que fuera por asambleas comunitarias el levantamiento del padrón de beneficiarios, que aun no se tiene; habiendo pasado ya dos años de incompetencia pura. (Continuará).

PD. No resto, ni divido; y estoy a tiempo. Solo deslindo al pueblo pobre, de aquellas desgracias que después quieran imputarle como de su responsabilidad primaria.


viernes, 12 de junio de 2020

Productos agrícolas estratégicos.


Héctor manuel Popoca Boone.

La pandemia llegó para quedarse, como epidemia periódica o enfermedad crónica como lo es la influenza. Vivir con el Covid-19 requiere que nos preparemos para que no se nos salga de control y no estemos tan vulnerables en lo físico como en lo mental. Tenemos que producir y consumir principalmente aquellos productos agrícolas que nos permitan acrecentar las defensas de nuestro organismo para resistirlo y que, los contagios no sean mortales, sean mínimos y de escasa propagación.

Se trata de fortalecer y reproducir las "vacunas agrícolas" que ya contamos y que, sean accesibles y susceptibles de producirse en los diferente suelos y altitudes de las diversas regiones de Guerrero. Tanto en cultivos de corto y mediano plazo. Esas “vacunas” deberán proveer, en el menor tiempo posible, a las clases populares del medio rural y del urbano, para sustituir el uso indiscriminado de las onerosas medicinas farmacéuticas.

El cultivo de esos productos agrícolas estratégicos para combatir eficazmente la actual pandemia y sus efectos directos como es la muerte, así como las afectaciones semi indirectas como lo son el hambre, la desnutrición y la pobreza, deben ser los más efectivos y de mayor conocimiento por parte, tanto del pueblo como de la ciudadanía, de acuerdo a los estudios y recomendaciones nutricionales, de prevención y curación sanitaria. Claro está que, para su fomento, además de crear la consciencia de su cultivo y consumo necesario, será necesario capacitar y darles acompañamiento técnico a nuestros productores en las artes y cuidados que cada uno de ellos requiere para su mayor rendimiento, tanto en calidad como en productividad.

Ahí tenemos el primer gran reto, porque nuestra gran fuerza profesional agronómica de antaño, fue reducida y convertida por nuestro sistema económico neoliberal imperante, en meros trabajadores y agentes comerciales de las grandes corporaciones productoras de semillas, fertilizantes, plaguicidas y pesticidas. Sin que tengan mayor intención de abrevar de los saberes de nuestros campesinos y de nuestra propia investigación autóctona. Así empezó la pérdida de nuestra soberanía alimentaria, acompañada por la corrupción y dejadez burocrática institucional concomitante.

A título de ejemplo no limitativo, le pedí a mi amigo y destacado profesionista ingeniero agrónomo, Federico Lorenzana Arzeta, reconocido ciudadano de Atoyac, un listado preliminar, regional, de productos agrícolas estratégicos para fortalecer nuestras defensas contra el Covid-19, susceptibles de ser producidos y consumidos en estas tierras del sur. Dicho menú subsiguiente puede ser acortado o complementado.

“Los principales cultivos anti Covid-19 que se adaptan a nuestros suelos y que ya son del previo conocimiento de los campesinos son: Para las Costas en sus partes bajas o planas; coco, papaya, mango, limón (mexicano y persa), plátano, maíz, ilamas, guanabanas, piña, mamey, canelero, jitomate, tomate de cáscara, frijol, chile, calabazas, pepinos, melón, sandías, camotes y jícama.

En las partes medias, los mangos tardíos, naranjas, plátano, guanabanas, aguacate, piña, guayabas, canelero, maíz, jitomate, tomate de cáscara, frijol, chile, calabazas, pepinos, rábanos y chícharos. En los lomeríos, jamaica, intercalada con maíz; el ajonjolí y frijol. En las áreas cafetaleras y dentro de los cafetales, el jengibre es una opción de siembra, no requiere de muchos cuidados. También la pimienta dioica, el cacao y canelero, se producen muy bien entre los cafetales; las naranjas donde no haya arbustos de café.

En las partes altas, aguacate, cebolla y ajos; si se sospecha que los suelos son ácidos, agregar cal dolomita. El cultivo de la papa prospera bien en suelos franco-arenoso, limosos y arcillosos; durazno y aguacate Hass son dos opciones más." (Continuará).

PD1. Contagiado por el Covid-19, con suma responsabilidad el gobernador Astudillo debe observar aislamiento total en su casa. Dada la magnitud del crecimiento de la pandemia, no es conveniente coordinarla a control remoto.

PD2. Hasta ahora y después de 26 días de su inauguración y puesta en marcha, el hospital de Chilapa admite su primer paciente de Covid-19. Los fallecimientos en el municipio ya suman 26 casos positivos y 8 muertos. Chilapa tiene el 7° lugar de contagios a nivel estatal. Uf.

PD3. Insisto, no es hora de buscar votos; sino de salvar vidas. ¡Carajo!










viernes, 5 de junio de 2020

Corresponsabilidad


Héctor Manuel Popoca Boone.

Años atrás, el huracán Ingrid y la tormenta tropical Manuel impactaron el territorio nacional (15/sept/2013), con un saldo de ciento y medio de muertos, 68 desaparecidos, un millón 200 mil damnificados y daños estimados en 75 mil millones de pesos. Las mayores afectaciones estuvieron localizadas en Guerrero.

Acapulco fue la zona de mayor castigo en asentamientos urbanos. Por supuesto, no fueron aplicadas las responsabilidades y sanciones respectivas por el indebido otorgamiento de permisos de construcción en zonas de alto riesgo de inundación y desbordamiento de ríos. No obstante que el presidente de la República, de aquel entonces, instruyó que se hicieran las investigaciones correspondientes, cuyos resultados deberían ser entregados en las siguientes tres semanas, a más tardar.

Dicha investigación nunca se dio a conocer públicamente; si es que existió. Mucho menos la identificación de funcionarios y gobernantes de los tres niveles de gobierno, ni de las grandes e inescrupulosas empresas de desarrollos inmobiliarios, cuyas oficinas matrices estaban, la mayoría de ellas, fuera de Guerrero.

Algunos políticos y funcionarios públicos ante la magnitud del desastre y por haber estado involucrados en corrupciones urbanas de tiempo atrás, sabedores de las consecuencias de sus malos comportamientos, esgrimieron tan pronto como les fue posible: “No es hora de buscar culpables” “Son tiempos de mantener la unidad” “Sumemos y multipliquemos nuestro esfuerzo; no dividamos o restemos voluntades” “Ahorita lo prioritario es ayudar a los damnificados, ya después veremos lo demás” Lo curioso es que en la actualidad oigo resonancias de esas exclamaciones encubridoras de pillerías.

También hubo instrucciones presidenciales para la formulación y ejecución de un plan de reconstrucción estatal, donde participaron todas las dependencias federales. Así nació el Plan Nuevo Guerrero, contemplando la aplicación de 37 mil 715 millones de pesos, para el ejercicio fiscal 2014. Se dio dizque participación a la sociedad civil para monitorear el Plan a través de un “Consejo Estatal para la Reconstrucción de Guerrero”. Integrado, a modo, por destacados personajes del sector privado, social, universitario y eclesiástico, tanto del estado como del país.

La actuación de dicho Consejo fue meramente decorativa. Poco a poco salió a flote que la corrupción e impunidad fueron el sello distintivo en los faltantes de prevención, construcción y reparación. Tampoco hubo del todo la reactivación económica regional esperada.

Hago remembranza del pasado porque no tenemos memoria histórica, que es también causal de nuestro repetitivo devenir, pletórico de desgracias. Ahora, con las muertes y contagios por la pandemia, hay parte de culpabilidad humana. Cierto, la prioridad es salvar vidas y después aplicar responsabilidades que, como bien sabemos, no sucederá así.

Con el agravante de que, en la actualidad, algunos quieren achacarle al pueblo la culpa de la mortandad y contagios acrecentados; cuando es de todos conocido que nuestro sistema estatal de salud pública y la credibilidad en el aparato gubernamental ha dejado mucho que desear, de años ha. De nueva cuenta la corrupción, la irresponsabilidad e intereses personales o de facción de algunos gobernantes, han marcado nuestro triste derrotero.

Enfatizo que el combate a la pandemia es una corresponsabilidad compartida del Estado y la ciudadanía, siempre y cuando el primero vaya por delante. Si el Estado elude o abdica de proteger la vida de su pueblo, pierde su razón primigenia de ser (Hobbes). Convengo que cada cual haga lo que tenga que hacer según su responsabilidad; sin que nadie trate de escabullirse o lavarse las manos.

PD1. En verdad les digo que, con un mes de retraso, solamente 16 por ciento del fertilizante está efectivamente en manos de los campesinos. ¡Uf!
PD2. Empezó la época anual de lluvias. Ojalá estén desazolvadas las barrancas que bajan a la bahía de Acapulco.
PD3. Cuando una ley es de suyo injusta, el pueblo está en su derecho, pacífico y legítimo, de no acatarla. (Gandhi).



viernes, 29 de mayo de 2020

Lo inédito en la pandemia.


Héctor Manuel Popoca Boone.

Afirmo que los pobres, con mucha valentía, salen de sus humildes casas a buscar el pan familiar de cada día. El “quédate en casa” es una involuntaria burla a su condición de condenados de la tierra. Pobre es la mayoría de la población guerrerense. Hoy por hoy, reciben la crítica gubernamental y de otros sectores civiles, de ser los causantes principales, entre otros, de la alta propagación del Covid-19, por su falta de consciencia y disciplina ciudadana para observar las pregonadas indicaciones oficiales. 

Se nos olvida que nuestro pueblo acusa bajo nivel educativo (primer año de secundaria), lo que provoca escasa consciencia social. Por décadas, nuestro sistema educativo neoliberal enalteció el individualismo a ultranza. Mantener al pueblo en la ignorancia ha sido la madre de todas nuestras históricas desgracias. El “que cada cual haga lo que le corresponda” procede, siempre y cuando no eludamos nuestra propia responsabilidad al no tener un pueblo más consciente, informado y educado.

Otro pasmo; los médicos, enfermeras y personal auxiliar fueron enviados a la primera línea de combate, sin fusil ni cartuchos; sin uniforme y equipo adecuado; mientras los mandamases institucionales estaban alejados de los desvalijados hospitales y centros de salud. El “ya tomamos nota y pronto los surtiremos” no tiene lugar, porque de años atrás a la fecha, el Estado mexicano desatendió nuestro sistema de salud pública y lo volvió endeble. Recordemos que, a México, llegó la pandemia meses después de que se presentara el primer brote en China. Perdimos un valioso tiempo para prepararnos. A los tatas mandones gubernamentales, nunca les pasó por la mente que el prevenir es bien gobernar.

Hoy en día, buena parte de los trabajadores de la salud, están sometidos a altos niveles de estrés, fatiga laboral y conmoción. También a la ingrata incomprensión de aquellos que no entienden qué es exponer voluntariamente la vida para tratar de salvar a cientos de personas contagiadas. Aparte de heroísmo demostrado, dan ejemplo de humanismo, ética profesional y entrega responsable al deber encomendado.

Cada día, ellos van, con determinación y enjundia, a encararse con la muerte y defender la vida, en medio de un sinfín de carencias materiales y humanas. En Guerrero, al 24 del presente mes, se tenían registradas 4 defunciones y 269 hombres y mujeres de la salud contagiados. De estos últimos, afortunadamente el 80 por ciento está en franca recuperación o ya fueron dados de alta.

También el personal de la salud, sabe bien que, por cometer un error involuntario en su fatigosa labor, corren el riesgo de ser satanizados ipso-facto y, peor aún, ser víctimas de bestias semihumanas que en forma irracional los agreden física y verbalmente, para descargar en ellos un temor anormal, coraje, rencor e impotencia individual, malamente concebidos y peor canalizados.

A diferencia de la indiferencia de algunos gobernantes y jerarcas de la salud, que conciben a los contagiados y fallecidos tan solo como sumatoria de números oscilantes, algunos consideramos que tal forma de apreciar la tragedia, puede costar un mayor número de pérdidas humanas; máxime si los políticos de viejo cuño hacen maquillar las cifras a nivel de subregistros, según sus conveniencias. Frases rechazables son: “esto tiene que empeorar, para que empiece a mejorar” o “coloreemos lo que de por sí está descolorado”

Es inadmisible que se diga que las muertes y contagios están dándose de acuerdo a lo proyectado. Esa expresión fría y deshumanizada tiene parangón con lo que acontecía en los campos de exterminio nazis, donde lo criminal estaba escrupulosamente registrado, programado y proyectado. Si no cuidamos nuestras palabras en tiempos de mortandad, éstas quedaran grabadas en las puertas del basurero institucional, con la siguiente leyenda: “Entrad, que estos son los dominios de la esperanza”.

PD. De nueva cuenta, el talón de Aquiles del programa de fertilizante gratuito es la falta de un padrón veraz de productores y superficies parceladas. Todo, por la obcecación contumaz del gobernador, su “maestro incómodo” y su “mozo de estoques federal”


viernes, 22 de mayo de 2020

Honestidad y transparencia, para participar.



 Héctor Manuel Popoca Boone.

Enfrentar eficazmente la pandemia y la crisis económica requiere necesariamente de la participación del pueblo. Tratar de hacerlo unilateralmente y con dejo de soberbia infalible, merma considerablemente las posibilidades de éxito. Privilegiar el individualismo y el engaño, sobre la verdad y lo colectivo, es de visiones reducidas. Es continuar cultivando las vulnerabilidades de siempre, al considerar a la ciudadanía meramente como objeto de atención y no contemplarla como ente activo y creativo de soluciones democráticas, progresistas y trascendentes.

Para combatir al Covid-19 y a la pobreza agudizada, necesarios son recursos económicos adicionales junto con un mayor esfuerzo civil organizado y un nuevo modo de gobernar. El gobierno por sí solo no puede. Provechoso es conocer por todos, dónde, cómo, cuándo y a quienes está beneficiando el gasto público. Eso es condición básica para darle credibilidad y confianza al pueblo y, de esa manera, convertirlo en un aliado consciente frente a la pandemia y a la debacle económica.

Por ejemplo, la ciudadanía tiene recelo y suspicacia cuando el gobierno da muestra de oscurantismo o renuencia de informar con oportunidad, claridad y veracidad, en torno a los usos de los dineros públicos. La transparencia es protocolo obligado a seguir en la atención social ante desastres naturales y humanos de gran magnitud. Es punto nodal para la convocatoria popular, revestida de suficiente autoridad moral.

La desinformación, así como la falsedad y la farsa, en la acción pública, son hábitos ancestrales muy perniciosos que florecen cuando existe la corrupción e impunidad, como aceites lubricantes en el estilo de gobernar. Son actos corrosivos que han causado serios estragos globales en estas tierras del sur. Las macro evidencias acumuladas, están a la vista de todos. La verdad, termina siempre por arrojarnos en cara, la cruda realidad.

En este contexto de ideas, pienso en el proyecto de iniciativa que la diputada local morenista, Nilsan Hilario Mendoza, presentó a sus compañeros de las distintas fracciones parlamentarias, para exhortar al gobernador, Héctor Astudillo Flores, a que informara sobre el cómo está ejerciendo el presupuesto público anual destinado al rubro de la salud. Lo inaudito es que dicha iniciativa concitó desdén y postergación por parte de la mayoría de las expresiones partidarias en el Congreso local, por “no ser de obvia y urgente resolución”

En buena hora el gobernador alcanzó a escuchar el deseo de la diputada. Instruyó inmediatamente a la responsable de administración y finanzas de la Secretaría de salud a proporcionar públicamente una primera información, aunque esta fue muy primaria. Por cierto, en la conferencia de prensa, la susodicha funcionaria pública cometió un gazapo; dijo que los recursos económicos con los que han estado atendiendo la emergencia sanitaria por el Covid-19 “son de la aportación solidaria estatal”. Cuando todos sabemos que, en situaciones críticas de suma afectación social, es imperativo que el gobierno estatal destine todos los recursos propios que pueda, para orientarlos, sin adjetivo alguno, a la circunstancia prevaleciente.

Incluso los guardaditos que se forman anualmente por concepto de superávits presupuestales no contemplados en la ley estatal de ingresos, cuya cuantía era significativa hasta 2019. La salud y la vida de los guerrerenses nos concierne a todos cuidarlas, pero más compete a los gobiernos; asignándolos dignamente y no en forma dadivosa.

Ya hay voces oficiales, estatales y municipales, que manifiestan públicamente no tener más fondos para continuar combatiendo el crecimiento acelerado de la pandemia en estos lares. Por cohesión social, debieran promoverse la formación de comités ciudadanos, regionales y municipales (no integrados a modo), a fin de que se4 pueda acreditar lo dicho y darle seguimiento real a la utilización de los recursos institucionales que se aplicaran durante el trance doloroso que hoy nos agobia a todos.

PD1. En épocas adversas a la sociedad, las bambalinas institucionales no pueden ocultar nada. ¿Se acuerdan ustedes de un infausto gobernador de Guerrero, que dispuso de un helicóptero oficial destinado al traslado urgente de enfermos para destinarlo a uso personal?

PD2. De lo que se trata hoy, no es de buscar votos, sino de ¡salvar vidas! Carajo.

viernes, 15 de mayo de 2020

Hacinamiento.


Héctor Manuel Popoca Boone.

Cualquier conglomerado de seres humanos en un espacio físico confinado tiene posibilidades de convertirse en foco de contagio, ya sea de infecciones leves como una gripa, o infestaciones letales como lo es el Covid-19. Máxime si hay demasiada cercanía entre los individuos. Por eso, nadie debe subestimar la posible presencia del virus en lugares de congregación social como lo son: mercados, escuelas, asilos, oficinas de trámites, hospitales, penitenciarías, centros sociales y comerciales, restaurantes, estaciones y transportes de pasajeros, etc.

Es de todos conocido que el hogar de los guerrerenses pobres, se caracteriza por el hacinamiento que sufre la familia. Son limitados los espacios disponibles (dos o tres cuartos de reducidas dimensiones), de materiales de construcción frágiles y con faltantes múltiples; por ejemplo, pisos de tierra, falta de agua entubada, sin drenaje o fosa séptica adecuada, nulo fogón en alto en la cocina rural y, además, en algunos casos, hábitos poco higiénicos de los moradores, a causa de la pobreza que los embarga. Son las llamadas “casas de cartón”.

Los datos duros de los organismos públicos especializados en la materia, CONAPO y CONEVAL, dan cuenta pormenorizada del rezago y deterioro de la vivienda en Guerrero; y son de tal magnitud, que estamos entre los primeros lugares del país en materia de carencias y precariedades. No se diga del alto grado de hacinamiento en el hogar (alto número de ocupantes por habitación). Viviendas con estas características las encontramos en el medio urbano, en los llamados cinturones de miseria y más en el medio rural. También son parte de la configuración de los asentamientos de las comunidades indígenas que, por otro lado, la orografía estatal no ayuda a la hora de costear y atender las necesarias reparaciones y/o rehabilitaciones.

Pero he aquí que, en estos aciagos tiempos, auto rehabilitar o mejorar este tipo de viviendas contribuye en forma importante a reducir la trasmisión de la pandemia, la violencia intrafamiliar y ayuda a resarcir en parte y con carácter temporal la pérdida del ingreso económico familiar. Por lo que sugiero, atentamente, a los tres órdenes de gobierno, establezcan en forma coordinada, un programa de auto-rehabilitación comunitaria de la vivienda vulnerable por hacinamiento y pobreza, en los municipios críticos. El programa se inscribiría en el contexto de la estrategia presidencial para la reactivación económica del país.

Los lineamientos del programa propuesto, a diferencia de los tradicionales, estriba en la utilización del tequio comunitario indígena para la rehabilitación de las viviendas anteriormente reseñadas. Esto es, mediante la participación solidaria del colectivo social local. La responsabilidad de instrumentar el programa en lo concreto, rural o urbano, quedaría en manos de un comité integrado por personas destacadas por su honestidad y disposición cívica a favor de su comunidad o barrio; entretanto se puedan realizar las asambleas comunitarias donde se ratifique o rectifique, democráticamente, la integración del comité que tendrá facultades de dirección interna, de organización para el trabajo y administración reglamentada de los recursos gubernamentales, con la responsabilidad de dar aceptables resultados físicos y financieros.

También el programa deberá ser de nulo contratismo innecesario o administración corrupta; adquiriendo y utilizando al máximo los materiales de la localidad o municipio, con empleo temporal comunitario, retribuido a destajo, tomando en cuenta la activa participación y el parecer de la familia beneficiada sobre la manera de hacer la rehabilitación respectiva. De lo que se trata es hacer más con menos y con mayores beneficios a la población pobre. A partir de la cohesión comunitaria y de la honestidad colectiva. No olvidemos que el hambre no espera y que el derecho a la vivienda digna está consagrado constitucionalmente.

PD1. Por instrucciones de AMLO, arribó a Guerrero una delegada federal especial, que viene a reforzar el combate al Covid-19. Quizás sea por la incapacidad mostrada por el actual delegado federal de los programas sociales.

PD2. Para sorpresa de muchos que creíamos que estábamos en la media nacional, ahora nos informan oficialmente que, en el mapa federal, Guerrero aparece en rojo, es decir en alerta máxima, por su elevado crecimiento de contagios.


viernes, 8 de mayo de 2020

Fertilizantes 2020


Héctor Manuel Popoca Boone.

El Programa de fertilizante gratuito se vuelve vital y estratégico, porque ayuda al logro de una buena producción de maíz en Guerrero. Respaldarlo es apoyar la lucha contra el hambre, que ya cunde sobre todo en la Montaña. Cuidarlo es responsabilidad de los campesinos y de todos. Pero más de los gobiernos establecidos.

Dentro de los errores graves cometidos en el programa del año pasado, estuvo la falta de voluntad del gobierno estatal para depurar el tergiversado padrón de beneficiarios que venía siendo utilizado desde años atrás. Este año, se amacharon en hacer lo mismo. Todo por mantener un alto nivel de clientelismo político, condimentado con el moche recibido, en distintas formas, por los “lucradores sociales” escudados en las listas de beneficiarios de las organizaciones que dicen representar.

En audiencia otorgada al Gobernador del estado por el Jefe de la oficina presidencial, Alfonso Romo, el 6 de febrero del presente año en la Ciudad de México, en la cual participó el Secretario de la Sader, Víctor M. Villalobos, llegaron a la conclusión que el padrón de beneficiarios 2019 no había servido de mucho, y, junto al desfase en el tiempo de entrega del apoyo, concitaron muchas inconformidades entre los campesinos.

Los resultados finales oficiales del programa 2019, son falsedades institucionales que nadie en su sano juicio aceptó. Las mentiras publicitadas fueron de tal magnitud que comparten frontera con la hipocresía, cinismo y desvergüenza de quienes fueron responsables del desastre acaecido. De los cuatro principales responsables del programa fallido, tres seguirán operándolo, política e instrumentalmente: El gobernador y su “maestro incómodo”, así como el deshonesto y autista social, Amílcar Sandoval Ballesteros. Únicamente, Jorge Gage, fue el funcionario federal relevado. (por su infortunado desempeño a pesar del fuerte apoyo que le brindó su amigo Florencio Salazar).

Hoy no todo es malo. Lo bueno es que por fin se erradicará la gran corrupción que prevalecía en la adquisición del sulfato de amonio, mayoritariamente comprado a una empresa particular. Ahora la compra directa será urea a PEMEX, además del fosfato diamónico. Ya comenzó el traslado de los bultos a las bodegas distribuidoras regionales de Segalmex. Hay un avance aproximado del 40 por ciento en el acopio transitorio. La fecha límite para el traslado y su distribución total por comunidad es la última semana de mayo.

Un posible problema será el desconocimiento de la aplicación eficaz de la urea, por buena parte de los campesinos. Tienen el hábito arraigado de usar el sulfato de amonio. Habrá cierta resistencia al cambio en la manera de abonar la tierra por el mayor número de jornales requeridos. Tampoco en las circunstancias actuales podrán realizarse las capacitaciones técnicas correspondientes, por la recomendación de no hacer reuniones de más de 50 gentes. Escenario que se agrava, porque todavía no hay certeza de quienes serán los beneficiarios definitivos, desglosados por localidad y superficie.

Como sea que haya sido en el año pasado, y dada la pandemia vigente y sus estragos, por el momento no queda de otra más que apechugar esas repetidas anormalidades, pero sin dejar de señalarlas. Debemos esforzarnos todos para sacar adelante el Programa 2020, dada su alta prioridad social. Aún con un padrón incompleto, inconsistente e hiper inflado; es preferible aceptar el mal menor, dilapidar bultos a que falten. Ojalá sean cumplidos los tiempos límites, por lo menos en las superficies reales y con los productores verdaderos. De lo contrario pueden aparecer los malos chaneques, tan temidos por todos.

PD1. En el caso del programa de fertilizante gratuito, no sabe uno si transitamos hacia la “Cuarta Transformación” …o caminamos hacia la segunda deformación. Los juegos del poder nacional también se ven reflejados aquí.

PD2. La miopía progresiva deviene ceguera total. Algunos estamos dedicados en parte a identificar lo negativo, …que sí existe. Otros están abocados a señalar lo positivo, …que no existe.

PD3. Excelente desempeño profesional ha mostrado el equipo de trabajo que coordina la Directora de Investigación y Postgrado de la UAG, Dra. Berenice Illades, en el combate al Covid-19.




viernes, 1 de mayo de 2020

Recomendación.


 Héctor Manuel Popoca Boone.

Para los trabajadores de la Salud fallecidos en combate y para los indígenas infestados en Nueva York.

Ante la emergencia nacional, el Presidente López Obrador manda una iniciativa de carácter extraordinaria a la cámara federal de diputados para que se le autorice el ejercicio del gasto público federal 2020 de manera discrecional y con criterio personal. Aquí en Guerrero, el Gobernador Astudillo Flores ha tenido, desde años atrás, autorización del Congreso local para detentar esa facultad.  

Hago énfasis que, para el caso estatal, esas aprobaciones anuales han sido hechas en situaciones de “normalidad gubernativa”, para oprobio de los diputados locales; ya que contravienen el espíritu de equilibro gubernativo, mediante pesos y contrapesos que deben existir entre los poderes democráticos establecidos (Montesquieu, dixit). ¿Cómo convencían, anualmente, a los legisladores locales para que aprobaran en tiempos ordinarios de gobierno tal desaguisado anticonstitucional?

         Este grave entuerto, muestra que el poder legislativo estatal abdicó, reiteradamente, de una de sus principales facultades constitucionales, referida a la autorización desglosada del presupuesto anual de egresos en períodos normales de gobierno. No causa sorpresa alguna, el alto grado de subordinación que mantiene el Poder legislativo respecto del Poder Ejecutivo en Guerrero.

Sea de ello lo que fuere; ahora, dadas las circunstancias adversas e inéditas por las que estamos atravesando, el Gobernador del estado puede avocarse con mayor ahínco a reorientar el gasto público 2020 y enfocarlo con la austeridad, eficacia, transparencia y honestidad debida, a la atención de los fuertes problemas sociales que están suscitándose, derivados de la pandemia y la crisis económica que, lamentablemente, no tienen visos de resolverse en el corto plazo.

Claro está que, para tener capacidad de respuesta institucional adecuada a las desastrosas circunstancias mencionadas, condición indispensable será erradicar las deformaciones gubernamentales, conformadas desde hace años atrás, que no han permitido a la fecha hacer realidad el progreso social y la superación individual de los guerrerenses. Menos aún se ha logrado tener paz y bienestar comunitario.

Me refiero fundamentalmente a la corrupción, farsa y mendacidad, como hábitos de conducta institucional. A la ineficiencia y negligencia, como lastres del bien gobernar. A la ilegalidad, opacidad e impunidad, como mantos protectores de ilícitos y abusos de todo tipo. Y a la no menos importante falta de veracidad en la rendición de cuentas y entrega de resultados gubernamentales.

 No fue sino hasta ahora, en tiempos del Covid-19, cuando salen a relucir, una vez más, profundizados e incrementados, pero con mayor crudeza y desnudez, los nefastos vicios reinantes. Sinceramente, creo que, como nunca antes, hemos tocado fondo.

No me resta más que recomendarle al C. Secretario de Finanzas estatal que para el buen uso del erario público, en tiempos del Covid-19 y de la crisis económica consecuente, los compacte todos, excepto los irreductibles, en programas básicos-prioritarios que giren en torno a 1) la salud, 2) combate al hambre y a la pobreza, 3) empleos, 4) educación, 5) seguridad pública y 6) justicia plena. Privilegiando a los que menos tienen y a los que acusan mayor vulnerabilidad. No más, pero tampoco menos.

De una cosa estoy seguro: serán de tal magnitud y profundidad las secuelas estatales que no se podrá seguir gobernando a Guerrero como antes; so pena de presenciar mayores estallidos sociales de diferente índole y magnitud.

PD1. “México pasó muchos años de corrupción y una cultura de oscurantismo. Es natural la desconfianza. Ahora el país está construyendo su propia madurez en términos de la exigencia ciudadana” Hugo López-Gatell.

PD2. La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, advierte que los “poderes de emergencia” aprobados para combatir la pandemia de coronavirus “no deben ser armas que los gobiernos puedan usar para aplastar la disidencia, controlar a la población o prolongar su estancia en el poder”.

PD3. La evidencia histórica, nacional e internacional, indica que el uso de cubre-bocas sirve de mucho para reducir contagios en epidemias y pandemias.





        


viernes, 24 de abril de 2020

Reflexiones sobre el Covid-19. (2)


Héctor Manuel Popoca Boone.

Paradojas del destino. Estamos en aislamiento y en semi parálisis total. Cuando el mundo casi ha logrado una interdependencia general. Sin embargo, gracias a esa estrecha comunicación, el virus puede navegar a sus anchas por todo el planeta. No conoce de barreras ni fronteras que lo detengan.

Lejos de combatir el Covid-19 homogéneamente y en equipo, la disque civilizada humanidad expone sus virtudes y sus peores egoísmos y fobias. Dentro de las primeras destacan la fraternidad, el apoyo incondicional y la solidaridad internacional de pueblos y naciones. Los segundos, se dan en el marco de la voracidad y egoísmo de grandes corporaciones transnacionales, ávidas de capitalizar económicamente la pandemia; con el consecuente desvalijamiento y mortandad de los pueblos.

Afloran también las vocaciones imperialistas de países poderosos, las aspiraciones golpistas y releccionistas de gobernantes; y el oportunismo burdo de los politicastros de siempre. Otro estigma es la segregación, a partir de los perennes prejuicios políticos, económicos, religiosos y sociales; así como el afianzamiento de un machismo domiciliado, hambriento de someter a mujeres e infantes nobles.

¿Acaso alguien podrá seguir pregonando las bondades de un libre mercado capitalista sin taxativas? Cuando lo único que históricamente ha logrado es agudizar a niveles extremos la injusticia y la disparidad social; con su cuota intrínseca de inhumanidad.

En palabras de la filósofa Judith Butler: “La desigualdad social y económica asegura que el virus excluya, pero el virus por sí solo no discrimina; los humanos seguramente lo hacemos, modelados como estamos por los poderes entrelazados del nacionalismo, el racismo, la xenofobia y el capitalismo. …algunas criaturas humanas afirmarán su derecho a vivir a expensas de otros, volviendo a recalcar la distinción falsa entre vidas, es decir, aquellos pocos quienes a toda costa serán protegidos de la muerte y las otras muchas vidas que se considera que no vale la pena que sean protegidas de la enfermedad y la muerte.”
Los condenados de la tierra (Frantz Fanon, dixit) y las futuras generaciones de penitentes, seguirán siendo los pueblos fundadores de la humanidad: africanos, latinoamericanos, asiáticos, entre otros; Son los que llevan las de perder en esta pandemia, porque cargan consigo, como pesadas lápidas, enfermedades subyacentes de la pobreza. Además de habitar deterioradas viviendas, plurifamiliares y multigeneracionales, convertidas en focos de insalubridad, hacinamiento y violencia hogareña, donde están enraizados virus y bacterias de todo tipo
Los bajos niveles de educación e información general, impiden también a la familia pobre tener adecuadas medidas de prevención; exponiéndose con mayor facilidad a los contagios masivos, facilitados por la fragilidad de un sistema corrupto de salud pública mundial. No debemos desaprovechar esta oportunidad para desmantelar el control oligopólico que hay sobre el mercado global de mercancías, servicios y financiamientos; control violador del derecho universal a la vida.
Esa es la lucha que nos espera a mediano plazo. Al igual que el esfuerzo por menguar el desarreglo social y ambiental profundo, iniciado insensatamente siglos atrás. Más temprano que tarde, estos sucesos provocarán que un número mayor de habitantes “sapiens” del planeta transiten en pro de un mejor mundo; si de preservar nuestra especie se trata.
PD1. C. Secretario estatal de Salud: Se que el ex hospital general de Acapulco está cerrado, abandonado y derruido por viejo; pero algunos espacios pueden ser acondicionados como albergue de transito para contagiados del Covid-19 que no sean graves, pero que requieran aislamiento fuera de sus casas a fin de no contagiar a sus familiares.

Otras posdatas lapidarias: “Pido a los políticos no se auto publiciten montados en el combate al virus” “No presuman cuando inicien algo; mejor háganlo cuando lo terminen” “Primero está la vida de nuestro pueblo y luego la obra pública corrupta” “Si la partida es poca; al pueblo le toca” “No regresaremos a lo de antes porque fue lo que agudizó la catástrofe actual” “En la pandemia, primero nos alienamos con las demandas del pueblo y luego con las demás” “Si ya estamos auto enclaustrados, no nos prohíban la libertad de expresión y de información remota”

viernes, 17 de abril de 2020

Atenta sugerencia.


Héctor Manuel Popoca Boone.

El deterioro de la economía nacional va en aumento, pero mucho más la familiar. De la pobreza y carencia de ingresos económicos no hay más que un paso para padecer hambre. No se puede de ninguna manera postergar el combate al desempleo y a la hambruna que, lamentablemente, ha incoado su manto mortífero en Guerrero. 

Por lo que atentamente sugiero a las autoridades competentes echar a andar un programa gubernamental exitoso que en su momento fue denominado “MAIZ POR BOSQUE” (ahora pueden ponerle el nombre que deseen), llevado a cabo hará varios años en diversas comunidades indígenas, en lo que hoy es el municipio de Cochoapa El Grande, que es considerado el más pobre del país, ubicado en la Montaña Alta. El antecedente de este programa fue el de las cooperativas indígenas, INI-Coplamar.

Este programa en comento, consistió en el acceso de los pueblos a costales de maíz mediante trabajos de reforestación, tipo plantación comercial, de dos variedades de pinos, en terrenos de los Bienes Comunales de Cochoapa. El pago al campesino indígena era con el grano básico y no con dinero, para proteger la nutrición de la familia e inhibir el consumo de aguardiente en la comunidad. Esto, bajo la norma anticorrupción de “hectárea trabajada, productor abastecido” En una primera etapa se hacía la limpia del monte, la apertura de cepas y el cerco perimetral, para después el trasplante en una superficie de 270 has.

El proyecto generó 339 empleos (considerando que 88 jornales diarios equivalían a un empleo). Fueron beneficiadas 737 familias. El estímulo otorgado fue a razón de 13.3 kg. de maíz por jornal devengado. El maíz con el que se les pagaba provenía de las cosechas de Tierra Caliente, Valles de Iguala, la Cañada de Huamuxtitlan y de la región de Costa Chica. El precio de compra fue siempre al alza, regulando el precio de mercado del maíz que en tiempos de cosecha bajaba mucho. De tal suerte que el programa también benefició, de paso, a la economía familiar de campesinos maiceros de otras regiones de Guerrero.

Tenía triple propósito el programa: frenar el deslave de los suelos y el respectivo daño ecológico; inducir la regeneración del suelo con vocación forestal y otorgarles empleo a los hombres para el sostenimiento de sus respectivas familias, sin tener que migrar a los estados del norte del país o a los cinturones de miseria de los grandes centros urbanos.

Las unidades institucionales responsables del programa fueron, por parte del gobierno federal, el INI y la Comisión Nacional Forestal; por parte del gobierno estatal, la Oficina de Asesoría en Políticas Públicas y la Secretaría de Asuntos Indígenas. Por el gobierno municipal, el Ayuntamiento de Metlatonoc (ya que, en ese entonces, Cochoapa era parte integrante de ese municipio).

La financiación del programa fue con recursos federales y estatales. A título de ejemplo, para este año 2020, Cochoapa el Grande tiene recursos federales autorizados en el ramo 33 por la cantidad de 118.2 millones de pesos. La mayoría de ellos etiquetados para obra pública que generalmente abreva en los veneros de la corrupción. Insisto que en el presente estado de emergencia nacional deben de ser usados para combatir el hambre y generación de empleos temporales donde se utilice mucha mano de obra y poca maquinaria.

Adenda. - C. Gobernador y C. Secretario General de Gobierno: Les expongo, una vez más, mi extrañeza de que no han tomado todavía en cuenta la sugerencia de reconvertir en hospital eventual -para la fase 3 del combate a la actual pandemia-, el Centro Comunitario contra la Violencia a la Mujer Indígena, ubicado en la ciudad de Ayutla.

Desde el inicio de sus responsabilidades gubernamentales ustedes lo han mantenido cerrado y abandonado; es más, me informan que las camas y el mobiliario en general con que ya contaba, fueron sustraídos supuestamente con la venia de ustedes. El Centro cuenta con un albergue, con cupo para 75 camas, comedor, baños, cubículos para la atención profesional a las víctimas, oficinas administrativas y espacios cercados al aire libre.

Estoy seguro que a los habitantes de Ayutla y municipios circunvecinos, mucho les agradará que los visitaran personalmente en fechas próximas para que, además, constaten que el hospital regional de la Secretaría de Salud solo cuenta, en lo inmediato, con ¡cuatro camas! para darle servicio a miles de habitantes en su radio de acción; sin mayor número de médicos, enfermeras y personal de asistencia. Hay falta de equipo, avituallamiento y medicinas requeridas para enfrentar la crisis letal que está a las puertas de Guerrero. 

Ojalá esté yo equivocado. Que cada cual asuma la consciencia y responsabilidad que le compete en estos tiempos aciagos.

viernes, 10 de abril de 2020

Quiebra de la economía familiar..


Héctor Manuel Popoca Boone.

Esta fase de la pandemia conlleva auto confinamiento domiciliario y, por ende, mayor precarización de la economía familiar; como consecuencia de la falta de empleos, ya sea formales o informales. Es decir, sin ingresos económicos para subsistir debido al cierre progresivo de micro, pequeñas y medianas empresas, por escasez de ventas de productos y servicios. Estamos presenciando deterioros graves en la salud por el señorío del virus y de la pobreza social con hambruna generalizada por desempleo pleno. 

Al no haber ingresos privados, los gobiernos tendrán pérdida en las recaudaciones de toda naturaleza. Pronto los veremos insolventes. Todo eso es un círculo vicioso que es, a la vez, gran caldo de cultivo para delincuencias y corrupciones de toda índole, públicas y privadas; realizadas bajo el manto protector de la impunidad. Los vivales de siempre de cuello blanco aprovecharan el pasmo y el desconcierto social para hacer de las suyas.

En Guerrero, los que más estragos económicos padecerán serán familias pobres localizadas en la Montaña y Sierra; en las ciudades, ahí donde están los cinturones de miseria y colonias lumpen, principalmente Acapulco, Zihuatanejo, Chilpancingo, Taxco, Tlapa, Iguala, entre otras. La economía de Guerrero se sostiene fundamentalmente del turismo, de las remesas enviadas allende el río bravo y de la agricultura, así como de servicios y comercio en general, que hoy se encuentran paralizados.

No estamos preparados para reactivar por nosotros mismos la economía estatal a corto plazo; ni enderezar a los gobiernos, estatal y municipales, para enfrentar -con menores vicios y corrupciones- los escenarios de hambre y pobreza. A eso, hay que agregarle la voraz y sempiterna extracción y explotación de los recursos naturales y humanos.

La salvación de los de abajo estriba en reinventar y fortalecer una economía de mercado socialmente regulada por el Estado. Que le garantice a la mayoría de las familias guerrerenses el acceso permanente a una canasta básica de alimentos populares, durante un buen período de tiempo, quizás de dos años o más. No estoy proponiendo tan solo despensas que son útiles para el momento crítico, pero no tanto para sostener la humana energía requerida en la rehabilitación de nuestra poco diversifica economía, hoy severamente retraída.

El Estado Mexicano debe de liderar el combate a la brutal desigualdad e inequidad social como nunca lo había hecho antes: de forma permanente y consistente. A guisa de ejemplo: innovando el crédito al consumo familiar para la adquisición de la canasta básica de alimentos. Aquí sugerimos hacer uso inmediato de los recursos públicos federales transferidos al estado y a los municipios del ramo 33; reorientándolos a establecer el crédito al consumo. Hacer menos obra pública no prioritaria y crear un fondo económico inicial revolvente para el programa mencionado.

Para que sea permanente, debe de ser bajo la modalidad de crédito sin intereses, pagadero a mediano plazo con reembolso en efectivo o con mano de obra. El expediente de los sujetos de crédito lo integrarían en forma conjunta los ayuntamientos, el gobierno del estado y la Secretaria del Bienestar, sin mayor burocratismo o clientelismo político.

Los ayuntamientos podrían usar los recursos federales del mencionado ramo, que en este año ascienden a 6,685 millones de pesos, distribuidos ponderadamente entre 81 municipios; esto, siempre y cuando se flexibilicen las reglas operación vigentes; la laxitud queda fundamentada en la emergencia nacional decretada.

Las unidades institucionales responsables serían: a) el gobierno federal, a través de la Secretaría del Bienestar (para la autorización del uso de los recursos del ramo 33 y Segalmex, en la adquisición de los productos de la canasta y su distribución estratégica. b) el gobierno estatal participaría en la coordinación general del programa, aportando también parte de sus recursos del ramo 33. c) los ayuntamientos tendrían la coordinación general del programa en sus territorios.

Recomendable es la existencia de una contraloría social, honesta y comprometida. Porque en la actualidad, dentro de la emergencia nacional de salud, importa más paliar el hambre del pueblo y dejar por el momento la realización de obra pública no esencial.

PD1. Sólo espero que las autoridades correspondientes no empiecen a maquillar las estadísticas de la pandemia en Guerrero.

PD2. Vale la pena establecer los comedores comunitarios administrados por el ejército y la marina. Evitan clientelismo político, garantizan puntualidad, orden y limpieza sanitaria.