Héctor Manuel Popoca Boone.
I.- Me causa satisfacción que un colega “opinólogo” de perfil nacional como Raymundo Riva Palacio, deduzca lo que de tiempo atrás yo especulé sobre el trato presidencial utilitario, electoral y por tanto despreciativo, que le otorgó el hoy expresidente de la República, Andrés Manuel López Obrador (AMLO) al Estado de Guerrero; no obstante que fue una de las entidades federativas más aportantes de votos a su favor, cuando contendió para presidente del país. Sin embargo, justo es reconocer que, en el último año de su gobierno, otorgó valioso apoyo a los damnificados por el huracán Otis en Acapulco y municipios circunvecinos; así como con caminos vecinales en la región de la Montaña.
El columnista nacional anteriormente mencionado,
confirma también de la despreciativa atención presidencial de AMLO al pueblo del
Estado de Morelos, cuando a su protegido exgobernador, Cuauhtémoc Blanco Bravo
(CBB), le extendió manto de impunidad. Eso permitió que el pueblo morelense
fuera sumido en una fuerte vorágine de violencia, delincuencia y en un general descuido
gubernamental por darle CBB rienda suelta a sus irresponsabilidades
institucionales. Los del gobierno de Morelos de aquel entonces mostraban
indicios que estaban coludidos con el crimen organizado gracias a la consigna
presidencial de “dejar hacer y dejar pasar” a todo tipo de sus fechorías malandrinas.
Ahora, parte del equipo de gobierno del exgobernador
de marras fue demandado por la actual gobernadora de Morelos, Margarita González Saravia Calderón,
ante las autoridades correspondientes por lo atolondrado de la administración
pública estatal pasada, donde se produjeron, presuntamente, millonarios desfalcos
y múltiples fraudes administrativos y financieros que, como punta de un iceberg
de irregularidades, salen al descubierto con motivo de las auditorías
realizadas por la entrega-recepción del gobierno estatal. Dichos ilícitos eran
del conocimiento de AMLO y desde siempre contaron con su tácita tolerancia y encubrimiento.
La liviandad con la que gobernó el exfutbolista CBB el
Estado de Morelos, guardadas las proporciones y los respectivos caracteres, es
parecida con las que hoy gobierna Evelyn Salgado Pineda y su “papá incómodo” al
estado de Guerrero. Los resultados fallidos son los mismos: ingobernabilidad, saqueo
del erario, alto déficit presupuestal, empoderamiento regional de bandas
delincuencias, inseguridad pública generalizada, así como corrupción e
impunidad como sistema y estilo de gobernar.
Morelos y Guerrero se convirtieron en verdaderos santuarios
de la descomposición del oficio de gobernar combinado con la narcopolítica. Serias
trabas han tenido ambos estados vecinos estrechamente intercomunicados,
económica y socialmente; ya que integran uno de los corredores turísticos con
mayor aforo del país que inicia en los valles centrales de México y va hacia
las playas sureñas guerrerenses.
II.- En Guerrero, la buena democracia pregonada y no ejercida
por el “ex Mesías del sureste” y su partido Morena (“Lo que diga el pueblo”) no
fue tan pulcra como pregonan públicamente. Han salido a relucir sus hábitos contrarios,
en las ventas de candidaturas, asociaciones con narcos con compras de votos de
electorales, de sumisión de legisladores, de jueces, el otorgamiento de
concesiones y contratos a discreción, la opacidad en la aplicación del
presupuesto público, la falta de entrega desglosada de resultados de gobierno,
etc. Los modos de gobernar fueron verticales, centralistas y semi autoritarios.
III.- Fueron honestas y patéticas las respuestas dadas
a los medios, por el buen delegado federal en Guerrero de los Programas de
Bienestar, en torno a la prohibición expresa que tiene, por parte de sus
superiores, de no divulgar los resultados obtenidos sobre el número de
damnificados por los recientes huracanes que recibieron el apoyo gubernamental,
los que faltaron por censar y beneficiar, o los beneficiarios que participaron durante
el año 2024 en los Programas sociales como el de Fertilizante gratuito, Sembrando
Vida, Producción para el bienestar, Precios de garantía, ¿Cuántos campesinos
guerrerenses participaran en el nuevo programa “Cosechando Soberanía”, ¿Cuántas
tiendas Bienestar se establecerán en La Montaña para ofertar alimentos
saludables y a precios bajos? ¿Cuántos pescadores entraran en el programa “Bien-pesca”?
Son preguntas a la que no da respuesta, si no son provenientes de “oficinas
centrales”. Quien algo oculta es que algo teme.
IV.- Peligroso derrotero es el andar por el sendero
del centralismo político y económico que conduce ineluctablemente a un Estado
poco democrático y muy autocrático; con escaso federalismo que lejos de unirnos
nos separa más. Y con una actitud hegemónica que nubla la visión provocando
alejamiento del pueblo; perdiendo la legitimidad ya adquirida para enfrentar
los embates del “Orate del Norte”, que no son pocos ni pequeños.
Adenda: Bien por la Presidenta de la República,
Claudia Sheinbaum Pardo, al firmar el decreto para el rescate de Acapulco, de
corto y mediano plazo. Los ciudadanos conscientes guerrerenses le daremos
seguimiento a las obras y acciones que se deriven para el buen cumplimiento
integral.
Mal por la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado
Pineda, que no ha cumplido su compromiso público (hecho hace poco más de tres
años) de vender la residencia veraniega oficial que los gobernantes en turno
gozan en Puerto Marqués; ingresos económicos que destinaría al beneficio de la
niñez indígena de la Montaña. Todavía los esperan. No puede haber gobernantes
democráticos que se den vida de ricos frente a su pueblo pobre.
porelrescate@outlook.com
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