viernes, 24 de enero de 2025

Todos contra Trump, únicamente

 

¿Todos contra Trump, únicamente?

Héctor Manuel Popoca Boone.

“majestad grave, / altivo pensamiento, / trato suave, / discreción, / memoria, /saber, / prudencia, / seso, /entendimiento,” (Grandeza Mexicana. Bernardo de Balbuena. Editorial Planeta. / pg. 67)

Las bravatas de Donald Trump contra México emitidas durante su campaña electoral se han convertido ahora en directrices presidenciales al volver enunciarlas como presidente de los Estados Unidos. El “tigre de papel” ya mostró sus colmillos artillados; fiel a su estrategia personal de infundir temor a su contendiente (social, comercial, político, etc.) para doblegarlo y amansarlo; con el objeto de que en las negociaciones a que haya lugar se lleve la parte del “león”. Genio y figura hasta la sepultura. Los colmillos causan diverso grado de hendiduras dolorosas y eso hay que tomarlo muy en cuenta.

Es vano de Trump intentar en estos tiempos regresar a los años dorados del imperialismo norteamericano, mismo que históricamente va en decadencia sin posibilidad de erección alguna; tal y como pasó con los grandes poderes imperiales de la historia universal, entre los más emblemáticos: Egipto, Roma, Persia, España, Francia, Inglaterra, La Unión Soviética, et al. Hoy la geopolítica no es la misma que antes, ni los pueblos piensan o pueden ser sometidos como antes.

De la guerra “light” que nos declaró en su discurso de toma de posesión el pasado 20 de enero, analicemos las causales de su extraordinaria molestia, porque visto está que contempla “astillas ajenas” sin ver las múltiples “vigas propias”. Los aspectos que Trump considera que México es causante, ciertamente algunos son de nuestra competencia; pero otros son de ellos y el no reconocerlos así, obnubilan su visión geopolítica y lo harán fracasar en algunos de sus nefastos decretos presidenciales.

¿Es México un santuario del narcotráfico latinoamericano a nivel mundial? ¿Sí o no? La respuesta considero que es afirmativa. El Estado mexicano, con sus corrupciones e impunidades estructurales de todo tipo y de larga data, es el culpable que eso haya sucedido así; prohijándolo.

Los gobernantes mexicanos posteriores a la Revolución Mexicana de 1910 también son culpables -en diverso grado- de que tengamos un sistema político, económico y social insuficientemente cimentado para brindarle a la mayoría de la población una mejor calidad de vida. Su actual estrado de postración la tiene sumida en una pobreza social generalizada. No es de ayer el problema y no hemos avanzado significativamente en su resolución social.

No podemos ocultar que es de nuestra responsabilidad el vivir en una seudo democracia mercantilizada, controlada al alimón por una selecta partidocracia multicolor y una oligarquía empresarial, succionadores de la mayoría del excedente económico nacional que como país generamos todos; motivo por el cual, existe una permanente migración fuerte, hacia el país vecino del norte en búsqueda de trabajo, de mejor vida y de paz que no encuentran en nuestro territorio nacional; cuando tenemos todo, menos voluntad colectiva, para generarlos.

Analicemos el siguiente párrafo escrito hace 53 años: “México no puede aplazar más, sino tratar de resolver democráticamente, los problemas populares de hoy. Solo la conjunción de la democracia política y de la justicia económica pueden lograr una mejor distribución del ingreso nacional, que en la actualidad es modelo de injusticia. Y este fin último requiere, a su vez, una política exterior independiente; la reafirmación -con actos concretos, no con palabras- de la reforma agraria; la limitación de los intereses de la burguesía y su sometimiento a tareas de beneficio común; la defensa de nuestros recursos naturales; la formulación de un programa inteligente de educación popular; y la planificación económica a largo plazo, públicamente expresada y vigilada” (Tiempo Mexicano. Carlos Fuentes. / Editorial Joaquín Mortiz. /pg. 65)

Como gobernador moral de Guerrero manifiesto que no estamos preparados para enfrentar las directivas y decretos que el presidente de EUA está emitiendo agresivamente, con dedicatoria directa a nuestro país. Sin descuidar nuestro permanente repudio hacia ellos y con el apoyo definido a la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, debemos sospesar las siguientes propuestas, al menos para Guerrero:

1) Blindar nuestra economía estatal, a través de fortalecer nuestro mercado interno de consumo, con mercancía y servicios producidos, los más posibles, por nosotros mismos. 2) Evitar dirigir el presupuesto público al dispendio y a la frivolidad. 3) Fortalecer la recaudación fiscal y usarla honestamente, es preferible a seguir incrementando el déficit financiero endeudando más al estado; 4) Reorientar el presupuesto de egresos del 2025 para apoyar la creación y fortalecimiento rentable de la micro, pequeña y mediana empresa y a la recuperación productiva del campo sureño. 5) La inversión pública direccionarla más a expandir infraestructura pública utilizando al máximo mano de obra, lo mismo que a la inversión productiva generadora de muchos empleos y menos a la dispersión de dádivas pasajeras para el consumo; tanto en lo urbano como en lo rural; entre otros temas.

Condición indispensable es un cambio radical de nuestra mentalidad gubernamental, social y privada. Enquistadas desde hace muchos años en la dejadez, indiferencia, el egoísmo, la simulación, holgazanería, los hábitos corruptos y parasitarios con impunidad, la cultura individualista en extremo que es poco productiva, de engaño, sometimiento y de infértil resignación. Por supuesto, el gobierno estatal y los municipales deben ir por delante, dando prístino ejemplo cívico del nuevo “chip” neuronal.

porelrescate@outlook.com

 

 

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