viernes, 3 de enero de 2025

Capacidad de gobierno disminuida.

Héctor Manuel Popoca Boone.

Como Gobernador Moral de Guerrero deploro la capacidad gubernativa estatal que se encuentra menguada y desgastada; agravando más aún la situación cuasi anárquica que padecemos en el territorio estatal a causa del poderío predominante y avasallador de carácter regional de la delincuencia organizada, desde tiempo atrás.

A tal grado resulta nuestro infortunio que, continuamente somos nota nacional sobre lo peor acontecido en el país en materia socioeconómica y seguridad pública. Es razonable suponer entonces que la Presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo (CSP), haya tomado la decisión de incrementar su injerencia, especialmente en Acapulco, a efecto de detener el extravío y paulatino desmoronamiento de un fallido gobierno estatal de su propio partido.

Es posiblemente por eso que la presidenta, CSP, tomó el control gubernamental, directo y de facto, de la principal y desastrada ciudad y puerto de Acapulco, a través de su secretaria de turismo con facultades plenipotenciarias para coordinar los tres niveles de gobierno: federal, estatal y municipal; en virtud de la grave situación socioeconómica que atraviesa la ciudad y puerto por los desastres naturales causados por los meteoros, Otis y John, que se sucedieron en corto intervalo de tiempo dejando buena parte de la infraestructura turística en ruinas y causando fuerte pérdida de empleos.

Otra causa es quizás el hecho de que la gobernadora constitucional del estado, Evelyn Salgado Pineda (ESP), haya mantenido tanto tiempo acéfala la Secretaría General de Gobierno (poco más de 9 meses) que es la principal unidad administrativa del mal parido “gabinete gubernamental estatal de tómbola” -estructurado por su “Papá incómodo”- que no ha tenido la capacidad para otorgarle una mínima gobernabilidad aceptable, hasta ahora imposible, al alicaído territorio sureño. El número de cambios en diversas secretarías estatales de titulares en estos tres años ha sido insólita; denotando mucha inestabilidad institucional.

Tal insensatez, fuera de toda lógica elemental, se mantiene y ya es de comentario nacional burlón en todos los círculos políticos, dentro y fuera de Guerrero. No en balde la gobernadora de Guerrero está catalogada a nivel nacional como una de las mandatarias estatales con reducida capacidad de gobierno.

Por natural consecuencia, los índices de violencia, delincuencia y homicidios aumentaron en los últimos tres años. Cuestión que fue de la mayor preocupación a nivel del gobierno federal, por la proximidad de las fiestas de fin de año en Acapulco donde actualmente priva un sistema de seguridad pública estatal totalmente colapsado.  Darle seguridad pública a la tradicional llegada y estancia masiva de miles de familias turistas del valle de México fue el gran desafío. Felicitémonos todos porque no se presentaron numerosos incidentes de violencia y homicidios. Para bien de todos, el resultado fue que los festejos de término e inicio de año terminaron en paz y con alegría.

En otro tema: deploro que el gobierno federal le haya restado al gobierno estatal la cantidad de 1,800 millones de pesos de aportaciones federales para el año 2025; originalmente proyectados para la secretaría de salud estatal que se encuentra “colapsada”; a causa de la corrupción e ineficiencia imperante. Las plagas del dengue y tétano lo demuestran. Dicho presupuesto fue reorientado a fortalecer al organismo federal: IMSS-Bienestar en Guerrero.

El Presupuesto de egresos de este año 2025 aprobado por unanimidad por los “ínclitos” diputados locales a partir de la iniciativa del poder ejecutivo estatal, asciende a 83 mil millones de pesos y se caracteriza por ser muy genérico, poco transparente, sin guardar correspondencia y congruencia funcional con el cometido de cada una de las dependencias de la administración pública del estado.

En términos nominales no tiene incremento significativo. Por el contrario; es en términos reales un presupuesto menor respecto al año anterior. El magro aumento es anulado por el nivel de inflación y depreciación del peso; así como el pago de la deuda pública estatal, tanto interna como externa, que está incrementada en mucho a consecuencia del déficit fiscal tenido en la aplicación del presupuesto del 2024. ¡Uf!

Además de lo anterior, la lógica presupuestal en la administración pública recomienda que en el poder ejecutivo y organismos autónomos se privilegie la asignación a las “dependencias operativas” de obras, acciones y servicios públicos (salud, educación, seguridad, obra pública, las promotoras de inversión productiva urbana y rural) con una proporción porcentual no menor del 70 por ciento del total del presupuesto programable. Y a las “dependencias normativas” otorgarles alrededor del 30 por ciento restante (por ejemplo: gobernación, finanzas, planeación  y oficinas de despacho de los asuntos de la gobernadora). 

El resultado es que el congreso local aprobó un presupuesto por la vía del fast track (sin mayor discusión) totalmente enrevesado que propiciará el ejercicio arbitrario y discrecional del mismo, con la posible corrupción concomitante. Para mayor detalle en este tema recomiendo la lectura del reportaje de equipo de El Tlacocol. Jesús Guerrero, Emiliano Tizapa Lucerna y Arturo de Dios Palma. (30/12/ 2024).

porelrescate@outlook.com

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario