martes, 14 de mayo de 2019

El Plan de Amlo y el campo mexicano. (2)


Héctor Manuel Popoca Boone.

Uno de los principios rectores y transversales de la propuesta de Plan Nacional de Desarrollo, entregado a la Cámara de Diputados para su aprobación por el actual Presidente de la República es: “No dejar a nadie atrás, no dejar a nadie fuera”. Tiene como propósito permear y tamizar, programas y acciones gubernamentales, tanto urbanos como rurales para verdaderamente disminuir el eterno problema histórico de la discriminación y la exclusión social por carencias materiales, entre otras más.

Desde la época prehispánica, los habitantes de los territorios, hoy nacionales, conocieron tales subyugaciones a manos del dominio azteca; después, todos los pueblos indígenas y criollos padecieron el yugo hispano, donde fueron tratados como habitantes de segunda y tercera clase. Tampoco en la época de la independencia nacional, ni en el período de la Reforma o de la Revolución Mexicana de 1910 tuvimos los mexicanos, en la vida cotidiana y en el transcurrir de los años, la oportunidad de erradicar, en forma sustantiva, esas formas de relaciones humanas que son insostenibles y vulnerables. La explotación, discriminación y exclusión humana por sus mismos congéneres es un sello indeleble y constante en nuestro devenir nacional.

Históricamente, la acumulación de bienes materiales y su posesión es la principal razón de ser y hace la diferencia en términos mundiales; y produce rezago a los integrantes de un grupo, una sociedad o entre países; fenómeno que se da en cualquiera parte de mundo donde exista intercambio de productos u otro tipo de valores mercantilizados acumulables; y esa diferencia que marca lo económico se agudiza según sea la ubicación, raza, piel, lengua o creencia, entre otras especificidades.

En México, significativos grupos de pueblos indígenas tanto en sus comunidades de origen como en las zonas suburbanas paupérrimas que habitan, son los que padecen aguda discriminación, acentuada desigualdad y son los pobres dentro de los pobres; situación que ha sido causal histórica de cíclicas explosiones sociales.

Derivado de los anterior, se inscribe otro propósito presidencial: “Por el bien de todos, primero los pobres”. Es de primer orden en el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2025. Debido a que buena parte de los pobres -y dentro de éstos, los pueblos indígenas- merecen mayor atención de la que se les ha dado a lo largo de la historia. Es muy amplia la brecha socioeconómica de la pobreza entre la ciudad y el campo; y en lo rural, la brecha se agudiza entre los indígenas y demás pobladores rurales.

Los motivos de la pobreza en los hogares rurales, por tanto, es la carencia de ingresos y el bajo desarrollo del capital humano, causas fuertemente interrelacionadas con la actividad extractiva minera, agropecuaria y artesanal; ya que las familias rurales se encuentran dentro de un círculo de pobreza: los bajos ingresos no les permiten acceder a los servicios de salud, educación, capacitación y alimentación, generando con ello permanentes insuficiencias monetarias; trayendo como resultante baja productividad, baja producción y, por lo tanto, una baja retribución del esfuerzo aportado que perpetúa el círculo de la pobreza en el campo.

El círculo de la prosperidad rural está focalizado en unos cuantos empresarios agropecuarios, mientras que la pobreza está ubicada en una gran mayoría de productores rurales. Tenemos un reducido segmento de unidades productivas prósperas, de buena productividad y competitividad en los mercados y un amplio número de unidades productivas pequeñas sin articulación entre sí, estancadas prácticamente en el autoconsumo o están en el abandono total. Se presenta, por tanto, una profunda dualidad productiva que marca su asimetría económica a nivel nacional: es acentuada la inequidad en la retribución del esfuerzo productivo en el sur-sureste del país.

En el sexenio que terminó había demasiados programas institucionales, exceso de gestión interesada y una robusta burocracia central, que tuvieron en la realidad sus propios objetivos, beneficiarios y reglas de operación lo que provocaba que en algunos casos se duplicaran esfuerzos y beneficiarios, incluso se contraponían estrategias y objetivos específicos.








El Plan de AMLO y el campo mexicano (1)


Héctor Manuel Popoca Boone.

Fue de asombró la primera reacción que me causó leer la propuesta presidencial del Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024. Mismo que fue entregado a la consideración del poder legislativo y de la opinión pública del país vía internet. El documento se aleja de la ortodoxia en los tecnicismos clásicos de la planificación, tanto en la forma en que se presentan los temas, como de su correspondiente tratamiento; así como de la narrativa empleada. Es más, y con mucho, un documento político que un compendio de planificación en el sentido estricto de la palabra. No va más allá de 63 páginas. Pretende hacer historia, en su propósito ya plasmado institucionalmente de llevar a cabo una cuarta transformación social y económica del país.

El tema del campo mexicano, al igual que los temas económicos, sociales, jurídicos y políticos, son tratados a partir de ejes transversales que permean y matizan el qué hacer público. Por ejemplo, se menciona que todo lo que se realice para el desarrollo del agro deberá hacerse con “honradez y honestidad”. Se postula así: en pocas palabras, porque en el ámbito que nos ocupa, la presencia del aparato de gobierno solo ha servido para robar a los muchos campesinos y dejar robar a la mayoría de los gobernantes, como también a los “lucradores sociales” a partir de los moches, las adquisiciones públicas, las inversiones públicas infladas, la asignación indebida de apoyos gubernamentales y la solventación, en contubernio, de deudas económicas y subsidios de gran cuantía favoreciendo a los pocos potentados del campo. No se diga del uso político electorero de los programas federales, estatales y municipales. Este eje es la propuesta en contra de la “corrupción extendida y convertida en práctica administrativa regular. La corrupción ha sido el principal inhibidor del crecimiento económico. Por eso estamos empeñados, en primer lugar, en acabar con la corrupción en la administración pública, no sólo la corrupción monetaria sino la que conllevan la simulación y la mentira.”

No en balde queda postulado otro vértice transversal: “No al gobierno rico con pueblo pobre”. O díganme si no existe la costumbre de ver a la mayoría de políticos y funcionarios del medio rural hacerse ricos de la noche a la mañana, gracias a la sustracción ilícita del erario público y de la alteración de las cuentas públicas de los programas rurales. No ocultan su ostentación de casas, coches y comilonas de lujo, por mencionar algunos tópicos que expresan su reluctancia de ir al surco y a las parcelas de los campesinos pobres. Solamente se hacen presentes cuando estos politicastros van a las poblaciones rurales e indígenas en búsqueda afanosa del voto político. “Los robos monumentales de recursos públicos fueron acompañados por el dispendio, la suntuosidad y la frivolidad a expensas del erario y los gobernantes enriquecidos han sido la insultante contraparte de la pobreza de millones. El saqueo del presupuesto y los lujos faraónicos de los altos funcionarios consumieron los recursos que debieron emplearse en el cumplimiento de las obligaciones del Estado para con la población, particularmente con los más desposeídos, y en poner fin a los dispendios con una política de austeridad republicana.”

“Economía para el bienestar” es otro eje que cae como anillo al dedo para el campo mexicano; ya que actualmente está sembrado de puras desgracias económicas y de violencias externas y extremas que no tienen para cuando parar.  “Durante décadas, la élite neoliberal se empeñó en reducir el Estado a un aparato administrativo al servicio de las grandes corporaciones y un instrumento coercitivo en contra de las mayorías. Su idea de que las instituciones públicas debían renunciar a su papel como rectoras e impulsoras del desarrollo, la justicia y el bienestar, y que bastaba la mano invisible del mercado para corregir distorsiones, desequilibrios, injusticias y aberraciones, fue una costosa insensatez”. (Continuará).

PD. Artículo elaborado a partir de la muy recomendable lectura del proyecto de Plan Nacional de Desarrollo del Presidente Andrés Manuel López Obrador.


miércoles, 24 de abril de 2019

Tendencias en la globalidad.

Héctor Manuel Popoca Boone
 El que nuestro planeta sea la residencia en donde vivimos como si estuviéramos en una aldea global virtual (Marshall McLuhan dixit) nos implica a compartir y a la vez ser cómplices –en diversos grados y circunstancias– de los aciertos y progresos, así como de las fallas, errores y destrucciones terrenales, que como humanidad somos penosamente los protagonistas principales.
Lo que pasa en una parte de la Tierra aparentemente distante cada vez más nos concierne a todos porque, tarde que temprano, sus efectos buenos o malos, nos afectarán a todos. El poder local ha evolucionado hasta convertirse en un poder planetario cuya capacidad de uso la detentan a la fecha cinco países integrantes del consejo de seguridad mundial de la Organización de las Naciones Unidas. El predominio o subordinación de unos pueblos por otros ya sea en lo social, económico, político o de plano en términos bélicos, marca la transversalidad de la lucha permanente por la hegemonía del poder global.
Los fenómenos que caracterizan la complejidad de las interrelaciones entre naciones y las reacciones de poder y subordinación transnacional en un juego oligopólico son de amplio espectro hoy en día, siendo entre otros, los de carácter social, donde predominan las migraciones masivas de pobladores inter e intra-continentales, motivadas las más de las veces por situaciones bélicas, por el fundamentalismo fanático de corte religioso o étnico. También está la amplia pobreza social y el poco futuro promisorio de los pueblos, cuyas fugas se dan por razones de mejores niveles de calidad de vida que no encuentran en sus lugares de origen.
Otras causales de carácter económico son las motivadas por la apropiación y control de las fuentes de riqueza natural como son los minerales (carbón y metálicos) a los que ahora se suman las energéticas del planeta (petróleo, agua, electricidad, fuentes eólicas y aprovechamientos solares) así como de los no menos importantes saberes científicos, robóticos, tecnológicos, informáticos y cibernéticos.
A los anteriores factores se suman los provocados por los gobiernos de escasa gobernanza que además de que producen hambre y muerte son casi siempre depredadores y aniquilantes de los entornos naturales o históricos; porque son acompañados de interminables guerras regionales de múltiple naturaleza y son la razón de ser de la fuerte industria armamentista, cuya boyante existencia cierra el círculo de la muerte y paulatino aniquilamiento de los seres que habitan la tierra.
En un futuro –prácticamente ya presente– resaltarán las migraciones humanas que obligarán a los países de origen y destino, a tener nuevos espacios de interrelación y gobernabilidad; por las crisis de cambio climático y todo lo que estas dos palabras de amplio espectro significan. El poder de controlar los alimentos a escala continental, regional o local quedará afectado también por los fenómenos de corte catastrófico provocado por el cambio climático mundial causado por el hombre al producir en la atmósfera terrestre los malignos efectos-invernaderos, generados por la constante y ampliada contaminación atmosférica.
El tener conciencia de estos fenómenos de destrucción colectiva gradual, de contaminación continua, cuya intensificación está a la vuelta de la esquina, y que alguno de ellos también puede ser el detonante de una conflagración mundial, nos ayudará en mucho para disminuir el riesgo que se presenten con mayor poder devastador por la alta vulnerabilidad que tenemos ya.

De esa preocupación nace la perentoriedad de establecer como política pública transversal la consigna que prevenir es bien gobernar. Los grandes estragos que han causado terremotos, ciclones e incendios forestales deben ser los motivos permanentes para acrecentar en todo tipo de actividad humana las medidas cautelares correspondientes, acompañadas de una toma de conciencia y una fuerte cultura de la prevención. La vigencia permanente de las leyes en la materia también es requisito indispensable.

Milada Oráková

Recién en una de las plataformas digitales de películas por televisión de paga, tuve la oportunidad de ver la película checoslovaca titulada Milada. Trata de la biografía de la hoy catalogada heroína de la República Checa del siglo XX, Milada Horáková (1901-1950), socorrista, abogada, feminista, política y parlamentaria, víctima de la opresión nazi y posteriormente de la dictadura soviética.
Por oponerse a la ocupación extranjera, por proteger ciudadanos judíos perseguidos y por su afán de que la libertad fuera vértice principal de un sistema de vida social democrático, fue encarcelada por los alemanes nazis durante cinco años, de 1940 a 1945, y enviada finalmente al campo de concentración de Terezín, de la que fue sobreviviente del exterminio fríamente maquinado durante la época de la ocupación de su país por los fascistas.
Poco después de la derrota y desocupación de su nación del terror hitleriano, su patria de nueva cuenta entra en opresión y subordinación junto con otros países de Europa Oriental, al obligar a orbitar en torno al crudo socialismo real establecido por el dictador ruso, José Stalin, en la Unión Soviética. Rápidamente es nulificada una incipiente democracia parlamentaria en la naciente República Checa, en los inicios de la llamada Guerra Fría para obtener la hegemonía mundial protagonizada por Estados Unidos y la Unión Soviética. En esta época, la diputada Milada Horáková destaca en el escenario político de su patria por la firmeza en la defensa de la causa de la democracia, de las mujeres y de la libertad de acción y expresión ciudadana.
Al oponerse al totalitarismo socialista, Milada es apresada durante tres años en forma oprobiosa por las autoridades comunistas checas. Después fue burdamente enjuiciada y condenada a morir en la horca por espionaje y conspiración contra el Estado. Fue la época en que se dan las siniestras purgas mediante procesos político-judiciales amañados de los años 50. Fue la única mujer oficialmente ahorcada de 234 víctimas de esos juicios. Gracias a su firmeza y a su lucha por sus ideales se convirtió en un símbolo de las luchas libertarias y de la resistencia checa contra los regímenes totalitarios de la Alemania nazi y de la Unión soviética.
La reflexión obligada al conocer la vida de esta mujer, al igual de muchas otras de todos los tiempos, nacionalidades y lugares, es la trascendencia y ejemplaridad históricas de sus vidas; caracterizadas por mantener firmemente sus principios y valores a los que norman y ajustan todas sus acciones públicas y privadas. Son modelo de seres humanos íntegros y congruentes, en donde corren en forma paralela y consecuente el decir y el hacer; teniendo la enorme valentía de sostenerlos aún en las condiciones más adversas que se les presentan y, las más de las veces, son muchas mujeres las que quedan en el anonimato sus templanzas, integralidades, hazañas y heroicidades patrióticas.
En México hemos tenido en todas las épocas mujeres ejemplares en todos los campos del quehacer cívico, científico-cultural, político y militar. Buena tarea para nuestros historiadores es obsequiarnos una antología biográfica de ellas. Urge que tengan visibilidad en estos tiempos de cambio, para que sean aliciente educativo para la participación ciudadana.
  1. “Váyanse a los prados y a los bosques, allí, en el perfume de las flores encontrarán un trozo de mí, váyanse a los campos, miren lo hermoso y estaremos juntos. Miren a la gente que les rodea y en cada una de las personas voy a reflejarme en algo… tengo tanta tranquilidad dentro de mí, ya que mi conciencia está tranquila” Milada Horáková.

miércoles, 27 de marzo de 2019

La deshonestidad neoliberal.


Héctor Manuel Popoca Boone.

Con la información política que proporciona el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, podemos confirmar que en los anteriores gobiernos federales, estatales y municipales –con sus raras excepciones- estuvo presente la deshonestidad pública como sistema gubernamental. Fue usada en forma generalizada y concurrente, con alta frecuencia y complicidad.

Los sexenios neoliberales que hemos padecido datan hace más de 36 años y fueron pródigos en malas artes y grandes desmesuras del erario público, desviado y apropiado para la creación de fortunas individuales y empresariales, raras veces antes vistas en nuestra historia nacional.

La corrupción sistemática fue utilizada como estilo de gobierno para doblegar voluntades, congraciarse adeptos, neutralizar opositores, así como para comprar consciencias, líderes políticos, luchadores sociales y grupos empresariales. Además, fue práctica común usarla para torcer y parcializar leyes.

La apropiación privada del erario público fue la vía socorrida para obtener recursos económicos con la finalidad de preservar el poder político dentro de una estabilidad adocenada. Así fue cimentaba la paz social. No en balde AMLO ha repudiado públicamente la corrupción y el pillaje.

Aún con una vulnerable democracia se ha logrado por fin crear las condiciones y circunstancias que permitan erradicar la corrupción, dentro de la gobernanza en que actuamos, así como de su reiterada recurrencia y magnitud. Los gobernantes, en y después de gobernar, y los altos funcionarios públicos, en y después de administrar la cosa pública, quedarán sujetos a la rendición de cuentas y a la entrega de resultados, con el objeto de constatar su conducta lícita en el uso del dinero institucional. Pero, sobre todo, al volver punitiva en la realidad lo que antes se salvaguardaba en la impunidad.



La voluntad de AMLO es borrar del mapa de la actuación política y de la administración pública la deshonestidad; que es el cáncer que carcome en forma profunda y prolongada el quehacer gubernamental de nuestro país. A tal grado alcanzaron los niveles de sofisticación las relaciones entre corruptores y corruptos que las leyes en la materia fueron modificadas poco a poco a modo, para eludir irresponsabilidades y deshonestidades cometidas.

Hoy tenemos conocimiento pleno del cúmulo de medidas perversas usadas para las adquisiciones, la construcción de obras públicas y la prestación de servicios especializados a través de prestanombres y de las cotizaciones previamente concertadas dentro de los concursos de licitación pública con costos inflados o por asignación directa; con cualquier argumento para hacerlo. Últimamente salió a relucir la proveeduría amañada y corrupta de medicinas en el sector gubernamental de la salud, por ejemplo.

En el apogeo de la deshonestidad institucional de antaño, surgieron las llamadas empresas “comercializadoras”, constituidas de último momento y cuyo funcionamiento es la intermediación innecesaria para venderle al gobierno una miscelánea de productos a precios alzados; o bien, en el caso de construcción de obra o servicios, la subcontratación.

Ejemplos fehacientes en el gobierno de Peña Nieto fueron los contratos dados a la empresa corporativa transnacional de triste memoria, Oberdrech, y la operación denominada “La Gran Estafa,” donde la SEDESOL federal usó a ciertas universidades públicas para otorgar dinero a terceros, que eran sub-contratados para nunca dar los productos o servicios convenidos.

Los gobiernos panistas no se quedaron atrás con la rápida obsolescencia provocada deliberadamente de las plantas petroquímicas de PEMEX para hacernos más dependientes de la importación de las gasolinas. ¡Entreguistas que fueron algunos!


sábado, 16 de marzo de 2019

Espíritu Bolivariano Mancillado


Héctor Manuel Popoca Boone.

La tragedia de América Latina ha sido la escasa unidad y la abundancia de aquellos que ambicionan el poder a toda costa, de tal suerte que ahora vemos repetirse uno más de los combates históricos entre aquellos que pretenden concretar los ideales que movieron a Simón Bolívar para realizar la independencia de varios países de Centro y Sudamérica; y de aquellos que pretenden congraciarse con los designios de EUA.

También la de Bolívar fue una lucha en pro de la unidad del continente americano, contra las disensiones y ambiciones de caudillos locales independistas de cada uno de los países que integrarían La Gran Colombia, al separarse de España.

De hecho, Bolívar fue el padre de la patria de lo que hoy es: Venezuela, Colombia, Bolivia, Ecuador, Panamá y Perú. Era una trayectoria de combates militares donde iban aunadas a la par la victoria sobre España, pero también la decepción con los militares y políticos que lo acompañaban en dicha aventura. Era una deserción continua a causa de no mantener la unidad.

Hoy en día, paradójicamente, los venezolanos son acosados y saboteados por Estados Unidos de Norteamérica, bajo el mandato del Presidente Trump; que tiene el propósito de derrocar al Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro. Para lo cual, ha buscado y conseguido sostener una alianza con Colombia, Ecuador, Panamá y Perú, entre otros.

Otra paradoja histórica es que, tanto Venezuela y los otros países a los que logró darles la Independencia, tomaron como base legal fundacional la Constitución Federal de los Estados Unidos de Norteamérica, elaborada, entre otros, por Thomas Jefferson (Filadelfia, 1776). Constitución que era la inspiración integradora para una gran federación de países de distinta índole bajo el nombre de La Gran Colombia. De tal suerte que la división y disensión son actualmente letra viva de la tragedia que sufren los países que antes buscaron, en conjunto, su libertad nacional.

Son Canadá, Estados Unidos y otras naciones latinas, las que buscan la subordinación de Venezuela a EUA, con la pérdida de su soberanía nacional; olvidándose de la principal consigna de Simón Bolívar: “No hay Patria sin libertad” o de su acertada y pesimista afirmación: “Nuestra división, y no las armas españolas, nos vuelve a la esclavitud”
.
Fue el gran señorío que tuvo este libertador de América Latina lo que le permitía renunciar al poder personal y a la vez perdonar a los que se convertirían en confabuladores. “Por sobre el poder de las armas, Bolívar poseía el de la palabra y conocía el arte de usarla”. (Emil Ludwig). El título de “Libertador” le parecía más valioso que una corona, un título de nobleza o uno de alto nivel en la burguesía palaciega. El nómada de la libertad, Bolívar, en su tiempo fue la personificación del inmortal personaje de la literatura universal: Don Quijote de la Mancha.

Una gran concepción de Simón Bolívar fue: “Formar del nuevo mundo, una sola Nación; ya que si tiene en común un origen, una lengua, unas costumbres y una religión, debería tener por consiguiente un solo gobierno que confederase los diferentes estados que hayan de formarse; más no es posible porque los climas remotos, situaciones diversas, intereses opuestos, caracteres no semejantes dividen a la América. Ojala que algún día tengamos la fortuna de instalar en el Istmo de Panamá un augusto congreso de los representantes de la República, para tratar y discutir sobre los altos intereses de la paz y de la guerra, con las naciones de las otras tres partes del mundo”.

En palabras de Emil Ludwig diremos que Simón Bolívar: “amo la libertad y conoció sus límites; amo la gloria y le sacrifico su ambición; con energía y fuerza de persuasión incansable venció la apatía de sus contemporáneos y de sus compatriotas, y ha dejado proyectos, que, al cabo de dos siglos, están ahora en camino de quedar…arrumbados y mancillados”.

viernes, 22 de febrero de 2019

Otro gallo nos cantaría


Héctor Manuel Popoca Boone.

En Guerrero, la refundación de nuestros comportamientos éticos, como gobernantes, servidores públicos, profesionistas o técnicos que de una u otra manera hemos estado al servicio de la población, es verdaderamente urgente. Dichas buenas conductas públicas las hemos perdido de muchos años atrás, en términos generales. Hay que reconocer que la administración pública nacional de más de tres décadas de antaño, deja mucho que desear y solo ha atorado el progreso de nuestro estado y de México como país. No avanzamos, pero sí depredamos. Hemos sido más extractivos y destructivos, que inclusivos y creativos.

Los funcionarios públicos distan en mucho hacer sólo aquello que las normas estipulan expresamente. Muchas veces actúan desacatando y violentando las leyes y reglamentos que tienen bajo su responsabilidad y que, además, deben hacer que se observen de acuerdo a las facultades que su encomienda gubernamental les otorga y que por lógica han de observarse en el ejercicio de sus funciones, facultades y atribuciones.

Así mismos obligados están a otorgar el mismo trato a la ciudadanía en general, sin conceder privilegio alguno o preferencia a determinas organizaciones o personas. Habrá de prevalecer ser inmune a influencias, intereses y perjuicios indebidos, que lleguen a alterar o afectar su compromiso para la toma de decisiones o ejercer sus funciones de manera objetiva e imparcial; dando un trato digno y cordial a las personas subordinadas o ciudadanos comunes y sencillos, considerando en todo momento sus derechos humanos que permitan propiciar el dialogo cortés y respetuoso.

En la administración pública debe de haber toda una cultura de servicio y éste debe de estar orientado al logro de resultados positivos, edificadores y eficaces para la sociedad en general, pero preferentemente para los más desposeídos, los pobres de siempre. El gobernante o directivo debe desempeñarse permanentemente como un ente emblemático en sus funciones a fin de alcanzar las metas y propósitos encomendados, de acuerdo a sus responsabilidades, mediante un manejo probo y claro de los recursos públicos y abstenerse de cualquier ostentación o aplicación indebida de los mismos.

De lo anterior deviene una conducta pública recta en donde el gobernante o servidor público no utilice su cargo o empleo para obtener algún beneficio en particular o ventaja personal ni a favor de terceros, así como tampoco ser déspota, autista intencionado o interesado en aceptar compensaciones, contraprestaciones u obsequios onerosos de cualquier persona u organización que comprometa sus funciones. Al contrario, el ejercicio de cualquier responsabilidad pública implica austeridad y un alto sentido de compromiso social.

Esta conducta ética poseerá además valores transversales, como lo son: la equidad de género, entendida como aquella que todo servidor público, en el ámbito de sus competencias y atribuciones debe garantizar para que tanto mujeres como hombres accedan con las mismas condiciones, posibilidades y oportunidades a los cargos, los bienes y servicios públicos; así también a las instituciones. Lo mismo trátese de igualdad y no discriminación que no es sino otorgar el servicio público a todas las personas sin distinción, exclusión, restricción o preferencia basada en nacionalidad u origen étnico, lengua, color de la piel, apariencia, cultura, religión, sexo, edad, discapacidad, salud, embarazo, pobreza, preferencias sexuales, filiación política u opiniones personales, estado civil, etc.

Por último, pero no menos importante, el gobernante y el servidor público le debe respeto, defensa y preservación al medio ambiente y a la cultura misma en todas sus manifestaciones en cualquier parte del mundo y en cualquier naturaleza por ser la principal herencia a las generaciones futuras.

En la medida que nos aproximemos a la observancia de estos valores y conductas, tengo la absoluta seguridad que estaremos saliendo más pronto que tarde del inframundo institucional en que estamos inmersos, para dar paso a otros estadios superiores de nuestro país y por ende de estas tierras del sur en donde la codicia, la deshonestidad y lo inhumano sean tan solo un triste recuerdo de nuestros altibajos históricos.

viernes, 15 de febrero de 2019


La tierra, ¿es de quien la trabaja?

Héctor Manuel Popoca Boone.

¿Dónde están Obtilia Eugenio Manuel e Hilario Cornelio Castro?

El reparto agrario de grandes latifundios fue producto de la Revolución Mexicana de 1910, es decir, de la Tercera Transformación; principalmente como respuesta a las demandas torales del plan de lucha enarbolado por el General Emiliano Zapata. Después de más de una centuria y vinculada a la contra-reforma agraria, iniciada por el expresidente Carlos Salinas de Gortari, la estructura de la tenencia agraria de México vuelve a presentar una tendencia a la concentración de la tierra en unas cuantas manos. Su perfil actual es de desigualdad, asimetría e inequidad. *

El 66.4 por ciento de las unidades económicas rurales son menores a 5 hectáreas y detentan solamente el 6.2 por ciento de la superficie agrícola nacional. Otro 31.3 por ciento de unidades productivas, son de 5 a 100 hectáreas y poseen el 28.7 por ciento de la superficie y el 2.2 por ciento restante, son mayores a 100 hectáreas y poseen el 65.1 por ciento de la superficie aludida. En otras palabras, un número pequeño de empresarios agropecuarios realiza la explotación económica de la mayoría de los terrenos nacionales de alta rentabilidad.

Nuestra frontera agrícola está condicionada a su vez por factores orográficos, edafológicos, climatológicos, flora, fauna y con diversidad social y cultural, que le otorgan muy diversa caracterología y potencialidad en la dotación de los recursos naturales.

En la época de mayor auge del neoliberalismo mexicano, el gobierno federal abandonó los esfuerzos orientados a lograr un desarrollo rural integral, sustentable, equitativo y justo; dando pie también a la desigualdad en la distribución del presupuesto público destinado al sector. Los grandes empresarios agrícolas del norte y del centro occidente del país (que representan no más del 4 % de los productores rurales) han succionado más de la mitad del mismo, en perjuicio de la mayoría de los productores en pequeña escala productiva del sur-sureste de la república. La consecuencia ha sido una renovada concentración de la tierra en pocas unidades productivas y orientada la mayor parte del erario público a apoyar su explotación económica correspondiente.

Al paso de los años, la certidumbre y certeza en la posesión de la tierra que debiera otorgar la estructura gubernamental federal en el ámbito social, devino en incertidumbre e irregularidad sobre la misma; es decir, en los ejidos y bienes comunales; señaladamente ahí donde existen parcelas con vocación turística, minera, inmobiliaria, de riego o aquellas que poseen recursos energéticos. 

Para el sencillo campesino, la Procuraduría Agraria y el Registro Nacional Agrario, con su tramitología tortuosa, empantanó actualizar sus certificados parcelarios que han sufrido modificaciones por razones de venta, renta, préstamo, abandono o muerte sin testamento formal. Hoy por hoy, es una constante en todo el país el que la certificación de miles de parcelas y/o hectáreas no estén a nombre de quién verdaderamente las trabaja. En Guerrero la incertidumbre por la irregularidad en la tenencia de la tierra agraria afecta a un 60 a 65 por ciento de los predios ejidales y/o comunales. La irregularidad es enorme, sin contar que algunos predios aún carecen de certificado.

En la mayoría de los núcleos agrarios del país regularizar el registro de posesión parcelaria es una urgencia impostergable, para poder identificar si los poseedores formales están vivos, no la han abandonado o hayan procedido a su venta o renta de forma irregular. También perentoria es su actualización para que puedan considerarse elegibles y acceder a los diversos programas y apoyos que el gobierno federal ha implementado a su favor. Por eso, en Guerrero, todos los padrones de beneficiarios son irregulares; en virtud de que no son todos los que están, ni están todos los que son; entre otras anomalías existentes.

*Ensayo sobre extensionismo rural con enfoque territorial. Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura. 2018.


viernes, 8 de febrero de 2019

La asamblea comunitaria


Héctor Manuel Popoca Boone

Con la palabra asamblea, se da a entender una reunión general de miembros de un colectivo para decidir sobre asuntos que les son comunes. Está en la naturaleza del hombre ser gregario. La asamblea es un espacio y a la vez una manifestación de la actuación en colectivo. Es un ámbito donde el individuo establece comunicación con sus semejantes; donde toma cuenta de aconteceres, delibera, reflexiona, discute, adquiere consciencia y consensa decisiones, que se vuelven acciones resolutivas, emanadas del sentir mayoritario de los integrantes de la asamblea. En pocas palabras, es un instrumento que concreta una voluntad social.

El vocablo comunidad, se refiere a un conjunto de personas que viven bajo ciertas reglas de convivencia, donde propósitos y comportamientos individuales son también comunes en otros. Así mismo, tiene significado de identidad social; por tanto, de pertenencia grupal al generar bases homogéneas para una convivencia consensuada. De ahí que, una asamblea comunitaria de carácter rural hace referencia a la instancia que tienen los productores del campo para tratar los asuntos concernientes al agro y a su devenir como pueblo.

Una asamblea comunitaria da cohesión social; en contraposición al proceso de individualización paulatina que las circunstancias cotidianas, institucionales y culturales, imponen a la ciudadanía; sobre todo en la esfera de la información parcializada y no deliberativa acerca de las precarias condiciones socio-económicas que padecen sus miembros. Su función de instancia política también ha perdido capacidad y existencia real, ante el empuje avasallador de los partidos políticos que la segmentan, dividen y minimizan. Por ejemplo, las asambleas de los núcleos agrarios hoy en día se reducen a tratar meros asuntos de tenencia de la tierra.

La asamblea comunitaria es un medio de defensa pacífico para la existencia estable en colectivo, ante situaciones graves de rupturas del tejido social, provocadas por conductas disruptivas de delincuencia y violencia constante, que en sus expresiones más extremas deviene desplazamientos forzados de pueblos enteros; fenómeno que únicamente se presenta en situaciones de guerra formal.

En su esencia, una asamblea comunitaria llámese popular, vecinal, de barrio o rural, proporciona elementos para abrir consciencia y mentalidad libertaria (Paulo Freire dixit), que da acceso al diseño de procesos propios para la sobrevivencia y convivencia; ofreciendo un marco de salvaguarda favorable para la solución de obstáculos y utilización de los mejores medios que posibiliten el progreso social colectivo; haciendo sinergia de los mejores esfuerzos individuales que actualmente se encuentran desorganizados, dispersos y estériles. El asambleísmo es un medio para facilitar las transformaciones sociales que permiten recuperar la dignidad humana y la reconversión de comportamientos antisociales y de empobrecimiento para merman una vida digna y decorosa.

La vida campesina ha estado sobajada, hasta ahora. Por un sistema gubernamental corrupto, una delincuencia y violencia rampante y de la proliferación de lucradores sociales, que pretenden mantener una ciudadanía dócil, subyugada y sumida en la ignorancia; a través del otorgamiento de dádivas y favores gubernamentales que, por lo mismo, prohíjan control y manipulación política por unos cuantos, en detrimento de los muchos. A lo anterior hay que adicionarle la inseguridad pública que mantiene acosada la libertad del pueblo.

Para los gobernantes antidemocráticos, las asambleas comunitarias son veneno puro para sus propios estilos de gobernar; ya que en mucho están desapegados de los verdaderos sentires y afanes de la ciudadanía al verla como objeto recibidor y no como sujeto promotor del cambio.

PD. Entre una estabilidad domeñada y una inquietud transformadora, prefiero mil veces ésta última.

viernes, 1 de febrero de 2019

Proveduría única


Héctor Manuel Popoca Boone.

             Las ramificaciones que desarrolla la economía de la delincuencia organizada son vastas; tanto como lo es la actividad económica de un país. Diversas narrativas dan cuenta cómo las mafias italianas incursionaron con éxito en diversas industrias legalmente establecidas: de la construcción, del desecho de residuos tóxicos, de la alta y glamurosa moda del vestido y, sobre todo, la dedicada a los consumibles de rápida obsolescencia, pero de alta densidad económica en los grupos sociales encumbrados o de elite. Además de las consabidas sustancias adictivas que provocan efímeros placeres neuronales y un gran cúmulo de desgracias personales y de grandes fortunas para los victimarios. (Ilustrativa es la lectura de “Gomorra” de Roberto Saviano)

             De las economías micro regionales han echado mano “los amigos organizados” para subordinarlas; contratando para tal fin profesionistas en artes contables, administrativas y económicas para fincar empresas integradoras, comercializadoras y de proveduría en general, de gran expansión y penetración social.

             En la jerga económica se denominan empresas integradoras aquellas que se dedican a prestar servicios financieros, oferta de mercancías y otros productos, a pequeñas o medianas empresas asociadas. Tienen como propósito hacer compras en común de materias primas o insumos, vender de manera consolidada determinada producción manufacturera, tener altos réditos en préstamos y realizar transacciones compactadas que optimicen sus ganancias.

             Los “amigos organizados” no solo se dedican tan solo al cobro de piso, la extorsión, la trata de personas o el secuestro. Al controlar y gobernar de fijo, territorios determinados, establecen circuitos de comercialización-consumo, controlados y opacos en demasía; cuya fachada son negocios comercializadores comercializadoras que proveen, en forma permanente, artículos de consumo a pequeñas y medianas empresas que venden al menudeo.

              Estas unidades mayoristas venden al pequeño empresario; forzándolo a adquirir los productos a un precio más alto del que corre en el mercado; y éstos a su vez, lo repercuten en el precio final al consumidor. La coerción, el amedrentamiento, cuando no la violencia material o física al empresario, son los medios de persuasión socorridos en última instancia. No hay libre oferta sino compra forzada a tal o cual empresa mayorista que se les indica.

             Este nuevo y subrepticio impuesto a la compra del producto trae, por ende, un mayor precio al consumidor y una economía local cara. Es en pequeña cuantía, pero al hacerlo en forma extensiva o masificada, la sumatoria global de venta en muchas tiendas arroja una masa monetaria de fuerte consideración. Así, repito, los comerciantes al menudeo son obligados a adquirir todas clases de mercancías, en determinados almacenes propiedad de los que hoy gobiernan de facto los territorios; desde refrescos, alimentos enlatados, artículos de limpieza, enseres domésticos, hasta vestidos y calzados.

             Este tipo de economías coercitivas se han arraigado fuertemente en los mercados locales, distorsionándolos.  Estamos hablando de una economía capitalista micro-regional secuestrada, en la que la libre oferta y demanda quedan hechas trizas por fuerzas superiores en donde la famosa mano invisible del mercado -pregonada por Adams Smith- porta ahora una lucidora AK-47.

PD1. Si las cosas te salen mal al hacerlas en determinada forma; es inútil que tengas resultados positivos, si las sigues haciendo de la misma manera. Cuestión de sentido común.

PD2. Hay una mimetización entre los empresarios-políticos; los políticos-empresarios y los narco-políticos-empresarios. Corrupción, S.A. de C.V.


domingo, 27 de enero de 2019

Combate frontal al huachicol.


Combate frontal al Huachicol.

Héctor Manuel Popoca Boone.

El huachicol vino a descubrirse en toda su extensión como un arraigado y vasto sistema de latrocinio y corrupción, de alta escuela criminal y de gran envergadura nacional. Por lo que no es minucia alguna la batalla que el Presidente del la República, Andrés Manuel López Obrador, está sosteniendo contra el robo descarado, a través de una red de complicidades, corporativo-mafiosas, imperante desde décadas atrás; en torno a productos sustraídos del petróleo, que son propiedad de la nación y que en mala hora empezaron a ser concesionados a particulares, nacionales y extranjeros, por malos presidentes de la república de extracción neoliberal.

Afortunadamente millones de mexicanos estamos respaldando al Presidente López Obrador, en esta limpia de carácter nacional. Ya que nos sentimos vulnerados y ultrajados por aquellos que, envueltos en la impunidad con que han actuado todo el tiempo, se resisten a dejar de hacerlo. Bien sean estos, ex gobernantes, políticos, funcionarios públicos y líderes sindicales de PEMEX; así como, en algunos casos, en contubernio con inescrupulosos empresarios de gasolineras y los infaltables “amigos organizados”.

El latrocinio y la corrupción a nivel nacional no es un problema cultural, como erróneamente lo conceptualizó el ex presidente Peña Nieto. Es todo un estilo y sistema de gobernar, de subordinar y doblegar conductas humanas y procedimientos institucionales de trabajar en beneficio de intereses particulares bastardos; cuya densa telaraña tejida a lo largo del tiempo ha paralizado la buena y sana marcha del país en su afán de mayor progreso social.

Sus ramificaciones vinculatorias han invadido todo; y lo han corroído todo hasta los tuétanos. En esta batalla frontal le va su futuro al país. O lo empezamos a redimir combatiendo a fondo la corrupción o por el contrario, permitiremos que los de siempre lo sigan destruyendo cada vez más. Esa es la disyuntiva actual. Los vacíos de atención gubernamental fueron ocupados inexorablemente por el poder criminal. Reconvertir eso es el reto que tenemos los mexicanos bien nacidos.

Todo el sistema de saqueo -en la vertiente del huachicol- está negándose a dejar de existir; y se resisten ilegalmente hacerlo echando uso de todo tipo de recursos disponibles en sus manos. Incluso, acuden desalmadamente a actos y artes criminales, diseñados bellacamente en lo oscurito, sin mostrar como siempre, la cobarde mano que mece la cuna. Lo hacen desafiando la autoridad y la institucionalidad establecida; y parapetan sus fechorías tomando como carne de cañón parte de la población humilde que tiene múltiples carencias económicas.

Como dice el presidente AMLO, es hora de ajustar cuentas a los peces gordos, los intocables, beneficiarios de este multimillonario negocio que nos ha sangrado desde años atrás; que nunca han pagado sus tropelías. Es el tiempo real en que ellos ya no tendrán ninguna certidumbre para evadir la aplicación de la ley; de saber que están dadas las posibilidades y circunstancias de ir a la cárcel y que nunca más podrán hacer de las suyas en otros lugares, medios y circunstancias.

PD1. No caeré en provocaciones. No seré yo el motivo, ni serviré de pretexto, para que los corruptos de siempre, desdoren la visita del Presidente de la República a Guerrero, que viene a poner en marcha el Programa Nacional de Fertilizante el próximo 8 de febrero.

PD2. En mí, no está entregar fertilizante gratis a “los amigos organizados”. Yo paso.


viernes, 18 de enero de 2019

Operación del Programa de Fertilizante 2019.


Héctor Manuel Popoca Boone.

Los productores de granos básicos del Estado de Guerrero que deseen acceder al Programa Presidencial de Fertilizante 2019 constituirán mediante convocatoria pública de la Secretaria de Desarrollo Rural (SADER)  para una asamblea general de pobladores productores de maíz, frijol o arroz de su localidad, la constitución de un Comité Pro-Fertilizante, que tendrá funciones exclusivamente de supervisión en todo el proceso de registro y entrega del insumo a los beneficiarios.

La agenda de la asamblea referida también tendrá como propósito analizar, depurar, actualizar, aprobar y dejar cerrado el padrón de beneficiarios asistentes; fungiendo como testigos de honor un representante de la Procuraduría Agraria, “Servidores de la Nación”,  un representante de la SADER; así como autoridades civiles y/o agrarias que así lo manifestaran para testimoniar el buen desarrollo de la misma.

En la asamblea, la SADER procederá a pasar lista e informar públicamente los nombres de las personas que ya pueden integrar el padrón definitivo, en virtud que ya están inscritos en el padrón Proagro y aquellos posibles sembradores derechosos que la asamblea autorice su admisión. También procederá a recabar toda la documentación oficial y personal que permita la identificación y elegibilidad, a partir de los requisitos legales que indiquen la posesión o renta de la parcela.

Personal de la SADER,  junto con el comité de Pro fertilizante, llevará el acta de asamblea y el padrón definitivo ante el centro de Apoyo de Desarrollo Rural (CADER), mismo que procederá a subirlo a una plataforma digital, mediante la cual se procesarán y sistematizarán a nivel nacional los datos  capturados,  para así emitir los vales uninominales, los cuales serán intransferibles y podrá ser recogido el Fertilizante correspondiente, en forma directa y exclusiva por el productor beneficiado.

Con dicha información, la nueva empresa para-estatal, Productora Nacional de Fertilizantes (PRONAFER), producirá, comprará y surtirá el fertilizante a otra nueva empresa para-estatal, Seguridad Alimentaria Mexicana (SEGALMEX) que lo distribuirá en todo el territorio de Guerrero; a través de un calendario de retiro, en cada uno de los Centros de Distribución de SEGALMEX (CDS) municipales, a fin de que los productores beneficiarios puedan canjear sus veles  sin intermediación de nadie.

La fórmula de fertilizante a distribuir será la indicada por el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP), de acuerdo al tipo de suelo predominante; debiendo concluir la entrega en todo el Estado a más tardar el 15 de junio del presente año.

El programa otorgará el apoyo hasta un máximo de tres hectáreas por productor, aun cuando éste pudiera detentar más. Solo la SADER a nivel nacional será la única facultada para incluir nuevos beneficiarios al padrón o darlos de baja; observando los criterios de elegibilidad y exclusión establecido.

Saldrá del padrón aquel que caiga en uno de los siguientes casos: Que el beneficiario haya fallecido y se presente otra persona a nombre de él sin ser el testado; aquellos productores que hayan resultado beneficiados con fertilizante en otro programa Federal; que se digan representantes de los productores empadronados,  que haya incurrido en cualquier falsedad o presentado documentación apócrifa para tener acceso al programa o que haya revendido o usado el incentivo para otros fines. Aquel que practique el “moche” o la “La razurada”.

Con la finalidad de llevar un control transparente y real sobre los avances del Programa, así como corregir posibles retrasos o desvíos en la operación, la Secretaría de la Función Pública podrá  realizar visitas periódicas a los centros de proveeduría, y a los centros recepción   y distribución de fertilizante, así como en la emisión o entrega de los vales; y en general, en cualesquiera de las etapas de ejecución del Programa, lo mismo podrá hacerlo la Auditoría General de la Federación.

Será obligación de la SADER registrar el padrón de productores beneficiarios y publicarlo en el portal de transparencia de la dependencia, así como en medio impreso y a la vista pública en cada una de las localidades beneficiadas.







viernes, 11 de enero de 2019

Los granos básicos II


Los granos básicos II

Héctor Manuel Popoca Boone.

            La estrategia para recuperar nuestra autosuficiencia alimentaria tiene dos grandes vertientes sustentadas en la tipología de productores rurales de México. La primera de ellas es recuperar la rentabilidad económica perdida; es decir, convertir otra vez a la agricultura campesina una actividad económica cuyo costo-beneficio sea positivo para la persona que siembra. En otras palabras, que sea negocio dedicarse a la agricultura de los granos básicos. La segunda vertiente derivada de la primera, es volverla sostenible y sustentable para aquellos productores cuyas parcelas sean de auto consumo o para los que, una vez asegurada su provisión alimentaria familiar anual, destinen excedentes a los mercados regionales.

            A partir del reclamo campesino e indígena de que “el campo ya no aguanta más”, de su paulatino deterioro económico debido al incremento constante en los precios de los insumos agrícolas, aunados al creciente costo de la mano de obra en tanto que los precios de sus productos cosechados permanecían invariables o de plano iban a la baja, a consecuencia de la libre importación que se hacía del maíz, frijol, trigo y arroz de otros países, principalmente de Estados Unidos y de Argentina, a causa también de una competencia desleal y excluyente porque los productores rurales allende nuestras fronteras, eran y son subsidiados por sus gobiernos nacionales de origen.

            La estrategia de fomento a la producción del nuevo gobierno federal tiene un enfoque integral, a partir de subsanar las distorsiones estructurales generadas en la producción nacional de los alimentos básicos. Desde éste año, habrá apoyo gubernamental federal para subsidiar el proceso productivo; desde la adquisición de los insumos agrícolas requeridos para la siembra como lo son los fertilizantes químicos y/o orgánicos junto con la semilla natural mejorada en sus nutrientes proteicos (en una segunda etapa); así como en el acceso a las mejores artes tecnológicas que posibiliten elevar la productividad por hectárea junto con otros insumos diversos requeridos; además del acompañamiento técnico que brindaran agrónomos de nuevo tipo a los que se les otorgará un salario remunerador y decoroso.

            La última fase del apoyo gubernamental federal será brindarle al productor rural la certidumbre de un precio razonable para su cosecha; al establecer un precio de garantía y la posible adquisición institucional, en caso de no tener un buen comprador en los mercados regionales. Eso permitirá también erradicar la intermediación innecesaria que encarece el precio de los granos básicos.

            El Programa Nacional de Fertilizantes en Guerrero tendrá su punto de arranque en la región de Tierra Caliente, en febrero próximo, ante la presencia del Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, al otorgar los primeros bultos de fertilizante a beneficiarios de los municipios de Pungarabato y parte de los de Coyuca de Catalán; tomando como base las asambleas de pobladores productores de granos básicos que tendrán como principal punto del orden de temas a tratar, la validación final del padrón de beneficiarios y la constitución del comité pro-fertilizante respectivo, con la asistencia de las autoridades civiles y agrarias locales, un visitador de la Procuraduría Agraria y un servidor público de la SADER.

            La proveeduría del fertilizante será responsabilidad de la nueva empresa federal: Productora Nacional de Fertilizantes (PRONAFER) y la distribución en Guerrero estará a cargo de la también nueva empresa federal: Seguridad Alimentaria Mexicana (SEGALMEX), bajo la consigna presidencial de hacer la entrega en forma directa e individual del fertilizante al beneficiario, sin intermediarios de ninguna especie. El jefe del Distrito de Desarrollo Rural 03, José Miguel Treviño Barrera, me indica que el reto para la región de Tierra Caliente será atender alrededor de 70 mil hectáreas de siembra de maíz grano blanco. Sin “moches” para entrar al Programa ni “rasuradas” para recibir el fertilizante.

P.D. De nueva cuenta México recupera su prestigio internacional que había perdido, cuando teníamos gobiernos federales serviciales y lacayunos con tal de obtener la gracia ajena.


viernes, 4 de enero de 2019

Los granos básicos.


Héctor Manuel Popoca Boone.

         La humanidad y sus civilizaciones no se pueden explicar sin su ligazón con los principales componentes de su ingesta alimenticia cotidiana. El pueblo chino y el japonés están indisolublemente ligados al cultivo del arroz; los pueblos originarios de Mesoamérica y de Sudamérica no se explican sin el maíz, los de Europa y Medio Oriente, al cultivo del trigo.

         Así, las principales gramíneas: maíz, frijol, arroz y trigo, son los pilares nutricionales que la naturaleza vegetal le ha ofrecido a los pueblos para su sostenibilidad y desenvolvimiento a lo largo del tiempo. De tal suerte que su no cultivo prolongado trae como consecuencia la extinción de civilizaciones, tal y como aconteció con la esplendorosa civilización de los mayas en la época prehispánica.

         Siempre, el poseer, producir y acumular granos básicos ha representado una fuente de poder y dominio para doblegar a pueblos carentes o insuficientes de ellos que, por ello, tratan de ser autosuficientes y superavitarios para zafarse de ese gran yugo. No hay peor dependencia que la del estómago. No hay mayor subordinación económica, social y política que la provocada por el hambre. De tal suerte que la historia de muchas invasiones de pueblos o naciones por otros tantos son explicadas por la ambición de apropiarse de terrenos y planicies con alto potencial agrícola. De ahí surge el llamado “Food Power”

Hoy en día, la autosuficiencia y la soberanía alimentaria representan la preservación y el desarrollo libre y soberano de los pueblos ante el embate de una economía globalizada, voraz y depredadora. Una economía agrícola intensiva que genera un alto grado de mutaciones transgénicas que provocan dependencia de muchos productores rurales y naciones con las grandes corporaciones transnacionales como “Monsanto, Asgrow o Pioneer” Se trata de un tema de soberanía y seguridad nacional.

A partir de la incorporación de México a La Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) que nos obligó a retirar toda clase de subsidios y de apoyos institucionales al campo, así como la suscripción del Tratado de Libre Comercio de Norteamérica, (TLCAN) que nos forzó a abrir indiscriminadamente nuestras fronteras a productos agropecuarios; trajo como consecuencia una baja importante de la rentabilidad agrícola y, por tanto, una disminución drástica de la producción de granos básicos; dando como resultado la importación de alimentos desde otros países de casi la mitad de los granos básicos promedio que consumimos los mexicanos, en medio de un campo abandonado y en muchos de los casos convertido en un páramo. Esa es una de las grandes calamidades resultantes de 36 años de neoliberalismo económico dominante en nuestro país.

Hoy nos toca dentro del contexto de la cuarta transformación del país impulsada por el presidente, López Obrador, fortalecer nuestra dignidad nacional al tratar de recuperar en 5 años lo que perdimos en tres décadas y media. Esto es, el reto es reducir al mínimo sino es que desaparecer por completo la importación de granos básicos que realiza actualmente México. En Guerrero gracias a nuestra frontera agrícola no utilizada por completo, nuestros sistemas de riego con capacidad desaprovechada y nuestra baja productividad por hectárea en el cultivo de las gramíneas, podemos incrementar sustancialmente nuestra producción quinquenal en alrededor de un 50% como mínimo, como aporte de estas tierras del sur a la hazaña nacional de recuperar la independencia alimentaria del pueblo mexicano.

PD. Al conferirme el Secretario de Agricultura y Desarrollo Rural del gobierno federal, Víctor M. Villalobos Arámbula, la responsabilidad de poner en marcha el Programa Presidencial de Fertilizante 2019, en el Estado de Guerrero; y para no ser juez y parte, he presentado mi renuncia como Secretario Técnico del Movimiento Nacional Campesino, Plan de Ayala, Siglo XXI-Guerrero. Desde esta nueva posición asignada, serviré en lo humanamente posible a todos los campesinos e indígenas guerrerenses.




jueves, 3 de enero de 2019

Presupuestos territoriales participativos.


Héctor Manuel Popoca Boone.

Una modalidad que estableció el Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, cuando estuvo bajo su mando la Ciudad de México, fue incluir dentro de sus programas operativos anuales el componente de los presupuestos territoriales participativos (PTP) que tuvieron muy buenos resultados y a satisfacción de los ciudadanos beneficiarios.

Son presupuestos que se integran con la participación activa de los habitantes de una demarcación territorial específica, teniendo dos principales características: No poder transferirlos a otros territorios, además que los programas o proyectos que de una u otra forma no se quieran o se puedan realizar dentro de la zona originalmente delimitada, solo es posible reubicarlos en poblaciones del mismo territorio.

Tienen también los PTP como característica adicional la participación interinstitucional de unidades administrativas especializadas y de la activa participación de los pobladores en la definición de obras y acciones prioritarias en diferentes sectores: educación, salud, caminos, servicios públicos, programas productivos, etc. para después participar en la supervisión en su concreción y en la entrega de resultados.

En Guerrero urge que se establezcan este tipo de PTP en el año 2019, para aquellas zonas que tienen prendida la alerta roja por haber entrado en la ingobernabilidad a consecuencia de la violencia e inseguridad imperante, mismas que ha coartado de manera significativa los derechos y la libertad de los ciudadanos, ante una evidente ausencia de los gobiernos en sus tres niveles.

Dichas zonas con alerta roja son: 1) En la Costa Grande: del municipio de Petatlán hasta la Unión. 2) La zona de la Sierra. 3) Acapulco. 4) En la Zona Centro y Montaña Baja: Chilpancingo, Chilapa y sus alrededores,5)  Zona Norte: Iguala y municipios circunvecinos. 6) Zona Tierra Caliente: Todo los municipios del sur sierreños, que tienen sus límites con el Rio Balsas, además del de Zirándaro. 8) En la Montaña alta: 9) Tlapa y sus alrededores.
De lo que se pretende es sentar las bases de un auténtico desarrollo económico integral e incluyente, armónico y sustentable. Y que la presencia gubernamental vaya más allá de la acción punitiva de la fuerza institucional.

Por lo pronto el Presidente López Obrador, ya instruyó que se establezca un presupuesto territorial participativo de 650 millones de pesos en Guerrero para la zona urbana y suburbana del puerto Acapulco, con la concurrencia de las dependencias federales, estatales y la Presidencia Municipal de Acapulco.