viernes, 17 de abril de 2020

Atenta sugerencia.


Héctor Manuel Popoca Boone.

El deterioro de la economía nacional va en aumento, pero mucho más la familiar. De la pobreza y carencia de ingresos económicos no hay más que un paso para padecer hambre. No se puede de ninguna manera postergar el combate al desempleo y a la hambruna que, lamentablemente, ha incoado su manto mortífero en Guerrero. 

Por lo que atentamente sugiero a las autoridades competentes echar a andar un programa gubernamental exitoso que en su momento fue denominado “MAIZ POR BOSQUE” (ahora pueden ponerle el nombre que deseen), llevado a cabo hará varios años en diversas comunidades indígenas, en lo que hoy es el municipio de Cochoapa El Grande, que es considerado el más pobre del país, ubicado en la Montaña Alta. El antecedente de este programa fue el de las cooperativas indígenas, INI-Coplamar.

Este programa en comento, consistió en el acceso de los pueblos a costales de maíz mediante trabajos de reforestación, tipo plantación comercial, de dos variedades de pinos, en terrenos de los Bienes Comunales de Cochoapa. El pago al campesino indígena era con el grano básico y no con dinero, para proteger la nutrición de la familia e inhibir el consumo de aguardiente en la comunidad. Esto, bajo la norma anticorrupción de “hectárea trabajada, productor abastecido” En una primera etapa se hacía la limpia del monte, la apertura de cepas y el cerco perimetral, para después el trasplante en una superficie de 270 has.

El proyecto generó 339 empleos (considerando que 88 jornales diarios equivalían a un empleo). Fueron beneficiadas 737 familias. El estímulo otorgado fue a razón de 13.3 kg. de maíz por jornal devengado. El maíz con el que se les pagaba provenía de las cosechas de Tierra Caliente, Valles de Iguala, la Cañada de Huamuxtitlan y de la región de Costa Chica. El precio de compra fue siempre al alza, regulando el precio de mercado del maíz que en tiempos de cosecha bajaba mucho. De tal suerte que el programa también benefició, de paso, a la economía familiar de campesinos maiceros de otras regiones de Guerrero.

Tenía triple propósito el programa: frenar el deslave de los suelos y el respectivo daño ecológico; inducir la regeneración del suelo con vocación forestal y otorgarles empleo a los hombres para el sostenimiento de sus respectivas familias, sin tener que migrar a los estados del norte del país o a los cinturones de miseria de los grandes centros urbanos.

Las unidades institucionales responsables del programa fueron, por parte del gobierno federal, el INI y la Comisión Nacional Forestal; por parte del gobierno estatal, la Oficina de Asesoría en Políticas Públicas y la Secretaría de Asuntos Indígenas. Por el gobierno municipal, el Ayuntamiento de Metlatonoc (ya que, en ese entonces, Cochoapa era parte integrante de ese municipio).

La financiación del programa fue con recursos federales y estatales. A título de ejemplo, para este año 2020, Cochoapa el Grande tiene recursos federales autorizados en el ramo 33 por la cantidad de 118.2 millones de pesos. La mayoría de ellos etiquetados para obra pública que generalmente abreva en los veneros de la corrupción. Insisto que en el presente estado de emergencia nacional deben de ser usados para combatir el hambre y generación de empleos temporales donde se utilice mucha mano de obra y poca maquinaria.

Adenda. - C. Gobernador y C. Secretario General de Gobierno: Les expongo, una vez más, mi extrañeza de que no han tomado todavía en cuenta la sugerencia de reconvertir en hospital eventual -para la fase 3 del combate a la actual pandemia-, el Centro Comunitario contra la Violencia a la Mujer Indígena, ubicado en la ciudad de Ayutla.

Desde el inicio de sus responsabilidades gubernamentales ustedes lo han mantenido cerrado y abandonado; es más, me informan que las camas y el mobiliario en general con que ya contaba, fueron sustraídos supuestamente con la venia de ustedes. El Centro cuenta con un albergue, con cupo para 75 camas, comedor, baños, cubículos para la atención profesional a las víctimas, oficinas administrativas y espacios cercados al aire libre.

Estoy seguro que a los habitantes de Ayutla y municipios circunvecinos, mucho les agradará que los visitaran personalmente en fechas próximas para que, además, constaten que el hospital regional de la Secretaría de Salud solo cuenta, en lo inmediato, con ¡cuatro camas! para darle servicio a miles de habitantes en su radio de acción; sin mayor número de médicos, enfermeras y personal de asistencia. Hay falta de equipo, avituallamiento y medicinas requeridas para enfrentar la crisis letal que está a las puertas de Guerrero. 

Ojalá esté yo equivocado. Que cada cual asuma la consciencia y responsabilidad que le compete en estos tiempos aciagos.

viernes, 10 de abril de 2020

Quiebra de la economía familiar..


Héctor Manuel Popoca Boone.

Esta fase de la pandemia conlleva auto confinamiento domiciliario y, por ende, mayor precarización de la economía familiar; como consecuencia de la falta de empleos, ya sea formales o informales. Es decir, sin ingresos económicos para subsistir debido al cierre progresivo de micro, pequeñas y medianas empresas, por escasez de ventas de productos y servicios. Estamos presenciando deterioros graves en la salud por el señorío del virus y de la pobreza social con hambruna generalizada por desempleo pleno. 

Al no haber ingresos privados, los gobiernos tendrán pérdida en las recaudaciones de toda naturaleza. Pronto los veremos insolventes. Todo eso es un círculo vicioso que es, a la vez, gran caldo de cultivo para delincuencias y corrupciones de toda índole, públicas y privadas; realizadas bajo el manto protector de la impunidad. Los vivales de siempre de cuello blanco aprovecharan el pasmo y el desconcierto social para hacer de las suyas.

En Guerrero, los que más estragos económicos padecerán serán familias pobres localizadas en la Montaña y Sierra; en las ciudades, ahí donde están los cinturones de miseria y colonias lumpen, principalmente Acapulco, Zihuatanejo, Chilpancingo, Taxco, Tlapa, Iguala, entre otras. La economía de Guerrero se sostiene fundamentalmente del turismo, de las remesas enviadas allende el río bravo y de la agricultura, así como de servicios y comercio en general, que hoy se encuentran paralizados.

No estamos preparados para reactivar por nosotros mismos la economía estatal a corto plazo; ni enderezar a los gobiernos, estatal y municipales, para enfrentar -con menores vicios y corrupciones- los escenarios de hambre y pobreza. A eso, hay que agregarle la voraz y sempiterna extracción y explotación de los recursos naturales y humanos.

La salvación de los de abajo estriba en reinventar y fortalecer una economía de mercado socialmente regulada por el Estado. Que le garantice a la mayoría de las familias guerrerenses el acceso permanente a una canasta básica de alimentos populares, durante un buen período de tiempo, quizás de dos años o más. No estoy proponiendo tan solo despensas que son útiles para el momento crítico, pero no tanto para sostener la humana energía requerida en la rehabilitación de nuestra poco diversifica economía, hoy severamente retraída.

El Estado Mexicano debe de liderar el combate a la brutal desigualdad e inequidad social como nunca lo había hecho antes: de forma permanente y consistente. A guisa de ejemplo: innovando el crédito al consumo familiar para la adquisición de la canasta básica de alimentos. Aquí sugerimos hacer uso inmediato de los recursos públicos federales transferidos al estado y a los municipios del ramo 33; reorientándolos a establecer el crédito al consumo. Hacer menos obra pública no prioritaria y crear un fondo económico inicial revolvente para el programa mencionado.

Para que sea permanente, debe de ser bajo la modalidad de crédito sin intereses, pagadero a mediano plazo con reembolso en efectivo o con mano de obra. El expediente de los sujetos de crédito lo integrarían en forma conjunta los ayuntamientos, el gobierno del estado y la Secretaria del Bienestar, sin mayor burocratismo o clientelismo político.

Los ayuntamientos podrían usar los recursos federales del mencionado ramo, que en este año ascienden a 6,685 millones de pesos, distribuidos ponderadamente entre 81 municipios; esto, siempre y cuando se flexibilicen las reglas operación vigentes; la laxitud queda fundamentada en la emergencia nacional decretada.

Las unidades institucionales responsables serían: a) el gobierno federal, a través de la Secretaría del Bienestar (para la autorización del uso de los recursos del ramo 33 y Segalmex, en la adquisición de los productos de la canasta y su distribución estratégica. b) el gobierno estatal participaría en la coordinación general del programa, aportando también parte de sus recursos del ramo 33. c) los ayuntamientos tendrían la coordinación general del programa en sus territorios.

Recomendable es la existencia de una contraloría social, honesta y comprometida. Porque en la actualidad, dentro de la emergencia nacional de salud, importa más paliar el hambre del pueblo y dejar por el momento la realización de obra pública no esencial.

PD1. Sólo espero que las autoridades correspondientes no empiecen a maquillar las estadísticas de la pandemia en Guerrero.

PD2. Vale la pena establecer los comedores comunitarios administrados por el ejército y la marina. Evitan clientelismo político, garantizan puntualidad, orden y limpieza sanitaria.


viernes, 3 de abril de 2020

Reflexiones sobre el Covid-19


Héctor Manuel Popoca Boone.

Solo basta un virus para derrumbar los imperios. Sólo basta un microbio para derrumbar al futuro. (Sergio Huidrobo)   
                                                                    
La literatura de ciencia-ficción ha cedido su lugar a la reflexión y a la narrativa de esta cruda realidad en que estamos inmersos. El Coronavirus Covid-19 es el acontecimiento inédito, terrible, global e impactante del siglo XXI, hasta ahora. Está por encima de las guerras de narcos y las de baja intensidad con las que en forma permanente se auto liquidan los seres humanos. La vocación innata de auto extinguirse es inacabable e inmensurable. No en balde el hombre “está hecho de barro; de polvo, pues”

No acabamos de entender que nuestra vida ordinaria debe cambiar a partir de circunstancias extraordinarias extremas, como las que prevalecen con la actual pandemia. Es cierto: si no nos vemos reflejados en los sufrimientos de los demás, tarde que temprano pasaremos a ser parte victimada de esta catástrofe. El Covid-19 desnuda nuestra condición humana y nos muestra cuan fácil nos deslizamos a la banalidad de lo que nos rodea. No obstante, ya empieza a instalarse en nosotros un sentimiento de angustia, incertidumbre y desesperación, por esta marca indeleble de corte internacional. Cada día despertamos con lo increíble, con lo nunca visto por las generaciones vivientes, sufridoras ahora de la pandemia. El virus se posesionó de la tierra y llegó para quedarse. ¿Quién controlará a quién?

El Covid-19 debe ser un parteaguas en nuestro azaroso devenir. Si no es así, nuestra inteligencia queda entre dicho al negarnos a tener memoria de lo que está aconteciendo. Será una muestra que no sabemos aprender de él. No permitamos que sea parte de nuestras desgracias omitidas. Ignorarla se convertirá en una huella más de nuestra indiferencia ante lo letal que es cosa sabida y cotidiana.

Ya desde ahora hay un hombre anterior al Covid-19 y esperamos al nuevo que surja. Nuestro paso por la tierra no seguirá siendo igual que antes. De aquí en adelante, nuestra referencia histórica de comportamiento será un antes y un después de esta vorágine exterminadora. Existe un nuevo aquí y ahora en nuestra forma de apreciar las cosas, los sucesos y a nuestros semejantes.

Este microscópico monstruo lo ha impregnado todo: nuestra manera de pensar, nuestra palabra escrita, las conversaciones que tenemos, nuestros temores, nuestras reflexiones, nuestras emociones, nuestra escaza solidaridad y fraternidad, nuestros egoísmos individualistas… ¡No dejemos que nos domine! No perdamos nuestra capacidad de ver la alborada.

¿Cómo fue que se expandió tan rápidamente? ¿Quién en verdad lo provocó? ¿A quién se le salió fuera de control? ¿acaso será un enigma no descifrado del siglo XXI y, por lo tanto, nos esperan otros acontecimientos de mayor e ilimitado aniquilamiento? Los continentes terrenales, nuestros países, ya no son extensas superficies habitables; ahora son inmensos espacios mortales, enfermizos y contaminados.

De repente se nos cerró la ventana por la cual penetraba la luminosidad y la clarividencia. Hoy no sabemos cómo abrirla de nuevo. Nuestra ciencia y tecnología conocida no nos ayudan, pero ¿y la practicada por la industria militar y farmacéutica en sus laboratorios secretos, productores de virus, microbios y bacterias?

Se ha destruido una parte importante del curso normal de nuestras vidas. Tenemos muchas preguntas. Hay pocas respuestas…, muy pocas todavía. Para muchos, el precio testimonial de lo que está sucediendo será la vida. No se guarecieron a tiempo o murieron combatiéndolo. Hubo cierta irresponsabilidad pública y privada. Prevaleció el tomar las cosas a la ligera. Cuan frágil es nuestra vida, cuan fácil es minimizarla y desvalorizarla.  ¿Por qué no cobramos conciencia de que somos también un componente más de la naturaleza y que no se vale la irracionalidad y empecinamiento con que intentamos destruirla por completo? Y en ello, se nos va la vida.

PD1. No nos olvidemos de los que van al día y arriesgan su vida, por buscar la vida para ellos y sus familias. El derrumbe de la economía familiar y la quiebra de las pequeñas y medianas empresas es la otra crisis que nos depara el futuro inmediato.

PD2. Algunos hombres y mujeres de la salud: médicos, enfermeras y personal asistente, son mandados a la guerra sin fusil y sin balas.

PD3. Primero los pobres. Mi reconocimiento al Ayuntamiento de Chilpancingo por establecer bancos de alimentos para familias necesitadas, en puntos estratégicos de la ciudad y pueblos circunvecinos.










viernes, 27 de marzo de 2020

¿ Estamos preparados ?


Héctor Manuel Popoca Boone.

Definitivamente no estamos preparados para enfrentar la pandemia del Coronavirus Covid-19 en estas tierras del sur. Tenemos importantes e históricos déficits en materia de infraestructura básica sanitaria (hospitales, clínicas, centros de salud, espacios de espera para consulta externa); en equipamiento esencial (camas, equipos médicos, material e instrumental quirúrgico); medicinas y otros insumos sanitarios.

Repasemos nuestras debilidades existentes en Guerrero para enfrentar con realismo la pandemia actual. Al inicio de la presente administración pública estatal, se llevaron a cabo una serie de foros temáticos de consulta popular para formular el Plan Estatal de Desarrollo 2015-2021; en el correspondiente a Salud y Desarrollo Social, el doctor, Eduardo Gonzáles Pier, expuso algunos datos del año 2016 que dan cuenta de las fragilidades que tenía nuestro sistema estatal de salud y que no han variado mucho a la fecha.

Si ya en la normalidad establecida, nuestro sistema estatal de salud pública estaba desgastado y desbordado, con relevantes insuficiencias; ahora en tiempos de pandemia resalta más la vulnerabilidad mostrada en el siguiente cuadro, que refleja algunos indicadores patéticos, que señalan el tamaño de nuestra precaria capacidad de respuesta sanitaria.

Concepto                                México            Guerrero
Esperanza de vida.                 80.4                 74.8
Gasto per/cápita en salud.      $ 4,540            $ 3,592
No. de médicos por cada
1 000 habitantes.                    2.2                   1.6

No. de médicos especialistas
por cada 1 000 habitantes.     0.8                   0.6

No. de enfermeras por cada
1 000 habitantes.                    2.4                   2.1

No. de consultorios por cada
1 000 habitantes.                    0.6                   0.7


Prácticamente todos los indicadores sanitarios de Guerrero, excepto uno, están por debajo de la media nacional. De ahí que afirmemos repetidamente que estas tierras del sur no están preparadas, ni tienen capacidad de respuesta suficiente, para permitirnos enfrentar más eficazmente los estragos humanos que ya está causando el coronavirus Covid-19 en el pueblo guerrerense. Por lo que se requieren ingentes apoyos federales financieros, materiales y humanos; que sean operados con total transparencia, honestidad e información veraz y oportuna a la ciudadanía, en el tema de rendir cuentas impecables con los mejores resultados posibles.
También el Dr. González Pier indica en su exposición gráfica que, de las 703 047 defunciones registradas en el año 2016, el 56.1% fueron hombres y el 43.8% mujeres. Del total de defunciones, el 88.6% se debieron a enfermedades y problemas relacionados con la salud, mientras que el 11.4% fueron por causas externas, principalmente accidentes, homicidios y suicidios.

En el Año 2017, El 56.1 por ciento de las defunciones corresponden a hombres, mientras que 43.8 por ciento, a mujeres. Por grupos de edad, la mayor proporción de defunciones se concentra en las personas de 65 años y más. La mortalidad prematura en Guerrero, en orden de importancia fueron: cardiopatía; diabetes; renales e infecciones de carácter respiratorio y pulmonares.

La peor infraestructura estatal de salud la tienen los servicios estatales de salud que tenía una gran población de atención: 2 millones 21 mil derechosos, le sigue el sistema ISSSTE que cubría a 306 mil personas y el menos malo era el IMSS, cuyo universo de atención era de 533 mil habitantes. Por su parte el doctor José Juan Rentería expuso que, en Guerrero, la mayoría de los médicos no estaban colegiados, ni certificados. De 35, solo estaban vigentes 17 colegios y únicamente existían 265 médicos certificados.

Conclusión: Nuestra actual infraestructura médica para enfrentar el virus, así como de recursos humanos en el área médica están para llorar y en términos generales permanecen por debajo de la media nacional.

Agudiza el escenario el hecho de que el sistema estatal de salud no escapa a operar en un contexto de acentuada desigualdad social, en un ambiente de violencia e inseguridad social, de pobreza generalizada y de un funcionamiento corrupto y desordenado en las áreas de construcción, en las adquisiciones de material y equipo, en asignación de plazas a través de practicar un sindicalismo desvirtuado, con contratación de personal que no reúne el debido perfil requerido para la responsabilidad encomendada, con hospitales y centros de salud inconclusos y los que están operando, la mayoría están saturados y desorganizados, con faltas de registros y con un hacinamiento de las áreas administrativas.

PD1. La peor estupidez dicha por un político en la semana que corrió fue la del gobernador de Puebla, cuando expresó públicamente que, “Los pobres estamos inmunes al Coronavirus Covid-19”. Con este tipo de gobernantes, sálvese quien pueda.
PD2. De repente desperté y el Coronavirus Cid-19 seguía ahí.





                                                    



viernes, 20 de marzo de 2020

Reconocer para enfrentar.


Héctor Manuel Popoca Boone.

Dime de qué recursos dispones y te diré si puedes lograrlo.

Siempre resulta más barato prevenir que lamentar, dice el refrán popular. Es más eficaz realizar acciones contando anticipadamente con personal capacitado, procesos, recursos (tanto materiales como financieros), suficientes y pertinentes. Para solucionar un problema primero hay que reconocerlo y aceptar su presencia real, en su justa dimensión, en el hoy y en el mañana. Estos principios aplican en nuestro actual combate a la pandemia del Coronavirus en México.

Pero nuestro Sistema de Salud Pública (SSP) no está lo suficientemente preparado para enfrentar y combatir con éxito la pandemia referida; en todas sus etapas en el corto plazo. De tiempo atrás (y como herencia del neoliberalismo) nuestro SSP está centralizado, desvencijado y sobresaturado en la atención de convalecientes, en el marco proverbial del déficit nacional en médicos, medicinas, hospitales y centros de salud, así como de camas, equipos hospitalarios e insumos básicos sanitarios.
En especial y para el caso que nos ocupa, tenemos pocos laboratorios para pruebas y análisis de muestras, obtenidas de posibles sospechosos y contagiados en todo el territorio nacional. Hay que tener en cuenta que el crecimiento de los afectados por el Coronavirus es de carácter exponencial y los laboratorios que tenemos están centralizados en la CDMX.

Adicionalmente y desde décadas atrás, nuestro SSP está diseñado para atender demandas personales y no eventos colectivos catastróficos que se presentan en determinado momento y espacio. A partir de eso, cobran razón de ser la aplicación en forma gradual de medidas, un tanto drásticas pero firmes, destinadas a frenar y disminuir la estadística diaria que da cuenta de la existencia y daños que causa en nuestro país el virus multicitado. También aceptemos que nuestro habito del “Ay se va” no nos ayuda y es altamente perjudicial por obstruccionista y minimalista en la observancia y cumplimiento de las medidas y protocolos indicados para la adecuada prevención contra el actual flagelo mundial.
Súmele a lo anterior, la demasiada población subocupada y desocupada que no tiene acceso real a los servicios que brinda el SSP. Como siempre, los pobres, los ancianos y la niñez serán las mayores víctimas de esta tragedia social que estamos viviendo. Como van las cosas, es un hecho que habrá saturación de convalecientes que estarán mal, poco o nulamente atendidos.
La eterna desigualdad social que nos caracteriza como país, impone su realidad y cobra su existencia, ya que una minoría de la población si tiene un sistema privado para la atención privilegiada de su salud. Son las personas de altos ingresos económicos lo suficientemente afortunadas en relación al resto de la población. Otro segmento de la población es la laborante y tiene un sistema de seguro social desvencijado y por último están aquellos que no tienen más que los malos servicios generales de salud pública. Todos están concebidos como una suma de demandas individualizadas de los ciudadanos.
De no aplicarnos con mayor intensidad, coordinación y esfuerzo entre la ciudadanía y los tres niveles de gobierno, pronto la morbilidad se incrementará más rápido de lo que uno piensa. Atender la pandemia en forma lenta y errada como lo hizo Italia nos lleva a escenarios catastróficos nunca deseados. El esforzarnos para poner en práctica medidas un poco drásticas pero efectivas de contención y disminución de la propagación del virus puede darnos resultados exitosos, tal y como ya los hubo en Corea del Sur y China, por ejemplo.

PD1. Tan malo es minimizar peligros como maximizar gravedades que no se hayan dado en este asunto tan delicado del Coronavirus ya que está en juego la vida de muchos mexicanos.

PD2. Los tres niveles de gobierno no deben escatimar presupuestos públicos para luchar contra la actual pandemia. Cancelen otros programas no esenciales y transfieran los recursos ¡Ya!

PD3. En tratándose de esta pandemia debemos esforzarnos por tener un plan de acción que se distinga por su rapidez, eficiencia, oportunidad y honestidad. la consigna de todos es abatir al máximo la presencia del virus en territorio nacional.  “Juntos podemos.”







viernes, 13 de marzo de 2020

Importancia de las asambleas comunitarias.


 Héctor Manuel Popoca Boone.

El individualismo en el medio rural cunde como un proceso auspiciado por los gobiernos federales, estatales y municipales, en forma lenta pero sostenida, desde hace más de treinta años, cuando se legalizó la posibilidad del desprendimiento particular de parcelas de ejidos y comunidades; otrora tierras de propiedad social otorgadas en usufructo por la nación. El mismo individualismo exacerbado se observa, con otras características, en los desarrollos de las colonias proletarias en el medio urbano.

El individualismo neoliberal es la causa por la que se está perdiendo la visión comunitaria local, de territorio y de base para resolver los problemas que les son comunes a la población; casi ya no se usan las estructuras de alta participación como lo son las asambleas comunitarias. La ausencia del ejercicio de la planificación de base es motivo también de la paulatina desvinculación y divorcio de los hombres y mujeres rurales y/o urbanos y sus problemas, con las autoridades gubernamentales y sus programas, ya que estas últimas toman distancia y se alejan de las verdaderas necesidades de la comunidad y de sus respectivas prioridades; para enfocarse a atender urgencias sociales fragmentadas que muchas veces no son coincidentes con las de la comunidad.

La ausencia de discusión y reflexión participativa-autogestora imposibilita identificar, bien a bien, cuáles son las necesidades básicas que aquejan a la comunidad; el certero diagnostico local de los factores que las provocan; su dimensión cualitativa y cuantitativa, así como las posibles acciones de corte gubernamental y/o combinadas con esfuerzos colectivos o semi colectivos para atenderlas, en el corto y mediano plazo. Todo lo anterior, bajo la premisa que nadie conoce más y mejor una casa que aquel que la habita en forma permanente.

La desatención gubernamental deriva en que haya irritación social de los integrantes de una comunidad al no conocer los programas anuales gubernamentales, ni los presupuestos respectivos de obras y servicios, a realizarse en su localidad; asi como tampoco de los requisitos de elegibilidad en tratándose de atender demandas específicas. El descontento comunitario prende también cuando el colectivo social no cuenta con la información necesaria para darle seguimiento y vigilancia a las acciones y presupuestos públicos que inciden en su territorio.

Por eso, no es gratuita la desconfianza y el descrédito de la ciudadanía hacia la acción gubernamental. La comunidad siente y es ajena a cualquier proyecto, acción o infraestructura pública institucional porque muchas veces son de mala calidad, cotizadas con sobreprecio y no cuentan con las especificidades requeridas. En esas condiciones dañinas, la corrupción y la impunidad se adueñan de cualquier proceso programático; puesto que éste surge de los gabinetes y escritorios y no de las realidades territoriales y circunstancias específicas locales, ni mucho menos de la participación ciudadana.

De ahí la importancia del establecimiento y uso de la planificación desde abajo, de base-local, autogestora, democrática y participativa, como instrumento para el desarrollo comunitario rural y urbano en las diversas localidades, municipios y regiones de Guerrero. Solo así, con la toma de consciencia de la utilidad de este instrumento, plural y diverso, referido a lo local, acompañado de un método de capacitación para sensibilizar, provocar y ordenar constructivamente el diálogo, colectivo o semi colectivo, se podrán fincar genuinos procesos de paz, serenidad y progreso, en un espacio en donde concurran y participen ciudadanos, líderes, autoridades de los tres niveles de gobierno y diversos actores del actuar territorial.

Hoy más que nunca, sobre todo en estas épocas de violencia e inseguridad, se requiere fomentar el diálogo ciudadano constructivo, colectivo e interactuante. Que nos incline más a la suma y multiplicación y no a la resta y división; identificando los principales problemas comunes que se presentan tanto por causas internas, como externas; así como las posibles vías de solución que verdaderamente sean las más viables y aglutinadoras en el corto y mediano plazo.



viernes, 6 de marzo de 2020

Certezas e incertidumbres.


Hector Manuel Popoca Boone.


Es un hecho por todos sabido que, en el estudio del comportamiento del mercado, el fenómeno de la incertidumbre existe, más que el de la certeza. Existe como característica propia de su pleno funcionamiento; en virtud de que es uno de los principales engranajes de las actividades económicas que en él acontecen, en un lapso de tiempo. Hacer referencia al mercado es hablar del número de empleos que se generarán, el monto de recursos económicos que se invertirán como inversión productiva, así como el indicador por antonomasia (qué, quién y cómo producir) de los productos y mercancías que se estiman colocar en el mercadeo en cuestión.


A partir de un conjunto de datos estadísticos, históricos y presentes, así como de tendencias de carácter político, psicosocial, potencialidad económica, de grados de vulnerabilidad gubernamental y de fortalezas de cohesión social, los analistas construyen los posibles escenarios que se presentarán a futuro en una economía. Sus datos los proyectan sobre todo para construir el entorno de estabilidad y crecimiento que se espera y así tomar las decisiones económicas más convenientes, tanto públicas como privadas. Eso, tomando también en cuenta factores externos determinantes como son las guerras, los desastres naturales o los graves deterioros de la salud pública.


Los especialistas en la materia dicen que, en la economía actual del mundo hay más incertidumbres que certezas para invertir. Por ejemplo, inestabilidades del comercio internacional para compensar economías nacionales, imponiendo aranceles a productos que inciden en sus mercados internos, como lo es EUA con China; como instrumento de presión directa como la ejercida por EUA a México, por factores de migración internacional; la salida de Inglaterra del Mercado Común Europeo; los vaivenes en los precios mundiales del petróleo; las presiones militares de EUA con Corea del Sur para fortalecer su industria militar, …entre otros factores. 


Así pues, la economía mundial atraviesa una crisis que gira en torno a cuatro aspectos relevantes: honestidad, eficiencia, credibilidad y confianza; La falta de uno de ellos en forma importante, semiparaliza la cadena de valor global, es decir la producción de los bienes y servicios que la sociedad requiere y obstruyen el buen desarrollo de las haciendas nacionales. Son lubricantes esenciales de la maquinaria del mercado global. La economía de México esta semi estancada por tener vulnerados los cuatro factores mencionados. Son procesos viciosos gestados a lo largo de los años, difíciles de desarraigar, pero no imposible.


En palabras de José Alberto Castro: En México y en el mundo hay ausencia de líderes sinceros y comprometidos con la sociedad que nos lleven a tener relaciones justas y dignas entre nosotros. 


A los valores enarbolados por el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador: No robar, no mentir, no traicionar, le debemos agregar uno más: el no matarás. Y todos esos valores se pueden lograr, no sin fuertes dificultades, en un marco de respeto y responsabilidad; aun cuando se presenten conjuntamente con sus graves secuelas: impunidad, corrupción, pobreza, desigualdad, inequidad, inseguridad y violencia.


Si pretendemos sentar las bases para la cuarta transformación deseada es imperativo hacer vigente el “Estado de Derecho”, que permita una activa participación y expresión ciudadana con libertad cívica, sobre todo de la juventud. Los políticos, funcionarios y empresarios deben de dar muestra permanente de la congruencia en el pensar, decir y hacer frente a la sociedad. Necesario es que la incongruencia sea superada por la congruencia como estilo de vida.


Paralelo a lo anterior, requerimos construir una economía equitativa de bienestar ciudadano, con tasas de crecimiento económico mejores que las tasas de crecimiento demográfico, solo así habrá mayores y reales oportunidades de trabajo digno y decoroso; y por supuesto, indispensables es que en los gobiernos federal, estatal y municipal prevalezcan la ética, que acuerpe a la autoridad y la honestidad que acuerpe la eficiencia.




sábado, 29 de febrero de 2020

Antorcha campesina.


Héctor Manuel Popoca Boone.


Los orígenes de esta organización política, económica y social se remontan a la época inicial de la década de los setentas, en lo que es ahora la Universidad Autónoma de Chapingo (UACH). En ese entonces, Escuela Nacional de Agricultura (ENA), ubicada en el casco de la ex Hacienda de Chapingo, en el municipio de Texcoco, Estado de México.


Surge lidereada por el ingeniero agrónomo, Aquiles Córdova Moran, a la sazón profesor de tiempo completo. En 1974, el profesor y sus seguidores enarbolaron la demanda de convertir la escuela profesional en universidad autónoma mediante una larga huelga, con la que buscaban legitimarse y entronizarse más entre la población estudiantil y magisterial.


Aparte de dar clases, era un activista político de izquierda, que emprendió la constitución de un grupo magisterial-estudiantil denominado “Los bolcheviques”. Fuertemente impregnado de la teoría marxista-leninista. El adoctrinamiento, la disciplina y su práctica deformada la aplicaron, en una primera fase, al interior de su organización, para después hacerse del control de la directiva estudiantil universitaria. De esa forma querían convertir la UACH en una “universidad-partido.”


Al no poder acceder por una vía democrática a la rectoría general de la Universidad, la tomaron a la fuerza (simiente de su vocación porril); llevando la situación universitaria a un punto insostenible, lo que provocó la entrada del Ejército a la UACH en 1976 y la terminación de su movimiento al ser expulsados los principales líderes “bolcheviques”, encabezados por su líder máximo.


Viendo truncado su crecimiento en la UACH, momentáneamente, cambian el terreno de su actuación política; participando en las preparatorias populares de la CDMX y del Estado de México. Ahí encontraron materia propicia para continuar con su desenvolvimiento, pero ahora vinculándose también con habitantes de colonias populares en sus luchas por vivienda. En esa etapa fue cuando se auto denominaron “Antorcha Popular” 


Accedieron a presupuestos públicos para programas sociales y fortalecieron su crecimiento a partir del desvío de parte de los mismos, para beneficio propio. Abandonaron su finalidad de formarse como partido político y prefirieron vivir de “los moches” gubernamentales y de canonjías económicas, como los financiamientos a fondo perdido para la creación de empresas productivas de alta rentabilidad, por ejemplo: gasolineras, entre otras. 


Para eso, se acercaron al PRI que era el partido político en el poder, con el que mantienen una alianza de mutuo beneficio, al convertirse en golpeadores sociales; orientando su fuerza de choque a desbaratar protestas populares opositoras a los gobiernos priistas. Huelga decir que su ideología de izquierda la desecharon y su adoctrinamiento y disciplina partidaria giraron en torno a la forma de pensar de su máximo líder, que siempre ha sido el profesor multi mencionado.


Como varios de sus miembros fundadores tienen raíces familiares en el medio rural, expandieron sus actividades de gestión de proyectos productivos y de servicios comunitarios a los campesinos de aquellos lugares donde tienen cierta presencia. Así, sus esfuerzos organizativos prosperaron más rápidamente en el medio rural, donde había menos competencia de liderazgo, ante el declive de la CNC priista. Dando mayor atención a determinadas zonas del país del centro-sur; volviendo a cambiar de nombre a su organización, para nombrarla ahora: “Antorcha Campesina” Hace un año, a la pérdida del PRI del gobierno federal, esta organización golpeadora, se amparó en la protección de gobernadores estatales y municipales priistas para proseguir su actividad expansiva en el campo. 


El Estado de Guerrero no es ajeno a la presencia de Antorcha Campesina. Su radio de acción abarca ya varios municipios de la Montaña, producto de las buenas relaciones que tiene con el gobierno estatal. A guisa de ejemplo, en el Programa de Fertiizantes-2019, campesinos de esta organización recibieron un mayor número de sacos de fertilizantes; sacrificando municipios indígenas que no fueron apoyados.


PD. Al fin, el gobierno federal aceptó la demanda campesina de validar el padrón de fertilizantes mediante asamblea comunitaria.

viernes, 21 de febrero de 2020

El desempleo en Guerrero.


Héctor Manuel Popoca Boone.

Las estadísticas económicas son engañosas cuando no se saben interpretar correctamente o cuando incorrectamente se festinan. Hay una reflexión irónica sobre este tema, de estudiosos del campo mexicano, a saber: “En México existen las mentiritas, las mentiras, las mentirotas y las estadísticas agropecuarias”. De tal suerte que, a ciencia cierta, no se sabe, por ejemplo, cuál es exactamente la producción y la productividad del maíz obtenida en Guerrero en un año específico; ya que los datos no tienen la exactitud ni la certeza requerida. Se levantan a través de muestreos y/o fotografías satelitales, con espectros dudosos de territorios sembrados. El margen de error puede ser significativo. Obviamente que los gobernantes y funcionarios adoptan las cifras al alza para efectos de sus informes gubernamentales o desempeños profesionales.

Por otra parte, y en otra secuencia de ideas, llama la atención la declaración pública del secretario del Trabajo y Previsión Social del gobierno estatal donde señala que “nuevamente Guerrero mantienen la tasa de desempleo más bajo en el país.” Señaló que mientras a nivel nacional subió de 3.5 a 3.6 por ciento, en Guerrero se mantuvo en 1.4, que sigue siendo la tasa más baja a nivel nacional.

Su declaración reciente, dada con bombo y platillo, causa extrañeza porque da a entender que son cifras del 2020; pero resulta que no, porque aún no termina el primer trimestre del presente año y el INEGI todavía no puede terminar de procesar las correspondientes al primer trimestre del año. La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), que levanta el INEGI, informa que, para diciembre del 2019, la tasa correcta de desocupación cerró en 3.1 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA) a nivel nacional, con datos ajustados por estacionalidad y Guerrero cerró con una tasa de 1.5 por ciento. Que de cualquier manera es la más baja del país.

Semánticamente llama la atención que el INEGI denomina “Tasa de Desocupación” a la proporción de la PEA, integrada por personas de 12 y más años que no trabajaron siquiera una hora durante la semana. Erróneamente pudiera entenderse que, con esta tasa de desocupación baja, Guerrero es un Estado donde la inmensa mayoría de la población está ocupada o sub ocupada y, por lo tanto, posee relativa seguridad económica; lo cual no es cierto.

Guerrero es uno de los estados más pobres del país, junto con Oaxaca y Chiapas. El PIB per cápita anual que genera así lo indica. Además, su tasa de crecimiento económico en 2019 permaneció estancado y el indicador de su actividad económica fue negativo (-1.13 por ciento) (INEGI). Por lo que los empleos formales e informales que existen están muy frágiles en el mercado laboral; es decir, generan ingresos de subsistencia que no sacan de la pobreza a la inmensa mayoría de la población.

No es necesario ser economista para saber que donde no hay suficiente inversión, no se pueden generar empleos permanentes, dignos y decorosos con capacidad de compra de bienes y servicios. Guerrero no tiene la suficiente inversión, ni pública ni privada, y no la tendrá a corto plazo, para salir de la situación de pobreza que lo distingue. Máxime cuando la inseguridad, el desorden y la violencia es lo prevaleciente y distinguible en estas tierras del sur, hoy en día.

Es más, las empresas están huyendo y numerosos guerrerenses emigran en búsqueda de mejor calidad de vida. Por eso es baja la tasa de desocupación; porque es fuerte la intensidad de migración de los guerrerenses que no encuentran trabajo en su tierra de origen. No tratemos de otorgarle a los datos la magnificencia que no poseen; porque “la mona, aunque de seda la vistan, mona se queda”.

PD. En el Programa de Fertilizantes-2019, que tuvo mucho respaldo de Amílcar Sandoval Ballesteros, tuvo fuertes irregularidades administrativas, posiblemente vinculantes con gran corrupción. Eso pasa por apoyar programas a tontas y a locas.





viernes, 14 de febrero de 2020

Logro agrario en Guerrero

Héctor Manuel Popoca Boone.
Desde hace 36 años, los regímenes neoliberales que gobernaron nuestro país, intentaron desaparecer al Ejido y los Bienes Comunales como núcleos agrarios sociales, no obstante que su existencia está consagrada en el artículo 27 de la Constitución Mexicana. Son conquistas campesinas de la Revolución Mexicana de 1910; es decir de la tercera transformación de México. 
Los gobernantes neoliberales trataron de reducir la tenencia de la tierra de carácter social por ser obstáculo para el desarrollo de la economía capitalista rapaz. Tenían necesidad imperiosa de incorporarlas al mercado de la desigualdad. Ante la resistencia campesina, trataron entonces de minimizar al ejido y comunidades como actores principales del campo. De tal suerte que los comisariados fueron convertidos en simples tramitadores de documentación, para regularizar la tenencia de la tierra si es que estas eran cedidas, heredadas, vendidas, expropiadas o rentadas.
La Ley Agraria establece que los núcleos agrarios tienen también funciones y responsabilidades de tipo jurídico, económico y social. Entre las principales, están la de representar legalmente al núcleo agrario, fomentar las actividades productivas y promover la cohesión social hacia su interior; así como preservar, administrar y defender los territorios que poseen. 
Estos últimos, han pasado a ser codiciados por las grandes corporaciones económicas nacionales y extranjeras. Sobre todo, los ubicados en zonas con alta potencialidad económica como son las de vocación turística, las dedicadas a la expansión urbana y aquellas que poseen recursos naturales estratégicos, de carácter energético, minero, acuífero o forestal, entre otros. Los núcleos agrarios socialmente más vulnerables son los más susceptibles de ser sometidos para fines del atraco y despojo.
En Guerrero, los terrenos de propiedad social ubicados en 1 257 núcleos agrarios, (que representan casi el 80 por ciento del territorio estatal) vuelven a tener especial atención municipal, estatal, nacional e internacional; por ser objetos de alta codicia económica; por ejemplo, en las concesiones mineras en zonas indígenas. 
La extinta Secretaría de la Reforma Agraria y la Procuraduría Agraria, en colusión con algunos comisariados y caciques regionales, eran cómplices del saqueo legalizado. Eso dio paso al surgimiento de las organizaciones campesinas productivas regionales, formadas para participar activamente en los procesos económicos que se dan en el medio rural. Con el paso de los años, los gobiernos neoliberales las fueron cooptando al ofertar a sus líderes candidaturas electorales, dinero directo o moches de programas institucionales.
También en Guerrero, el Programa de Fertilizantes gratuito devino codicia y control político-electoral, económico y social. Los principales protagonistas fueron los gobernantes estatales, municipales, partidos políticos, los lucradores sociales y los “amigos organizados”. En el año de 2019, con el traslado del programa al gobierno federal, se pretendió sustraerlo de esa maraña de intereses creados; estableciendo nuevos lineamientos para su operación; iniciando con la muy necesaria depuración del padrón vigente por corrupto y politizado. Lamentablemente el gobierno estatal, algunos conspicuos funcionarios federales, ciertos gobiernos municipales, en contubernio con seudo líderes campesinos, se opusieron desde un principio a limpiarlo; dando como resultado que el programa resultara todo un desastre. 
Este año, la Coordinadora de Autoridades Ejidales y Comunales de Guerrero ha logrado que las autoridades gubernamentales tomen consciencia sobre la importancia de llevar a cabo asambleas comunitarias para la veraz, democrática y transparente elaboración del padrón de beneficiarios y en la entrega oportuna y pertinente del fertilizante a los campesinos que verdaderamente siembran maíz, frijol o arroz.
Es fundamental que en las asambleas comunitarias (donde están participando todos los auténticos sembradores de maíz, con su documentación agraria en regla o no) se levante el padrón. Debido a que el tiempo apremia, los comisariados de los ejidos y bienes comunales están haciendo ya las asambleas y se han convertido en verdaderas contralorías campesinas. 

PD. Es de reconocerse la sensibilidad política y social del subsecretario de la SADER, Miguel García Winder, al admitir a las asambleas comunitarias como uno de los instrumentos necesarios para el adecuado funcionamiento del programa de fertilizantes 2020. Ojalá nadie interfiera directa o indirectamente para mal.

viernes, 7 de febrero de 2020

Es pequeño el pastel y está mal repartido.

Es pequeño el pastel y está mal repartido.

Héctor Manuel Popoca Boone.
        
No crecemos porque no hay suficiente ahorro nacional para invertirlo productivamente. De años atrás padecemos una economía estancada que nos convierte en un pueblo de pobreza acrecentada, en términos absolutos.

En palabras coloquiales, el tamaño del pastel que sale de los hornos anualmente, ya no alcanza para todos y la mayor parte es acaparado y se lo comen unos pocos que son los empresarios plutócratas y los prominentes políticos corruptos. La economía nacional la controlan unas cuantas manos, junto con el imperialista Donald Trump.

“El que parte y reparte, se queda con la mayor parte” dice el refrán popular. Cuando el pastel a repartir es pequeño (en nuestro caso el ingreso nacional), empieza el empobrecimiento generalizado de la población. Así de simple; así de grave. Anualmente ya no queda suficiente harina para hornear un pastel más grande. Durante decenas de años seguimos un modelo económico (neoliberal) que produjo una desigualdad social extrema.

El tamaño del pastel y su forma, es producto de la harina y el molde en que se cocina. Puede hornearse para producir muchos bolillos populares o pocos pasteles para paladares selectos. El mal reparto del pastel durante muchos sexenios trajo como consecuencia la concentrada acumulación del ingreso nacional; en donde a algunos cuantos se les exentaba de pagar el bonche de impuestos y se les otorgaban extraordinarias concesiones, contratos de obras y permisos que los convertían en poderosos empresarios monopólicos. El caso emblemático de esa práctica fue Teléfonos de México.

Los rubros más estratégicos de la economía de México estaban siendo absorbidos por los barones del dinero: La banca, la siderúrgica, puentes, libramientos y autopistas, la minería, los energéticos (petróleo, electricidad, telecomunicaciones y electrónica). No se diga de aeropuertos y terminales marítimas, de transportes y ferrocarriles de carga, entre otros. El presidente de la República, López Obrador (AMLO) ha parado en seco esta dinámica económica socialmente perniciosa.
Excluyendo a la pequeña y mediana empresa (que también sufren los estragos de una economía monopólica), los grandes empresarios, al otear la intención presidencial de disminuir algunos de sus múltiples privilegios, empiezan con sus chantajes económicos: no invierten, dicen, porque hay incertidumbre e inseguridad nacional; o sea, amagan con paralizar la economía del país en perjuicio de la ciudadanía en general. Mientras tanto, si el pastel es chico, le toca al rico.

De esta forma, los pobres aumentaron por las bajas remuneraciones que perciben en el medio urbano al no contar con empleos calificados y salarios dignos; y los siempre castigados precios de los productos de campesinos pobres. El explosivo crecimiento de empleo informal fue la tabla de salvación de muchas familias proletarias.

La desigual e inequitativa distribución del ingreso nacional además de pobreza y miseria conlleva delincuencia y violencia, así como corrupción e impunidad como sistema de vida pública y privada. En algunas zonas del país ya provoca ingobernabilidad. La zozobra y el lamento popular se agrandan ante la ineptitud e impotencia gubernamental para su contención; y si a eso le agregamos los estragos del narcotráfico y la trata de seres humanos, vía prostitución o migración, podemos entender más nuestro estancamiento.

Ahora estamos al borde de un posible retroceso económico; como producto histórico de una gran injusticia social acumulada, que empieza a configurar estallidos sociales regionales fuera de control y de gran impacto nacional.

De ahí que el actual gobierno de AMLO opte por reorientar el presupuesto federal otorgándole preferencia a una mayor cobertura de los programas sociales y no del reforzamiento privilegiado a la inversión privada; aun cuando ésta última mezquinamente canalice sus excedentes económicos al gasto suntuario y superfluo; o a colocarlos fuera del país; disque para tenerlos a salvo de la chusma.

PD. Cuando imperaba la economía neoliberal, el progreso de pocos fue la razón de ser de la pobreza de muchos mexicanos.