viernes, 29 de abril de 2016

Sí es su obligación.

Héctor Manuel Popoca Boone.

Años atrás, el que era entonces gobernador del Estado de Guerrero, Zeferino Torreblanca Galindo (ZTG), emitió su frase pública, tristemente famosa: “Ni quiero, ni puedo” combatir a la delincuencia organizada. Y de ahí “pal real”. La “Cosa Nostra” en Guerrero dominó y reinó y la situación devino de mal en peor. Hasta estar como estamos: en la vil zozobra ciudadana, con algunos gobernantes exhibiendo sus impotencias e incapacidades para frenar la delincuencia y las violencias que le son concomitantes. Como gobernador, ZTG abdicó públicamente de uno de sus principales deberes para con la ciudadanía: salvaguardar su integridad física y patrimonial. Brindarle seguridad pública. Para eso, y no para otra cosa, tenía mando legal sobre varios cuerpos policíacos.

Ahora, un émulo, en el municipio de Acapulco, vuelve a emitir, de nueva cuenta, una declaración insensata por disparatada. El adulto joven, Evodio Velázquez Aguirre, en su función de presidente municipal de Acapulco -una de las cabeceras municipales con mayor violencia del país-, asevera que “no es su papel” combatir a la delincuencia organizada, porque eso les corresponde a otras instancias de gobierno. ¡Tamaña irresponsabilidad de zafarse con suma impudicia del principal problema por el que atraviesa Acapulco es sencillamente inaudita! ¡Qué papelón hizo con esa declaración!

Si es su voluntad no enfrentarla en la modalidad preventiva, entonces para qué carajos quiso ser gobernante. ¡Por qué no lo dijo antes! ¡Por qué no lo expuso así en su campaña política, cuando afanosamente buscaba conquistar el voto de los electores! Por lo menos hubiéramos sabido a qué atenernos. Cierto es que el narcotráfico es un delito federal, y en primera instancia le corresponde al gobierno federal afrontarlo. Pero el gobierno estatal y los gobiernos municipales tienen el deber constitucional de auxiliarlo, de cooperar, de coadyuvar, de coordinarse y de aportar acciones concurrentes, con sus respectivos cuerpos policíacos.

No puede eludir su deber el munícipe de Acapulco. Su obligación, legal y moral, es participar activamente en la prevención de toda clase de delitos. Si no, para qué entonces sirve la policía municipal. ¿Para que estén al servicio de los malosos? ¿Para qué se hagan de la vista gorda con el narcomenudeo” ¿Para servir de halcones? ¿Para facilitar la extorsión? ¿Para que sean un peligro andando los policías municipales no certificados?

Su temeraria afirmación, da pie a que se le preste atención a Rubén Figueroa Smutny cuando dice que Evodio vendió la plaza. Y al político de la otrora poderosa dinastía de Huitzuco, se le podrá acusar de todo, menos de no tener información privilegiada. Al parecer, Evodio está atrapado y sin salida. Si siente que le queda grande el saco gubernamental, entonces, le pido por favor, a nombre de muchos acapulqueños, que solicite permiso y se retire para el bien de la ciudad y del municipio que tiene alrededor de ¡un millón de habitantes! que, en estos momentos, pasan por un verdadero pánico escénico colectivo, más peligroso que transitar por la saturada vía escénica.

Pero hay que ser justos. No todo lo está haciendo mal. Me parece que la convocatoria que realiza a la ciudadanía para que participe en barrer la basura de sus calles domiciliarias es loable, para que esta ciudad turística por antonomasia no siga convertida en un muladar. También es de reconocerse, su llamado a los ciudadanos para darle una fachada colorida y artística a los muros de los condominios que habitan. Eso concita empatía. Al menos así, los acapulqueños podrán morir en un entorno limpio y decorado.

En fin, si los gobernantes abdican de combatir a los delincuentes de la salud pública, como lo han hecho los del PRI y el PRD, entonces hagamos maletas, tomemos la carretera o el avión y ¡sálvese quien pueda!


PD. La corrupción y la impunidad imperante, son los principales cimientos de los males estructurales de Guerrero. La iniciativa legislativa que presentó la fracción parlamentaria local del Movimiento Ciudadano para que se apruebe la ley anticorrupción, “3 de 3”, es a todas luces, pertinente, oportuna y de obvia resolución.

Saqueo de nuestros recursos naturales.

Héctor Manuel Popoca Boone.

Uno más. Ahora fue el periodista taxqueño, Francisco Pacheco Beltrán, asesinado en el cumplimiento de su deber. ¿Cuantos más seguirán? ¿Por cuánto tiempo más y en dónde no!

Triste destino el de Guerrero. Sus recursos naturales son saqueados permanentemente por agentes económicos externos, sin dejar mayor retribución material a la mayoría de los habitantes sureños, que se debaten entre la pobreza y la miseria. La pesca, pudiendo ser uno de los vértices para el crecimiento económico diversificado, sostenido y sustentable del estado, no lo es porque nuestros bancos pesqueros son arrasados por otros.

Guerrero tiene 485 kilómetros de litoral, que le hace poseer un buen potencial de riqueza pesquera. Pero no tenemos ningún barco de mediana altura para la pesca en los bancos de camarón o de atún que están localizados en estos mares. Nuestras cooperativas pesqueras están circunscritas a la pesca 
rivereña, con lanchas de pequeño tamaño.

Hace años, tuvimos una buena oportunidad -fallida- de reconstruir una pequeña flota pesquera camaronera-atunera, puesto que las dos únicas embarcaciones que había ya no operaban por vetustas y por utilizar el puerto turístico de Acapulco como base de sus operaciones. En aquel entonces, empresas españolas del ramo vendían a buen precio barcos camaroneros semi-nuevos que operaban en los mares del litoral de Marruecos. No pudiendo hacerlo más. Dicho país del Magreb determinó que únicamente pescadores marroquíes fueran los que trabajaran tales fuentes de aprovisionamiento pesquero y no seguir siendo depredados por la flota pesquera española.

Por tanto, parte de los barcos españoles pesqueros de mediana altura españoles quedaron ociosos. Sus dueños los pusieron a remate por ser costoso su mantenimiento improductivo. La oportunidad de compra fue reforzada al saber que la banca de la Unión Europea otorgaba créditos blandos para su adquisición. Fui a la embajada de España para plantearles la posibilidad de concretar una compra de cuatro embarcaciones para algunas cooperativas pesqueras de Guerrero. Nos dieron una respuesta positiva. Bajo la modalidad de que fuera una inversión “llave en mano”. Es decir, compra-venta con crédito amarrado, condicionada a mostrar la concesión pesquera gubernamental a favor del posible acreditado.

Optimista acudí con el sub-secretario federal de pesca para exponerle el proyecto y solicitarle el respaldo respectivo. Grande fue mi sorpresa cuando me dijo que no iba a ser posible, ya que ¡el mar de Guerrero estaba totalmente concesionado a cooperativas pesqueras de Sinaloa y Sonora, principalmente! Adujo no poder otorgar concesión adicional alguna, para no auspiciar la sobre explotación del camarón y el atún. Agréguele a lo anterior que no identifiqué voluntad decidida de pescadores guerrerenses dispuestos a trabajar en Europa durante seis meses a bordo de embarcaciones pesqueras españolas con fines de capacitación y adiestramiento, además de lo arraigada que estaba la cultura del no pago crediticio. Desistí del intento.

Las notas de El Sur de estos días pasados, dan cuenta del malestar de las cooperativas de pescadores de Zihuatanejo por la rapiña impune que hacen las embarcaciones de Sonora y Sinaloa, al extender sus redes dentro de las primeras 10 millas marítimas de la plataforma continental, donde por ley queda prohibida la pesca del camarón y el atún, al ser zona de reproducción y crecimiento. Lo insólito del caso es que los marinos de la zona naval en lugar de apoyar a los quejosos guerrerenses, los hostigan sin motivo alguno para que se apacigüen, dando pie a conjeturar que están dando protección interesada a las cooperativas de los estados norteños. ¡Uf!


PD. No hay lugar a presiones sociales carentes de demandas explícitas hechas con antelación y no respondidas. Son actos de desestabilización que coartan el derecho de libre tránsito de la ciudadanía chilpancingueña. Mi apoyo crítico se lo doy al Gobernador del Estado, Héctor A. Astudillo Flores, para hacer valer un orden que surja de acatar la legalidad por todos. Gobierno por delante.

domingo, 10 de abril de 2016

Los gobernantes y las drogas (2)

Héctor Manuel Popoca Boone.

Al otro lado del mundo, las economías de Turquía, Afganistán, Pakistán y la India se convirtieron en narco-economías porque han sostenido su crecimiento en la exportación de drogas con las que surten los mercados europeos, con tolerancia gubernamental y apoyados por la Central de Inteligencia de los Estados Unidos (CIA). Si bien es cierto que amplias franjas de sus poblaciones rurales aún están en la pobreza, ya no se ubican en la miseria o con altos niveles de hambruna, gracias a los ingresos económicos que reciben anualmente de los sembradíos de estupefacientes. Sin que nadie los ose molestar.

Fue en el comercio internacional de la cocaína, también auspiciado subrepticiamente por la CIA, donde se obtuvieron los dineros para financiar la contra revolución sandinista en Nicaragua; fortaleciendo también a los “contras” y paramilitares inhibidores de las luchas libertarias de San Salvador.

En el recién pasado, en México, la DEA (Agencia contra las drogas del gobierno de Estados Unidos) se hizo de la vista gorda en el trafique transfronterizo de cocaína, goma de amapola y mariguana. Bajo el pretexto de seguir la pista sangrienta que cada uno de los cárteles mexicanos iba dejando con la importación de armas de grueso calibre, fichadas previamente, que fueron utilizadas para causar mortandad grande de jóvenes, que nunca merecieron morir “rafagueados”.

Una importante reflexión sobré las drogas también la hice a raíz del schock traumático que sufrieron muchos de mis compañeros universitarios después de la masacre del movimiento estudiantil en Tlatelolco, el 2 de octubre de 1968. Muchachos y muchachas activistas que eran brillantes estudiantes se refugiaron en la onda hippie, conviviendo de tiempo completo en “Las Islas”, en el campus de la UNAM, cantando canciones de Bob Dylan, Joan Baez o escuchando a Los Doors; elaborando collares y brazaletes en un ámbito de “amor y paz”, bajo los efectos sedantes de los “carrujos” que circulaban al por mayor.

Al gobierno de Díaz Ordaz y subsecuentes, les convenía tener y fomentar una juventud bien “pacheca” y alcoholizada y no contestataria o estudiosa de las injusticias sociales que padecía nuestro país. Así fue que, los principales proveedores de la hierba en el campus universitario eran ¡agentes judiciales! metidos al negocio del narco menudeo para complementar sus ingresos económicos.

Poderoso caballero sigue siendo Don Dinero en el mundo de las drogas en nuestro país. Tanto para enriquecimiento personal, como para el control de territorios y para el financiamiento de campañas electorales. Así, cobra auge la colusión de políticos, gobernantes y cárteles para dar vida a la muy vigente narco-política. Casos emblemáticos de ese fenómeno han sido el ex gobernador del Estado de Quintana Roo, Mario Villanueva Madrid; el jefe del Instituto Nacional para el Combate contra las Drogas, el General Jesús Gutiérrez Rebollo o José A. Zorrilla Pérez, jefe de la tenebrosa extinta Dirección Federal de Seguridad. Ellos fueron encarcelados solamente cuando se pasaron de la raya.

En la actualidad, el narco-gobierno mexicano es conocido mundialmente a raíz de la barbarie cometida en Iguala, el 26-27 de septiembre del 2014. A la fecha, los gobiernos, federal y estatal, siguen negándose a reconocer su responsabilidad al menos en el ámbito de la omisión, de la mentira y del silencio deliberado.

El resultado de este tipo de contubernios ilícitos es la pérdida creciente de gobernabilidad y de gobernanza en México y en Guerrero en lo particular. Importantes segmentos de la estructura gubernamental, sobre todo aquellos relacionados con los cuerpos policíacos preventivos, son cedidos por los gobernantes a los capos de las drogas, como pago de facturas de financiamiento ilícito de campañas políticas y para la compra masiva de votos de los electores.

PD. Con motivo del tercer informe de labores del rector, se llevaron a cabo durante tres días festividades artísticas y florales patrocinadas por la Universidad Autónoma de Guerrero. ¡Loa y larga vida a la flamante universidad-partido y a su inquebrantable alianza estratégica con el PRI!


domingo, 3 de abril de 2016

Los gobernantes y las drogas.


Héctor Manuel Popoca Boone.


La primera noticia que tuve sobre las sustancias que alteran el funcionamiento normal de nuestras neuronas fue cuando estudiaba la historia prehispánica de México y Sudamérica. El peyote y los hongos alucinógenos, eran usados por la clase sacerdotal y la gobernante, durante el predominio de los aztecas. También se consumían para uso medicinal. Es decir, contaban con el visto bueno de las principales autoridades civiles y religiosas para su uso y consumo. El pueblo náhuatl pobre, bebía el “neutle”, mejor conocido como pulque, derivado del fermento del aguamiel del maguey. Tampoco había criminalización por su consumo. En América del Sur los incas masticaban la hoja de coca, principalmente la clase trabajadora, para paliar los efectos de la fatiga y el hambre.

La segunda noticia del uso y abuso del consumo de líquidos con propósitos de embrutecimiento tolerado por los gobernantes, fue con los “encomenderos” españoles, que explotaban en sus latifundios el trabajo del indígena semi-esclavizado. Los inducían a embrutecerse con ingentes cantidades de “aguardiente”, un destilado de la caña de azúcar.

Tuve conocimiento también de los hábitos de inhalación de la marihuana (para mitigar el hambre y conseguir “aliviane” para el combate), por parte las huestes campesinas, así como el consumo generalizado de vinos y aguardientes por parte del ejercito realista español, durante la guerra de la Independencia de México. El consumo generalizado de alcohol y “mota” lo volvemos a presenciar en las guerras de la reforma y contra la invasión francesa, para insuflarse mayor valentía los mexicanos, mientras que los ejércitos europeos intervencionistas lo hacían con su vino de uva fermentada.

No se diga el auge de la marihuana en la época de la revolución mexicana de 1910. La consumían los ejércitos de ambos bandos, tanto federales como los del pueblo en armas. Hasta una canción se volvió popular entre la tropa: “La Cucaracha” (apodo de una combatiente revolucionaria que ya no tenía marihuana qué fumar, para seguir caminando y peleando al lado de su “Juan”). Los gobernantes eran muy tolerantes, iban y venían, sin decir pío; les convenía tener tropas sin tensión y sin temor a la hora de guerrear.

Sorpresa grande me causó conocer sobre la Guerra del Opio, en la China Imperial del siglo XIX. Donde el gobierno y pueblo chino se sublevaron contra el colonialismo inglés. La pérfida Albión y su realeza gobernante, introdujeron y fomentaron el consumo del opio, que llevaban de Turquía y la India, con fines de comercio altamente lucrativo y de embrutecimiento del pueblo chino.

Otro caso relevante sobre el tema, fue la prohibición gubernamental de la producción y consumo de bebidas etílicas en Estados Unidos, hecho que propició el crecimiento exponencial de las grandes mafias, la delincuencia y las violencias en las principales ciudades, principalmente en Chicago y Nueva York, donde ejercían su reinado a partir de las impunidades ofrecidas por la corrupción de los gobernantes y jefes policíacos. La criminalidad gansteril menguó cuando se legalizó el consumo de las bebidas alcohólicas.

No es posible dejar de mencionar la tolerancia de los gobiernos de Estados Unidos al consumo de drogas en su propio ejército, a la par de sus promociones para el sembradío ampliado de la amapola y la marihuana en México. Fue en la Segunda Guerra Mundial. Nuestro país se convirtió en uno de los proveedores principales de la goma de amapola, para la elaboración de morfina, como fuerte sedante farmacéutico para dolorosas heridas de combate. (Continuará).

PD. El comentario del gobernador, Héctor Astudillo, y la iniciativa legislativa del diputado local, Ricardo Mejía, del Movimiento Ciudadano, en el sentido de analizar seriamente la legalización de la producción regulada de la amapola con fines farmacéuticos, están encauzadas en no seguir con la política gubernamental del avestruz y entrarle a fondo a la solución de un problema que ha costado muchas vidas, sangre, inseguridad pública, sufrimiento social, estancamiento económico y presencia de la narco política en nuestro país y en Guerrero en particular.


viernes, 25 de marzo de 2016

El reformador social.


Héctor Manuel Popoca Boone.

“Crucificarlo fue lo menos que pudieron haberle hecho a Jesucristo”. Lapidaria frase dicha por un profesor de historia universal, cuando cursaba yo el primer año de preparatoria. ¡Y cómo si no!, exclamaba el docente. Era una época donde el esclavismo era el sistema político, social y económico que dominaba el vasto Imperio Romano. Un hombre que dijera que “todos los hombres somos iguales, …”, contravenía y subvertía todo el orden establecido de subyugación humana, ubicándose el pregonero como un agitador social, merecedor de castigo grande, como el que le infligieron, años atrás, a Espartaco, cuando encabezó la más grande rebelión de más de tres mil esclavos que hubo en dicho Imperio. Sus huestes fueron finalmente derrotadas por las legiones romanas y los que quedaron vivos, los crucificaron como escarmiento, a todo lo largo de la Vía Apia, principal entrada a la ciudad imperial de Roma.

Jesucristo, como hombre y reformador social, siempre me llamó la atención. Miembro destacado de la pléyade de libertadores sociales que han labrado para bien y con buril fino la historia de la humanidad. Por pregonar sus ideales y convicciones, sacrificó familia, patrimonio, confort, felicidad personal, incluyendo su propia existencia terrenal.

La búsqueda de la fraternidad humana la sintetizó en bellas e imperecederas frases: “Amaos los unos a los otros”. “Traten a los demás como ustedes quisieran ser tratados.” Eran peligrosas expresiones para decirlas públicamente en circunstancias de discriminación y opresión social. Por eso lo tacharon de loco. Sus afanes de transformación social fueron trascendidos para siempre. Los vituperios vertidos a su persona en su época, no lo amilanaron para proseguir su prédica, con la valía de aquellos que hacen lo que dicen.

Episodio insólito e interesante de su vida fue el encuentro con María Magdalena. Ella se había declarado su fiel seguidora. Eso provocó el repudio aireado de los que lo acompañaban disponiéndose todos a apedrearla, al ser la meretriz más renombrada y de mayor escándalo de toda Galilea. El hombre de Nazaret les espetó de inmediato: “Aquel que esté libre de toda culpa, que arroje la primera piedra” Frase que no pierde vigencia como repudio a la hipocresía e incongruencia consubstanciales a muchos de los llamados “doble cara” de todos los tiempos. Sobre todo, aquellos que tienen poder y riqueza. La carencia de autoridad moral para criticar que poseen algunos, la señala cuando expresa: “Porqué te fijas en la paja que está en el ojo de tu hermano y no adviertes la viga que está en el tuyo”

Como ser humano expresa y afronta su propio miedo, al saber que la muerte rondaba ya su persona; diciéndose que, si era menester tomar de ese doloroso cáliz para sostener su causa y motivo de vida, lo haría sobreponiéndose a la angustia que empezaba a embargarlo. No le pasó desapercibida la ingratitud, el engaño y la traición, que envilece a la naturaleza humana y cuya práctica es contumaz. Sabedor, con dolor infinito, que uno de sus seguidores lo iba a delatar (Judas) por estar ya satanizado, le dice: “Lo que tengas que hacer, hazlo pronto”

Conoció la soledad que trae aparejada el infortunio. Su más apreciado seguidor, Pedro, lo desconoció reiteradamente cuando lo apresaron. Los demás discípulos pusieron pies en polvorosa, a excepción del joven Juan. Permaneció con él hasta que falleció en la cruz. Al pie de ésta, quedaron postradas su madre María, y María Magdalena, la amada inmortal. Total, de doce apóstoles, solo permaneció uno a la hora de la desgracia.

La verdad siempre será revolucionaria. Así versa una consigna revolucionaria contemporánea. Jesucristo la afirmó en aquel entonces: “Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres” Si él volviera a vivir, nos haría decir juntos, a propósito de los 43 jóvenes normalistas desaparecidos forzadamente en Iguala: “No hay nada escondido que no sea revelado y no hay nada oculto que quede sin ser descubierto” Amén.

PD. La formal reelección inmediata de autoridades en la Uagro es la culminación del tránsito penoso y tortuoso de la Universidad-Pueblo a la Universidad-Partido, que hoy, sin tapujos, tiene alianza política estratégica con el PRI. ¡Uf!

domingo, 20 de marzo de 2016

¡ Ya basta !


Héctor Manuel Popoca Boone.

La noticia política de la semana, (aparte de que seguimos inundados de violencia y crímenes a lo largo y ancho de Guerrero, como producto histórico de la dejadez gubernamental y de la corrupción e impunidad como práctica de gobierno), fue la denuncia de la compra del voto de los diputados locales. Así lo afirma, aun cuando lo expresa de otra forma y con palabras tersas y sin dar nombres, el diputado Sebastián de la Rosa. Al renunciar a seguir siendo la cabeza dislocada de la fracción parlamentaria del PRD y como protesta pública a esa deleznable práctica corruptora enraizada en el congreso local que por lo demás no es nueva, para vergüenza de la clase política guerrerense.

Vino a visibilizar, de nueva cuenta, la corrupción que anida en el recinto parlamentario de muchos años atrás y que fue sacada por primera vez a la luz pública, valientemente, por la entonces diputada Gloria Sierra al aseverar que 200 mil pesos aparecieron súbitamente en su cuenta bancaria, días antes de una votación de interés del gobernador del Estado de aquel entonces. En Guerrero, el esfuerzo físico humano mejor pagado es sin lugar a dudas el que realizan los diputados locales al levantar la mano, el dedo o tan solo abstenerse o ausentarse a la hora de una votación crucial para aprobar alguna iniciativa acorde a los propósitos del gobernante, como dice mi amigo Federico Sariñana. No en balde en las encuestas ciudadanas nacionales, siempre el mayor índice de desprestigio lo sacan los diputados y los policías.

El diputado Sebastián de la Rosa con palabras medio crípticas da a entender que el actual gobernador compró votos de diputados para lograr la mayoría calificada en la designación del Presidente del Tribunal Superior de Justicia y del Fiscal General Estatal. O sea, se echó mano de la corrupción para aprobar el nombramiento de ¡los responsables de la procuración y la administración de justicia en Guerrero! No terminan de entender las autoridades gubernamentales que nunca se acabará la inseguridad pública, ni disminuirán las violencias ni la delincuencia generalizada al seguir siendo engendros de la corrupción y la impunidad institucional que practican cínicamente.

Es de todos sabido que algunos policías y jueces ponen la justicia y la ley al mejor postor. Ahora hay que agregar que ciertos diputados son los que ponen su voto legislativo al mejor comprador. Añadamos este tipo de corrupción al catálogo de usos y abusos de cómo se dan, desde el gobierno estatal, la manipulación de las abultadas nóminas de personal de algunas secretarías, las adquisiciones de insumos y materiales y la asignación de la obra pública, a quien ofrezca el mayor moche. En el más reciente Índice de Percepción de la Corrupción elaborado por Transparencia Internacional, México obtuvo una puntuación de 35 sobre 100. Con la corrupción de buena parte de los legisladores locales reafirmamos la fama que tiene Guerrero de ser uno de los estados más corruptos de la República. Para vergüenzas, no paramos.

Hoy por hoy, temerariamente digo que los tres poderes gubernamentales se han convertido en tres de los principales burdeles institucionales con que cuenta estas tierras del sur para prostituir consciencias y voluntades. ¿Con qué autoridad moral invocan públicamente ante el pueblo la vigencia de un Estado de Derecho, cuando ellos mismos siempre están operando en un Estado de chueco? Lo más lastimoso es que estos políticos corruptos de toda ralea, están dispuestos a vender su propia consciencia, cosa peor que la venta del cuerpo que por hambre hacen la mayoría de mis amigas del oficio. La desgracia de Guerrero es que lo han gobernado mal de tiempo atrás; y lo siguen haciendo ahora.

PD1. Hay honrosas excepciones en los diputados que no se han dejado corromper, pero los únicos que como grupo partidario han permanecido ajenos a la compra-venta del voto legislativo han sido los de Movimiento Ciudadano y Morena.

PD2. “Para que una República pueda hacer grandes cosas, el poder central necesita una mayoría parlamentaria invariable. Lo malo es que tiene que adquirirla a través de la corrupción, gusano roedor de las naciones, arma terrible en manos del poder central…” Napoleón Bonaparte.

sábado, 12 de marzo de 2016

Sálvese quien pueda.

A la memoria de Berta Cáceres, líder indígena hondureña, asesinada por defender el patrimonio de los recursos naturales de su pueblo.

Héctor Manuel Popoca Boone.

Pues todo un chivo en cristalería resultó ser el Fiscal General del Estado, Javier Olea Peláez. Desde que el congreso local analizaba su posible nombramiento, suscitaba fuertes dudas para que fuera la persona más idónea de asumir tamaña responsabilidad. Además, que yo sepa, nadie lo certificó.

En su pasado tenebroso, como abogado penal litigante, defendió a personajes de triste fama pública nacional, como lo fueron, entre otros: el “Negro Durazo”, que se enriqueció exponencialmente como jefe de la policía metropolitana y a Juan Rafael Moro Ávila, quien participó en el asesinato del relevante periodista Manuel Buendía.  No para ahí la cosa. Nuestro principal fiscal estatal tiene una averiguación previa, abierta por la Procuraduría General de Tabasco, como presunto cómplice de tracalerías con los actualmente presos, ex gobernador Andrés M. Granier Melo y su ex tesorero, José M. Saiz Pineda.

Ante el congreso local para expresar sus aspiraciones al puesto, no tuvo empacho en decir que los agentes ministeriales de Guerrero eran unos cobardes y el resto, servían de escoltas o de personal de servicios a funcionarios. Respecto a los agentes del ministerio público, los tildó de zánganos e incapaces. Ya en plenas funciones oficiales, dijo en una entrevista radiofónica a nivel nacional: “Sé muy bien que me saqué la rifa del tigre, pero yo la busqué arduamente” ¿La buscó, buscando a Manuel Añorve y a Manlio Fabio Beltrones para que lo apadrinaran ante el gobernador del estado? O pregunto.
En el caso de Nestora Salgado, encarcelada injustamente porque no fue observado el debido proceso, nuestro flamante fiscal estatal afirmó, con sadismo cruel, que si salía de la cárcel podía ser de nuevo re-encarcelada por que hay otras ordenes de aprehensión en contra de ella. Además, aseveró que si se le diera la libertad sería por cuestiones políticas.

Metido a procónsul ególatra de la procuración y administración de la justicia manifestó: “Yo, Xavier Olea Peláez, estoy en contra de los juicios orales. Les quiero decir que, a partir del 18 de junio, en Guerrero habrá más impunidad, porque no tenemos la capacitación de los ministerios públicos, aunque por ahí digan los jueces que sí, pero esto es completamente falso". Por otra parte, al ser cuestionado que en el ministerio público cobraban las copias de las denuncias que se interponen, el fiscal general estatal lo justificó diciendo: "es parte de un acuerdo para tener ingresos para darle gasolina a esos servidores públicos, porque no hay dinero"

Aún hay más. Su más reciente escándalo de locuacidad irrefrenable, fue cuando se lanzó con todo, contra las fuerzas armadas del país, al criticar irónicamente los rondines que llevan a cabo en la franja turística de Acapulco; sugiriéndoles hacerlos también en otros lugares del puerto en donde las cosas se ponen "feas y siguen los muertos". En otras palabras, los califico de simuladores y cobardes.

Su última monería consistió, en pasados días, a manera de vil provocación, meter a la cárcel a un compañero de la Organización de Pueblos Indígenas Me Phaa de Ayutla (OPIM), justo cuando también la Secretaria General de Gobierno y la Secretaria de la Mujer, de manera confabulada y soterrada, quieren impedir que las mujeres indígenas de esa organización, participen en la coadministración del Centro Comunitario de la Mujer Indígena de Ayutla, prescripción obligada de cumplir por mandato de sentencia de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos, como reparación colectiva a las mujeres Me Phaa.

PD. Los diputados locales del PRI y del PRD fueron quienes con su voto mayoritario aprobaron el nombramiento de Xavier Olea Peláez. Cuánta razón asistió al diputado Ricardo Mejía y demás bancada de Movimiento Ciudadano y de Morena al emitir su voto en contra. Con la catadura del fiscal de marras y la sumisión de los partidos políticos señalados al principio, nunca jamás saldremos del inmenso y profundo hoyo negro de la ignominia en que estamos inmersos.




sábado, 27 de febrero de 2016

El emperador (3)

Héctor Manuel Popoca Boone.

En la parte final de su estancia reporteril en Etiopía (1963), el periodista R. Kapuscinski entrevistó al ex Gran Consejero Imperial, cuya reflexión inicial fue: No hay que perder de vista que el palacio era un nido de altos funcionarios mediocres y que éstos, en momentos de crisis, siempre eran los primeros en perder la cabeza y lo único que les importaba era salvar el pellejo. La mediocridad se convierte en algo muy peligroso pues al sentirse amenazada se vuelve implacable e impredecible. Empiezan las arbitrariedades y las represiones populares.

Yo aconsejaba a mis compañeros de la corte que no había que marearse tanto con el poder conferido por nuestra “Magnánima Majestad”, porque no era para siempre, sino hasta que él lo determinara. Que el poder no nos convirtiera en personas cuadradas, engreídas y soberbias; porque tarde que temprano volveríamos a ser simples ciudadanos y el no tener conciencia de eso, después nos haría sentir desnudos, al grado de no querer salir a caminar por la calle sin escolta, sin chofer y sin aura imperial.

Las muertes, el hambre, en la ciudad y en el campo, la simulación y las mentiras en palacio, hicieron que viviéramos en la infamia, en la ignorancia crasa y en la barbarie premeditada. Algunos que éramos hombres de palacio estábamos avergonzados de lo que ocurría, nos daba pena nuestro país, más, sin embargo, nada hacíamos por enmendar dicha situación porque corría peligro nuestra privilegiada estabilidad económica y social. Otros consejos eran hacerles ver la conveniencia de cultivar la cualidad de saber esperar, de mantener la discreción, la silenciosa reserva y la circunspección. Si uno no posee esa resignación paciente y sumisa, en espera de la oportunidad para crecer y ascender, aun cuando fuera al cabo de unos años, podría trastocarse fácilmente la carrera política personal, por la desmedida avidez de poder y dinero demostrada.

Haciendo memoria, el ex consejero principal imperial aseveraba que tal era la corrupción y la impunidad imperante, que la normalidad, lo común, consistía en robar el dinero del pueblo; mientras que el no hacerlo era una deshonra y torpeza, el no robar se veía como una cierta deformidad, una discapacidad, una impotencia penosa y digna de conmiseración.

Los del ejército imperial, sabedores de su importancia para mantener el endeble orden social, cada vez más le exigían a nuestro “Todo Poderoso Soberano” canonjías y dinero. Así empezó la rapacidad y el descaro de los generales y comandantes de la policía. Olvidándose que los privilegios corrompen y que la corrupción, a su vez, mancha el honor del uniforme. Otra cosa era la vida precaria del soldado raso o el mando de rango inferior al interior de los cuarteles. Eran carne de cañón en reserva.

Error grave y grande fue que los que estábamos arriba no veíamos la gravedad de lo que estaba sucediendo abajo. La destrucción del Imperio no se debió a los que tenían mucho ni a los que tenían nada, sino aquellos que tenían un poco y con hijos con cierta educación. Los muertos fueron los jóvenes que ofrendaron su sangre para que cobráramos conciencia que el mundo que les dimos no era el que ellos deseaban. A la vista estaba que el derrumbe del Imperio se produciría con un suceso de lo más insignificante, una minucia, una tontería de nada, que a su vez desencadenaría una revolución y una guerra civil.

En una sociedad tan abrumada por la miseria, privaciones y penalidades, como era la del Imperio, nada actuaba con más elocuencia sobre la imaginación, nada provocaba más ira, más indignación y más odio que una imagen de la corrupción y de los privilegios de la élite imperial, que se movía con la arrogancia, altivez y seguridad de saberse impune. Así finalizó el visir su testimonio.

PD1. Si es inminente tu caída, trata que sea una caída dirigida, controlada, porque si intentas detenerla a toda costa puede ser causa de que sea más dolorosa. (Osínski y Starosta. “Patinaje sobre hielo”)
PD2. Políticamente es válido que el gobernante entrante repruebe la administración del gobernante saliente para tomar adecuada distancia. Pero hágase con fundamentos y pruebas fehacientes. Así lo demanda una democracia sana y transparente.




viernes, 19 de febrero de 2016

El emperador (2)

El emperador. (2).

Héctor Manuel Popoca Boone.

El hombre se acostumbra a todo, siempre y cuando alcance el apropiado grado de sumisión. (C. Jung).

El imperio etíope de Haile Selassie duró 50 años. Los militares que tomaron el poder mediante una asonada le fueron quintando gradualmente todas sus prerrogativas y poderes. A la vez, fueron expulsando del palacio imperial a todos los que componían su corte para perseguirlos, encarcelarlos o ejecutarlos.

El periodista Kapuscinzky, con gran sigilo, por las noches y atravesando calles estrechas y oscuras de la capital del país, entrevistaba a varios de los altos funcionarios escondidos que colaboraron con “Su Suprema Majestad”. Entre ellos, platicó con el ex primer ministro que, entre otras cosas le mencionó que en las alturas del poder imperial nunca hacía calor, allí soplaban vientos gélidos y todos permanecían encogidos y vigilantes, unos de los otros, para que el vecino no los empujara al precipicio. Cuidaban de no hacerle sombra a la luminosidad del “Insigne Señor” aun cuando fuera brillante el funcionario porque más temprano que tarde prescindiría de él. El emperador prefería tener malos colaboradores, le gustaba que el contraste lo hiciera sobresalir a la par que su corte palaciega demostrara una incondicionalidad a toda prueba.

La vileza y la mezquindad eran condición para el ascenso; eran éstos y no por otros rasgos de carácter que el Monarca escogía a sus favoritos, para concederles honores y privilegios. La condición para permanecer cerca del emperador era rendir culto a su persona y el que permitía que decayese su entusiasmo y no se mostraba tan solícito a la hora de practicar dicho culto, perdía su lugar, quedaba apartado, desaparecía. No tener cargos o responsabilidades dentro de palacio era equivalente a no ser nadie. Dejaba uno de existir, convertirse en un zombi o un muerto en vida. Ser hombre del palacio era ser importante, destacado, mencionado, decisivo, influyente, respetado y escuchado.

Lo repugnante en las ceremonias públicas donde iba a estar “Su Venerable Majestad” era la lucha interna y soterrada de su séquito. Todos querían estar cerca del emperador en el presídium en los diferentes eventos públicos y entre más cerca estuvieran de él mejor. El funcionario más importante era aquel que accedía con más frecuencia a la oreja del “Augusto Señor” y no tenía que ser necesariamente integrante de su primer círculo de colaboradores.

Por la oportunidad de hacerse ricos, la mayoría de los colaboradores, empresarios y amigos del “Elegido de Dios”, no les nacía otra cosa más que cultivar la lisonja, el servilismo y la esperanza de conseguir más contratos, oportunidades, favores, a cambio de servirle con mayor sumisión.

Lamentablemente algunos funcionarios que, por ambición y voracidad desmedida, o por el afán de quedar bien con el emperador, en lugar de ir aumentando los impuestos al pueblo dosificadamente, en pequeñas cantidades, pusieron todo en un enorme y nuevo costal sobre las espaldas populares de manera burda y ruda, provocando el inicio de revueltas sociales. Lo subversivo fue que llegó un momento en que había miles de personas muriendo de hambre en medio de mercados y tiendas repletas de comida.

El alto ex jerarca imperial dio por terminada la conversación con estas palabras: Todo mundo lo sabía en palacio, pero a la vez todos lo trataban de ignorar, que afuera no había más que ignorancia, barbarie, humillación, vejaciones, despotismo, satrapía, explotación y desesperanza.

PD1. Recomendable es que antes de inaugurar el faraónico edificio público sustentable, de la Av. Costera de Acapulco, se rindan cuentas públicas sobre las múltiples irregularidades detectadas en la construcción del inmueble.

PD2. El PRD perdió toda autoridad moral al reiterar en diversas ocasiones durante la pasada campaña electoral que no tenían que pedir perdón de nada ante la barbarie acaecida en Iguala.

PD3. No se vale hacer adquisiciones gubernamentales millonarias a una empresa que proporciona domicilio apócrifo.

PD4. Hago votos para que todos enaltezcamos el ejercicio de la política. La ética y el pueblo lo exigen y merecen.





martes, 16 de febrero de 2016

El Emperador.

Héctor Manuel Popoca Boone.

Poco después de que el Emperador de Etiopía, Haile Selassie, fuera derrocado por un Consejo Revolucionario Militar en 1974, el legendario y brillante periodista polaco, Ryszard Kapuscinski, fue a la ciudad capital de Addis Abeba para entrevistar a sobrevivientes de la corte imperial. Producto de esa serie de encuentros en el clandestinaje, fue su libro “El Emperador”. Comparto textos del mismo, con agregados propios, clasificados para su mejor comprensión en tres apartados: Pensamientos del Monarca, del Consejero y del Primer Ministro.

Su “Más Sublime Majestad”, tenía como hábito que las decisiones políticas, económicas y sociales importantes, que pudieran causar animadversión entre la población, fueran divulgadas por sus principales colaboradores; si no suscitaban repudio, patentizaba su autoría, por el contrario, podía pedirle la renuncia a su colaborador más criticado, para quedar bien con el pueblo. Comentaba que, si algún grupo de sus colaboradores empezaba a destacar más que los otros, les concedía más favores a los segundos aun cuando no lo merecieran; así podía restablecer el equilibrio palaciego, que era adosado por pugnas internas, zarpazos y zancadillas.

Decía “El León de Judá” que los nombramientos a cargos gubernamentales, medios y superiores, se los informaba personalmente a los agraciados, para que tuvieran presente que en última instancia se le debían a él y a nadie más. Que supieran que la fuente de poder emanaba de su persona exclusivamente. Además de lealtad, les pedía incondicionalidad y gratitud permanente. Como “Rey de Reyes”, siempre estaba satisfecho de ver en palacio a esa masa servil y temerosa de conformistas y aduladores haciendo antesala. Era la obediencia de sus súbditos lo que creaba su aura de superioridad, a través de la cual irradiaba poder y dignidad.

Afirmaba que, en un país pobre, el dinero es un cerco maravilloso, grueso, fragante y eternamente florido, tras el cual puede uno aislarse de todo. Este cercado impide ver la pobreza que se arrastra a ras del suelo, oler el hedor de la miseria, oír el clamor que llega de las capas más bajas de la sociedad. Por eso, los que están adentro de la alambrada, se sienten orgullosos, seguros y tranquilos; y yo les permitía estar adentro.

¿Cómo hacer reformas sin que todo se cayera hecho añicos? ¿Cómo se podía mover una pieza sin que se derrumbara todo lo demás? Preguntaba y se respondía así mismo. Había que hacer reformas sin poner en riesgo todo el sistema imperial. Mantenerme en el poder y no poder cambiar el sistema para que el pueblo progrese, me convierte necesariamente en un gran demagogo. Mi retórica debe hacer que el pueblo vea victoria donde hay fracaso; felicidad donde existe desgracia; opulencia, en la miseria; buena suerte, en el desastre y esperanza, en la adversidad. Mantener la idea de la omnipotencia ante la impotencia y exaltar la brillantez en lo que ya está enmohecido.

Sabía que el educar crea el hábito de leer y de ahí no hay más que un paso al hábito de pensar, que lleva ineluctablemente a la toma de conciencia. Por eso consideraba la conveniencia de tener un pueblo semi-educado para embotarlo: que sea pobre, pero alegre; que estén descalzos, pero felices. ¡Ah, que buen invento fue la televisión!

Concluía que la ventaja de mantener al pueblo hambriento es que solo piensa en la olla, todos sus sentidos se concentran en cómo llenar la panza, pierde lo que le queda de fuerza y ya no tiene voluntad ni cabeza para buscar la desobediencia. En esa situación con cualquier donación que les hiciera estarían siempre reconocidos con su “Graciosa Majestad”. En lugar de dar de comer a los famélicos es preferible erigir obras faraónicas; porque ellos, aunque fueran saciados acabarían por morir algún día y no dejarían huella de su paso por la vida, pero eso no debía de sucederle al “Inigualable Señor”. Mis grandes obras de relumbrón permanecerán imperecederas. (Continuará).

PD1. ¡Ojo! Un expresidente municipal y ex diputado del PRD, intimidó y amenazó al corresponsal de la revista Proceso.
PD2. El investigador universitario, E. Buscaglia, había aseverado con anterioridad que más de la mitad de los municipios del país estaban infiltrados por el narco.




lunes, 1 de febrero de 2016

El IAPG.


Héctor Manuel Popoca Boone.

Buena acogida entre algunos lectores del El Sur tuvo mi artículo de opinión de la semana pasada, donde di cuenta de la iniciativa de los ciudadanos, Jesús Mendoza, Jean Mendieta y Carlos Juárez, sobre la creación del Instituto Autónomo para la Paz en Guerrero (IAPG). De tal suerte que, a solicitud expresa, en esta ocasión amplío un poco más los propósitos del mismo, contenidos en el perfil del proyecto respectivo. Mismo que está sirviendo para que el colectivo, Guerrero es Primero, gestione los recursos económicos, ante diversas instancias públicas y privadas, para la elaboración del proyecto ejecutivo, que contendrá, con mayor precisión, el continente, el contenido, los alcances y presupuestos para el establecimiento y operación inicial del IAPG.

De las variadas y recurrentes causas de acción e inacción institucional, legal y social que fueron, a lo largo de muchos años, la incubadora de las violencias que hoy se expresan en gran crisis en Guerrero y en otros estados de la república, se concluye que la re-construcción de la paz, digna y duradera, será todo un proceso de corto, mediano y largo plazo.

Vías para avanzar en ese esfuerzo serán: a) La formación de promotores de la paz, (construcción de capacidades humanas) en su más amplia acepción. Esto quiere decir, promotores con preparaciones en diferentes niveles y campos del conocimiento, a través de talleres, diplomados, estudios técnicos, profesionales y otros de post-gado. b) Conocer, transferir y saber aplicar lo mejor de las habilidades, servicios y herramientas que permitan manejar de manera más adecuada los conflictos y las violencias no resueltas, así como hacer uso de los procesos de reconstrucción del tejido social más idóneos, desde lo local, pasando por lo comunitario, la micro-región y las regiones. Serán acervos destinados a todos los actores sociales que están empeñados en contribuir, con su activa participación, a la concreción de la anhelada paz; así como de la necesaria prevención de estallidos de crisis de violencias en el futuro. c) Socialización de los conocimientos multi-diciplinarios, en los diferentes ámbitos y territorios en que inciden o en donde se generan las violencias. d) En dado caso, servir como proveeduría de servicios y programas que incrementen las posibilidades individuales, colectivas y gubernamentales para iniciar o consolidar procesos de paz.

Uno de los principios básicos del que partiría el IAPG es su posible contribución a fortalecer la resiliencia social. Entendida ésta, de acuerdo al filósofo y sociólogo, John Paul Lederach, como “la capacidad de alguien o de algo de salir adelante y sobrevivir frente a la adversidad y al mismo tiempo conservar la capacidad de recuperarse y regresar a la normalidad”, que viéndola desde un enfoque comunitario sería “la habilidad de un sistema social para hacer frente, adaptarse y reorganizarse en respuesta a retos dramáticos”.

Otro principio sería el de la gobernanza, entendiéndola de acuerdo al PNUD-ONU como “una serie de instituciones, mecanismos y procesos, a través de los cuales los ciudadanos y sus grupos pueden articular sus intereses y necesidades, mediar sus diferencias y ejercer sus derechos y obligaciones a nivel local”

Otro principio adicional es “la creación de espacios para imaginar el futuro deseado (la paz), con una nueva aceptación entre las personas con diferentes posiciones e ideas, muchas veces contrapuestas, en espacios de interacción pragmática y dando el apoyo a liderazgos de paz”. Luego entonces, el IAPG sería el espacio social idóneo para ese re-encuentro, que operaría como una red de personas que dé cabida al re-conocimiento de las partes, a la comprensión de nuestras acciones y pensares diferentes, sin adjetivaciones peyorativas, y que den paso al inicio de comunicaciones mínimas básicas, para consensar mecanismos necesarios de cambio social en pro de la paz.

En fin, el ámbito de estudio, investigación, transferencia y participación será multidisciplinario, teniendo como lugar de encuentro la creatividad social y cultural del contexto local y regional, por lo que el programa curricular está por elaborarse en colectivo, ya que lo aquí esbozado es tan solo un perfil del proyecto.

 

domingo, 24 de enero de 2016

Instituto Autónomo para la Paz en Guerrero.

Héctor Manuel Popoca Boone.

En la reunión del grupo, Guerrero es Primero, del 12 de enero pasado, los compañeros, Jesús Mendoza, Jean Mendieta y Carlos Juárez, presentaron el perfil de un proyecto para la creación del Instituto Autónomo para la Paz en Guerrero (IAPG).  A todas luces, una iniciativa ciudadana urgente e idónea ante las circunstancias difíciles por las que atraviesa el estado.

Para transformar por vías pacíficas los conflictos y las diversas violencias sociales, es necesario reconocerlas y analizarlas en todas sus causas y dinámicas, a través de investigaciones históricas, de coyuntura y de carácter prospectivo, como condición necesaria para erigir una sólida plataforma constructiva de la paz; digna, justa y duradera.

Dicho basamento, permitirá el diseño de nuevos comportamientos colectivos y programas gubernamentales de transformación social -dentro del marco de la ley y la justicia- que den soluciones de mediano y largo plazo; atendiendo los diversos factores que generan la desigualdad social, pobreza, desempleo, delincuencia, ilegalidad, corrupción e impunidad, a guisa de ejemplos. Mismos que debilitan la legitimidad institucional, dando como resultado altos niveles de violencia y criminalidad.

Guerrero es Primero aprobó la elaboración del proyecto definitivo para gestionar los recursos económicos necesarios para establecer la infraestructura del IAPG. Bajo el tenor de que las crisis de violencias exacerbadas han sido cada vez más recurrentes y poliédricas, y que, por lo mismo, su tratamiento y erradicación reviste complejidad y amerita aplicación de corto y mediano plazo. 

Se plantea ser una institución que promueva estudios y análisis enfocados al conocimiento de las violencias que se presentan en cada una de las regiones del estado. Avanzar en la comprensión de los factores que les dan origen, con sus propias peculiaridades territoriales, a la par de elaborar proyectos y procesos de paz social, comunitaria y regional. Es decir, su motivación principal será lo propositivo.

El IAPG pretende una estrecha comunicación, vinculación e interactuación con la ciudadanía. Que incluya, una vez alcanzado cierto grado de madurez, la posibilidad de mediación de conflictos y el establecimiento de espacios de dialogo entre las partes conflictuadas. De ahí la importancia que sea una institución con autonomía, reconocida por todas las autoridades, instituciones y organizaciones competentes. Con patrimonio propio y financiada con fondos públicos, aportaciones de organizaciones civiles y fundaciones privadas que le sean afines.

Uno de los propósitos del Instituto es la construcción de capacidades que abonen a la paz, en todos los actores que participan en los diferentes ámbitos político-económico-sociales de las regiones del estado. También su distintivo será la estrecha integración con los movimientos pacifistas comunitarios que emanan desde lo local. De ahí su configuración como una institución en red, incluyente, horizontal y con mucho espíritu de cohesión social.

Suscribí la propuesta, con la recomendación que el IAPG no se convierta en un castillo de la pureza teórico-analítica, un espacio de confort académico o un edén magisterial que únicamente se asome a la realidad circundante para determinar qué de ella les es útil y de prestigio para el desarrollo curricular personal. 

Para que no resulte costoso el mantenimiento de sus campus y la planta tutorial-docente en las diversas regiones del estado, el Instituto hará uso de la educación a distancia, con las técnicas audiovisuales y didácticas que posibilitan los últimos adelantos de la telecomunicación digital.

PD1. Mientras estén en prisión, Nestora Salgado, Gonzalo Molina y otros policías comunitarios, será vacuo solicitar el respaldo de la ciudadanía contra la delincuencia. El gobierno federal y estatal nunca les obsequiaron el debido proceso. Simple y llano. Como diría la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
PD2. Ante las graves revelaciones que hizo el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, nadie absolutamente se sentirá seguro en Acapulco.


domingo, 17 de enero de 2016

La consulta popular.


Héctor Manuel Popoca Boone.

Por invitación de mi apreciable discípula y flamante presidenta del Grupo ACA, Aleida M. Alarcón Domínguez, el miércoles pasado asistí al tradicional desayuno semanal de dicha asociación, donde el disertante fue el Secretario de Planeación y Desarrollo Regional del Estado, David Guzmán, cuya plática versó sobre la realización de la consulta popular para la formulación del Plan Estatal de Desarrollo.

Están acudiendo a las diferentes regiones, escuchan y registran ponencias sobre los variados tópicos donde actúan los guerrerenses para lograr su bienestar familiar. Que en estos tiempos se sintetizan en sobrevivir, ante la violencia y delincuencia que nos azota de tiempo atrás.

¿Para qué sirve dicha consulta popular, me pregunté, si ya todos conocemos los problemas que nos aquejan de antaño, tanto en lo político, económico y social?

En primer lugar, la consulta sirve para actualizar dichos problemas y precisar si han disminuido, permanecido igual, o por el contario, han empeorado. Analizar si han cambiado las prioridades o se han acumulado otras. Por ejemplo: antes, lo principal era combatir la pobreza y la desigualdad social; ahora, además de eso, necesario es disminuir la violencia, la delincuencia y abatir la inseguridad pública.

En segundo lugar, sirve de desahogo social. Es útil como catarsis colectiva para despresurizar la tensión y la presión psíquica-social, provocada por la terrible realidad que estamos viviendo. Está terapia grupal nos servirá bien sea para no llamar a las armas, o, será motivo para ir continuamente con el psiquiatra, por la grave depresión y frustración social que ya traemos a cuestas.

En tercer lugar, para que la consulta no tenga el triste destino de sus antecesoras, de quedar arrumbadas en el último cajón del archivo muerto gubernamental, habrá que ligar estrechamente las líneas prioritarias de acción que de ella se deriven, con el presupuesto público anual disponible. Y no caminar por diferentes carriles: donde la consulta y el plan indican lo que debe ser y el presupuesto es aplicado donde se antoja hacer. Agréguele a lo anterior, la descoordinación y simulación institucional existente de viejo cuño.

En cuarto lugar, es necesario alinear la demanda social que contendrá el Plan Estatal con el Plan Nuevo Guerrero, de índole federal, que, como todos sabemos, lleva más de dos años en operación, donde solamente los altos funcionarios de cuello blanco lo conocen pormenorizadamente. Sintonizar y armonizar los dos en uno solo, contando además con los planes de desarrollo municipal, para que los distintos órdenes de gobierno no anden cada cual, por su lado, como llaneros solitarios, queriendo y no pudiendo resolver por sí mismos los ingentes problemas de estas tierras del sur profundo.

Es cierto, son tan graves y tan amplios los problemas que padecemos, que es imposible resolverlos de la noche a la mañana, ni con la harta y publicitada danza de miles de millones de pesos gubernamentales destinada a la atención del reclamo social. Pero sí podemos evitar todos, que sigamos cayendo en picada libre, tal y como nos estaba sucediendo. “Guerrero nos necesita a todos”, (Héctor Astudillo, dixit).

En quinto lugar, para que la consulta valga, condición, sine qua non, es el cambio de hábitos y conductas en los gobernantes y sus equipos de trabajo. Es necesario que el erario público asignado al plan sea gastado en forma honesta, eficiente y eficaz. Con transparencia y con rendición de cuentas en su uso y con medición de resultados logrados. Sin que haya impunidad alguna que cubra cualquier lucro, ilícito o irresponsabilidad, individual o de grupo.

Y es ahí, donde la puerca tuerce el rabo. Porque es mucho más fácil encontrar rosas en el mar, que erradicar la corrupción, la dejadez, la ineptitud y las torpezas de altos burócratas y de conspicuos políticos. En fin, no nos queda más que otorgar el beneficio del “ojalá y nos vaya bonito”.

PD. Teniendo un cúmulo de pendientes legislativos que desahogar con perentoriedad, nuestros ínclitos diputados locales entraron en receso y no los veremos más sino hasta el mes de marzo. ¡Uf!

viernes, 1 de enero de 2016

Elecciones mercantilizadas, 2016.


Héctor Manuel Popoca Boone.

Por la libertad del profesor Félix Hoyo Arana, amigo.

En este año 2016, habrá elecciones para gobernador en 12 Estados de la República. Será un proceso democrático mercantilizado. No es temeraria especulación, sino afirmación constatada. En cierta forma, en una sociedad capitalista, los partidos políticos ofertan candidatos a los electores y estos expresan su demanda efectiva de gobernantes a través de su voto y los candidatos (as) buscan conquistarlo a cualquier precio.

Lo primero a construir será la imagen y la frase atractiva del candidato (a). Los maquillistas, fotógrafos y los diestros publicistas harán la configuración. Eso cuesta dinero. Una vez identificada la imagen y la consigna persuasiva de mayor impacto, los expertos en propaganda y medios de comunicación masiva buscaran posicionarlas en el imaginario de los electores. Eso cuesta mucho más dinero

Aun cuando el costo y tiempo en los medios está regulado por la autoridad electoral, está demostrado que un medio de comunicación masiva poderoso, puede construir una candidatura “a modo” en la mente de millones de televidentes o radioescuchas; o también destrozarlo (a) si fuera el caso. Eso representa una abultada factura económica y política a pagar por el candidato (a) triunfante. Representa una inversión redituable para los políticos poderosos, los grandes empresarios o los capos del momento. No otra cosa han hecho los del gran dinero, lícito e ilícito, desde siempre. Han moldeado gobernantes acotados y subordinados a provechos particulares, de grupo o de intereses extranjeros.

El candidato (a) a la gubernatura, debe ser lo más atrayente posible, para que satisfaga la aquiescencia de los electores. De ahí el importante papel de la mercadotecnia política y sus artes para manejar una candidatura. Las ideologías enarboladas servirán prácticamente de engaña bobos. Los ideales, principios, valores políticos y programas de acción, pasan a ser meros elementos decorativos insulsos, que dicen mucho y a la vez nada. Sacrifican sentido de pertenencia e identidad partidaria. Lo pragmático sobre-determina a lo programático.

En plena contienda electoral, hay que demostrar que el candidato concita simpatía popular. Las grandes concentraciones y mítines siguen siendo importantes, pero dosificadas. Porque de lo que se trata no es de llenar plazas, sino urnas. A estas alturas de la campaña, adquiere cada vez mayor relevancia la capacidad de movilización que genere a la hora de votar la “estructura electoral”. Es decir, empieza a sobresalir la acción de los promotores, reclutadores o enganchadores del voto que, previo pago monetario, tienen la misión de convencer, organizar y llevar a votar al grupo de electores que se les ha responsabilizado. Utilizan las artes del acarreo, contratan los vehículos requeridos, ofrecen desayunos y dadivas, controlan a representantes de casillas y en la última instancia, realizan la compra directa del voto ciudadano, preferentemente el de las zonas pobres, urbanas y rurales.

Esa es la parte más onerosa, económicamente hablando, de una campaña electoral. Por lo tanto, contar una estructura electoral bien aceitada y compradora generosa de votos es crucial; y sin contar con el dinero suficiente para tal encomienda, es poca la garantía de lograr el éxito anhelado. En la democracia mercantilizada es sumamente difícil demostrar jurídicamente la compra del voto. Es una falacia afirmar que no habrá rebase en los gastos de campaña. Hoy por hoy, en condiciones de pobreza, la mejor estrategia electoral sigue siendo la compra masiva del voto.

PD. Que se diga el nombre del mando militar superior que autorizó ceder, fuera de toda legalidad, terrenos de la nación (que detentaba el 27 batallón de infantería del ejército mexicano), para que los hoy convictos, ex presidente municipal de Iguala y esposa, construyeran su gran centro comercial “Los Tamarindos”. Es menester escudriñar las raíces incubadoras de la monstruosidad desatada contra jóvenes normalistas la noche-madrugada del 26-27 de septiembre del 2014.

 

viernes, 25 de diciembre de 2015

La familia.


Héctor Manuel Popoca Boone.

Hay tres fechas en el año que son propicias, por antonomasia, para que se reúnan festivamente las familias mexicanas; estas son, el día de la madre, el día de los muertos y las festividades navideñas. (Aparte de los días de cumpleaños, bautizos o casamientos).

La valoración grande que le damos los latinos al núcleo familiar, es muy diferente al que le otorgan los anglosajones. Mientras que en ellos la familia tiende a dispersarse en forma definitiva al entrar en la adolescencia los hijos; en nosotros, la unidad familiar la preservamos el máximo de tiempo posible, por los valores, virtudes, afectos y fortalezas que de ella sentimos, abrevamos y depositamos a lo largo de nuestra existencia.

Desde las clases de civismo que nos impartían (hoy canceladas por la educación utilitarista imperante), aprendimos que la familia es la célula básica de la sociedad. Cosa importante en nuestra conformación, porque sin ella las tendencias a la resquebrajadura y desmoronamiento social serían altas, al no existir mayor valladar ante lo disruptivo circundante. Además, la familia es elemento importante de cohesión social, frente a las acechanzas de un individualismo y egoísmo disgregante, una ambición voraz y desmedida, que solo se da en una sociedad deshumanizada, violenta y rapaz como la que vivimos.

También la familia latina tiene la virtud de ser una zona de refugio sentimental y bastión afectivo, para resistir o darse tregua, ante los impactos emocionales o connatos de ruptura amorosa o amistosa. No se diga de factores destructivos, como son las drogas y la delincuencia en los jóvenes, o aquellos de complicación vital como los embarazos indeseados en las muchachas, que encuentran en el núcleo familiar un apoyo para sobrellevar las obligaciones uni-parentales de temprana edad.

La familia es también, hoy en día, zona de defensa frente al avasallamiento de la inseguridad pública y la violencia social generada por la delincuencia organizada, hasta ahora incontenible. También se convierte en dique contra los abusos de fuerza de los poderes institucionales o reales que dominan la sociedad, en donde la familia actúa para su propia supervivencia en forma solidaria, amorosa y por demás desinteresada.

Qué decir de la familia como bálsamo confrontador de las tendencias al aislamiento, a la enajenación, al autismo social y al automatismo conductual, de una sociedad que somete a las personas a un estrés y tensión constante por motivos de faena laboral, en el contexto de un páramo colectivo.

Pero también el núcleo familiar es fuente de gozo, alegría y felicidad, en donde la calidez humana da cobijo y techo, a los que por su edad, enfermedad o discapacidad, ya no pueden seguir contribuyendo, con energía e ímpetu, a la subsistencia de la familia. En estas familias, los vulnerables no tienen el mísero destino de pasar sus últimos años en las soledades o en la indefensión física temprana, que aísla y retrae.

La familia se ve fortalecida cuando festina y se da a la recreación sana, para olvidarse aun cuando sea con fugacidad, de los trajines y preocupaciones del día a día; y así convivir en forma solaz y alegre las experiencias vitales, las anécdotas familiares, la gratas remembranzas, ilusiones y esperanzas delineadas para el futuro, mientras los infantes conviven con sus pares y los jóvenes platican sus cuitas y aventuras. Todo eso, adosado con deleitosa música, viandas y bebidas, por modestas que sean.

Cuando lamentablemente ya no tenemos familia con la cual reunirnos, las buenas amistades, los buenos libros, la reconfortante música y los agradables recuerdos nos hacen pasar una noche navideña placentera, máxime si tenemos a nuestros pies una cariñosa mascota.

Deseo a todos que sigamos cultivando los lazos de fraternidad familiar, a pesar de que algunos seamos resultantes de familias disfuncionales, desintegradas, de conveniencias, etc. Por unos días o momentos de un día o una noche, vale la pena darnos esa maravillosa oportunidad.

PD. Reconozco la intervención del Lic. Florencio Salazar Adame, Secretario General de Gobierno, para destrabar mis salarios devengados, que fueron retenidos en mala hora.