sábado, 27 de febrero de 2016

El emperador (3)

Héctor Manuel Popoca Boone.

En la parte final de su estancia reporteril en Etiopía (1963), el periodista R. Kapuscinski entrevistó al ex Gran Consejero Imperial, cuya reflexión inicial fue: No hay que perder de vista que el palacio era un nido de altos funcionarios mediocres y que éstos, en momentos de crisis, siempre eran los primeros en perder la cabeza y lo único que les importaba era salvar el pellejo. La mediocridad se convierte en algo muy peligroso pues al sentirse amenazada se vuelve implacable e impredecible. Empiezan las arbitrariedades y las represiones populares.

Yo aconsejaba a mis compañeros de la corte que no había que marearse tanto con el poder conferido por nuestra “Magnánima Majestad”, porque no era para siempre, sino hasta que él lo determinara. Que el poder no nos convirtiera en personas cuadradas, engreídas y soberbias; porque tarde que temprano volveríamos a ser simples ciudadanos y el no tener conciencia de eso, después nos haría sentir desnudos, al grado de no querer salir a caminar por la calle sin escolta, sin chofer y sin aura imperial.

Las muertes, el hambre, en la ciudad y en el campo, la simulación y las mentiras en palacio, hicieron que viviéramos en la infamia, en la ignorancia crasa y en la barbarie premeditada. Algunos que éramos hombres de palacio estábamos avergonzados de lo que ocurría, nos daba pena nuestro país, más, sin embargo, nada hacíamos por enmendar dicha situación porque corría peligro nuestra privilegiada estabilidad económica y social. Otros consejos eran hacerles ver la conveniencia de cultivar la cualidad de saber esperar, de mantener la discreción, la silenciosa reserva y la circunspección. Si uno no posee esa resignación paciente y sumisa, en espera de la oportunidad para crecer y ascender, aun cuando fuera al cabo de unos años, podría trastocarse fácilmente la carrera política personal, por la desmedida avidez de poder y dinero demostrada.

Haciendo memoria, el ex consejero principal imperial aseveraba que tal era la corrupción y la impunidad imperante, que la normalidad, lo común, consistía en robar el dinero del pueblo; mientras que el no hacerlo era una deshonra y torpeza, el no robar se veía como una cierta deformidad, una discapacidad, una impotencia penosa y digna de conmiseración.

Los del ejército imperial, sabedores de su importancia para mantener el endeble orden social, cada vez más le exigían a nuestro “Todo Poderoso Soberano” canonjías y dinero. Así empezó la rapacidad y el descaro de los generales y comandantes de la policía. Olvidándose que los privilegios corrompen y que la corrupción, a su vez, mancha el honor del uniforme. Otra cosa era la vida precaria del soldado raso o el mando de rango inferior al interior de los cuarteles. Eran carne de cañón en reserva.

Error grave y grande fue que los que estábamos arriba no veíamos la gravedad de lo que estaba sucediendo abajo. La destrucción del Imperio no se debió a los que tenían mucho ni a los que tenían nada, sino aquellos que tenían un poco y con hijos con cierta educación. Los muertos fueron los jóvenes que ofrendaron su sangre para que cobráramos conciencia que el mundo que les dimos no era el que ellos deseaban. A la vista estaba que el derrumbe del Imperio se produciría con un suceso de lo más insignificante, una minucia, una tontería de nada, que a su vez desencadenaría una revolución y una guerra civil.

En una sociedad tan abrumada por la miseria, privaciones y penalidades, como era la del Imperio, nada actuaba con más elocuencia sobre la imaginación, nada provocaba más ira, más indignación y más odio que una imagen de la corrupción y de los privilegios de la élite imperial, que se movía con la arrogancia, altivez y seguridad de saberse impune. Así finalizó el visir su testimonio.

PD1. Si es inminente tu caída, trata que sea una caída dirigida, controlada, porque si intentas detenerla a toda costa puede ser causa de que sea más dolorosa. (Osínski y Starosta. “Patinaje sobre hielo”)
PD2. Políticamente es válido que el gobernante entrante repruebe la administración del gobernante saliente para tomar adecuada distancia. Pero hágase con fundamentos y pruebas fehacientes. Así lo demanda una democracia sana y transparente.




viernes, 19 de febrero de 2016

El emperador (2)

El emperador. (2).

Héctor Manuel Popoca Boone.

El hombre se acostumbra a todo, siempre y cuando alcance el apropiado grado de sumisión. (C. Jung).

El imperio etíope de Haile Selassie duró 50 años. Los militares que tomaron el poder mediante una asonada le fueron quintando gradualmente todas sus prerrogativas y poderes. A la vez, fueron expulsando del palacio imperial a todos los que componían su corte para perseguirlos, encarcelarlos o ejecutarlos.

El periodista Kapuscinzky, con gran sigilo, por las noches y atravesando calles estrechas y oscuras de la capital del país, entrevistaba a varios de los altos funcionarios escondidos que colaboraron con “Su Suprema Majestad”. Entre ellos, platicó con el ex primer ministro que, entre otras cosas le mencionó que en las alturas del poder imperial nunca hacía calor, allí soplaban vientos gélidos y todos permanecían encogidos y vigilantes, unos de los otros, para que el vecino no los empujara al precipicio. Cuidaban de no hacerle sombra a la luminosidad del “Insigne Señor” aun cuando fuera brillante el funcionario porque más temprano que tarde prescindiría de él. El emperador prefería tener malos colaboradores, le gustaba que el contraste lo hiciera sobresalir a la par que su corte palaciega demostrara una incondicionalidad a toda prueba.

La vileza y la mezquindad eran condición para el ascenso; eran éstos y no por otros rasgos de carácter que el Monarca escogía a sus favoritos, para concederles honores y privilegios. La condición para permanecer cerca del emperador era rendir culto a su persona y el que permitía que decayese su entusiasmo y no se mostraba tan solícito a la hora de practicar dicho culto, perdía su lugar, quedaba apartado, desaparecía. No tener cargos o responsabilidades dentro de palacio era equivalente a no ser nadie. Dejaba uno de existir, convertirse en un zombi o un muerto en vida. Ser hombre del palacio era ser importante, destacado, mencionado, decisivo, influyente, respetado y escuchado.

Lo repugnante en las ceremonias públicas donde iba a estar “Su Venerable Majestad” era la lucha interna y soterrada de su séquito. Todos querían estar cerca del emperador en el presídium en los diferentes eventos públicos y entre más cerca estuvieran de él mejor. El funcionario más importante era aquel que accedía con más frecuencia a la oreja del “Augusto Señor” y no tenía que ser necesariamente integrante de su primer círculo de colaboradores.

Por la oportunidad de hacerse ricos, la mayoría de los colaboradores, empresarios y amigos del “Elegido de Dios”, no les nacía otra cosa más que cultivar la lisonja, el servilismo y la esperanza de conseguir más contratos, oportunidades, favores, a cambio de servirle con mayor sumisión.

Lamentablemente algunos funcionarios que, por ambición y voracidad desmedida, o por el afán de quedar bien con el emperador, en lugar de ir aumentando los impuestos al pueblo dosificadamente, en pequeñas cantidades, pusieron todo en un enorme y nuevo costal sobre las espaldas populares de manera burda y ruda, provocando el inicio de revueltas sociales. Lo subversivo fue que llegó un momento en que había miles de personas muriendo de hambre en medio de mercados y tiendas repletas de comida.

El alto ex jerarca imperial dio por terminada la conversación con estas palabras: Todo mundo lo sabía en palacio, pero a la vez todos lo trataban de ignorar, que afuera no había más que ignorancia, barbarie, humillación, vejaciones, despotismo, satrapía, explotación y desesperanza.

PD1. Recomendable es que antes de inaugurar el faraónico edificio público sustentable, de la Av. Costera de Acapulco, se rindan cuentas públicas sobre las múltiples irregularidades detectadas en la construcción del inmueble.

PD2. El PRD perdió toda autoridad moral al reiterar en diversas ocasiones durante la pasada campaña electoral que no tenían que pedir perdón de nada ante la barbarie acaecida en Iguala.

PD3. No se vale hacer adquisiciones gubernamentales millonarias a una empresa que proporciona domicilio apócrifo.

PD4. Hago votos para que todos enaltezcamos el ejercicio de la política. La ética y el pueblo lo exigen y merecen.





martes, 16 de febrero de 2016

El Emperador.

Héctor Manuel Popoca Boone.

Poco después de que el Emperador de Etiopía, Haile Selassie, fuera derrocado por un Consejo Revolucionario Militar en 1974, el legendario y brillante periodista polaco, Ryszard Kapuscinski, fue a la ciudad capital de Addis Abeba para entrevistar a sobrevivientes de la corte imperial. Producto de esa serie de encuentros en el clandestinaje, fue su libro “El Emperador”. Comparto textos del mismo, con agregados propios, clasificados para su mejor comprensión en tres apartados: Pensamientos del Monarca, del Consejero y del Primer Ministro.

Su “Más Sublime Majestad”, tenía como hábito que las decisiones políticas, económicas y sociales importantes, que pudieran causar animadversión entre la población, fueran divulgadas por sus principales colaboradores; si no suscitaban repudio, patentizaba su autoría, por el contrario, podía pedirle la renuncia a su colaborador más criticado, para quedar bien con el pueblo. Comentaba que, si algún grupo de sus colaboradores empezaba a destacar más que los otros, les concedía más favores a los segundos aun cuando no lo merecieran; así podía restablecer el equilibrio palaciego, que era adosado por pugnas internas, zarpazos y zancadillas.

Decía “El León de Judá” que los nombramientos a cargos gubernamentales, medios y superiores, se los informaba personalmente a los agraciados, para que tuvieran presente que en última instancia se le debían a él y a nadie más. Que supieran que la fuente de poder emanaba de su persona exclusivamente. Además de lealtad, les pedía incondicionalidad y gratitud permanente. Como “Rey de Reyes”, siempre estaba satisfecho de ver en palacio a esa masa servil y temerosa de conformistas y aduladores haciendo antesala. Era la obediencia de sus súbditos lo que creaba su aura de superioridad, a través de la cual irradiaba poder y dignidad.

Afirmaba que, en un país pobre, el dinero es un cerco maravilloso, grueso, fragante y eternamente florido, tras el cual puede uno aislarse de todo. Este cercado impide ver la pobreza que se arrastra a ras del suelo, oler el hedor de la miseria, oír el clamor que llega de las capas más bajas de la sociedad. Por eso, los que están adentro de la alambrada, se sienten orgullosos, seguros y tranquilos; y yo les permitía estar adentro.

¿Cómo hacer reformas sin que todo se cayera hecho añicos? ¿Cómo se podía mover una pieza sin que se derrumbara todo lo demás? Preguntaba y se respondía así mismo. Había que hacer reformas sin poner en riesgo todo el sistema imperial. Mantenerme en el poder y no poder cambiar el sistema para que el pueblo progrese, me convierte necesariamente en un gran demagogo. Mi retórica debe hacer que el pueblo vea victoria donde hay fracaso; felicidad donde existe desgracia; opulencia, en la miseria; buena suerte, en el desastre y esperanza, en la adversidad. Mantener la idea de la omnipotencia ante la impotencia y exaltar la brillantez en lo que ya está enmohecido.

Sabía que el educar crea el hábito de leer y de ahí no hay más que un paso al hábito de pensar, que lleva ineluctablemente a la toma de conciencia. Por eso consideraba la conveniencia de tener un pueblo semi-educado para embotarlo: que sea pobre, pero alegre; que estén descalzos, pero felices. ¡Ah, que buen invento fue la televisión!

Concluía que la ventaja de mantener al pueblo hambriento es que solo piensa en la olla, todos sus sentidos se concentran en cómo llenar la panza, pierde lo que le queda de fuerza y ya no tiene voluntad ni cabeza para buscar la desobediencia. En esa situación con cualquier donación que les hiciera estarían siempre reconocidos con su “Graciosa Majestad”. En lugar de dar de comer a los famélicos es preferible erigir obras faraónicas; porque ellos, aunque fueran saciados acabarían por morir algún día y no dejarían huella de su paso por la vida, pero eso no debía de sucederle al “Inigualable Señor”. Mis grandes obras de relumbrón permanecerán imperecederas. (Continuará).

PD1. ¡Ojo! Un expresidente municipal y ex diputado del PRD, intimidó y amenazó al corresponsal de la revista Proceso.
PD2. El investigador universitario, E. Buscaglia, había aseverado con anterioridad que más de la mitad de los municipios del país estaban infiltrados por el narco.




lunes, 1 de febrero de 2016

El IAPG.


Héctor Manuel Popoca Boone.

Buena acogida entre algunos lectores del El Sur tuvo mi artículo de opinión de la semana pasada, donde di cuenta de la iniciativa de los ciudadanos, Jesús Mendoza, Jean Mendieta y Carlos Juárez, sobre la creación del Instituto Autónomo para la Paz en Guerrero (IAPG). De tal suerte que, a solicitud expresa, en esta ocasión amplío un poco más los propósitos del mismo, contenidos en el perfil del proyecto respectivo. Mismo que está sirviendo para que el colectivo, Guerrero es Primero, gestione los recursos económicos, ante diversas instancias públicas y privadas, para la elaboración del proyecto ejecutivo, que contendrá, con mayor precisión, el continente, el contenido, los alcances y presupuestos para el establecimiento y operación inicial del IAPG.

De las variadas y recurrentes causas de acción e inacción institucional, legal y social que fueron, a lo largo de muchos años, la incubadora de las violencias que hoy se expresan en gran crisis en Guerrero y en otros estados de la república, se concluye que la re-construcción de la paz, digna y duradera, será todo un proceso de corto, mediano y largo plazo.

Vías para avanzar en ese esfuerzo serán: a) La formación de promotores de la paz, (construcción de capacidades humanas) en su más amplia acepción. Esto quiere decir, promotores con preparaciones en diferentes niveles y campos del conocimiento, a través de talleres, diplomados, estudios técnicos, profesionales y otros de post-gado. b) Conocer, transferir y saber aplicar lo mejor de las habilidades, servicios y herramientas que permitan manejar de manera más adecuada los conflictos y las violencias no resueltas, así como hacer uso de los procesos de reconstrucción del tejido social más idóneos, desde lo local, pasando por lo comunitario, la micro-región y las regiones. Serán acervos destinados a todos los actores sociales que están empeñados en contribuir, con su activa participación, a la concreción de la anhelada paz; así como de la necesaria prevención de estallidos de crisis de violencias en el futuro. c) Socialización de los conocimientos multi-diciplinarios, en los diferentes ámbitos y territorios en que inciden o en donde se generan las violencias. d) En dado caso, servir como proveeduría de servicios y programas que incrementen las posibilidades individuales, colectivas y gubernamentales para iniciar o consolidar procesos de paz.

Uno de los principios básicos del que partiría el IAPG es su posible contribución a fortalecer la resiliencia social. Entendida ésta, de acuerdo al filósofo y sociólogo, John Paul Lederach, como “la capacidad de alguien o de algo de salir adelante y sobrevivir frente a la adversidad y al mismo tiempo conservar la capacidad de recuperarse y regresar a la normalidad”, que viéndola desde un enfoque comunitario sería “la habilidad de un sistema social para hacer frente, adaptarse y reorganizarse en respuesta a retos dramáticos”.

Otro principio sería el de la gobernanza, entendiéndola de acuerdo al PNUD-ONU como “una serie de instituciones, mecanismos y procesos, a través de los cuales los ciudadanos y sus grupos pueden articular sus intereses y necesidades, mediar sus diferencias y ejercer sus derechos y obligaciones a nivel local”

Otro principio adicional es “la creación de espacios para imaginar el futuro deseado (la paz), con una nueva aceptación entre las personas con diferentes posiciones e ideas, muchas veces contrapuestas, en espacios de interacción pragmática y dando el apoyo a liderazgos de paz”. Luego entonces, el IAPG sería el espacio social idóneo para ese re-encuentro, que operaría como una red de personas que dé cabida al re-conocimiento de las partes, a la comprensión de nuestras acciones y pensares diferentes, sin adjetivaciones peyorativas, y que den paso al inicio de comunicaciones mínimas básicas, para consensar mecanismos necesarios de cambio social en pro de la paz.

En fin, el ámbito de estudio, investigación, transferencia y participación será multidisciplinario, teniendo como lugar de encuentro la creatividad social y cultural del contexto local y regional, por lo que el programa curricular está por elaborarse en colectivo, ya que lo aquí esbozado es tan solo un perfil del proyecto.

 

domingo, 24 de enero de 2016

Instituto Autónomo para la Paz en Guerrero.

Héctor Manuel Popoca Boone.

En la reunión del grupo, Guerrero es Primero, del 12 de enero pasado, los compañeros, Jesús Mendoza, Jean Mendieta y Carlos Juárez, presentaron el perfil de un proyecto para la creación del Instituto Autónomo para la Paz en Guerrero (IAPG).  A todas luces, una iniciativa ciudadana urgente e idónea ante las circunstancias difíciles por las que atraviesa el estado.

Para transformar por vías pacíficas los conflictos y las diversas violencias sociales, es necesario reconocerlas y analizarlas en todas sus causas y dinámicas, a través de investigaciones históricas, de coyuntura y de carácter prospectivo, como condición necesaria para erigir una sólida plataforma constructiva de la paz; digna, justa y duradera.

Dicho basamento, permitirá el diseño de nuevos comportamientos colectivos y programas gubernamentales de transformación social -dentro del marco de la ley y la justicia- que den soluciones de mediano y largo plazo; atendiendo los diversos factores que generan la desigualdad social, pobreza, desempleo, delincuencia, ilegalidad, corrupción e impunidad, a guisa de ejemplos. Mismos que debilitan la legitimidad institucional, dando como resultado altos niveles de violencia y criminalidad.

Guerrero es Primero aprobó la elaboración del proyecto definitivo para gestionar los recursos económicos necesarios para establecer la infraestructura del IAPG. Bajo el tenor de que las crisis de violencias exacerbadas han sido cada vez más recurrentes y poliédricas, y que, por lo mismo, su tratamiento y erradicación reviste complejidad y amerita aplicación de corto y mediano plazo. 

Se plantea ser una institución que promueva estudios y análisis enfocados al conocimiento de las violencias que se presentan en cada una de las regiones del estado. Avanzar en la comprensión de los factores que les dan origen, con sus propias peculiaridades territoriales, a la par de elaborar proyectos y procesos de paz social, comunitaria y regional. Es decir, su motivación principal será lo propositivo.

El IAPG pretende una estrecha comunicación, vinculación e interactuación con la ciudadanía. Que incluya, una vez alcanzado cierto grado de madurez, la posibilidad de mediación de conflictos y el establecimiento de espacios de dialogo entre las partes conflictuadas. De ahí la importancia que sea una institución con autonomía, reconocida por todas las autoridades, instituciones y organizaciones competentes. Con patrimonio propio y financiada con fondos públicos, aportaciones de organizaciones civiles y fundaciones privadas que le sean afines.

Uno de los propósitos del Instituto es la construcción de capacidades que abonen a la paz, en todos los actores que participan en los diferentes ámbitos político-económico-sociales de las regiones del estado. También su distintivo será la estrecha integración con los movimientos pacifistas comunitarios que emanan desde lo local. De ahí su configuración como una institución en red, incluyente, horizontal y con mucho espíritu de cohesión social.

Suscribí la propuesta, con la recomendación que el IAPG no se convierta en un castillo de la pureza teórico-analítica, un espacio de confort académico o un edén magisterial que únicamente se asome a la realidad circundante para determinar qué de ella les es útil y de prestigio para el desarrollo curricular personal. 

Para que no resulte costoso el mantenimiento de sus campus y la planta tutorial-docente en las diversas regiones del estado, el Instituto hará uso de la educación a distancia, con las técnicas audiovisuales y didácticas que posibilitan los últimos adelantos de la telecomunicación digital.

PD1. Mientras estén en prisión, Nestora Salgado, Gonzalo Molina y otros policías comunitarios, será vacuo solicitar el respaldo de la ciudadanía contra la delincuencia. El gobierno federal y estatal nunca les obsequiaron el debido proceso. Simple y llano. Como diría la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
PD2. Ante las graves revelaciones que hizo el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, nadie absolutamente se sentirá seguro en Acapulco.


domingo, 17 de enero de 2016

La consulta popular.


Héctor Manuel Popoca Boone.

Por invitación de mi apreciable discípula y flamante presidenta del Grupo ACA, Aleida M. Alarcón Domínguez, el miércoles pasado asistí al tradicional desayuno semanal de dicha asociación, donde el disertante fue el Secretario de Planeación y Desarrollo Regional del Estado, David Guzmán, cuya plática versó sobre la realización de la consulta popular para la formulación del Plan Estatal de Desarrollo.

Están acudiendo a las diferentes regiones, escuchan y registran ponencias sobre los variados tópicos donde actúan los guerrerenses para lograr su bienestar familiar. Que en estos tiempos se sintetizan en sobrevivir, ante la violencia y delincuencia que nos azota de tiempo atrás.

¿Para qué sirve dicha consulta popular, me pregunté, si ya todos conocemos los problemas que nos aquejan de antaño, tanto en lo político, económico y social?

En primer lugar, la consulta sirve para actualizar dichos problemas y precisar si han disminuido, permanecido igual, o por el contario, han empeorado. Analizar si han cambiado las prioridades o se han acumulado otras. Por ejemplo: antes, lo principal era combatir la pobreza y la desigualdad social; ahora, además de eso, necesario es disminuir la violencia, la delincuencia y abatir la inseguridad pública.

En segundo lugar, sirve de desahogo social. Es útil como catarsis colectiva para despresurizar la tensión y la presión psíquica-social, provocada por la terrible realidad que estamos viviendo. Está terapia grupal nos servirá bien sea para no llamar a las armas, o, será motivo para ir continuamente con el psiquiatra, por la grave depresión y frustración social que ya traemos a cuestas.

En tercer lugar, para que la consulta no tenga el triste destino de sus antecesoras, de quedar arrumbadas en el último cajón del archivo muerto gubernamental, habrá que ligar estrechamente las líneas prioritarias de acción que de ella se deriven, con el presupuesto público anual disponible. Y no caminar por diferentes carriles: donde la consulta y el plan indican lo que debe ser y el presupuesto es aplicado donde se antoja hacer. Agréguele a lo anterior, la descoordinación y simulación institucional existente de viejo cuño.

En cuarto lugar, es necesario alinear la demanda social que contendrá el Plan Estatal con el Plan Nuevo Guerrero, de índole federal, que, como todos sabemos, lleva más de dos años en operación, donde solamente los altos funcionarios de cuello blanco lo conocen pormenorizadamente. Sintonizar y armonizar los dos en uno solo, contando además con los planes de desarrollo municipal, para que los distintos órdenes de gobierno no anden cada cual, por su lado, como llaneros solitarios, queriendo y no pudiendo resolver por sí mismos los ingentes problemas de estas tierras del sur profundo.

Es cierto, son tan graves y tan amplios los problemas que padecemos, que es imposible resolverlos de la noche a la mañana, ni con la harta y publicitada danza de miles de millones de pesos gubernamentales destinada a la atención del reclamo social. Pero sí podemos evitar todos, que sigamos cayendo en picada libre, tal y como nos estaba sucediendo. “Guerrero nos necesita a todos”, (Héctor Astudillo, dixit).

En quinto lugar, para que la consulta valga, condición, sine qua non, es el cambio de hábitos y conductas en los gobernantes y sus equipos de trabajo. Es necesario que el erario público asignado al plan sea gastado en forma honesta, eficiente y eficaz. Con transparencia y con rendición de cuentas en su uso y con medición de resultados logrados. Sin que haya impunidad alguna que cubra cualquier lucro, ilícito o irresponsabilidad, individual o de grupo.

Y es ahí, donde la puerca tuerce el rabo. Porque es mucho más fácil encontrar rosas en el mar, que erradicar la corrupción, la dejadez, la ineptitud y las torpezas de altos burócratas y de conspicuos políticos. En fin, no nos queda más que otorgar el beneficio del “ojalá y nos vaya bonito”.

PD. Teniendo un cúmulo de pendientes legislativos que desahogar con perentoriedad, nuestros ínclitos diputados locales entraron en receso y no los veremos más sino hasta el mes de marzo. ¡Uf!

viernes, 1 de enero de 2016

Elecciones mercantilizadas, 2016.


Héctor Manuel Popoca Boone.

Por la libertad del profesor Félix Hoyo Arana, amigo.

En este año 2016, habrá elecciones para gobernador en 12 Estados de la República. Será un proceso democrático mercantilizado. No es temeraria especulación, sino afirmación constatada. En cierta forma, en una sociedad capitalista, los partidos políticos ofertan candidatos a los electores y estos expresan su demanda efectiva de gobernantes a través de su voto y los candidatos (as) buscan conquistarlo a cualquier precio.

Lo primero a construir será la imagen y la frase atractiva del candidato (a). Los maquillistas, fotógrafos y los diestros publicistas harán la configuración. Eso cuesta dinero. Una vez identificada la imagen y la consigna persuasiva de mayor impacto, los expertos en propaganda y medios de comunicación masiva buscaran posicionarlas en el imaginario de los electores. Eso cuesta mucho más dinero

Aun cuando el costo y tiempo en los medios está regulado por la autoridad electoral, está demostrado que un medio de comunicación masiva poderoso, puede construir una candidatura “a modo” en la mente de millones de televidentes o radioescuchas; o también destrozarlo (a) si fuera el caso. Eso representa una abultada factura económica y política a pagar por el candidato (a) triunfante. Representa una inversión redituable para los políticos poderosos, los grandes empresarios o los capos del momento. No otra cosa han hecho los del gran dinero, lícito e ilícito, desde siempre. Han moldeado gobernantes acotados y subordinados a provechos particulares, de grupo o de intereses extranjeros.

El candidato (a) a la gubernatura, debe ser lo más atrayente posible, para que satisfaga la aquiescencia de los electores. De ahí el importante papel de la mercadotecnia política y sus artes para manejar una candidatura. Las ideologías enarboladas servirán prácticamente de engaña bobos. Los ideales, principios, valores políticos y programas de acción, pasan a ser meros elementos decorativos insulsos, que dicen mucho y a la vez nada. Sacrifican sentido de pertenencia e identidad partidaria. Lo pragmático sobre-determina a lo programático.

En plena contienda electoral, hay que demostrar que el candidato concita simpatía popular. Las grandes concentraciones y mítines siguen siendo importantes, pero dosificadas. Porque de lo que se trata no es de llenar plazas, sino urnas. A estas alturas de la campaña, adquiere cada vez mayor relevancia la capacidad de movilización que genere a la hora de votar la “estructura electoral”. Es decir, empieza a sobresalir la acción de los promotores, reclutadores o enganchadores del voto que, previo pago monetario, tienen la misión de convencer, organizar y llevar a votar al grupo de electores que se les ha responsabilizado. Utilizan las artes del acarreo, contratan los vehículos requeridos, ofrecen desayunos y dadivas, controlan a representantes de casillas y en la última instancia, realizan la compra directa del voto ciudadano, preferentemente el de las zonas pobres, urbanas y rurales.

Esa es la parte más onerosa, económicamente hablando, de una campaña electoral. Por lo tanto, contar una estructura electoral bien aceitada y compradora generosa de votos es crucial; y sin contar con el dinero suficiente para tal encomienda, es poca la garantía de lograr el éxito anhelado. En la democracia mercantilizada es sumamente difícil demostrar jurídicamente la compra del voto. Es una falacia afirmar que no habrá rebase en los gastos de campaña. Hoy por hoy, en condiciones de pobreza, la mejor estrategia electoral sigue siendo la compra masiva del voto.

PD. Que se diga el nombre del mando militar superior que autorizó ceder, fuera de toda legalidad, terrenos de la nación (que detentaba el 27 batallón de infantería del ejército mexicano), para que los hoy convictos, ex presidente municipal de Iguala y esposa, construyeran su gran centro comercial “Los Tamarindos”. Es menester escudriñar las raíces incubadoras de la monstruosidad desatada contra jóvenes normalistas la noche-madrugada del 26-27 de septiembre del 2014.

 

viernes, 25 de diciembre de 2015

La familia.


Héctor Manuel Popoca Boone.

Hay tres fechas en el año que son propicias, por antonomasia, para que se reúnan festivamente las familias mexicanas; estas son, el día de la madre, el día de los muertos y las festividades navideñas. (Aparte de los días de cumpleaños, bautizos o casamientos).

La valoración grande que le damos los latinos al núcleo familiar, es muy diferente al que le otorgan los anglosajones. Mientras que en ellos la familia tiende a dispersarse en forma definitiva al entrar en la adolescencia los hijos; en nosotros, la unidad familiar la preservamos el máximo de tiempo posible, por los valores, virtudes, afectos y fortalezas que de ella sentimos, abrevamos y depositamos a lo largo de nuestra existencia.

Desde las clases de civismo que nos impartían (hoy canceladas por la educación utilitarista imperante), aprendimos que la familia es la célula básica de la sociedad. Cosa importante en nuestra conformación, porque sin ella las tendencias a la resquebrajadura y desmoronamiento social serían altas, al no existir mayor valladar ante lo disruptivo circundante. Además, la familia es elemento importante de cohesión social, frente a las acechanzas de un individualismo y egoísmo disgregante, una ambición voraz y desmedida, que solo se da en una sociedad deshumanizada, violenta y rapaz como la que vivimos.

También la familia latina tiene la virtud de ser una zona de refugio sentimental y bastión afectivo, para resistir o darse tregua, ante los impactos emocionales o connatos de ruptura amorosa o amistosa. No se diga de factores destructivos, como son las drogas y la delincuencia en los jóvenes, o aquellos de complicación vital como los embarazos indeseados en las muchachas, que encuentran en el núcleo familiar un apoyo para sobrellevar las obligaciones uni-parentales de temprana edad.

La familia es también, hoy en día, zona de defensa frente al avasallamiento de la inseguridad pública y la violencia social generada por la delincuencia organizada, hasta ahora incontenible. También se convierte en dique contra los abusos de fuerza de los poderes institucionales o reales que dominan la sociedad, en donde la familia actúa para su propia supervivencia en forma solidaria, amorosa y por demás desinteresada.

Qué decir de la familia como bálsamo confrontador de las tendencias al aislamiento, a la enajenación, al autismo social y al automatismo conductual, de una sociedad que somete a las personas a un estrés y tensión constante por motivos de faena laboral, en el contexto de un páramo colectivo.

Pero también el núcleo familiar es fuente de gozo, alegría y felicidad, en donde la calidez humana da cobijo y techo, a los que por su edad, enfermedad o discapacidad, ya no pueden seguir contribuyendo, con energía e ímpetu, a la subsistencia de la familia. En estas familias, los vulnerables no tienen el mísero destino de pasar sus últimos años en las soledades o en la indefensión física temprana, que aísla y retrae.

La familia se ve fortalecida cuando festina y se da a la recreación sana, para olvidarse aun cuando sea con fugacidad, de los trajines y preocupaciones del día a día; y así convivir en forma solaz y alegre las experiencias vitales, las anécdotas familiares, la gratas remembranzas, ilusiones y esperanzas delineadas para el futuro, mientras los infantes conviven con sus pares y los jóvenes platican sus cuitas y aventuras. Todo eso, adosado con deleitosa música, viandas y bebidas, por modestas que sean.

Cuando lamentablemente ya no tenemos familia con la cual reunirnos, las buenas amistades, los buenos libros, la reconfortante música y los agradables recuerdos nos hacen pasar una noche navideña placentera, máxime si tenemos a nuestros pies una cariñosa mascota.

Deseo a todos que sigamos cultivando los lazos de fraternidad familiar, a pesar de que algunos seamos resultantes de familias disfuncionales, desintegradas, de conveniencias, etc. Por unos días o momentos de un día o una noche, vale la pena darnos esa maravillosa oportunidad.

PD. Reconozco la intervención del Lic. Florencio Salazar Adame, Secretario General de Gobierno, para destrabar mis salarios devengados, que fueron retenidos en mala hora.

 

martes, 22 de diciembre de 2015

Atención a la violencia.

Héctor Manuel Popoca Boone.

La violencia social esta imparable es polifacética y multidimensional. Es estructural y no tan solo coyuntural. Su tratamiento debe ser integral, diversificado y de mediano plazo. Todos, como comunidad civilizada, debemos participar en su atención; “mediante un orden social justo y políticas públicas con enfoque preventivo, al otorgar medios y mayor educación para satisfacer las necesidades básicas de la población” (Marco Lara Klahr).

La violencia tiene solución en la medida que los conflictos que la alimentan desvanecen y la energía que contienen se reorienten hacia la paz. De lo que se trata es de convertir las contradicciones no zanjadas que se expresan en confrontaciones físicas, en proyectos de vida y no de muerte.

Las actuales causas que generan la violencia son conflictos no resueltos en por lo menos dos protagonistas principales: El Estado mexicano y la delincuencia organizada. Algunos de esos conflictos que generan violencia son de suyo irresolubles por naturaleza, y el esfuerzo deberá centrarse en mantenerlos bajo control, en un estado de invernación permanente. Porque la solución no es el uso de las armas a raja tabla para eliminar a una de las partes. Así lo enseñan las guerras o el holocausto, por ejemplo. En algunos casos, deja de haber conflicto por la pudrición que otorga la inmensidad del tiempo transcurrido. La guerra de Vietnam con EUA, es un buen ejemplo y aun así tuvieron que negociar los acérrimos enemigos para obtener la anhelada paz.

Otras contradicciones no son antagónicas (Mao Zedong, dixit). La solución no requiere de la aniquilación del otro. Es factible canalizar este tipo de conflictos hacia la construcción de una paz social duradera. Mediante el uso del diálogo, el intercambio de percepciones sobre la realidad, el convencimiento, el arte de ceder, la búsqueda de salidas dignas y la toma de acuerdos. Una paz, sustentada en la capacidad de los protagonistas para identificar factores de riesgo y trasmutar los conflictos a través del respeto irrestricto a la ley y a los derechos humanos (premisas sine qua non), por todos y para todos.

Parte importante de la violencia que sufre Guerrero se caracteriza por la constante violación a los derechos humanos, una delincuencia desatada, en un contexto de corrupción e impunidad, semi-paralización de la actividad económica, una escasa cultura de la legalidad y de la civilidad, tanto en instituciones como en la ciudadanía, no se diga en los delincuentes. Menester es comenzar, dando ejemplo público de enmienda, primeramente del Estado mexicano.

Para su verdadera extinción, a la violencia hay que analizarla y tratarla a partir de los conflictos que le dan existencia y que son su razón de ser. Para que eso suceda, tenemos que empezar por conocer la verdad del conflicto, sin ocultar o tergiversar nada, para conocer el verdadero peso específico de los hechos, circunstancias y partes concurrentes. Identificar así, con justeza, las responsabilidades, penalizaciones y reparaciones a que haya lugar.

Si a los ciudadanos nos toca afrontar los efectos colaterales, sumamente dañinos, de actos violentos por cualquiera de las partes en conflicto, no es dable estar pasivos; so pena de seguir siendo víctimas directas de la ruptura del entramado social. En este tema, la agenda de la corresponsabilidad social está por desahogarse en mucho, todavía. No somos parte directa del conflicto, pero sí de la solución; teniendo siempre presente que es un problema estructural y no solo de seguridad temporal que pueda conseguirse con actos de fuerza institucional y de justicia penal contra descuartizamientos y desollamientos. Por lo pronto a gobierno y sociedad nos falta intensificar el diálogo y la coordinación mutua hacia la transformación social y convertir un estado de chueco en un estado de derecho.


PD. El congreso local violó flagrantemente su propia ley orgánica, con un indebido proceso, para nombrar al nuevo Fiscal General Estatal. A pesar de eso, la dignidad de esa institución gubernamental fue salvada por la bancada del Movimiento Ciudadano, la diputada de Morena y algunos del PRD.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Caracterología de la violencia.


Héctor Manuel Popoca Boone.

Hablar de violencia en Guerrero, es casi como hablar de pescado en las pesquerías. Pareciera que la violencia es consustancial a estas tierras. No en balde muchos políticos y estudiosos sociales nos advierten que no osemos despertar al “Guerrero Bronco”, porque llegará con su oleada de más violencia y delincuencia de la que ya padecemos.

Para fines analíticos, existen diferentes tipos de violencia: La directa, la cultural y la estructural. 1).- La primera, es aquella donde se ve coartada o amenazada la satisfacción de las necesidades vitales del ser humano, (lo cual puede incluir desde la integridad física y mental, la dignidad, la identidad, la equidad, hasta abarcar el hábitat, la alimentación, el sustento, la libertad de tránsito y expresión, y el desenvolvimiento social). Porque de ellas, depende la sobrevivencia misma de un individuo, grupo o sociedad en general. La violencia directa es efecto, casi siempre, del ejercicio de las violencias de carácter estructural y cultural. Se concretiza por ser la emanada de la delincuencia organizada, tráfico de drogas, asesinatos, robo, conflictos bélicos, civiles o personales psico-traumáticas, entre otros.  

2).- La cultural, que se manifiesta en varias vertientes, entre ellas: su presencia cotidiana dentro de la familia, teniendo como protagonistas a los padres, entre padres e hijos o entre hermanos. La existente en las escuelas; con los alumnos, en el llamado bulling, donde la tensión violenta prevalece con el ninguneo peyorativo permanente a ciertos educandos; sin dejar de mencionar la violencia ejercida por los maestros a sus discípulos o por las pandillas estudiantiles o entre bandas callejeras. No dejemos de mencionar, por supuesto, las sentimentales aparejadas con las sádicos-pasionales.

Los muchachos, a través de la televisión, visualizan en grado superlativo, escenas y temas de violencia pura y sanguinaria. Arropadas en películas y videojuegos de acción. Difuminan la apología mayúscula de que ejercer la violencia es sinónimo de superioridad; y por tanto, de ser merecedores de un estatus social privilegiado entre sus semejantes.

La violencia cultural se da y se reproduce también en un ambiente creado por ciertos medios de comunicación masiva, incluidas las llamadas redes sociales. Donde se magnifican una serie de delitos y sucesos sangrientos, que giran en torno a los conflictos sociales, familiares e individuales que tienen a la violencia como lógico desenlace.

La difusión, constante y amarillenta, de la violencia, de la nota roja, en ciertos medios de comunicación, también es negocio redituable. En la violencia de tipo cultural quedan incorporadas todas las suscitadas por razones de género, etnia, de fanatismo, sectarismo y fundamentalismo político y religioso, sobre todo aquellas que enarbolan la muerte como acto de redención, provocando verdaderas carnicerías humanas a lo largo de la historia.

 3).- La estructural. Es la que viven todos los habitantes de escasos recursos que están sometidos diariamente a variadas tensiones corporales, psicológicas y emocionales. Provocadas por no tener empleo o ingreso económico suficiente para tener comida, vivienda y bienestar, tanto para sus personas como para sus familias. Las clases medias sufren también la zozobra que en cualquier momento serán sujetas de extorsión o su patrimonio les será dañado o robado; así como las provocadas por el estrés laboral o las concernientes al áspero hábitat urbano y rural. Otras no menos importantes son las causadas por los modelos políticos, económicos y sociales de corte neoliberal, que nos dominan y que a su vez detentan el monopolio legal del uso de la fuerza institucional.

De lo expuesto anteriormente se deriva un primer gran reto para todos: proponernos transformar la cultura de la violencia, a una cultura para la paz.

PD1. Vale la pena enfatizarlo: Los policías y los políticos son los más corruptos, de acuerdo a una encuesta del Inegi.

PD2. Encomiable el desempeño de la bancada de los diputados locales del Movimiento Ciudadano al proteger los genuinos intereses del pueblo.

viernes, 4 de diciembre de 2015

Planificación imposible.

Héctor Manuel Popoca Boone.

El ejercicio de la planificación como práctica de gobierno es obligatoria en Guerrero, de acuerdo a la ley estatal en la materia. Pero al igual que otras leyes, está solo para ser observada, más no para cumplirla cabalmente.

Casi nunca lo estipulado en un plan estatal de desarrollo se realiza en su totalidad. Tampoco el plan se convierte en guía y cause del esfuerzo gubernamental para la promoción del desarrollo y la aplicación del gasto público. Mucho menos en la implementación de políticas públicas acordadas con la ciudadanía.

Es un hecho de suyo antiguo que el ejercicio de gobierno está sujeto a determinaciones discrecionales y personales del gobernante en turno. Pasan a segundo término las prioridades consensadas con el pueblo. Frente a vastas carencias y demandas sociales hay una dotación muy limitada de recursos presupuestales para atenderlas.

De tal manera que el proceso de la consulta popular y la formulación del mismo plan devienen en ser distractores políticos o faramallas sociales, para salir del paso y cubrir el expediente legal. Lo malo es que se generan falsas y frustrantes expectativas en el pueblo. Sabido es por todos, que no habrá respuesta institucional a mucho de lo que ahí se recoja. La credibilidad gubernamental volverá a estar por los suelos. Sin embargo, lo bueno es que en tiempos de crisis de violencia, alentar la manifestación pública de anhelos de bienestar social es contribuir a edificar la paz.

Para 2016, como lo informó el secretario de finanzas estatal, el presupuesto de ing
resos para Guerrero se estima en 48 mil 409 millones de pesos, de los cuales el gobierno federal aportará ¡el 96.4 por ciento!

El grado de dependencia económica que tenemos de los recursos económicos provenientes de las participaciones fiscales y aportaciones federales es brutal. Eso reduce en mucho el grado de maniobra del gobierno del Estado, para implementar con mayor eficacia y cobertura las principales políticas públicas que sean señaladas en el Plan.

Tal subordinación económica contradice el federalismo constitucional y descubre un centralismo apabullante. Para colmo, la inmensa mayoría de los  recursos transferidos para el gasto público estatal llegan de antemano etiquetados para programas y proyectos previamente definidos por el gobierno federal. Además, estos recursos están sujetos a reglas y normas de operación estrictas, definidas por la Comisión Federal de Mejora Regulatoria para posteriormente ser autorizadas por la cámara de diputados federal para su acatamiento.

De no hacer lo que indique la federación respecto al presupuesto público transferido, la Auditoria General de la Federación, por convenio firmado, puede levantarles a los funcionarios estatales y municipales, actas de observaciones, pliegos de responsabilidades, sanciones administrativas o demandas penales, según sea la gravedad de las irregularidades federales detectadas.

De tal suerte que una verdadera planificación es un imposible, porque las autoridades estatales y municipales tienen maniatadas las manos por cuanto a la aplicación de los recursos federales transferidos se refiere. El lema de un gobierno neoliberal, es que no hay mejor plan que aquel que no existe. Ahí está la causa de la inoperancia de la planificación, no tan solo en el nivel estatal o municipal, sino también en el nacional.

Con plan o sin plan, el hecho contundente es que cada seis años la pobreza se incrementa, el desempleo se expande, la seguridad se extingue y la paz social está vuelta trizas. Lo único que ha crecido y prosperado en estas tierras del sur ha sido la maldita corrupción e impunidad. ¿O no?


PD1. El gran error político del ex gobernante Rogelio Ortega fue haberse metido de lleno, subrepticiamente, a la campaña electoral para apoyar a la candidata que fue de su preferencia, cuando no era esa la verdadera e histórica misión que debió cumplir con el pueblo de Guerrero. ¡Qué lástima!

PD2. Uno que pretende y suspira, por ocupar la titularidad de la Fiscalía General del Estado, resultó ser todo un caso para la reflexión, ya que se ha destacado como abogado defensor de poderosos malandrines y no del pueblo. ¡Sálvese quien pueda!





viernes, 27 de noviembre de 2015

Eliminación de la violencia contra la mujer.

Héctor Manuel Popoca Boone.

El 25 de noviembre pasado, se festejó el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, celebración anual aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas. Se trata de una conmemoración histórica para alzar la voz y recordar a la sociedad la gravedad del problema de la violencia de género, la violencia contra la mujer, cuyo impacto es de carácter mundial y de permanente actualidad. Así como señalar la impunidad de los autores en muchos de los casos y de los nimios esfuerzos gubernamentales de concientización, prevención y actuación en contra de los feminicidios.
Su origen se remonta al 25 de noviembre de 1960, cuando las hermanas Mirabal: Patria, Minerva y María Teresa, fueron asesinadas despiadadamente, en República Dominicana, por la policía secreta del entonces gobernante sátrapa, Rafael Trujillo, cuya dictadura fue responsable de la muerte de más de 50.000 personas durante los 31 años que duró.
Las tres hermanas fueron importantes activistas en la lucha por la libertad y la democracia en su país. Ellas, sus maridos y otros activistas del movimiento fueron condenados a más de tres años de prisión, aunque fueron liberadas meses después por presiones internacionales. Al mismo tiempo que las hermanas retomaron sus actividades libertarias, el dictador hizo lo propio con sus intenciones criminales para hacerlas desaparecer, de forma definitiva, de la faz de la tierra. El entonces siniestro general Pupo Román, fue el encargado de idear la emboscada que provocaría la muerte de las tres hermanas, quienes fueron apaleadas por la soldadesca hasta dejarlas muertas. La repercusión de este suceso fue mundial, de tal manera que marcó el comienzo del fin de la dictadura trujillista.
Ejemplos de extrema violencia en la historia contra la mujer han sido: El caso de Hipatia, mujer notable en las ciencias y filosofía de su época, apedreada, desollada y quemada por turbas fanáticas religiosas, azuzadas por el Obispo Cirilo de Alejandría. Abominable fue el hábito de matar bebes en la Roma antigua, China y la India milenaria  por el solo hecho de nacer niñas. Detestable es la práctica de los musulmanes en el norte de África de practicarles a las mujeres la mutilación genital extirpándoles el clítoris (ablación) y cociéndoles la vagina (infibulación). El deleznable hábito hindú de quemar vivas a las viudas en la piras de sus esposos muertos. Tiempos atrás, era costumbre judía que si las hijas de un sacerdote incurrían en fornicación, tenían que morir en la hoguera; si eran rechazadas en matrimonio por no ser vírgenes, merecedoras eran de ser apedreadas hasta la muerte. Aborrecible es también la práctica de lapidar a las mujeres que cometen adulterio por parte de los talibanes. Aberrantes son las violaciones tumultuarias, con trato semi-esclavizado, de las mujeres de pueblos vencidos en tiempos de todas las guerras. No menos fueron las políticas de genocidio de género practicadas por los nazis y la dictadura estaliniana.
Vergonzosamente persiste la violencia intrafamiliar que sufren muchas mujeres, sobre todo de clase humilde. Aún no es posible erradicar los feminicidios derivados de la pobreza social, así como tampoco disminuir la presión ejercida a las mujeres por los hombres para que aborten para no asumir la responsabilidad de haberlas embarazado. En México tenemos los tristemente famosos feminicidios en serie de Ciudad Juárez, aun impunes.
Mujeres emblemáticas también fueron: Juana de Arco, heroína de Francia, entregada a los tribunales religiosos para ser quemada viva. Las decenas de miles de “brujas” que a manos de la Santa Inquisición sufrieron horrendas muertes. Olimpia de Gauges, enviada a la guillotina en tiempos de la revolución francesa por defender los derechos de la mujer; la teórica marxista, Rosa Luxemburgo, vilmente torturada y asesinada por huestes paramilitares en la ciudad europea de Berlín, Sophia Scholl, estudiante alemana, decapitada por los nazis. Etc., etc., etc.
PD. Si usted quiere trascender su cotidianidad, trate de ser la diferencia, para que siempre sea una referencia.


viernes, 20 de noviembre de 2015

Laudato Si

Héctor Manuel Popoca Boone.

El título de este artículo es el nombre de la Encíclica del Papa Francisco. Es una carta solemne dirigida a todos los obispos, pero ésta la dirige también a todos los habitantes de la tierra. El tema que trata es por demás importante y versa sobre el uso y abuso irresponsable que hace la raza humana de este planeta, que es nuestro hábitat natural.

El Papa Francisco es  claro y directo. Denuncia que desde la revolución industrial a estas fechas, el avance y el poder que la ciencia y la tecnología le han conferido al ser humano, le han permitido explotar la tierra irracionalmente y degradarla sin ningún freno. Como si fuéramos “propietarios y dominadores” de ella y no contemplarnos parte integrante de la misma, como lo es el agua, la atmosfera, el suelo, el subsuelo, así como la posibilidad de convivencia con otros seres vivientes que la pueblan.

En Laudato Si, el Papa nos compele a todos a dialogar con todos, sobre el maltrato que le damos a este planeta que es nuestra “casa común”. No es la primera carta papal que trata del tema del deterioro ambiental global. Francisco menciona a sus predecesores Juan XIII, Pablo VI y Juan Pablo II, que alertaron sobre la catástrofe ecológica global.

Por ejemplo, el Papa Pablo XVI, señaló en una carta a la FAO, la “urgencia y la necesidad de un cambio radical en el comportamiento de la humanidad,… Porque los progresos científicos más extraordinarios, las proezas técnicas más sorprendentes, el crecimiento económico más prodigioso, si no van acompañados por un auténtico progreso social y moral, se vuelven en definitiva contra el hombre”.  Advierte sobre la grave crisis planetaria que padecemos “como consecuencia dramática de la actividad descontrolada del ser humano…” y como producto también de la expoliación y sobre-explotación inmisericorde de la naturaleza, que al paso del tiempo se nos ha revertido, convirtiéndonos ahora en víctimas de nuestras propias y descuidadas acciones (Calentamiento global, desglaciación y cambio climático, por ejemplo).

El Papa Juan Pablo II, llama la atención de que toda pretensión de cuidar y mejorar el mundo, supone cambios profundos en los “estilos de vida, los modelos de producción y de consumo, las estructuras consolidadas de poder que rigen hoy a la sociedad. El auténtico desarrollo humano posee un carácter moral y supone el pleno respeto a la persona humana, pero también debe prestar atención al mundo en donde interactúa y a la naturaleza de cada ser y su mutua conexión en un sistema ordenado”

Su predecesor, Benedicto XVI, enunció que “la degradación de la naturaleza está estrechamente unida a la cultura que modela la convivencia humana.”  También otro líder de la cristiandad, el Patriarca Bartolomé, nos convoca a “encontrar soluciones no solo en la técnica sino en un cambio del ser humano, porque de otro modo afrontaríamos solo los  síntomas.”  Propone “cambiar del consumo, al sacrificio; de la avidez, a la generosidad; del desprecio, a la capacidad de compartir, lo que significa aprender a dar y no simplemente renunciar. Es un modo de amar, de pasar, poco a poco, de lo que yo quiero, a lo que necesita el mundo… “

Para el desarrollo de su encíclica Laudato Si, el actual pontífice católico toma como figura emblemática a San Francisco de Asís, por su permanente entrega incondicional a los más pobres y abandonados, acompañada de la sencillez y alegría con que vivía en armonía con los otros, con la naturaleza y consigo mismo; así como por su permanente preocupación por la destrucción de los ecosistemas, la injusticia con los pobres, la indiferencia social y el menosprecio a la paz interior y exterior.

PD1. He aceptado la invitación de Luis Walton, para coordinar el Centro de formación política del Partido Movimiento Ciudadano. Yo ya bailé, ahora me toca enseñar a bailar.  
PD2. Bien por el congreso local, al convocar al Gobernador para que implemente el programa “crédito a la palabra familiar” y de esa manera apoyar al micro negocio en Guerrero.
PD3. Hay buenos indicios de que el nuevo gobierno estatal cubra mis salarios devengados y no pagados por el irresponsable ex gobernante Rogelio Ortega.


miércoles, 18 de noviembre de 2015

Desarrollo ganadero de la Costa Grande.

Héctor Manuel Popoca Boone.

En un sucinto libro, Silvestre Pacheco León, da cuenta de una experiencia interesante del desarrollo de la ganadería ejidal de la Costa Grande, durante los años de 1980-1982. Fue un programa financiado en forma bipartita con recursos públicos del desaparecido Programa de Inversiones para el Desarrollo Rural (PIDER) que coordinaba el gobierno federal, y por otra parte con créditos del extinto Banco Rural del Pacífico Sur.

El PIDER se encargaba de financiar el desmonte, el establecimiento de potreros y demás infraestructura ganadera. El crédito bancario era para la adquisición del ganado. La intención era desarrollar la ganadería en los ejidos y con los ejidatarios, a través de Unidades Ejidales de Producción Ganadera (UEPG), para fortalecer la proveeduría de alimentos en aquella región turística, así como aprovechar sustentablemente los recursos naturales que poseían los campesinos.

El autor del libro: La lucha de los campesinos ganaderos de la Costa Grande, hace una reseña del inicio, desarrollo, auge y declive de estas UEPG, donde se beneficiaron 1 500 campesinos de 11 ejidos, en los municipios de La Unión, Coahuayutla, Teniente José Azueta y Petatlán. El programa fue bien aceptado y los ejidatarios se organizaron para ser sujetos de crédito. Se construyó la infraestructura productiva y se adquirió el ganado. Empezaron a realizar ventas tanto de becerros para engorda fuera del estado, como ganado en pie que les compraban los coyotes que monopolizaban la entrada al rastro, para luego pasar el producto a los acaparadores, que lo vendían a las carnicerías de Zihuatanejo y éstas los colocaban en el consumidor final.

Algunas unidades ganaderas ejidales llegaron a contar con su propia carnicería en la ciudad, controlando de esa manera toda la cadena producción-consumo. En aquella época, los logros de la Unión Regional de las UEPGs la “ubicaron en la vanguardia de las organizaciones campesinas” de la región. En el desenvolvimiento de los proyectos hubo vicisitudes no previstas que hicieron abortar el programa posteriormente. Siendo estos problemas los relativos a la constitución y operación de los sujetos de crédito, donde prácticamente los funcionarios del banco daban las instrucciones a los ejidatarios sobre las tareas a realizar, convirtiéndose así en sus patrones de facto.

Después aparecen las ilegalidades de los inspectores de campo del banco que, coludidos con sus jefes, empiezan hacer corruptelas; reportando mayores gastos que los reales en el establecimiento de la infraestructura ganadera. Hacían firmar a los ejidatarios, casi a ciegas, cuanto papel les presentaban para cubrir sus pillerías. La compra de ganado, invariablemente se hacía en compañía de ellos, que se auto asignaban una comisión por las adquisiciones. En los contratos de crédito y en los abonos al mismo, los inspectores alteraban las cuentas. Cuando les era necesario, manipulaban las asambleas para que quedara una directiva en las empresas ejidales susceptibles de ser manipuladas. Los del banco promovieron la división entre los ejidatarios. Las intervenciones corruptas de los funcionarios bancarios fueron funestas, porque mucho de la operación de las UPGs fue orientado de “manera vertical, autoritaria y antidemocrática”.

Gracias a la intervención de jóvenes promotores y extensionistas sociales, honestos y progresistas, de otras instituciones, fue como se logró defender, hasta donde se pudo, los intereses de los ejidatarios frente a “una burocracia desinformada, anodina y corrupta, controlada por los caciques”; en contubernio con vetustas instituciones y con políticos en el poder.

PD1. Hay reincidencia en actos de delincuencia, cuando la impunidad mantiene su vigencia.

PD2. Políticos nacionales del PRD de mucho prestigio, como Pablo Gómez e Ifigenia Navarrete, han sido comisionados para entablar pláticas con los demás partidos políticos progresistas, con miras a establecer coaliciones electorales en futuros comicios. Pero en Guerrero, el perredista presidente municipal de Acapulco se ha encargado de torpedear ese esfuerzo, una y otra vez. Lástima.