viernes, 6 de marzo de 2020

Certezas e incertidumbres.


Hector Manuel Popoca Boone.


Es un hecho por todos sabido que, en el estudio del comportamiento del mercado, el fenómeno de la incertidumbre existe, más que el de la certeza. Existe como característica propia de su pleno funcionamiento; en virtud de que es uno de los principales engranajes de las actividades económicas que en él acontecen, en un lapso de tiempo. Hacer referencia al mercado es hablar del número de empleos que se generarán, el monto de recursos económicos que se invertirán como inversión productiva, así como el indicador por antonomasia (qué, quién y cómo producir) de los productos y mercancías que se estiman colocar en el mercadeo en cuestión.


A partir de un conjunto de datos estadísticos, históricos y presentes, así como de tendencias de carácter político, psicosocial, potencialidad económica, de grados de vulnerabilidad gubernamental y de fortalezas de cohesión social, los analistas construyen los posibles escenarios que se presentarán a futuro en una economía. Sus datos los proyectan sobre todo para construir el entorno de estabilidad y crecimiento que se espera y así tomar las decisiones económicas más convenientes, tanto públicas como privadas. Eso, tomando también en cuenta factores externos determinantes como son las guerras, los desastres naturales o los graves deterioros de la salud pública.


Los especialistas en la materia dicen que, en la economía actual del mundo hay más incertidumbres que certezas para invertir. Por ejemplo, inestabilidades del comercio internacional para compensar economías nacionales, imponiendo aranceles a productos que inciden en sus mercados internos, como lo es EUA con China; como instrumento de presión directa como la ejercida por EUA a México, por factores de migración internacional; la salida de Inglaterra del Mercado Común Europeo; los vaivenes en los precios mundiales del petróleo; las presiones militares de EUA con Corea del Sur para fortalecer su industria militar, …entre otros factores. 


Así pues, la economía mundial atraviesa una crisis que gira en torno a cuatro aspectos relevantes: honestidad, eficiencia, credibilidad y confianza; La falta de uno de ellos en forma importante, semiparaliza la cadena de valor global, es decir la producción de los bienes y servicios que la sociedad requiere y obstruyen el buen desarrollo de las haciendas nacionales. Son lubricantes esenciales de la maquinaria del mercado global. La economía de México esta semi estancada por tener vulnerados los cuatro factores mencionados. Son procesos viciosos gestados a lo largo de los años, difíciles de desarraigar, pero no imposible.


En palabras de José Alberto Castro: En México y en el mundo hay ausencia de líderes sinceros y comprometidos con la sociedad que nos lleven a tener relaciones justas y dignas entre nosotros. 


A los valores enarbolados por el presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador: No robar, no mentir, no traicionar, le debemos agregar uno más: el no matarás. Y todos esos valores se pueden lograr, no sin fuertes dificultades, en un marco de respeto y responsabilidad; aun cuando se presenten conjuntamente con sus graves secuelas: impunidad, corrupción, pobreza, desigualdad, inequidad, inseguridad y violencia.


Si pretendemos sentar las bases para la cuarta transformación deseada es imperativo hacer vigente el “Estado de Derecho”, que permita una activa participación y expresión ciudadana con libertad cívica, sobre todo de la juventud. Los políticos, funcionarios y empresarios deben de dar muestra permanente de la congruencia en el pensar, decir y hacer frente a la sociedad. Necesario es que la incongruencia sea superada por la congruencia como estilo de vida.


Paralelo a lo anterior, requerimos construir una economía equitativa de bienestar ciudadano, con tasas de crecimiento económico mejores que las tasas de crecimiento demográfico, solo así habrá mayores y reales oportunidades de trabajo digno y decoroso; y por supuesto, indispensables es que en los gobiernos federal, estatal y municipal prevalezcan la ética, que acuerpe a la autoridad y la honestidad que acuerpe la eficiencia.




sábado, 29 de febrero de 2020

Antorcha campesina.


Héctor Manuel Popoca Boone.


Los orígenes de esta organización política, económica y social se remontan a la época inicial de la década de los setentas, en lo que es ahora la Universidad Autónoma de Chapingo (UACH). En ese entonces, Escuela Nacional de Agricultura (ENA), ubicada en el casco de la ex Hacienda de Chapingo, en el municipio de Texcoco, Estado de México.


Surge lidereada por el ingeniero agrónomo, Aquiles Córdova Moran, a la sazón profesor de tiempo completo. En 1974, el profesor y sus seguidores enarbolaron la demanda de convertir la escuela profesional en universidad autónoma mediante una larga huelga, con la que buscaban legitimarse y entronizarse más entre la población estudiantil y magisterial.


Aparte de dar clases, era un activista político de izquierda, que emprendió la constitución de un grupo magisterial-estudiantil denominado “Los bolcheviques”. Fuertemente impregnado de la teoría marxista-leninista. El adoctrinamiento, la disciplina y su práctica deformada la aplicaron, en una primera fase, al interior de su organización, para después hacerse del control de la directiva estudiantil universitaria. De esa forma querían convertir la UACH en una “universidad-partido.”


Al no poder acceder por una vía democrática a la rectoría general de la Universidad, la tomaron a la fuerza (simiente de su vocación porril); llevando la situación universitaria a un punto insostenible, lo que provocó la entrada del Ejército a la UACH en 1976 y la terminación de su movimiento al ser expulsados los principales líderes “bolcheviques”, encabezados por su líder máximo.


Viendo truncado su crecimiento en la UACH, momentáneamente, cambian el terreno de su actuación política; participando en las preparatorias populares de la CDMX y del Estado de México. Ahí encontraron materia propicia para continuar con su desenvolvimiento, pero ahora vinculándose también con habitantes de colonias populares en sus luchas por vivienda. En esa etapa fue cuando se auto denominaron “Antorcha Popular” 


Accedieron a presupuestos públicos para programas sociales y fortalecieron su crecimiento a partir del desvío de parte de los mismos, para beneficio propio. Abandonaron su finalidad de formarse como partido político y prefirieron vivir de “los moches” gubernamentales y de canonjías económicas, como los financiamientos a fondo perdido para la creación de empresas productivas de alta rentabilidad, por ejemplo: gasolineras, entre otras. 


Para eso, se acercaron al PRI que era el partido político en el poder, con el que mantienen una alianza de mutuo beneficio, al convertirse en golpeadores sociales; orientando su fuerza de choque a desbaratar protestas populares opositoras a los gobiernos priistas. Huelga decir que su ideología de izquierda la desecharon y su adoctrinamiento y disciplina partidaria giraron en torno a la forma de pensar de su máximo líder, que siempre ha sido el profesor multi mencionado.


Como varios de sus miembros fundadores tienen raíces familiares en el medio rural, expandieron sus actividades de gestión de proyectos productivos y de servicios comunitarios a los campesinos de aquellos lugares donde tienen cierta presencia. Así, sus esfuerzos organizativos prosperaron más rápidamente en el medio rural, donde había menos competencia de liderazgo, ante el declive de la CNC priista. Dando mayor atención a determinadas zonas del país del centro-sur; volviendo a cambiar de nombre a su organización, para nombrarla ahora: “Antorcha Campesina” Hace un año, a la pérdida del PRI del gobierno federal, esta organización golpeadora, se amparó en la protección de gobernadores estatales y municipales priistas para proseguir su actividad expansiva en el campo. 


El Estado de Guerrero no es ajeno a la presencia de Antorcha Campesina. Su radio de acción abarca ya varios municipios de la Montaña, producto de las buenas relaciones que tiene con el gobierno estatal. A guisa de ejemplo, en el Programa de Fertiizantes-2019, campesinos de esta organización recibieron un mayor número de sacos de fertilizantes; sacrificando municipios indígenas que no fueron apoyados.


PD. Al fin, el gobierno federal aceptó la demanda campesina de validar el padrón de fertilizantes mediante asamblea comunitaria.

viernes, 21 de febrero de 2020

El desempleo en Guerrero.


Héctor Manuel Popoca Boone.

Las estadísticas económicas son engañosas cuando no se saben interpretar correctamente o cuando incorrectamente se festinan. Hay una reflexión irónica sobre este tema, de estudiosos del campo mexicano, a saber: “En México existen las mentiritas, las mentiras, las mentirotas y las estadísticas agropecuarias”. De tal suerte que, a ciencia cierta, no se sabe, por ejemplo, cuál es exactamente la producción y la productividad del maíz obtenida en Guerrero en un año específico; ya que los datos no tienen la exactitud ni la certeza requerida. Se levantan a través de muestreos y/o fotografías satelitales, con espectros dudosos de territorios sembrados. El margen de error puede ser significativo. Obviamente que los gobernantes y funcionarios adoptan las cifras al alza para efectos de sus informes gubernamentales o desempeños profesionales.

Por otra parte, y en otra secuencia de ideas, llama la atención la declaración pública del secretario del Trabajo y Previsión Social del gobierno estatal donde señala que “nuevamente Guerrero mantienen la tasa de desempleo más bajo en el país.” Señaló que mientras a nivel nacional subió de 3.5 a 3.6 por ciento, en Guerrero se mantuvo en 1.4, que sigue siendo la tasa más baja a nivel nacional.

Su declaración reciente, dada con bombo y platillo, causa extrañeza porque da a entender que son cifras del 2020; pero resulta que no, porque aún no termina el primer trimestre del presente año y el INEGI todavía no puede terminar de procesar las correspondientes al primer trimestre del año. La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), que levanta el INEGI, informa que, para diciembre del 2019, la tasa correcta de desocupación cerró en 3.1 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA) a nivel nacional, con datos ajustados por estacionalidad y Guerrero cerró con una tasa de 1.5 por ciento. Que de cualquier manera es la más baja del país.

Semánticamente llama la atención que el INEGI denomina “Tasa de Desocupación” a la proporción de la PEA, integrada por personas de 12 y más años que no trabajaron siquiera una hora durante la semana. Erróneamente pudiera entenderse que, con esta tasa de desocupación baja, Guerrero es un Estado donde la inmensa mayoría de la población está ocupada o sub ocupada y, por lo tanto, posee relativa seguridad económica; lo cual no es cierto.

Guerrero es uno de los estados más pobres del país, junto con Oaxaca y Chiapas. El PIB per cápita anual que genera así lo indica. Además, su tasa de crecimiento económico en 2019 permaneció estancado y el indicador de su actividad económica fue negativo (-1.13 por ciento) (INEGI). Por lo que los empleos formales e informales que existen están muy frágiles en el mercado laboral; es decir, generan ingresos de subsistencia que no sacan de la pobreza a la inmensa mayoría de la población.

No es necesario ser economista para saber que donde no hay suficiente inversión, no se pueden generar empleos permanentes, dignos y decorosos con capacidad de compra de bienes y servicios. Guerrero no tiene la suficiente inversión, ni pública ni privada, y no la tendrá a corto plazo, para salir de la situación de pobreza que lo distingue. Máxime cuando la inseguridad, el desorden y la violencia es lo prevaleciente y distinguible en estas tierras del sur, hoy en día.

Es más, las empresas están huyendo y numerosos guerrerenses emigran en búsqueda de mejor calidad de vida. Por eso es baja la tasa de desocupación; porque es fuerte la intensidad de migración de los guerrerenses que no encuentran trabajo en su tierra de origen. No tratemos de otorgarle a los datos la magnificencia que no poseen; porque “la mona, aunque de seda la vistan, mona se queda”.

PD. En el Programa de Fertilizantes-2019, que tuvo mucho respaldo de Amílcar Sandoval Ballesteros, tuvo fuertes irregularidades administrativas, posiblemente vinculantes con gran corrupción. Eso pasa por apoyar programas a tontas y a locas.





viernes, 14 de febrero de 2020

Logro agrario en Guerrero

Héctor Manuel Popoca Boone.
Desde hace 36 años, los regímenes neoliberales que gobernaron nuestro país, intentaron desaparecer al Ejido y los Bienes Comunales como núcleos agrarios sociales, no obstante que su existencia está consagrada en el artículo 27 de la Constitución Mexicana. Son conquistas campesinas de la Revolución Mexicana de 1910; es decir de la tercera transformación de México. 
Los gobernantes neoliberales trataron de reducir la tenencia de la tierra de carácter social por ser obstáculo para el desarrollo de la economía capitalista rapaz. Tenían necesidad imperiosa de incorporarlas al mercado de la desigualdad. Ante la resistencia campesina, trataron entonces de minimizar al ejido y comunidades como actores principales del campo. De tal suerte que los comisariados fueron convertidos en simples tramitadores de documentación, para regularizar la tenencia de la tierra si es que estas eran cedidas, heredadas, vendidas, expropiadas o rentadas.
La Ley Agraria establece que los núcleos agrarios tienen también funciones y responsabilidades de tipo jurídico, económico y social. Entre las principales, están la de representar legalmente al núcleo agrario, fomentar las actividades productivas y promover la cohesión social hacia su interior; así como preservar, administrar y defender los territorios que poseen. 
Estos últimos, han pasado a ser codiciados por las grandes corporaciones económicas nacionales y extranjeras. Sobre todo, los ubicados en zonas con alta potencialidad económica como son las de vocación turística, las dedicadas a la expansión urbana y aquellas que poseen recursos naturales estratégicos, de carácter energético, minero, acuífero o forestal, entre otros. Los núcleos agrarios socialmente más vulnerables son los más susceptibles de ser sometidos para fines del atraco y despojo.
En Guerrero, los terrenos de propiedad social ubicados en 1 257 núcleos agrarios, (que representan casi el 80 por ciento del territorio estatal) vuelven a tener especial atención municipal, estatal, nacional e internacional; por ser objetos de alta codicia económica; por ejemplo, en las concesiones mineras en zonas indígenas. 
La extinta Secretaría de la Reforma Agraria y la Procuraduría Agraria, en colusión con algunos comisariados y caciques regionales, eran cómplices del saqueo legalizado. Eso dio paso al surgimiento de las organizaciones campesinas productivas regionales, formadas para participar activamente en los procesos económicos que se dan en el medio rural. Con el paso de los años, los gobiernos neoliberales las fueron cooptando al ofertar a sus líderes candidaturas electorales, dinero directo o moches de programas institucionales.
También en Guerrero, el Programa de Fertilizantes gratuito devino codicia y control político-electoral, económico y social. Los principales protagonistas fueron los gobernantes estatales, municipales, partidos políticos, los lucradores sociales y los “amigos organizados”. En el año de 2019, con el traslado del programa al gobierno federal, se pretendió sustraerlo de esa maraña de intereses creados; estableciendo nuevos lineamientos para su operación; iniciando con la muy necesaria depuración del padrón vigente por corrupto y politizado. Lamentablemente el gobierno estatal, algunos conspicuos funcionarios federales, ciertos gobiernos municipales, en contubernio con seudo líderes campesinos, se opusieron desde un principio a limpiarlo; dando como resultado que el programa resultara todo un desastre. 
Este año, la Coordinadora de Autoridades Ejidales y Comunales de Guerrero ha logrado que las autoridades gubernamentales tomen consciencia sobre la importancia de llevar a cabo asambleas comunitarias para la veraz, democrática y transparente elaboración del padrón de beneficiarios y en la entrega oportuna y pertinente del fertilizante a los campesinos que verdaderamente siembran maíz, frijol o arroz.
Es fundamental que en las asambleas comunitarias (donde están participando todos los auténticos sembradores de maíz, con su documentación agraria en regla o no) se levante el padrón. Debido a que el tiempo apremia, los comisariados de los ejidos y bienes comunales están haciendo ya las asambleas y se han convertido en verdaderas contralorías campesinas. 

PD. Es de reconocerse la sensibilidad política y social del subsecretario de la SADER, Miguel García Winder, al admitir a las asambleas comunitarias como uno de los instrumentos necesarios para el adecuado funcionamiento del programa de fertilizantes 2020. Ojalá nadie interfiera directa o indirectamente para mal.

viernes, 7 de febrero de 2020

Es pequeño el pastel y está mal repartido.

Es pequeño el pastel y está mal repartido.

Héctor Manuel Popoca Boone.
        
No crecemos porque no hay suficiente ahorro nacional para invertirlo productivamente. De años atrás padecemos una economía estancada que nos convierte en un pueblo de pobreza acrecentada, en términos absolutos.

En palabras coloquiales, el tamaño del pastel que sale de los hornos anualmente, ya no alcanza para todos y la mayor parte es acaparado y se lo comen unos pocos que son los empresarios plutócratas y los prominentes políticos corruptos. La economía nacional la controlan unas cuantas manos, junto con el imperialista Donald Trump.

“El que parte y reparte, se queda con la mayor parte” dice el refrán popular. Cuando el pastel a repartir es pequeño (en nuestro caso el ingreso nacional), empieza el empobrecimiento generalizado de la población. Así de simple; así de grave. Anualmente ya no queda suficiente harina para hornear un pastel más grande. Durante decenas de años seguimos un modelo económico (neoliberal) que produjo una desigualdad social extrema.

El tamaño del pastel y su forma, es producto de la harina y el molde en que se cocina. Puede hornearse para producir muchos bolillos populares o pocos pasteles para paladares selectos. El mal reparto del pastel durante muchos sexenios trajo como consecuencia la concentrada acumulación del ingreso nacional; en donde a algunos cuantos se les exentaba de pagar el bonche de impuestos y se les otorgaban extraordinarias concesiones, contratos de obras y permisos que los convertían en poderosos empresarios monopólicos. El caso emblemático de esa práctica fue Teléfonos de México.

Los rubros más estratégicos de la economía de México estaban siendo absorbidos por los barones del dinero: La banca, la siderúrgica, puentes, libramientos y autopistas, la minería, los energéticos (petróleo, electricidad, telecomunicaciones y electrónica). No se diga de aeropuertos y terminales marítimas, de transportes y ferrocarriles de carga, entre otros. El presidente de la República, López Obrador (AMLO) ha parado en seco esta dinámica económica socialmente perniciosa.
Excluyendo a la pequeña y mediana empresa (que también sufren los estragos de una economía monopólica), los grandes empresarios, al otear la intención presidencial de disminuir algunos de sus múltiples privilegios, empiezan con sus chantajes económicos: no invierten, dicen, porque hay incertidumbre e inseguridad nacional; o sea, amagan con paralizar la economía del país en perjuicio de la ciudadanía en general. Mientras tanto, si el pastel es chico, le toca al rico.

De esta forma, los pobres aumentaron por las bajas remuneraciones que perciben en el medio urbano al no contar con empleos calificados y salarios dignos; y los siempre castigados precios de los productos de campesinos pobres. El explosivo crecimiento de empleo informal fue la tabla de salvación de muchas familias proletarias.

La desigual e inequitativa distribución del ingreso nacional además de pobreza y miseria conlleva delincuencia y violencia, así como corrupción e impunidad como sistema de vida pública y privada. En algunas zonas del país ya provoca ingobernabilidad. La zozobra y el lamento popular se agrandan ante la ineptitud e impotencia gubernamental para su contención; y si a eso le agregamos los estragos del narcotráfico y la trata de seres humanos, vía prostitución o migración, podemos entender más nuestro estancamiento.

Ahora estamos al borde de un posible retroceso económico; como producto histórico de una gran injusticia social acumulada, que empieza a configurar estallidos sociales regionales fuera de control y de gran impacto nacional.

De ahí que el actual gobierno de AMLO opte por reorientar el presupuesto federal otorgándole preferencia a una mayor cobertura de los programas sociales y no del reforzamiento privilegiado a la inversión privada; aun cuando ésta última mezquinamente canalice sus excedentes económicos al gasto suntuario y superfluo; o a colocarlos fuera del país; disque para tenerlos a salvo de la chusma.

PD. Cuando imperaba la economía neoliberal, el progreso de pocos fue la razón de ser de la pobreza de muchos mexicanos.

viernes, 31 de enero de 2020

Resquebrajamiento político


Resquebrajamiento político.

Héctor Manuel Popoca Boone.

Es sorprendente el acelerado resquebrajamiento del partido MORENA, que actualmente guía los destinos del país. Los demás partidos están de plácemes, porque ven ampliadas sus posibilidades de retomar el poder y las canonjías que de él se derivan. El PRI y el PAN están en la lona, pero no muertos.

Una parte de morenistas heredaron vicios que el pueblo repudia de tiempo atrás, como son: la formación de grupos mafiosos, manipulación de recursos, procesos y estructuras orgánicas; la toma de acuerdos al margen de los estatutos que conlleva indisciplina partidaria, comportamientos sectarios o la obligatoriedad, de facto, de pertenecer a una tribu política.

Atisbada está la ambición, descarada y desmedida, de determinados líderes morenistas por riquezas materiales; provenientes de los dineros públicos que los gobiernos les transfieren a través de las prerrogativas electorales o de las arcas públicas. Algunos empiezan a adoptar la consigna de que el poder se obtiene con grandes cantidades de dinero para comprar votos o para cohesionar a más seguidores. Se trata también, dicen, de recuperar y/o pagar lo invertido en las campañas electorales, a la par de acrecentar el enriquecimiento económico personal. La ideología sale sobrando y a la vez olvidada deliberadamente.

Están surgiendo hacia su interior las prácticas corruptas y las propensiones a corromperse. Han dado paso a la consigna: “divide y vencerás”; para seguir fortaleciéndose como grupo político. El poder económico doblega a la persuasión ideológica. El contubernio vergonzante con empresarios y delincuentes, subregionalmente sigue arraigado. La complicidad se expande y la impunidad se asoma de nueva cuenta.

Insisto, ciertos militantes de MORENA están adoptando comportamientos deshonestos e ilegítimos con el consecuente abandono de una moral conductual y el olvido premeditado de principios, programas y acciones para el progreso de México en general y Guerrero en lo particular; lo peor, es que ya no se inmutan ante la crítica fundamentada y desinteresada, porque lo infalible les pertenece por definición, dentro de un manto protector de impunidad, premeditada sordera y ceguera. Sus muchos triunfos electorales logrados, los han obnubilado.

¿Quién cree y confía en los políticos?, pregunta generalizada que de nuevo se expande por el país a causa de la acción corrupta y viciosa. El espectáculo que da MORENA-Guerrero es sencillamente patético; concita decepción grande y profunda, por que nada tiene que ver con la ideología política que enarbolan para la acción necesaria en el logro de las transformaciones que se persiguen.

La inclinación a la mendacidad y a la hipocresía toman carta de naturalización. Una parte de sus gobernantes municipales, funcionarios públicos y legisladores, pierden compromiso, sensibilidad social y se alejan del pueblo para disfrutar los deleites que les depara incorporarse a la burguesía política. El desvío de recursos públicos sigue estando al orden del día.

De seguir así, los morenistas entraran a fortalecer más la acción pública de hacer a los pocos ricos, más ricos; y a los muchos pobres, más pobres. También vendrá, más temprano que tarde, la desinformación de los resultados obtenidos de su quehacer público. La no transparencia que, en el pasado concitó delitos y corrupciones por doquier, allana el ejercicio del conciliábulo y la intriga. Parece ser que están reciclando lo peor del PRI y del PAN.

Los errores en la manera de gobernar y de hacer política todavía son reducidos y focalizados, pero se magnifican por los opositores que buscan que el pueblo se decepcione pronto de Morena.
De continuar así, van directos al despeñadero. ¿O no?

PD1. “Morena se sale de mi corazón” Porfirio Muñoz Ledo.

PD2. La compra del fertilizante-2020, lleva dos meses de retraso. El levantamiento del padrón de beneficiarios, un mes. El análisis del suelo agrícola queda descartado por desfasado. La acción institucional, permanece aletargada. Deveras que no escarmientan.

sábado, 25 de enero de 2020

El VIH-SIDA en las mujeres.


Héctor Manuel Popoca Boone.

Una gran y apreciada amiga de muchos años atrás, Ayo Heinegg Magwood, que vive en la ciudad de Washington, D.C., capital de EUA, cual trabaja meritoriamente en un colectivo civil de mujeres afronorteamericanas “ The Women´s Collective”, me informó, por correo-e, la naturaleza que tiene tal asociación sin fines de lucro sino con propósitos y finalidades humanistas bien claras de apoyar con servicios, sociales y solidarios, de tipo preventivo y asistencial, a las personas que se identifican como mujeres y que padecen VIH o SIDA.

Son mujeres con triple carga de sufrimiento: tener que lidiar con esa devastadora enfermedad, cuidar y educar aquellos hijos suyos no infectados y sufren la mayoría de ellas carencias económicas. Muchas de las mujeres que concurren a solidarizarse mutuamente, tienen como elemento común que sus vidas las transcurrieron en situaciones de pobreza, haciendo más complejos y lacerantes sus destinos humanos.

Desde la niñez enfrentaron una combinación de situaciones sumamente adversas que van desde el abuso sexual, violencia doméstica, machismo exacerbado, frágil salud, traumas emocionales, trastornos mentales, discapacidad de aprendizaje, bajos niveles de educación; para después, en la adolescencia, enfrentar el trabajo sexual de supervivencia, embarazos no deseados, alcoholismo, drogas, delincuencia, encarcelamiento y falta de vivienda; concitando repudio y discriminación de los integrantes de sus familias ampliadas, generalmente ya desintegradas, que fueron causal de la salida de sus hogares a temprana edad.

Me informa mi amiga Ayo Heinegg que “The Women´s Collective” está dirigido por una mujer ejemplar. Por su entereza, templanza y fortaleza: Patricia Nalls, una migrante llegada a EUA procedente de Guyana, cuando tenía 12-16 años de edad y hoy ronda los sesenta y tantos años. Ella fue diagnosticada con SIDA en 1986, poco antes de que su esposo y su hija de tan solo tres años, murieran a causa del SIDA”. La pareja sentimental de Pat se había infectado del virus mortal sin saberlo; consumía drogas por vía intravenosa desde mucho antes de conocerla. Los médicos no pensaron en examinar al esposo e hija para detectar la posibilidad de haber contraído el VIH-SIDA, ya que en ese entonces se pensaba que solo afectaba a hombres homosexuales. Para el momento en que fueron diagnosticados después, el padre e hija tenían el terrible virus en toda regla y estaban cerca de la muerte.

Patricia Nalls, la directora de este colectivo de mujeres, tenía 29 años cuando quedo viuda, madre desamparada, portadora del SIDA y desde entonces trabaja con empeño para poder sobrevivir, sostener y darles educación a sus otros hijos sanos; por si fuera poco, ahora apoya a través de su asociación a otras mujeres afronorteamericanas portadoras de esa enfermedad letal. 

“Patricia Nalls ha sido reconocida por su heroísmo, fuerza y determinación, tanto a nivel de su país adoptivo como en la esfera internacional. En los medios de comunicación masiva y con muchos premios prestigiosos, como Washingtonian of the Year 2010, Premio NAACP Youth Council, Premio Gloria Steinem, Premio Heroes in the Struggle 2005 y el Premio Internacional de los Pueblos del Caribe, entre otros. También apareció en las revistas Essence, Peoples, Newsweek, The Washington Post y en las cadenas televisivas de su país, incluido un premio de WJLA Channel 7 Tribute to Working Women.”

Desde que conocí a Ayo Henegg en una de sus estancias en Atoyac, Guerrero, estuvimos de acuerdo que no hay mayor causa de violencia social que aquella que es provocada por la situación permanente de pobreza de los pueblos. Mientras haya pobreza, habrá violencia y entre más amplia sea la primera más aguda será la segunda.

PD. “Hacer todo el bien posible, amar a la libertad por encima de todo y aun cuando fuera por un trono, no traicionar nunca la verdad” Ludwig Van Beethoven.

lunes, 20 de enero de 2020

Evaluación del programa de fertilizantes del 2019.




En el año 2019, en una visita a Guerrero siendo candidato a la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador (AMLO), se comprometió a asumir la responsabilidad del Programa de Fertilizante gratis para el Estado. Al ganar las elecciones federales, reiteró dicho compromiso en otra visita que hizo ya teniendo la calidad de Presidente Electo.

En varias ocasiones el presidente AMLO se ha referido públicamente al Programa de fertilizantes de esta entidad federativa como un programa que se ejecutaba en forma corrupta.

A partir de esas declaraciones públicas del presidente, colaboradores cercanos del Secretario de Agricultura, Víctor Manuel Villalobos, me llamaron para invitarme a que me fuera a la CDMX con el fin de integrarme a un equipo de trabajo y ayudarlos a diseñar una estrategia operativa para el programa de referencia; cuidando sobre todo que el gobierno federal no cayera en la corrupción en su ejecución durante el año 2019.

Diseñada que fue la estrategia para la compra, traslado y distribución del fertilizante en todos los municipios del Estado, ésta fue aprobada por el Secretario de Agricultura y posteriormente autorizada por el presidente de la República. En enero de 2019, se me designó para ejecutar el programa en Guerrero, como único Estado piloto a nivel nacional para el año de referencia.

La nueva estrategia diversificaba la posibilidad de la adquisición, importación o compra nacional, producción y distribución del producto; contando con lineamientos flexibles para su ejecución; bajo reglas de operación muy distintas a las vigentes hasta 2018; previniendo que el programa de fertilizantes no estuviera sujeto a la manipulación política, económica y social; ya sea a través de los famosos “moches”, el clientelismo político-electoral o para mantener la ficticia “estabilidad y paz” imperante en el campo guerrerense.

A diferencia de otros años la adquisición y distribución del producto se preveía hacerla a precios más bajos que los prevalecientes en el año 2018, en un sesenta por ciento, sin descuidar la buena calidad el agroquímico y que se colocara en puntos estratégicos cercanos a los pueblos de los productores de granos básicos.

Necesario era depurar y erradicar los padrones de beneficiarios que estaban muy distorsionados. Para limpiarlos se propuso como alternativa más idónea el levantamiento de nuevos censos a través de democráticas y transparentes asambleas comunitarias de pobladores-productores de maíz, frijol y arroz.

Dichas asambleas públicas debían de realizarse en cada uno de los pueblos-productores, contando como testigos presenciales y certificadores del buen empadronamiento y entrega individual del apoyo a servidores públicos de la Seder, Segalmex, de la Procuraduría Agraria, del Registro Agrario y de los servidores rurales de la Secretaría del Bienestar.

Se preveía también la activa participación del gobierno del Estado y de los presidentes municipales e integrantes de las mesas directivas de los núcleos agrarios, en las tareas de traslado del producto de los centros de distribución a las comunidades beneficiadas y el respectivo monitoreo social del programa. Se iba a privilegiar la transparencia de cada una de las etapas del programa.

La distribución sería mediante cupones directos e individuales al productor y no a las organizaciones sociales como anteriormente sucedía. Los líderes sociales podrían estar presentes únicamente como testigos, sin tener derecho a una participación formal, ni emitir como grupo en particular ninguna directriz al programa.

El presidente AMLO fijó la fecha del 8 de febrero del 2019 para asistir a Ciudad Altamirano. Municipio de Pungarabato, en la Región de Tierra Caliente, a dar el inicio del programa personalmente.

El gobernador del Estado y el Secretario General de Gobierno (éste último tras bambalinas) se opusieron tajantemente a los nuevos lineamientos operativos del programa de fertilizante 2019; sobre todo en lo concerniente a las asambleas comunitarias, porque según ellos esa estrategia atentaría contra la supuesta estabilidad social en el medio rural. De tal forma que solicitaron audiencia con el secretario federal de Agricultura, Víctor Villalobos Arámbula, en la CDMX, antes de la inminente visita presidencial para pedirle me removiera del programa por una parte y que no se hicieran las asambleas comunitarias de productores. El gobernador del estado, se hizo acompañar del tristemente famoso (por practicar desvíos de recursos federales) Amílcar Sandoval 

A mediados de enero del 2019, El Secretario de Agricultura del gobierno federal aceptó, ante la petición expresa del Gobernador Héctor Astudillo, mi retiro como responsable estatal del programa que se reseña, concentrándome en las oficinas de la SADER en la Ciudad de México, para apoyarlo en otros programas agropecuarios de cobertura nacional.


Por mi parte, también le pedí al secretario, Víctor Villalobos A., mi traslado a la capital de la República para no servir luego de pretexto del fracaso en la ejecución del programa debido a los muchos errores que se iban a cometer, tanto por el gobierno federal como por el gobierno estatal.
También le informe que los “amigos organizados” cargando rifles de asalto nos detuvieron en un retén en las faldas sierreñas del municipio de Coyuca de Catalán; amedrentando subliminalmente a nuestra brigada de trabajo si ellos no recibían también fertilizante para sus “flores”, con el respectivo pago de derecho de paso por sus vastos dominios en la región de Tierra Caliente.

Después de su visita al secretario de agricultura, el gobernador del estado junto con su “maestro incómodo”, puso en marcha el linchamiento político y mediático de mi persona que ya se había planeado con anterioridad, a puerta cerrada, en la Casa de Gobierno; estableciendo para eso alianza con algunos muy conocidos lucradores sociales del medio rural, encabezados por el lépero de Evencio Romero.

Por tanto, de facto, la coordinación general del programa quedó en manos del gobernador que convocaba a múltiples reuniones de trabajo con diversos actores, presidentes municipales del medio rural, así como con mal afamadas organizaciones sociales mocheadoras de sus agremiados y de las instituciones como lo es Antorcha Campesina.

Por su parte, la SADER envió a Jorge Gage Francois (que mantenía amistad de suyo antigua con Florencio Salazar Adame) para asumir la responsabilidad formal operativa del programa en Guerrero; haciéndolo conjuntamente con el delegado federal de los programas de desarrollo, Amílcar Sandoval que, además de vocero público y seudo verdugo laboral, se volvió personaje incondicional del gobernador. El centro de la coordinación estatal del programa lo establecieron en un flamante hotel de la ciudad de Chilpancingo que se encuentra ubicado en el bulevar Vicente Guerrero.

Los sucesos anteriormente narrados hicieron que el inicio real del programa fuera muy retrasado en el tiempo previsto, con repercusiones funestas por todos sabidas al hacer a un lado los lineamientos operativos originalmente diseñados y suspendidas las primeras asambleas comunitarias realizadas en los municipios de Coyuca de Catalán y de Pungarabato.

Por medio de licitación pública federal, se compró la mayoría del fertilizante, (contenido en sacos rotulados con el logotipo del ¡Gobierno del Estado!) a la empresa monopólica AGROGEN, donde es accionista mayoritario el exgobernador, Rubén Figueroa Alcocer; quién también puso a disposición del programa su flotilla de camiones de carga para el traslado del fertilizante de su planta fabril a los centros de distribución en cada municipio de Guerrero. ¡Negocio redondo! ¡Uf!

Por tanto, hay corresponsabilidad compartida del Gobierno Federal junto con el Estatal en el fracaso parcial del programa de fertilizante 2019 en Guerrero. Es injusto el deslinde que hacen las autoridades estatales de la mala operación del programa. El presidente de la República lo sabe bien. De lo que se trata ahora es de tomar experiencia de las múltiples fallas y de otros factores climatológicos adversos que se presentaron para evitarlos en el programa de fertilizante 2020, en donde por disposición presidencial también participarán los estados de Puebla y Tlaxcala.

En la CDMX, la coordinadora estatal de comisariados ejidales y de bienes comunales de Guerrero, ya le presentó al Coordinador General de los Delegados Federales de los programas para el desarrollo, Gabriel García, una serie de propuestas de lineamientos operativos que, después de conocerlas y analizarlas, les expresó a los ahí presentes que él también las hacia suyas. ¡En hora buena!

viernes, 7 de junio de 2019

Poder Agroalimentario


Héctor Manuel Popoca Boone.

La amenaza del presidente Trump de imponerle a México aranceles progresivos desde el 5 hasta el 25 por ciento a las exportaciones que realizamos a su país, a partir del próximo lunes, por resistirnos a reprimir a nuestros hermanos centroamericanos, migrantes, que vienen huyendo de la hambruna y violencia que asola a sus países de origen, es por demás inaudita y el intento de extorsión es insólito, repudiable y deleznable a todas luces.

 Nuestra balanza comercial de bienes y servicios agroalimentarios con el mundo es favorable; esto es que, de 32 444 millones de dólares que arrojaron las exportaciones de México al resto de mundo, nuestras importaciones fueron de 27 172 millones de dólares; resultando positivo el saldo a nuestro favor en 5 268 millones de dólares en el 2018.

De las exportaciones que México realizó en ese año de productos agroalimentarios para Estados Unidos, estas tuvieron un valor de 26 598 millones de dólares; o sea representaron el ¡82 por ciento! del total de nuestras exportaciones; por lo que México entrará en un estado delicado, económicamente hablando, de establecerse los aranceles. Considérese también que el no tener mayores divisas, por el encarecimiento de las importaciones de gasolinas, indefectiblemente la capacidad de compra en el exterior de granos básicos que hacemos de EUA también se encarecerá a causa de la depreciación de nuestra moneda frente al dólar, cosa que por lo demás ya se ha iniciado. Analistas auguran severos efectos en nuestro crecimiento económico anual que iría de 0.3 por ciento a -1.5 por ciento; es decir entraríamos en recesión de llegar al 25 % de carga arancelaria.

De esta forma, en lo económico, las medidas arancelarias se le revertirán a su promotor en virtud que generarán desempleo en el campo mexicano y por consecuencia los jóvenes ingresaran y engrosaran el ejercito de migrantes de reserva.

Con la amenaza del presidente de EUA, ahora más que nunca, resalta la importancia de ser menos dependiente en materia de alimentos con EUA y diversificar aún más nuestras exportaciones e importaciones con el resto del mundo. De cumplirse el ominoso amago, el poder adquisitivo de nuestra moneda se verá afectado. México dejará de recibir buen monto de divisas y se depreciaría el peso mexicano volviendo inútil la firma del tratado de libre comercio con EUA y Canadá.

El que les respondamos con la misma moneda, con la imposición de aranceles a las importaciones agropecuarias que realizamos de EUA causaran poca mella, puesto que no tenemos una agricultura fuerte comparada a la del vecino del norte. Si EUA importan hortalizas y frutas (alimentos no esenciales, pero de alta rentabilidad económica) de México, las importaciones de productos del campo de EUA a México si son vitales debido a que se trata de granos básicos, (principalmente maíz amarillo y blanco) de los que somos deficitarios en un 45 por ciento de nuestro consumo. En otras palabras, dependeríamos alimenticiamente en forma más cara de nuestros vecinos norteamericanos y perderíamos soberanía alimentaria y libertad en nuestro propio territorio (“tercer país seguro”) más de la que ya perdimos con el régimen presidencial de Peña Nieto.

Este desafío nada menor debe hacernos reflexionar para estar mejor preparados para los embates del comercio mundial, así como de las presiones del Gobierno de Estados Unidos en los intentos de doblegarnos y acatar comportamientos inadmisibles y perjudiciales ya que vulneran nuestra soberanía nacional; la alimentaria en lo particular.

Para el caso de Guerrero, se deben empezar a visualizar programas compensatorios de tipo comercial hacia el mercado interno para los productores cuyos productos tradicionalmente se dirigen al mercado estadounidense como lo son: el mango, el melón, la miel y el café. (No incluyo la marihuana, la heroína y el trasiego de cocaína por razones obvias).

PD. En política como en la música, hay que saber bien combinar los sonidos con los silencios.

viernes, 24 de mayo de 2019

Desafíos externos.


Héctor Manuel Popoca Boone.

México no puede existir como ínsula, ni tampoco es autosuficiente en todos los ámbitos; como para darse el lujo de no depender de nadie o evitar situaciones que en la actualidad escapan a su control. Sobre todo, si son fenómenos que se presentan a nivel mundial e impactan de diferente forma a cada una de las naciones. En la medida que podamos sortear con buenas políticas de gobierno los diversos desafíos que frenan nuestro progreso es como mejor librados saldremos de ellos o por lo menos, disminuir a su mínima expresión sus impactos negativos.

La globalización en muchos y diversos aspectos nos obliga a practicar, en cierta magnitud, la interdependencia internacional. En lo económico, en las diversas actividades concernientes a la producción y al comercio lo hemos constatado; desde la fabricación de ropa casual hasta en la extracción masiva de nuestros recursos energéticos con tecnología de punta. Las variaciones en las exportaciones e importaciones de economías como la nuestra están sujetas a las inestabilidades que suceden en los mercados internacionales. De tal suerte que, por ejemplo, los Estados Unidos y China han entablado una “guerra de aranceles” que vuelven atractiva las exportaciones de acero mexicanas y, por consecuencia, la generación de divisas.

La polarización económica (tanto la interna, como la externa) provoca el fenómeno reiterado: pocos con mucho y muchos con poco; encareciendo los bienes y servicios en el mercado y haciendo difícil su acceso a la mayoría de la población; el progreso social mengua y la migración aumenta. Agréguesele a los anterior los factores energéticos (petróleo, gas, agua, etc.) que también entran en la puja por su control económico trasnacional; y son ejes estratégicos para cualquier tipo y magnitud del crecimiento económico ya sea con desarrollo social o sin él porque las buenas y estables cifras macroeconómicas de tipo financiero esconden casi siempre depauperación social.

Las crisis financieras internacionales impactan en mucho los sistemas bancarios y de intercambio de monedas locales, por la interdependencia mundial con que funcionan, además de frenar el crecimiento económico mundial. La inflación y la devaluación de la moneda son mecanismos no deseados pero necesarios que utilizan los países capitalistas para no incurrir en desajustes macroeconómicos, principalmente de deuda pública estancando a las economías nacionales, reduciendo sus capacidades de pago y debilitando sus reservas monetarias.

Efectos perjudiciales de lo anterior son las migraciones transnacionales de hombres y sus familias en búsqueda de paz, trabajo, seguridad y bienestar en otras naciones ajenas a las de su origen. Ejemplo de ello son el desgajamiento de pueblos africanos que se dirigen principalmente a Alemania, Francia y los Países Bajos; los de Europa Oriental y los grupos trashumantes de países árabes por razones bélicas, de carácter territorial, étnico o religioso; y en América el fenómeno migratorio masivo de familias centroamericanas que se dirigen hacia Estados Unidos pasando por México.

Convivir con el gobierno de Estados Unidos le resulta difícil y complejo a México. El presidente Trump no ceja de actuar con prepotencia carente de diplomacia hacia nuestro país, invocando un localismo grandilocuente y recalcitrante al estilo de Mussolini. La inestabilidad económica provocada por la imposición a la alza de aranceles en nuestro comercio regional, ya sea en productos agrícolas o de la industria local, refleja poca animosidad de cooperación internacional multilateral por parte de EUA; así como un fuerte proteccionismo que creíamos nunca jamás adoptaría por ser el país promotor que más participación e intención tuvo en el pasado para establecer el modelo económico neoliberal en aquellos países de los que tiene control financiero a través del Banco Mundial o del Fondo Monetario Internacional.

Actualmente en su agenda internacional, México vuelve a enarbolar distinguidamente los principios y posturas de antaño, ante la situación crítica por la que atraviesa Venezuela: Autodeterminación de los pueblos, respeto a la soberanía nacional y solución de los problemas en forma pacífica.



El Plan de AMLO y el campo mexicano. (3)



Héctor Manuel Popoca Boone.

 México no puede permitirse seguir teniendo condiciones precarias en el sector rural, puesto que son las que provocan la expulsión de jóvenes al no encontrar alicientes en materia de salarios y empleos; son prácticamente huidas en falso realizadas en forma permanente, plagadas de incertidumbre económica e indefensión completa. Agréguesele a lo anterior las migraciones encaminadas hacia la delincuencia organizada y a los ámbitos de la violencia de manera constante. De ahí el principio rector del Plan. “No s migración por hambre o por violencia”

No tiene desperdicio alguno el siguiente párrafo del plan propuesto a la nación: “El sector agrario ha sido uno de los más devastados por las políticas neoliberales. A partir de 1988 se destruyeron mecanismos que resultaban fundamentales para el desarrollo agrario; se orientó el apoyo público a la manipulación electoral y se propició el vaciamiento poblacional del agro. Las comunidades indígenas, que han vivido desde hace siglos la opresión, el saqueo y la discriminación, padecieron con particular intensidad esta ofensiva. Las políticas oficiales han favorecido la implantación de los megaproyectos y han condenado al abandono a comuneros, ejidatarios y pequeños propietarios. Ello no sólo ha resultado desastroso para los propios campesinos sino para el resto del país: actualmente México importa casi la mitad de los alimentos que consume, así como la mayor parte de los insumos, maquinaria, equipo y combustibles para la agricultura.”

 El plan reconoce que hay resultados positivos en el crecimiento de la agricultura mexicana gracias a la producción de productos exportables (hortalizas y frutales) que representan buena cuantía de la riqueza rural generada; pero también explica que el beneficio no ha sido socializado, sino apropiado por una reducida porción de unidades productivas, es decir, de pocos potentados empresarios rurales del occidente y norte del país. Así, mientras el 73 por ciento de las Unidades Económicas Rurales a nivel nacional perciben ingresos netos de no más de 17 mil pesos, otro 8 por ciento obtiene ingresos superiores a los 562 mil pesos por unidad productiva según estadísticas de la Secretaria de Agricultura.

Con las buenas cifras macroeconómicas referidas a las exportaciones de productos agrícolas han tratado de maquillar la postración y la dependencia en la producción alimentaria en general. Afirma el Plan que el esfuerzo económico debe orientarse más a fortalecer un mercado interno que permita la construcción de una “economía para el bienestar” de todos, por todos y para todos. Una economía social y humana.

Hablar del campo mexicano es describir, en buena parte del territorio nacional, el fenómeno de la injusticia rural en lo económico, político, social y de sus consecuencias en materia de inseguridad, violencia y delincuencia. Cortar de raíz las causas y no solo los yerros de ellas es el camino más acertado para reconstruir la cohesión destrozada, la ingobernabilidad, la inhibición de la actividad económica o de plano, la vida de los seres humanos. El principio rector: “No hay paz sin justicia” que marca el Plan es ineludible para la pacificación rural y para establecer bases sólidas para la reincorporación social de la juventud al ámbito de los estudios o del trabajo remunerado.

Estipula el Plan: “El país requiere una democracia vigorosa basada en instituciones y mecanismos, democráticos tanto representativos como participativos; asegurando así que la población se erija como el timonel del destino nacional” Para los mismos efectos y como otro paradigma de política, el Plan establece que “La democracia significa el poder del pueblo”. Por tanto, es relevante la importancia que adquieren en este sexenio las asambleas comunitarias rurales, como instrumento de programación y designación de apoyos gubernamentales a productores rurales.

PD1. Guerrero, bañado en sangre, violencia y delincuencia; corrupción y mentiras; donde campea el dolor y la ingobernabilidad. “Al margen de la ley, nada; por encima de la ley, nadie”, así dice un canon en el Plan presidencial.





martes, 14 de mayo de 2019

El Plan de Amlo y el campo mexicano. (2)


Héctor Manuel Popoca Boone.

Uno de los principios rectores y transversales de la propuesta de Plan Nacional de Desarrollo, entregado a la Cámara de Diputados para su aprobación por el actual Presidente de la República es: “No dejar a nadie atrás, no dejar a nadie fuera”. Tiene como propósito permear y tamizar, programas y acciones gubernamentales, tanto urbanos como rurales para verdaderamente disminuir el eterno problema histórico de la discriminación y la exclusión social por carencias materiales, entre otras más.

Desde la época prehispánica, los habitantes de los territorios, hoy nacionales, conocieron tales subyugaciones a manos del dominio azteca; después, todos los pueblos indígenas y criollos padecieron el yugo hispano, donde fueron tratados como habitantes de segunda y tercera clase. Tampoco en la época de la independencia nacional, ni en el período de la Reforma o de la Revolución Mexicana de 1910 tuvimos los mexicanos, en la vida cotidiana y en el transcurrir de los años, la oportunidad de erradicar, en forma sustantiva, esas formas de relaciones humanas que son insostenibles y vulnerables. La explotación, discriminación y exclusión humana por sus mismos congéneres es un sello indeleble y constante en nuestro devenir nacional.

Históricamente, la acumulación de bienes materiales y su posesión es la principal razón de ser y hace la diferencia en términos mundiales; y produce rezago a los integrantes de un grupo, una sociedad o entre países; fenómeno que se da en cualquiera parte de mundo donde exista intercambio de productos u otro tipo de valores mercantilizados acumulables; y esa diferencia que marca lo económico se agudiza según sea la ubicación, raza, piel, lengua o creencia, entre otras especificidades.

En México, significativos grupos de pueblos indígenas tanto en sus comunidades de origen como en las zonas suburbanas paupérrimas que habitan, son los que padecen aguda discriminación, acentuada desigualdad y son los pobres dentro de los pobres; situación que ha sido causal histórica de cíclicas explosiones sociales.

Derivado de los anterior, se inscribe otro propósito presidencial: “Por el bien de todos, primero los pobres”. Es de primer orden en el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2025. Debido a que buena parte de los pobres -y dentro de éstos, los pueblos indígenas- merecen mayor atención de la que se les ha dado a lo largo de la historia. Es muy amplia la brecha socioeconómica de la pobreza entre la ciudad y el campo; y en lo rural, la brecha se agudiza entre los indígenas y demás pobladores rurales.

Los motivos de la pobreza en los hogares rurales, por tanto, es la carencia de ingresos y el bajo desarrollo del capital humano, causas fuertemente interrelacionadas con la actividad extractiva minera, agropecuaria y artesanal; ya que las familias rurales se encuentran dentro de un círculo de pobreza: los bajos ingresos no les permiten acceder a los servicios de salud, educación, capacitación y alimentación, generando con ello permanentes insuficiencias monetarias; trayendo como resultante baja productividad, baja producción y, por lo tanto, una baja retribución del esfuerzo aportado que perpetúa el círculo de la pobreza en el campo.

El círculo de la prosperidad rural está focalizado en unos cuantos empresarios agropecuarios, mientras que la pobreza está ubicada en una gran mayoría de productores rurales. Tenemos un reducido segmento de unidades productivas prósperas, de buena productividad y competitividad en los mercados y un amplio número de unidades productivas pequeñas sin articulación entre sí, estancadas prácticamente en el autoconsumo o están en el abandono total. Se presenta, por tanto, una profunda dualidad productiva que marca su asimetría económica a nivel nacional: es acentuada la inequidad en la retribución del esfuerzo productivo en el sur-sureste del país.

En el sexenio que terminó había demasiados programas institucionales, exceso de gestión interesada y una robusta burocracia central, que tuvieron en la realidad sus propios objetivos, beneficiarios y reglas de operación lo que provocaba que en algunos casos se duplicaran esfuerzos y beneficiarios, incluso se contraponían estrategias y objetivos específicos.








El Plan de AMLO y el campo mexicano (1)


Héctor Manuel Popoca Boone.

Fue de asombró la primera reacción que me causó leer la propuesta presidencial del Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024. Mismo que fue entregado a la consideración del poder legislativo y de la opinión pública del país vía internet. El documento se aleja de la ortodoxia en los tecnicismos clásicos de la planificación, tanto en la forma en que se presentan los temas, como de su correspondiente tratamiento; así como de la narrativa empleada. Es más, y con mucho, un documento político que un compendio de planificación en el sentido estricto de la palabra. No va más allá de 63 páginas. Pretende hacer historia, en su propósito ya plasmado institucionalmente de llevar a cabo una cuarta transformación social y económica del país.

El tema del campo mexicano, al igual que los temas económicos, sociales, jurídicos y políticos, son tratados a partir de ejes transversales que permean y matizan el qué hacer público. Por ejemplo, se menciona que todo lo que se realice para el desarrollo del agro deberá hacerse con “honradez y honestidad”. Se postula así: en pocas palabras, porque en el ámbito que nos ocupa, la presencia del aparato de gobierno solo ha servido para robar a los muchos campesinos y dejar robar a la mayoría de los gobernantes, como también a los “lucradores sociales” a partir de los moches, las adquisiciones públicas, las inversiones públicas infladas, la asignación indebida de apoyos gubernamentales y la solventación, en contubernio, de deudas económicas y subsidios de gran cuantía favoreciendo a los pocos potentados del campo. No se diga del uso político electorero de los programas federales, estatales y municipales. Este eje es la propuesta en contra de la “corrupción extendida y convertida en práctica administrativa regular. La corrupción ha sido el principal inhibidor del crecimiento económico. Por eso estamos empeñados, en primer lugar, en acabar con la corrupción en la administración pública, no sólo la corrupción monetaria sino la que conllevan la simulación y la mentira.”

No en balde queda postulado otro vértice transversal: “No al gobierno rico con pueblo pobre”. O díganme si no existe la costumbre de ver a la mayoría de políticos y funcionarios del medio rural hacerse ricos de la noche a la mañana, gracias a la sustracción ilícita del erario público y de la alteración de las cuentas públicas de los programas rurales. No ocultan su ostentación de casas, coches y comilonas de lujo, por mencionar algunos tópicos que expresan su reluctancia de ir al surco y a las parcelas de los campesinos pobres. Solamente se hacen presentes cuando estos politicastros van a las poblaciones rurales e indígenas en búsqueda afanosa del voto político. “Los robos monumentales de recursos públicos fueron acompañados por el dispendio, la suntuosidad y la frivolidad a expensas del erario y los gobernantes enriquecidos han sido la insultante contraparte de la pobreza de millones. El saqueo del presupuesto y los lujos faraónicos de los altos funcionarios consumieron los recursos que debieron emplearse en el cumplimiento de las obligaciones del Estado para con la población, particularmente con los más desposeídos, y en poner fin a los dispendios con una política de austeridad republicana.”

“Economía para el bienestar” es otro eje que cae como anillo al dedo para el campo mexicano; ya que actualmente está sembrado de puras desgracias económicas y de violencias externas y extremas que no tienen para cuando parar.  “Durante décadas, la élite neoliberal se empeñó en reducir el Estado a un aparato administrativo al servicio de las grandes corporaciones y un instrumento coercitivo en contra de las mayorías. Su idea de que las instituciones públicas debían renunciar a su papel como rectoras e impulsoras del desarrollo, la justicia y el bienestar, y que bastaba la mano invisible del mercado para corregir distorsiones, desequilibrios, injusticias y aberraciones, fue una costosa insensatez”. (Continuará).

PD. Artículo elaborado a partir de la muy recomendable lectura del proyecto de Plan Nacional de Desarrollo del Presidente Andrés Manuel López Obrador.