viernes, 22 de octubre de 2021

Por la soberanía eléctrica del país.

 

Héctor Manuel Popoca Boone.

 

¿Alguien ha visto a Vicente I. Suástegui Muñoz?

 

Un país que tiene bajo su rectoría el aprovechamiento y uso de los estratégicos recursos energéticos, localizados en su territorio nacional (petróleo, electricidad, hídricos, eólicos o de origen mineral), es una nación que puede ejercer plenamente su soberanía ante el resto del mundo.

 

 Tendrá cimientos sólidos para el progreso y desarrollo económico de su pueblo y para labrar su futuro con autonomía, equidad social y libre de dominaciones o sometimientos, externos o internos, por parte de grupos minoritarios de poder político o económico.

 

La historia política y económica de las naciones, y de México en lo particular, lo demuestran fehacientemente. La única época de fuerte desarrollo económico sostenido, que México ha experimentado durante 30 años después de la segunda guerra mundial, solo es explicable a partir de la nacionalización del petróleo mexicano y de la construcción de PEMEX. Lo mismo aconteció, al pasar al dominio de la nación, por la vía de la compra accionaria, la operación de las empresas generadoras de electricidad, que hoy constituyen la Comisión Federal de Electricidad (CFE). No se diga del recurso hídrico, y de nuestro sistema de presas y represas nacionales, operadas a través de la Comisión Nacional del Agua.

 

A partir de eso, fue posible poner a disposición de nuestra incipiente clase empresarial mexicana, las tres fuentes de energía (petróleo, electricidad y agua) a precios subsidiados y con una sólida infraestructura, para generarlas y transportarlas a los principales centros fabriles, urbanos y a las más remotas comunidades rurales. Si hoy tenemos una clase empresarial de mediana potencia, se debe en mucho a las nacionalizaciones estratégicas de nuestros recursos energéticos. Y eso nadie lo puede poner en duda.

 

Pero de tres décadas a la fecha, gobiernos federales detentados por antipatriotas mexicanos, desde Salinas de Gortari a Peña Nieto, emanados del PRI y del PAN, empezaron a socavar y a desmantelar, a propósito y en forma soterrada, estas industrias estratégicas, en colusión con fuertes empresarios nacionales y extranjeros, para después declarar cínicamente que tanto PEMEX, CFE, y CONAGUA, no fueron capaces de administrar bien dichas energías cayendo después en la quiebra económica y tecnológica.

 

No es raro, por tanto, que a las familias gobernantes mencionadas y de la elite empresarial, pronto las veríamos como relevantes accionistas de los nuevos consorcios privatizadores de nuestro patrimonio energético.

 

         Hoy los oligarcas se oponen a que el país recupere la rectoría y control del uso y disposición de nuestros recursos estratégicos energéticos, así como de la rehabilitación y modernización de PEMEX, CFE y CONAGUA. (Que no debe ser de forma estatista a ultranza porque considero que debe participar la empresa privada en forma complementaria y supletoria). Así como regular los precios de venta para que conlleven beneficios reales a todos los mexicanos y no a unos cuantos poderosos empresarios y políticos del PRI, PAN y PRD, cuya pagoda siempre será el dinero y el poder que de él se derivan.

 

Adenda. Había decidido ya no autodenominarme Gobernador Moral de Guerrero. Pero ciertas decisiones de la Gobernadora del Estado y de “su papá incómodo”, me convencen que no es prudente hacerlo todavía. Como es el hecho de ratificar como secretario de la contraloría del Estado, al que fungió en el mismo puesto en el gobierno corrupto de Héctor Astudillo y que ahora, la revista PROCESO, informa que es, mínimamente, un consumado evasor de impuestos inmobiliarios.

 

Repruebo también, el que los diputados locales, cuya mayoría son de MORENA, hayan designado como presidente de la Comisión de Justicia del Congreso local, al primogénito del gobernante saliente, garantizándole a él y a todos los priistas, impunidad absoluta.

 

No admito que Félix Salgado Macedonio, “el papá incómodo”, se dé el lujo de mangonear pública y grotescamente, a la que hoy es formalmente la Gobernadora de Guerrero; vulnerándola para que obre oficialmente con la dignidad que le impone llevar la investidura gubernativa estatal.

 

PD. Espero que los universitarios que se incorporan a la administración pública estatal no lo hagan “dobleteando” su sueldo mensual. Esto es, seguir percibiendo el proveniente de la Uagro, más el que recibirán como altos funcionarios públicos. Así pasó, vergonzosamente, en el período del ex gobernador, Rogelio Ortega. Éticamente no es válido tener funcionarios de “izquierda” con altas remuneraciones, cuando más del 60 por ciento de los guerrerenses están en situación de pobreza.

 

porelrescate@outlook.com

viernes, 15 de octubre de 2021

Testado de ingobernabilidad.

 Héctor Manuel Popoca Boone.

¿Alguien ha visto a Vicente I. Suástegui Muñoz?

 

Preámbulo. - Tengamos en claro que, en estricto sentido, no hay deudas institucionales; sino responsables -con nombre y apellido- a cargo de instancias públicas que, a nombre de las mismas, obtienen préstamos o retienen dineros destinados a terceros.

Las instituciones “per se” no se endeudan. Son las personas que están a cargo, las responsables de los adeudos contraídos durante su gestión; garantizar su pago en su período y diferir una mínima cantidad de deuda a gobiernos venideros; puesto que les merman la capacidad operativa para gobernar. De eso, ha habido abuso y mucho, en estas tierras.

A la fecha, por ejemplo, Guerrero debe mil quinientos millones de pesos, que el Gobernador Ruiz Massieu destinó, como aportación económica pública, a la construcción de la “Autopista del Sol” de cuota, que va de Cuernavaca a Acapulco, financiada y cedida en sus inicios al capital privado, que luego de llevarla a la quiebra, los grandes empresarios rescatan su capital a través del Fobaproa -formado por el gobierno federal-, convirtiendo los déficits en deuda pública federal, que hoy todavía el pueblo no termina de pagar a través de los impuestos que recauda el gobierno. Hasta un libro de denuncia y protesta escribió, en ese entonces, el hoy presidente de la República, Andrés M. López Obrador.

Tema principal. - Nunca antes habíamos presenciado un fin de sexenio estatal, tan caótico y descapitalizado como el actual. No se había visto un gobernante saliente, tan disminuido y suplicante, como el que nos gobernó estos seis años. La soberbia, el engreimiento, la mentira, el engaño y la corrupción, como estilos de gobernar, cobraron las facturas correspondientes. Como siempre, los del gobierno “se llevan entre las patas” al sufrido y ahora doliente pueblo de Guerrero.

El mandatario fallido, de cuyo nombre quiero olvidarme, termina su cargo adherido a vejigas financieras federales salvadoras; que permitieron que la balsa institucional no naufragara, en la mar embravecida de trabajadores al servicio del estado, en paro activo de protesta; al sentirse esquilmados en sus emolumentos devengados y no pagados; y en sus retenciones nunca enteradas al ISSSTE, con la pérdida de los beneficios a que tienen derecho.

A la pobreza, la inseguridad pública, el bajo nivel educativo y la pérdida de salud y vidas de ciudadanos, se le suma la fuerte corrupción e impunidad de buena parte de los políticos y gobernantes, que, con sus estilos bucaneros de larga data, han realizado sus atracos con la mayor “irresponsabilidad histórica”.

Tema subsecuente. - Acaban de tomar posesión los nuevos presidentes municipales y ciertos grupos de “chicos organizados”, que pululan por estas tierras, inmediatamente han pintado su raya territorial; haciéndola pública y valedera. Algunos lo han hecho de manera violenta, como contundente recordatorio público de que ellos son realmente los que gobiernan de facto, algunas municipalidades y/o regiones. No en balde dispersaron buen fajo de billetes o explayaron sus criminales amenazas en las pasadas elecciones, con el fin de “orientar el voto popular” de tal o cual manera.

Solo los que viven en forma sencilla en las regiones asoladas por la ilegalidad, saben bien que la delincuencia organizada no solo controla el territorio para su trafique de estupefacientes; sino que incursiona en otras actividades económicas lícitas e ilícitas, como la extorsión, “el derecho de piso”, las ferias regionales, el cuasi monopolio del transporte público, los bienes inmuebles y en la proveeduría al mayoreo para tiendas de abarrotes, refrescos, cervezas, tortillas y gas doméstico; entre otros artículos de consumo generalizado familiar.

Ante su impotencia, conveniencia u obligados por el pago de facturas electorales, varias autoridades gubernamentales, sus funcionarios y policías sucumben y entran en colusión con estas bandas malhechoras, para así preservar, mancomunadamente, el orden y la tranquilidad requeridos, para el buen funcionamiento de sus respectivos negocios y “llevarse la fiesta en paz”.

Corolario. - Dada la penetración que actualmente tienen “los chicos organizados” en las estructuras de los tres niveles de gobierno, es difícil que un gobernante por sí mismo pueda extirpar semejante cáncer social. Se impone la participación decidida, vigorosa y propositiva de la ciudadanía en la construcción de su propio destino. De aquí en adelante y desde abajo; como dice Arturo García Jiménez, luchador social, agrario y ambientalista de la Costa Grande.

porelrescate@outlook.com

viernes, 8 de octubre de 2021

Flamantes presidentes municipales

 

Héctor Manuel Popoca Boone.

¿Alguien ha visto a Vicente I. Suastegui Muñoz?

 

Visto está que, entre las primeras cosas recomendables para hacer, es la elaboración, cuanto antes, de un veraz diagnostico integral de la administración municipal que recién reciben para su gran responsabilidad conferida. Sobre todo, conozcan bien: por quién, cómo, en qué, cuanto y cuando, se ejerce el gasto público a lo largo de un año fiscal; sino quieren terminar su mandato, de tres años, en medio de una desastre financiero y operativo como el que acaban de recibir, la mayoría de ustedes.

 

En buena parte de los ayuntamientos de Guerrero se nota que hay escasa disciplina financiera, que debe estar sujeta a una adecuada programación y ejercicio del presupuesto público. También se destacan por un débil esfuerzo para una mayor recaudación propia. Tengan presente que alrededor del 97 por ciento de las finanzas públicas municipales son dineros transferidos por el gobierno federal y estatal. De ahí la gran fragilidad del erario público municipal.

 

Nefasta costumbre es ver al ayuntamiento como una institución para hacerse de una pronta e ilícita riqueza económica particular. Siempre ha prevalecido el pernicioso hábito de poner la Comuna al servicio de los intereses personales del alcalde, del cabildo, de los principales funcionarios municipales y de una abultada nómina de personal; en vez de colocarla al servicio y atención de las principales demandas de la población. Por eso hoy nos encontramos en un hoyo negro, profundizado por los estragos sociales y económicos causados por la imparable y mal combatida pandemia del Covid-19.

 

Ya se toparon con la triste realidad que las arcas públicas están vacías. Ya conocieron del cúmulo de deudas institucionales que les dejaron como “herencia maldita”. De la gran cantidad de laudos laborales desatendidos y perdidos; de las retenciones salariales devengadas y nunca enteradas; de innumerables facturas de proveedores pendientes de pago. De que hay equipos de oficina, vehículos y otros bienes muebles públicos desaparecidos; y nadie da razón alguna de su paradero. Que los archivos gubernamentales se encuentran desordenados e incompletos. De que hay obra pública inconclusa o mal construida. Seguramente ya ironizaron a sus antecesores, que no se llevaron el edificio del palacio municipal, nada más porque físicamente no pudieron hacerlo. Casos emblemáticos y a la vez patéticos son los de Acapulco y Chilpancingo.

 

En fin, ya constataron que, en sus respectivos municipios, a tres años de iniciarse la “Cuarta Transformación”, la consigna presidencial de “no robar, no mentir y no traicionar” es todavía letra muerta.

 

Cierto, como parte importante de nuestra historia patria, al estado de Guerrero, mucho nos debe la República; pero también bastante han contribuido nuestros malos gobernantes para que nos den un trato tan disminuido. En general, a la clase política guerrerense la tienen catalogada como corrupta, en el marco de una impunidad perenne. Y lo primero nunca disminuirá; mientras lo segundo la siga protegiendo.

 

El problema de hoy es que se enfrentan a una vasta y diversa problemática que se viene arrastrando de antiguo a la fecha y que ha empezado a estallar porque llegó a su situación límite por falta de solvencia económica para enfrentarla en su conjunto. Ahora bien, si ustedes han arribado al poder con compromisos contraídos con “los chicos organizados”, pues ¡ya nos fregamos todos! Ya dirá el tiempo.

 

Adendas. Estoy con la gobernadora electa, Evelyn Salgado Pineda, cuando dice: “…tenemos que revisar cada dependencia, porque también nosotros tenemos que responder al pueblo y tenemos que hablar con toda transparencia y claridad, … decir el estado en que estamos recibiendo todo el gobierno y cada una de las dependencias”. Me gustó el discurso de toma de posesión de la alcaldesa de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández.

 

A los flamantes presidentes municipales de Coyuca de Benítez y de Benito Juárez (San Jerónimo), Ossiel Pacheco y Glafira Meraza, les refrendamos nuestro apoyo a su gestión gubernamental y les agradecemos su buena voluntad para que, POR EL RESCATE DE GUERRERO. A.C. siga contando con el respaldo solidario de ustedes, para la experimentación agrícola de un nuevo fertilizante orgánico, a base de micro algas marinas.

 

PD1. – Estoy a favor de la soberanía ética de las mujeres en la administración de sus cuerpos. Legalizar la interrupción del embarazo por circunstancias externas no deseadas, permitirá evitar su riesgosa práctica clandestina por parte de numerosas mujeres de ¡todas las clases sociales, partidos políticos y religiones!

 

PD2. – El 2 de octubre de 1968, no se nos olvidará jamás, a quienes seguimos siendo jóvenes de espíritu.

 

porelrescate@outlook.com

 

Irresponsabilidad

 

Héctor Manuel Popoca Boone.

¿Alguien ha visto a Vicente I. Suastegui Muñoz?

 

Referente a la pandemia del Covid-19 en Guerrero, el gobernador Héctor Astudillo Flores, cierra su trágica gestión gubernamental con un último acuerdo estatal, signado también por su secretario general de Gobierno, Florencio Salazar Adame y su secretario de Salud, Carlos de la Peña Pintos. Donde queda establecido que en la primera quincena de octubre estará vigente el semáforo epidemiológico color verde (S.V.); es decir: de bajo riesgo y con apertura semi amplia de todas las actividades sociales y económicas, con las consecuentes altas movilidades y concentraciones sociales; principalmente en el medio urbano.  

 

El final de esta administración estatal marcada quedó por una pandemia que no termina, que la tenemos aquí y que sigue creciendo, aun cuando con diversas velocidades. No ha dejado de matar a miles de guerrerenses, quebrantando la salud a otras decenas de miles de coterráneos: 6,000 fallecidos y 75,200 contagios acumulados. Muchos casos pudieron ser evitados; si no fuera tan errático el combate institucional al Covid-19. Tengamos presente que las cifras oficiales adolecen de un subregistro mínimo de 1.25 veces más fallecimientos y 2.5 veces más infestaciones (7,500 y 188,000 en total respectivamente).

 

Con suma irresponsabilidad, el “triunvirato gubernamental de la letalidad premeditada” abre de nueva cuenta la posibilidad de mayores muertes y contagios. Por muchas razones privó la insensatez con esta liberalización conductual de amplio espectro, siendo entre las principales, la que los especialistas de la materia indican: solo puede establecerse un S.V. cuando al menos el 70 por ciento de la población este vacunada con esquemas completos. En Guerrero la cobertura a la fecha es de 57 por ciento, según cifras oficiales.

 

Afortunadamente el llamado gubernamental a vuelta a clases con presencia física de los alumnos, derivó en sonoro fracaso institucional. El 80 por ciento de los padres de familia lo obviaron por el peligro mortal subsecuente, conscientes que tenemos un sistema estatal de educación pública muy vulnerable, tanto en lo humano como en lo material.

 

Irracional fue colocarnos en S.V., cuando está totalmente colapsado nuestro sistema estatal de salud pública; cuando han salido a relucir, con toda su grave magnitud, los fuertes problemas del personal; así como la carencia o deterioro de equipo, medicinas y consumibles sanitarios; no se diga la maltrecha infraestructura de hospitales y centros de salud.

 

Agréguele a lo anterior que, todas las entidades federativas que nos circundan permanecen en semáforo naranja, a excepción de Oaxaca. Esto significa que un buen número de familias urbanas de los estados de Michoacán, del Bajío, Estado de México, Puebla, Morelos y la CDMX, enfocarán sus traslados vacacionales de los fines de semana siguientes, a nuestros centros turísticos y de recreación social de Acapulco, Ixtapa-Zihuatanejo y Taxco. Que son los municipios que acusan a la fecha, junto con Iguala y Chilpancingo, las mayores infestaciones en estas tierras del sur.

 

Lejos de cuidar vidas y salud de nuestros coterráneos, “el gobernador saliente y su maestro incómodo” privilegiaron salvaguardar imagen política personal y economías de grandes empresas; a costa de muchas vidas de las clases medias-bajas, asi como de micros y pequeños empresarios y profesionistas.

 

PD1. Según lo dicho por el diputado local Jacinto González, desde 1995 lo retenido y no pagado al ISSSTE, por parte de los gobernadores de Guerrero: Ángel Aguirre Rivero, René Juárez, Zeferino Torreblanca, Rogelio Ortega M. y Héctor Astudillo F., asciende a un monto de 16 mil millones de pesos, mismos que el gobernador saliente solicita que, se conviertan en “deuda pública estatal”, pagadera con impuestos cobrados al pueblo durante los próximos 15 años. ¡Uf! ¡Uf! ¡Uf!

 

PD2. Frases retumbantes: “Que devuelvan lo robado” (México en campaña para juzgar a los ex presidentes). “Que ningún responsable quede sin sanción legal” (Subsecretario federal, Alejandro Encinas Rodríguez). “Seré una gobernadora de territorio, no de escritorio” (Evelyn Salgado Pineda).

 

PD3. Por los indicios públicos manifestados en estas semanas, varios municipios de Guerrero, han quedado bajo la férula gobernante de “los chicos organizados” Al tiempo.

 

porelrescate@gmail.com

viernes, 24 de septiembre de 2021

Gobiernos de jure y de facto en Guerrero.

¿Alguien ha visto a Vicente I. Suastegui Muñoz?

Héctor Manuel Popoca Boone.

 

Comparto las siguientes reflexiones de Joaquín Villalobos, ex jefe guerrillero salvadoreño, conocedor de la materia, consultor en seguridad y resolución de conflictos. Mismas que me sirven de marco conceptual para dilucidar la conformación de la gobernabilidad que existe actualmente en las diversas regiones del estado de Guerrero.

 

Él parte de la siguiente premisa: gobierno que no combate, elude o finge que persigue a la delincuencia, simple y organizada, al final de cuentas, llega a una connivencia con ellas. Con tolerancia e interés, le cede a los malosos: soberanía, autoridad, fuerza y gobernanza, en un territorio originalmente sujeto a una legalidad institucionalmente establecida. Los delincuentes se aposentan tácitamente, consolidándose como un nuevo gobierno de facto. Criminal en su esencia y por encima de todo gobierno constitucional.

 

Asistimos al inicio de un proceso donde un gobierno legalmente establecido abdica, ante su impotencia de vencer a la delincuencia, a la principal finalidad de la existencia de un Estado: cuidar la vida y la salud de la población; socavando, por motu propio, la seguridad pública, para dar paso al reino de la injusticia, la fuerza y la violencia ilegítima que se manifiestan con total impunidad.

 

El gobierno le da tranquilidad a la delincuencia; a cambio de restarle paz, libertad y patrimonio a su pueblo. Deja de perseguir a los delincuentes y deja desprotegida a las personas que habitan en el territorio afectado. Implementada esta pérfida política de concesiones, el gobierno queda debilitado y pierde su razón de ser; puesto que la criminalidad se extenderá; sin tener mayor valladar que la contenga. Concibe la cohabitación como fórmula relativamente pacífica para obtener dividendos políticos, económicos, sociales para ambas partes; a costa de la sociedad. Así, el gobierno empieza a utilizar para su provecho propio a esos grupos antisociales-delincuenciales; y a la vez, echa mano de ellos para neutralizar a los movimientos y organizaciones sociales opositoras y contestatarias de carácter antigubernamental; que surgen protestando por las difíciles circunstancias con las que se enfrentan en la vida.

 

Algunas de estas organizaciones cívicas para contener la delincuencia, hacen uso, como última instancia, de la mano armada. Es el último radio de acción para parar en seco las tropelías y desmanes que les infligen los delincuentes casi con exasperante cotidianeidad y con la total impasibilidad por parte de la autoridad, si no es que de su complicidad.

 

La autoridad gubernamental establecida les otorga su protección y los reconoce como fuerzas civiles paramilitares subordinadas; tolerándolos y financiándolos a la vez, para la adquisición de armas, equipos y vehículos. Culmina esta degeneración del gobierno con la cesión de las fuerzas policiacas preventivas, a través de “mandos ad hoc”, lo que permite a los malandros su expansión para hacer mayores expoliaciones económicas al pueblo, más allá del tráfico de la droga, la extorción y el secuestro. Además de controlar la compra-venta de bienes raíces y del comercio al mayoreo de las principales mercancías y servicios de consumo regional, a través de sus propias empresas comercializadoras e inmobiliarias.

 

De ahí la lucha crudelísima entre los “chicos organizados” por defender territorios de acción y dominio criminal; teniendo como aliado público o “tras bambalinas”, al gobierno legalmente establecido y la protección que de él se puede derivar en todos los aspectos. Evidente es el paulatino auto desmantelamiento gubernamental de parte de sus recursos, capacidades y experiencia en la persecución de los delitos. La corrupción o la extremaunción, son los medios de persuasión o convencimiento más socorridos y eficaces, utilizados para tales fines.

 

Algunos gobiernos estatales y municipales en estas tierras del sur incubaron el surgimiento de los primeros “frankestein” de tipo micro regional. Algunos con el tiempo, se convirtieron en plenos monstruos delictivos de tipo regional que, con el poderío adquirido, se salieron de control; desafiando ahora a las mismas autoridades formalmente establecidas. Hasta el punto de entrar de lleno a las lides electorales para seleccionar, financiar y hacer triunfar candidatos “a modo” no importando la coloratura ideológica que sustenten. ¡Uf!

 

PD. La custodia de la legalidad a cargo del Estado Mexicano seguirá en entredicho a nivel mundial, mientras no dilucide en forma plena, defina responsabilidades y aplique justicia total, en el caso de los 43 jóvenes normalistas desaparecidos en Iguala hace siete años. ¡Uf!

 

porelrescate@outlook.com

 

 

viernes, 10 de septiembre de 2021

Recuerdos en tiempos de estertor.

Héctor Manuel Popoca Boone.

¿Alguien ha visto a Vicente I. Suastegui Muñoz?

·         De buena factura fue el Plan Estatal de Desarrollo del período de Héctor Astudillo Flores (HAF). Lástima que solo se haya cumplido en no más de un 30 por ciento. No hubo suficiente orden, paz, honestidad, altura de miras y gobernabilidad para alcanzar los propósitos esperados.

·         Con el galimatías de siempre, el secretario de salud estatal nos informa del comportamiento del Covid-19: dice que ya no hay desaceleración del mismo, sino disminución. Pero las estadísticas lo han desmentido, una y otra vez, a lo largo de más de un año del inicio de la mortandad y el contagio masivo. La pandemia sigue creciendo y con ella “El Gran Engaño” del gobierno estatal.

·         La autoridad institucional abdicó de su alta responsabilidad de cuidar a la población al dejar al libre albedrío de los padres de familia el regreso a clases escolares de manera presencial de sus hijos, cuando no alcanzamos todavía el 70 por ciento de vacunación al pueblo.

·         La ciudadanía siempre ha estado con la incertidumbre del verdadero devenir de la pandemia. Los cambios intempestivos de la coloratura del semáforo epidemiológico han obedecido más a criterios económicos y políticos que a la salvación de vidas humanas. El gobierno federal estima el exceso de mortalidad en Guerrero en 14.4 por ciento.

·         Ojalá no se vaya el “triunvirato de la letalidad predeterminada”, sin antes transparentar al pueblo los 1 500 millones de pesos, que afirman haber gastado contra el Covid-19.

·         Se están destapando las cloacas financieras acumuladas de los gobiernos municipales salientes. Los que arriben al poder, más vale que lleguen preparados para enfrentar desfalcos y aplicar responsabilidades. En el entendido que siempre habrá corrupción, mientras exista impunidad que la ampare.

·         Cuando triunfó electoralmente el actual presidente de la República; en forma presta el gobernador y “su maestro incómodo”, mandaron sendas iniciativas a los diputados locales para que pudieran reelegir al Auditor General del Estado por 7 años más y estar exento, incluso, de juicio político. Todo dentro del sistema estatal: “Corrupción S.A. de C.V.”

·         El gobernante saliente espera con ansia, que el nuevo secretario de Gobernación federal le otorgue una calificación aprobatoria en el cumplimento de dos Alertas de Género: a) por violencia feminicida y b) por agravio comparado para atender a las víctimas en casos de embarazos por violación. Mismas a la que se hizo merecedor y no ha cumplido a cabalidad. El gobierno estatal dejará la impronta de su misoginia soterrada.

·         Memorable es el comportamiento que ha tenido HAF y su “maestro incómodo”, al mantener herméticamente cerrado, durante toda su administración sexenal, el Centro Comunitario contra la Violencia a la Mujer Indígena en Ayutla; desacatando así, una sentencia internacional de la Corte Interamericana de los Derechos Humanos. Fue el suyo, un gobierno de caprichos; ajenos a la legalidad.

·         Chata visión de estadistas fue la que exhibieron el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo locales, al modificar el articulado constitucional y leyes reglamentarias sobre justicia, seguridad pública y derechos de los pueblos indígenas. La Suprema Corte de Justicia de la Nación los anuló de plano. 

·         Durante los pasados seis años, quedó manifiesto la subordinación del poder legislativo estatal al gobernador; cuando los diputados locales claudicaron de su facultad constitucional de aprobar las adecuaciones al Decreto anual del Presupuesto de Egresos; permitiendo al Ejecutivo estatal el libre manejo del erario público.

·         Como ciudadano observante, he tomado debida nota que los nuevos diputados locales, llevaran con orden y transparencia el gasto público del poder legislativo; comprometiéndose a trabajar de lunes a viernes, con horario laboral a partir de las diez de la mañana; y no de martes a jueves a partir de mediodía, como ha sido la improductiva e inveterada costumbre.

PD. El Tribunal Estatal Electoral cometió un lapsus mentis al confirmar el triunfo del candidato del PRI-PRD a la presidencia municipal de Tlapa. Dicho adefesio legal lo analizaré a detalle en mi próxima entrega. “Partidocracia con cleptocracia habemus.”

porelrescate@outlook.com

viernes, 27 de agosto de 2021

De fugas, autismos y distractores.

 Héctor Manuel Popoca Boone.

 

A la memoria del Lic. Julio A. Vargas Arriaga. Buen amigo; eficiente abogado y economista.

 

Fuga significa salir precipitadamente, evadir un asunto o situación; en lo físico o en lo mental, que adversamente nos circunda y acorrala, sin poder darle solución. Es una actitud o una acción muy socorrida por el ser humano, cuando se encuentra en una circunstancia difícil de enfrentarla o resolverla. “Darse a la fuga hacia adelante, al vacío o a la nada” es aventurarse al precipicio por algo que se antoja irresoluble.

 

         En el ámbito de la psicología, similar manifestación la encontramos en el “autismo”; que es una patología mental, voluntaria o involuntaria, expresada por el individuo con tendencia a desistirse del mundo exterior y a ensimismarse en lo que para él le es más conveniente o confortable. En política, ser autista es exhibir desinterés, menosprecio, falta de atención o amnesia a una problemática específica, de suyo grave, que padece la sociedad y que el político presiente que lo arrollará, indefectiblemente.

 

         Otra mala actuación política es aquella a la que me he referido en artículos de opinión pasados, referida a la acción institucional teñida de “gatopardismo” frente a la creciente pandemia. O sea, fingir que se está trabajando para resolver un problema social, pero que en realidad no es así. “Mantener todo igual, fingiendo cambiar” Preservar soterradamente “la normalidad” perdida de canonjías y privilegios. En esta estrategia engañifa y perversa, es importante poseer mucha habilidad para fingir, echando mano de la demagogia, las mentiras o de las verdades a medias.

 

En el arte de la política también se ubica el empleo de “distractores” que son temas, asuntos, hechos o personajes, que sirven para desviar y distraer la atención social de lo que realmente es de la mayor importancia para la atención pública.

 

En el transcurso de la aun incontrolable pandemia del Covid-19, con sus múltiples variantes, hemos constatado el uso reiterado -por toda la partidocracia de nuestra democracia mercantilizada- de tales artimañas politiqueras, para desviar la atención de la ciudadanía sobre la gran mortandad y afectación de la salud que hemos tenido decenas de miles de guerrerenses.

 

Por eso, los responsables de las instituciones públicas involucradas han conquistado mucha incredulidad ciudadana; como podría quedar constatado en la convocatoria a reanudar clases escolares el próximo lunes, estando el estatus de la pandemia en el nivel de máximo riesgo y sin las mínimas condiciones precautorias para enfrentarla. Y cuando la institucionalidad pierde autoridad por su actuar irresponsable…

 

Los sucesivos espectáculos públicos y bochornosos que nos ha ofrecido la clase política de nuestro estado, a todo lo largo de lo que lleva la pandemia, dan cuenta de tamaña teatralidad; aderezada de una vastedad de farsas y mentiras. Son socorridos artilugios para proteger intereses políticos y económicos de grupo y para eludir la responsabilidad en la incompetencia que han exhibido en el combate y control del mortífero Covid-19.

 

Por último, no queda fuera de lugar la anécdota histórica del emperador romano, Nerón, que ante el total incendio de la ciudad de Roma (provocado por él mismo), salió a la terraza de su palacio imperial y se puso a declamar o cantar poesías bucólicas, viendo a los pobres ciudadanos morir achicharrados. Vale.

 

PD1. El broche de oro del sistema “Corrupción S.A. de C.V.” imperante en Guerrero, quedó a cargo de los integrantes del Ayuntamiento de Acapulco empezando por la presidenta municipal en turno, con las denuncias hechas públicas por el hoy defenestrado (por unanimidad del cabildo) contralor municipal, Francisco Torres Valdez, acerca del desempeño pútrido y corrupto de los gobernantes de la principal comuna de Guerrero. Yo, como gobernador moral de este sufrido estado, repudio, condeno y exijo, públicamente, la investigación a fondo correspondiente y la aplicación de responsabilidades a esa caterva de malandros y malandras que resultaren.

 

PD2. Sobre los temas de corrupción y nepotismo, también ha de estar nervioso el actual mandatario de la triste gobernanza estatal; y su consorte toda empoderada. Habida cuenta que el secretario de finanzas del gobierno de Guerrero es ¡su sobrino!; y las oficinas del erario público, son conocidas por toda la burocracia central, como la principal incubadora de facturas apócrifas, entre otras monerías. ¡Uf! ¡Uf!

 

porelrescate@outlook.com

 

   

 

sábado, 21 de agosto de 2021

Las benditas remesas.

Héctor Manuel Popoca Boone.

¿Alguien ha visto a Vicente I. Suastegui Muñoz?

 

Si no fuera por el monto anual de remesas que recibimos de nuestros paisanos de allende las fronteras del norte, abríase derrumbado estrepitosamente nuestra economía local. Junto con el turismo, la minería y los estupefacientes, son las principales fuentes de ingresos económicos para Guerrero; mismas que apuntalan los niveles de consumo interno y a la vez contrarrestan la fuga de divisas que guerrerenses pudientes realizan en sus viajes de turismo al extranjero o resguardan fuera del estado.

 

Son las remesas (a nivel nacional frisan un monto total anual de 820-840 mil millones de pesos) oxígeno puro para nuestra maltrecha economía de México, porque no son expatriables; ya que están destinadas a reforzar, en su mayor parte, el consumo interno de sobrevivencia, para la satisfacción directa de las necesidades alimenticias y de habitación familiar de un segmento importante de la población pobre del país.

 

Para México, son también un saludable respiro ante los compromisos de pago de deuda pública, originada por la colocación de “bonos” gubernamentales; y por la fuga de inversiones extranjeras especulativas que, con el actual nivel actual de inflación nacional del 6 por ciento anual, empiezan a reorientarse hacia países con mejores rentabilidades financieras.

 

De esta forma, se da el fenómeno que, mientras ciertos mexicanos empresarios multimillonarios y sus pares políticos, sacan su dinero del país para protegerlo o esconderlo de futuras eventualidades; miles de mexicanos pobres, trabajadores manuales, envían sus magros dólares, obtenidos con su intenso trabajo mal pagado en tierras extrañas; además de ser vejados y discriminados por ser indocumentados. Son valiosas divisas en manos de los pobres que sirven para resguardar del hambre y de la inanición a sus familias en sus lugares de origen.

 

Los primeros, los multi millonarios, son los privilegiados y saqueadores de este país; los segundos, son los condenados que tienen que migrar para sobrevivir. Los primeros, desfondan económicamente a México, saqueando sus recursos naturales y financieros; los segundos, son los aportantes económicos, pero parias en su propia patria; que tienen que migrar para enviar remesas a efecto de apuntalar las precarias economías familiares. A los primeros, se les dan todas las facilidades gubernamentales para que hagan sus sangrías financieras; a los segundos, les ponen una y mil dificultades para tener trabajo digno en su patria y sin contar con mayor apoyo institucional en su misión, loable y heroica, de reforzar la economía regional de sus lugares de origen.

 

Reminiscencias dolorosas e imborrables, son las que guardo en mi mente de la primera vez que presencie en Tlapa, el inicio de un viaje de jornaleros agrícolas indígenas y sus familias a los campos agrícolas del norte del país, atiborrados en autobuses en no muy buenas condiciones mecánicas, contratados por “enganchadores”, que a su vez eran subvencionados por empresarios agroexportadores. Allá iban y siguen yendo los jornaleros agrícolas sin ninguna protección laboral o médica, para recibir jornales de miseria, haciéndolos vivir en barracas en condiciones infrahumanas a hombres, mujeres y niños.

 

También presencie, en aquel entonces, cómo de regreso a Tlapa, después de levantar y empacar la cosecha, los estaban esperando una caterva de “buitres” -policías judiciales- para arrebatarles parte o todo, de lo poco que habían conseguido ahorrar; no habiendo absolutamente ninguna autoridad competente, que detuviera a esos atracadores con placa policiaca que actuaban, año con año, en la total impunidad.

 

A esas 30 mil personas indígenas jornaleras agrícolas y a los cientos de miles de migrantes indocumentados guerrerenses, se les debe, en mucho, que hoy no ocupemos el último lugar, sino el penúltimo en materia de pobreza social.

 

PD1. La amplia ingobernabilidad que estamos padeciendo en nuestra vida cotidiana, muestra la poca eficacia con la que se desempeñó el “honesto” gobierno estatal terminal.

PD2. Como Gobernador Moral de Guerrero, afirmo que es una estulticia promover el regreso a clases cuando: 1) Estamos en máximo riego epidemiológico. 2) Sin la total aplicación de las vacunas requeridas. 3) Con los centros hospitalarios saturados y 4) con numerosas escuelas sanitariamente inviables. ¡Ya basta de muertes y contagios evitables! ¡Ya basta de farsas, mentiras y tranzas gubernamentales!

porelrescate@outlook.com

 


viernes, 13 de agosto de 2021

De pandemia, planes y mujeres.

Héctor Manuel Popoca Boone.

 

A la memoria de mis buenos amigos y amiga: Ethel Diego, productor de copra; Carlos Inoriza, conductor radiofónico; Martha Sánchez Néstor, dirigente indígena; entre otros muchos.

 

Pandemia: Estamos cosechando lo que se empezó a sembrar en septiembre del año pasado. En el marco de un semáforo epidemiológico ROJO, la decisión ahora de regresar a clases escolares presenciales contiene fuerte insensatez e irresponsabilidad de las autoridades gubernamentales.

 

Los especialistas concluyen que las probabilidades de contagio por Covid-19, son mayores en espacios cerrados, como lo son las aulas, que los espacios abiertos. Que puede ser mayor la infestación en espacios poco ventilados, que en los aireados. Lo mismo sucede al hablar en voz alta (posible maestro positivo) ya que produce mayor dispersión de gotícolas que pueden caer en objetos portadores; o partículas de aerosol suspendidas en el aire. Es motivo también de posible contagio, cuando se pasa más de una hora en proximidad física múltiple (grupo de alumnos), no obstante, el uso de mascarilla al interior del aula, pasillos o patio de la escuela.

 

Súmele a lo anterior, la poca o mucha ventilación que pueda tener el aula y el aforo de alumnos concentrado en ellas; sin dejar de tener en cuenta las probables aglomeraciones a la hora de entrada o salida de salones de clases o del centro escolar. Las dinámicas de contagio son distintas en tratándose de maestros que de alumnos. (elpais.com/ciencia/2020-10-24).

 

Planes. Satisfacción da constatar que la Gobernadora electa de Guerrero, Evelyn Salgado Pineda (ESP), capta con celeridad, las crudas realidades regionales, las de carácter estatal y las serias limitaciones presupuestales, con las que se va a enfrentar a partir de que tome posesión de su alto cargo (faltan 77 días). Eso, en el marco de una población muy lastimada y con grandes necesidades en su vida propia y en su circunstancia pública, agravadas por la pandemia y sus secuelas; habida cuenta de la pobreza que embarga a las dos terceras partes del pueblo.

 

Fueron benéficas las entrevistas que ha tenido ESP con el Presidente de la República, López Obrador (AMLO) y secretarios federales, quienes le manifestaron, en forma diplomática, las limitaciones presupuestales para Guerrero en el próximo año.

 

Le dijeron que prácticamente, el presupuesto federal estará destinado a continuar con los programas sociales que AMLO ha instrumentado a nivel nacional y el de Fertilizante Gratuito, que se aplica solamente en Guerrero. La astringencia presupuestal federal será una realidad, a excepción de salud, empleo temporal y seguridad pública.

 

Solo le queda como margen de maniobra a ESP el gasto público estatal que no se destina al sostenimiento de la obesa burocracia estatal y los servicios que presta. El fortalecimiento de las finanzas públicas por medio del combate a la corrupción y a la evasión y elusión fiscal. Estas acciones resultaran obligadas para no recurrir al endeudamiento público no esencial.

 

No demerito en nada el ejercicio de consulta y recopilación de demandas y propuestas populares, para elaborar el plan de desarrollo estatal del próximo sexenio. Pero si considero la necesidad de recalcar a la ciudadanía los límites acotados del dinero público, para que no caiga en la frustración social a corto plazo. A la par, sería de mucha utilidad elaborar ya, un programa de acciones inmediatas de corte “secto-regional”, para rescatar a Guerrero del hoyo negro en que actualmente se encuentra inmerso.

 

Mujeres. Mi apoyo completo, como gobernador moral de Guerrero, a la impugnación que interpuso ante el Tribunal Electoral del Estado, la compañera, Ruperta Nicolás, ex candidata a la presidencia municipal de Iliatenco, por haber sido víctima de violencia política de género e intercultural; en la pasada contienda electoral.

 

Como sucede siempre, los delincuentes electorales primero dan el golpe político propagandístico ilegal y luego borran las evidencias, para quedar impunes. Las pintas en la principal carretera que pasa por ese municipio y que en fotografía fueron exhibidas como evidencias, rezaban: “Fuera Ruperta, no relección” “Ninguna vieja más en el poder, fuera Ruperta” “Es tiempo de los hombres, fuera Ruperta” semanas después, cuando llegaron los inspectores del Iepc-Guerrero al lugar de los hechos para constatar la denuncia, las pintas ya habían sido alteradas o borradas.

 

porelrescate@outlook.com

sábado, 7 de agosto de 2021

René.

 Héctor Manuel Popoca Boone.

Con desgarre en mi alma, recuerdo que conocí al joven René Juárez Cisneros durante el gobierno del Ing. Rubén Figueroa Figueroa (1978), cuando tenía yo un año de haber llegado por primera vez a trabajar a Guerrero, junto con el Ing. Jesús Velarde García (él como delegado Federal y yo como jefe de la unidad de Programación y Proyectos), en la acabada de establecer delegación federal de la extinta Secretaría de Programación y Presupuesto (SPP), cuyo secretario era Carlos Tello Macías.

Tanto Velarde García como yo no éramos guerrerenses de nacimiento (él era de Sonora; yo de la CDMX). La política del secretario de la SPP era no nombrar como delegados federales en las entidades de la república a profesionistas oriundos de las mismas; con la finalidad de que no se distrajeran de sus responsabilidades técnicas y no usaran de trampolín político a la delegación federal, a los programas y al presupuesto público federal que operaban.

Cierto día, después de haber tomado un curso sobre Formulación y Evaluación de Proyectos Productivos a nivel local, hicieron acto de presencia en mi oficina dos jóvenes, René Juárez Cisneros y Abraham Manrique Abarca, pasantes de economía, deseosos de incorporarse en forma definitiva a la SPP-Guerrero, por el buen nivel técnico que le imprimíamos a nuestro desempeño laboral. “¿En dónde estudiaron ustedes la carrera?” fue la primera pregunta que les hice. Me contestaron que en Escuela de economía de la Universidad Autónoma de Guerrero, entonces de reciente creación. “Ah, entonces apenas saben leer y escribir sobre temas económicos”, les exclamé sarcásticamente; llenándolos de estupor y asombro a la vez, sin saber qué responderme. “Pero no se agüiten, les dije. No quiero frustrarlos con una negativa, …tan rápido. Les propongo un trato.”

El pacto era que participarían en un curso intensivo sobre Programación de Inversiones y Evaluación de Proyectos, que el extinto Centro Nacional de Capacitación para el Desarrollo (CECADE) lo impartiría en la Ciudad de Toluca, Edo. de México; con una duración de seis meses y con asistencia de tiempo completo. La SPP-Guerrero, les dije, sufragaría los viáticos para su viaje y estancia en aquella ciudad. Les advertí que de terminar el curso y obtener una calificación final menor a 8.5 ya no sería necesario que se presentaran conmigo otra vez; tan sólo le reconocieran a la SPP la oportunidad brindada para consolidar sus conocimientos en la materia. De obtener una calificación superior, entonces podríamos entrevistarnos para analizar su incorporación laboral en el área de Promoción de Proyectos que estaba a cargo del buen amigo Lic. Mario Montalvo Saldívar.

Pasados los seis meses que duró el curso, se apersonaron en mi oficina muy orondos y con sus rostros henchidos de gran satisfacción, para informarme que no desertaron del curso; exhibiéndome su constancia de asistencia y sus calificaciones respectivas que, en ambos casos, eran superiores a nueve. René, con el sano atrevimiento que le caracterizaba, me señalaba un lugar del cuarto piso del palacio de gobierno estatal ubicado en el zócalo de Chilpancingo, donde deseaba tener su escritorio de analista. ¡Momento, mi estimado amigo! Le espeté. Yo voy a cumplir mi palabra; pero su residencia de trabajo en los próximos seis meses será la ciudad de Tlapa, en la región de la Montaña. Los jóvenes pasantes volvieron a quedar estupefactos.

El propósito de mandarlos a la Montaña durante ese tiempo, era para que analizaran y evaluaran el potencial de la región, para iniciar un programa de desarrollo apícola en los municipios y comunidades donde fuera factible. Trabajarían con el personal técnico de la residencia regional del Instituto Nacional Indigenista en la elaboración de los proyectos de viabilidad por comunidad seleccionada. Sobra decir que realizaron con buen desempeño técnico su cometido, por lo que al medio año se integraron plenamente a trabajar con nosotros en Chilpancingo, donde nos ayudaron participando en el Plan Estatal de Desarrollo que se elaboró en 1979 y en la atención de ocho microrregiones donde operaba el otrora Programa de Inversiones para el Desarrollo Rural (PIDER).

Al finalizar el mandato gubernamental del Ing. Figueroa Figueroa, yo me trasladé a trabajar a Cuernavaca, Edo. de Morelos, a la coordinación estatal del Sistema Alimentario Mexicano. No fue sino después de un año que retorné a Chilpancingo, a raíz de una invitación a una posada navideña de la SPP-Guerrero, en la que estaba también como invitado especial el Lic. José Luís Mosqueda Nogueda a la sazón, secretario de Planeación y Presupuesto (SEPLAP), en el gobierno de Don Alejandro Cervantes Delgado (ACD). En ese festejo platiqué extensamente con el secretario Mosqueda sobre los problemas regionales que enfrentaba Guerrero. Finalizado el convivio, me invitó a regresar a Guerrero e incorporarme a su equipo de trabajo, como Director General de Programación, para lo cual -me comentó- ya contaba con la venia del gobernador. Acepté.

A la par, el secretario estatal José Luís Mosqueda aceptó mi propuesta para que René Juárez nos auxiliara como coordinador operativo del Comité de Planeación para el Desarrollo de Guerrero (COPLADEG). Poco después, y a raíz de que Mosqueda fuera designado candidato del PRI a la Presidencia Municipal de José Azueta (Ixtapa-Zihuatanejo), ACD me designa encargado de despacho y luego titular de la SEPLAP y Coordinador General del COPLADEG. Así volvimos a formar una buena dupla de trabajo con René, en torno al tema del desarrollo socioeconómico de las regiones de Guerrero.

A principios del último año de gobierno de ACD, tuve un quebranto de salud, por lo que el gobernador nombró a René como encargado de despacho de ambas unidades institucionales que estaban bajo mi responsabilidad. Recuperada que fue mi salud, retorné a la titularidad para preparar la entrega-recepción formal de la SEPLAP y el COPLADEG, al gobierno entrante de José Francisco Ruiz Massieu, quien designó a René Juárez Cisneros como titular de la SEPLAP y al Arq. Ángel Pérez Palacios como Coordinador General del COPLADEG. (Continuare estas remembranzas, si la pandemia ingobernable nos lo permite).

porelrescate@outlook.com

 

“Yo asumo la responsabilidad”.

 Héctor Manuel Popoca Boone.

 

            No es cierto que el gobernador del estado, el secretario general de gobierno y el secretario de salud estatal, no hayan avizorado desde el mes de septiembre del año pasado, la vorágine creciente de mortandades y pérdidas de salud evitables y que no lo fueron; debido al erróneo y errático manejo de la pandemia del Covid-19 en Guerrero.

 

Fue entonces en ese tiempo, cuando la Secretaría de Salud federal había indicado que, debido al preocupante crecimiento de la pandemia, Guerrero debería retornar al semáforo epidemiológico color “naranja” (de alto riesgo), ya que estábamos en el “amarillo” (de riesgo medio). En contra, el gobernador, Héctor Astudillo Flores, declaró públicamente que la economía estatal seguiría abierta como si estuviéramos en semáforo “amarillo”; y suya era la responsabilidad de esa determinación. (Novedades de Acapulco. 14/09/2020). Eran tiempos vacacionales y puentes laborales de conmemoraciones patrias.

 

En otras palabras, las actividades económicas y sociales seguirían teniendo un aforo de ocupación promedio máximo permitido de 50 a 60 por ciento, y no del 30 por ciento, tal y como marca la norma federal para un estatus “naranja”. A partir de entonces, quedó establecido y quincenalmente ratificado el “Gran Engaño” de nuestras autoridades estatales al pueblo de Guerrero.

 

Para el “triunvirato de la mortandad predeterminada”, la salvaguarda de los negocios tendría primacía sobre la vida humana. El gatopardismo en el combate a la pandemia -simulación y mentira-, quedo fincado con pronunciamientos oficiales engañosos y melifluos; acompañados de acciones des-energizadas y blandengues.

 

De esa forma, se relajaron las medidas sanitarias y su debida observancia fue demasiado laxa durante las vacaciones patrias, las de fin de año, las de semana santa y en la temporada de las campañas y jornada electoral; donde por disposición mancomunada con el gobierno federal, rigió el semáforo “verde”, aun cuando en Guerrero la pandemia no dejaba de crecer, si bien lo hacía a velocidad moderada.

 

Algunos ciudadanos observantes, sin ser pitonis@s, oteábamos en el horizonte, la tragedia humana venidera, que hoy sufren miles de familias. Todo por tener un gobierno ineficiente en el desempeño de sus responsabilidades primigenias con el pueblo de Guerrero. Aportante de culpa también, fue la falta de consciencia y participación ciudadana para la contención del virus mortífero mutante.

 

La soberbia y el engreimiento permanente de nuestros conductores institucionales, han hecho que, ante la magnitud e intensidad de crecimiento del Covid-19, tengamos ahora que dar cuatro pasos atrás de manera rápida y colocarnos de nueva cuenta en un semáforo “rojo”.

 

Hoy, estamos en el semáforo de máximo riesgo. Pero el gobierno estatal, fiel a su parsimonia ñoña, indica que las playas quedarán abiertas, no obstante que nadie como él sabe que el factor de propagación más importante que tiene el virus es la proximidad física y la intensa movilidad social; no obstante que ya tiene cobertura un segmento de la población, con las vacunas correspondientes; mismas que no llegaron en forma suficiente en el tiempo previsto, para haber podido decretar con menor riesgo el semáforo “verde”.

 

Varias propuestas concretas y posibles, exitosas en otros países parecidos al nuestro, para contener la pandemia, las he plasmado en anteriores artículos de opinión (El Sur, sept. 26, oct. 3, 10 y 17 del 2020), sin que hayan merecido atención alguna de nuestras máximas autoridades sanitarias estatales, salvo honrosas excepciones municipales.

 

Hoy, los del gobierno dicen que no creían que la pandemia alcanzaría las actuales cifras, que oscilan en 5,000 decesos y 55,000 contagios acumulados, con las consabidas sub estimaciones. Nunca es tarde para enmendar, porque la pandemia y sus letales consecuencias, siguen creciendo en forma muy acelerada.

 

PD1. “…las ganancias de un día o la venta de una noche pueden representar muerte y dolor para decenas de familias”. Adela Román, alcaldesa de Acapulco. (Si eso lo hubiera pregonado tiempo ha, y actuado en consecuencia; otro gallo nos cantaría).

 

PD2. Durante casi seis años, el Gobierno de Héctor Astudillo y su “maestro incómodo”, se negaron a poner en funcionamiento el Centro Comunitario contra la Violencia a la Mujer Indígena en Ayutla (que tuvo un costo de más de 20 millones de pesos). Ni siquiera lo han utilizado, como les fue solicitado el año pasado, como centro cuarentenario temporal contra el Covid-19. Hoy más que nunca se hace necesario. El Hospital General de Ayutla se encuentra colapsado. Triple ¡Uf!

 

porelrescate@outlook.com